" />
Overblog Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog
16 noviembre 2015 1 16 /11 /noviembre /2015 00:42

Entre ayer y hoy he visto crecer una corriente en las redes sociales, que alza su voz reivindicativa contra la indignación por los atentados de París, aduciendo que quienes se muestran solidarios con ello, el resto del año no cubren sus rostros en FB con banderitas de Libano, de Paquistán, de Afganistán, de Irak, etcétera, y en algunos casos son tan agresivos los epítetos que utilizan para buscar camorra con los abducidos por el dolor o por las pautas culturales galas, que  en sus juicios subyace, una velada acusación de complicidad con el imperialismo bombardeador y con los fabricantes de armamentos que les fueron vendidos a los gobiernos de los países díscolos.

Entré a varios de los muros de conocidos míos que en estas horas  se muestran molestos por las condolencias a París y contrariados porque no se hagan patentes cada día, cada minuto, ante la muerte de cientos de miles de personas, de millones de hambrientos, de niños explotados en el mundo, etc, y para mi sorpresa, he podido constatar que ni uno sólo de ellos, tiene ni la banderita, ni ningún símbolo distintivo de aquellos países victimas, ni siquiera menciones previas al día de hoy, de semejantes crueldades y arbitrariedades salvajes. 

El tema de la solidaridad con los atentados Paris, no sé en los demás casos, hablo por mi, es ante todo si se quiere a merced de una colonización muy temprana que se instaló en mi hipotálamo, casi desde el nacimiento.

Provengo de una familia que veía la revolución francesa y la Comuna de Paris como los eventos más significativos de la historia moderna,  y  yo lo sigo viendo así, y fuimos concebidos en los cánones de la cultura  francesa, con algunos chispazos de costumbres y deportes ingleses.

Desde la escuela, las maestras norteamericanas que llevó Sarmiento a Argentina para modernizar la enseñanza, utilizaban ya la metodología francesa,  gracias a lo cual Argentina contó durante mucho tiempo con la mejor escuela de América y una de la mejores del mundo.

 Otro poco tal vez, por ser la ciudad donde aguillotinaron a sus opresores monarcas, desde América negar monarquías era natural, pero hacerlo en Europa y darle un sustento formal, social y de futuro a ese impulso, fue algo que todavía hoy asombra, por ejemplo cuando uno ve casos como el de España y la impunidad en la corrupción en el seno de su Corona.

 Y luego también por ser la más bella, donde no se reñía la ética con la estética, sólo de escritores y poetas franceses he leído más del doble que de cualquier otra nacionalidad, incluida la mía, algunos de ellos fueron bandera de nuestros próceres, como Rousseau, otros como Proust lo fue de nuestros intelectuales, Bretón y Aragón de nuestra izquierda, Beauvoir y Sartre de todo el mundo progresista e interesado en desdoblar el pensamiento Balzac y Victor Hugo lo habían sido del mundo en general, Verne y Dumas lo fueron de los adolescentes, Saint Exupery de los niños, Rabelais y Descartes de los pensadores. Artaud y Nerval de los locos de remate.

La ciudad donde más tango se toca y se baila después de Buenos Aires y Montevideo, con permiso de Helsinki, la ciudad de los faroles que los barrios porteños de Pompeya y Barracas darían la vida por tener, la de los mejores quesos, la de la baguette, la pintura, el perfume, el beso en el parque y el sexo en el rellano de la escalera.

Y un extensísimo etcétera más.

Sin necesidad de ir a Paris ya gran parte de los valores de rebeldía, de solidaridad, de equidad, de libertad y también de confort, de buen gusto, durante varias generaciones ya nos venían legados de la Historia que en aquella ciudad tuvo lugar. Luego está el siguiente flash al conocerla,  escuchar  su idioma hablado en esas calles donde no cabe otra lengua, su parecido con la perfección, el encanto, la noche, la tarde, el día, la libertad que se respira, la cultura, la poesía y también el empaquetamiento.

 La gastronomía, el vino, la diversión, el buen gusto.

Por eso si la pregunta es si a mi formación o deformación cultural le llegan más profundamente los muertos en Paris que en Bangla Desh o en Eritrea, la respuesta sincera es: por supuesto que sí.

 Del mismo modo que me llegan más los treinta mil muertos argentinos o los muertos cubanos en el estrecho de la Florida o los locos y los suicidas Habaneros,  que el millón de  decapitados en Kampuchea, y reconozco que es con creces más importantes un millón de muertos que los miles argentinos o cubanos, pero a estos los siento más cercanos, sé que se trata de una ficción, un truco del cerebro, y ya sé que puede ser peor brutalidad la kampucheana, pero me identifico más con la argentina y la cubana.

Ahora bien, la pregunta a los molestos con nuestra tristeza por el atentado de Paris es:

 ¿ Qué hacer? ¿Nos movilizamos de manera idéntica con todas las muertes, ya se trate de nuestros hermanos o de la tribu nómade Bryat  de los mongoles, y si no lo conseguimos entonces desistimos de mostrar solidaridad por ninguna muerte, dado el carácter discriminatorio que tal práctica evidenciaría?

En el primer caso lo lógico es que quien se sintiese molesto por la solidaridad excluyente con los países menos agraciados, pusiese banderitas de todos los países, todos los días y los minutos del año, porque no falta una injustica cada instante en cada rincón del mundo. Pero como ya dije anteriormente, la verdad es que a ninguno de los que ví reaccionando mal a la solidaridad, los ví en el resto del año solidarios con los demás asesinados. Ni una banderilla ni una mención.

Me recuerda cuando algunos parlanchines de izquierda clásica se enojaban con los de Green Peace, porque estos defendían a las ballenas o a los osos polares, y decían:

-¿Y a los niños de África quién los defiende?

Una vez le pregunté a uno:

_Ah, entonces vos estás luchando por los niños de África y por las ballenas?- No- me dijo- Le volví a preguntar:

_Ah, ¿entonces sólo por los niños de África? Y me respondió:

 

_No, tampoco, por ninguno de los dos- 

 París y Phnom Penh
 París y Phnom Penh

París y Phnom Penh

Compartir este post

Repost 0
Published by martinguevara - en Europa Aorta
Comenta este artículo

Comentarios

Presentación

  • : El blog de martinguevara
  • El blog de martinguevara
  • : Mi Déjà vu. En este espacio comparto reflexiones, impresiones sobre la actualidad y el sedimento de la memoria, sobre Argentina, Cuba o España, países que en mi vida conforman un triángulo identitario, de experiencias diferentes y significantes correlativos.
  • Contacto