" />
Overblog Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog
24 octubre 2013 4 24 /10 /octubre /2013 19:19

 

Es otoño de un modo integral.
Llueve con parsimonia, las ventanas están cerradas, afuera hace fresco y dentro de la casa toda la atención se la llevan un sofá, dos puffs estratégicamente situados frente a las pantallas de las computadoras y los televisores, amenizado por un sonido zigzagueante.
Bajo la luz de las lámparas los hombres anticuados nos contorsionamos a un lado y a otro, buscando la mejor pose para que la luz vuelva a caer perfecta sobre las letras impresas en el papel, cada vez que pasamos de página libros y periódicos, los futuros hombres anticuados leen sobre tabletas electrónicas que no los obligan a ejercitar sus caderas.
Una mosca vuela ora acercándose ora dejando descansar al aire y a sus componentes de la omnipresencia de su zumbido. 

Durante el verano compartió otra casa. La de un hombre que había tenido un insomnio tan persistente que tras fracasados tratamientos y toneladas de pastillas, optó por mudarse unos cuantos husos horarios más allá de su hogar de procedencia. 
Y que mientras duró el tiempo del jet lag recuperó ese tono de adaptado social del que había acostumbrado a renegar; pero luego quedó atrapado en la nada.
En la mitad del océano que hay bajo la corteza, dentro de una nube de estruendo y polvo.

Ahora es  otoño y está en casa, afuera llueve y comienzan las muestras del frío que se avecina, casi todas las moscas y los mosquitos han pasado a mejor vida o se han resguardado en sus cuevas.
Pero esta persiste, ora entorpecida por la soledad en su mundo de moscas y mosquitos ora espoleada por la inminencia de la atonal eternidad,  bien por la calefacción o quizás por el fresco, pero se acerca y se aleja aún rauda y pertinaz después de rozar la oreja.
Me recuerda un capítulo de Breaking Bad  y un poema de Antonio Machado.

La casa aún sin ser grande le ofrece la posibilidad de volar por cualquier otro sitio. Por los baños, las habitaciones vacías, la cocina, por la sala, por los pasillos, pero parece estar más interesada en la interacción con el hombre que los perros. 
Está enamorada del oído, su amor es una daga, su felicidad un revólver caliente.

Es el terror de los tímpanos, el taladro de la paciencia.
Pero ha llegado hasta el otoño, ha enterrado a sus parientes, y ahora sólo quiere compartir un poco de TV, un rato de lectura y escamotear unos instantes de nuestra atención con los últimos zumbidos de su vuelo en zigzag.

 

“..Inevitables golosas, 
que ni labráis como abejas,
ni brilláis cual mariposas;
pequeñitas, revoltosas, 
vosotras, amigas viejas,
me evocáis todas las cosas.”

 

 

 

Compartir este post

Repost 0
Published by martinguevara - en Relax

Presentación

  • : El blog de martinguevara
  • El blog de martinguevara
  • : Mi Déjà vu. En este espacio comparto reflexiones, impresiones sobre la actualidad y el sedimento de la memoria, sobre Argentina, Cuba o España, países que en mi vida conforman un triángulo identitario, de experiencias diferentes y significantes correlativos.
  • Contacto