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7 marzo 2012 3 07 /03 /marzo /2012 02:58

 

 

 

Me había dado ataque de asma violento a causa de la humedad y el viento que soplaba del mar con fuerza dejándome los bronquios adobados de sal mojada. Le había dejado mi aparato Ventolin a Ian, nuestro amigo de Dublín, en el castillo de Kilkenny, me lo pidió para quitarse el asma matutina que parece atacar con mucha frecuencia en la húmeda Irlanda, lo usó antes de lavarse los dientes y cuando me lo devolvió su boquilla de plástico azul olía a mil demonios, así que decidí que era una buena ocasión para pasar por generoso,  estaba a tiempo de ganarme algunas Guiness a cambio de mi buen acto. Pero no pudo ser, tomamos esa misma tarde el tren a Galway, nos despedimos de Ian camino de la costa oeste, de modo que el gesto resultó plenamente altruista.

No tuve más remedio que ir al médico, mi mujer hablaba mejor inglés que yo, pero yo era menos tímido para comunicarme así que al final en los viajes  siempre terminaba parloteando yo, aunque detrás la tenía como un acicate corrigiéndome cada interjección, cada error gramático como un mosca testicular.

- Hospital- dije y el taxista me entendió sin mayores complicaciones.

Me dijo que si quería me esperaba afuera sin el taxímetro encendido. La verdad es que ya nos habíamos acostumbrado a la amabilidad de la gente en Irlanda y Gran Bretaña, llevábamos unas semanas dando vueltas en tren y ferris por las islas y en varios sitios nos habían llevado en automóvil cuando únicamente habíamos preguntado una dirección, en un pueblo incluso el que nos subió al automóvil nos invitó a tomar unas cervezas a su casa, cosa que declinamos más por prisa que por decoro, no sin sentirlo verdaderamente en el alma.

Así que la campechanía de la gente no nos asombraba ni siquiera en la distinguida Londres. Pero sí una singularidad.

En el trayecto al Hospital, que resultó ser una pequeña clínica, se desarrolló una charla en la que le contamos que íbamos desde España pero que yo era argentino, y mi mujer le contó que yo tenía ascendientes irlandeses, que eran más exactamente de aquel Condado, entonces él miró por el retrovisor y me dijo,

 -Sí en efecto , esta es la zona de Irlanda en que hay gente con el pelo moreno como usted- le expliqué que mi pelo lo más probable es que no fuese herencia de ningún irlandés ya que yo llevaba muchas generaciones de argentino, y ahí, en ese pozo sanguíneo lo más posible era que hubiese habido de todo. Cuando le dije el apellido, me dijo que esa era una de las veinte tribus de Irlanda, y de las más importantes de esa zona, que me llevaría cuando me hubiesen curado.

Directo al castillo Lynch, que provenía de la voz normanda Lench o de la gaélica O’ Loinsigh. Y que era cerca de donde el gobernador de ese mismo apellido había colgado a su hijo hasta la muerte por ladrón, dando además un escarmiento a todos los habitantes de la ciudad. El médico me dio unos medicamentos allí mismo después de atenderme y me recetó otros que me dieron en la farmacia de al lado gratuitamente, al igual que la consulta.

En agradecimiento a su generosidad,  le conté al taxista que aquel antepasado nuestro que era ilustre dentro de la familia, y al cual se le adjudicaban todo tipo de proezas heroicas antibritánicas, había brindado su aporte genético en su descendencia para que surgiese otro familiar mío ilustre, pero este famoso incluso fuera del ámbito familiar, el Che Guevara. A lo que no tuve que agregar nada más, el hombre tenía buena constancia de las raíces irlandesas del personaje americano, y con cara de niño sorprendido me llevó hasta el castillo y no nos permitió pagar  la carrera. Le dí la mano, las gracias y caminé hasta el muro del edificio en una calle peatonal donde sesionaba un banco.

Un banco, nada muy diferente de un palacio de gobierno, ni susceptible de adoptar muy distintas medidas con sus hijos díscolos.

Galway acaso es la única ciudad irlandesa donde la gente es sofisticada, donde algunos bares cuentan con mesas que no están pobladas de cervezas Guiness sino de un café, un vino y una vela. Gente estilizada con y sin asma, que camina por su malecón recibiendo el salitre en sus caras. Y es que fue una ciudad muy cosmopolita, incluso Colón estuvo allí antes de pergeñar sus planes para rodear el mundo en busca de la pimienta y el orégano para las chuletas renacentistas.

Ese tenor mundano de la urbe le permitió al tatarabuelo de mi abuelo, salir de allí con rumbo a Cádiz, cuando sintió a los ingleses pisarle los talones, por su actividad nacionalista o por cualquier otra menos épica; da igual, el paso del tiempo y su audacia le habían granjeado el derecho de agenciarse la anécdota que mejor le calzase a su memoria y a la salud de nuestra estirpe.

Regresamos de aquél largo viaje muy contentos y cargados de anécdotas con cierto charme, más o menos barnizadas y tamizadas en el salitre de la costa oeste.

Esto fue a finales del siglo XX, hoy en 2012 está teniendo lugar una polémica desatada en la misma ciudad del Ventolin gratuito, a raíz de una propuesta para homenajear a la figura de Ernesto Guevara de La Serna, conocido como el Che, con un monumento a construir por el artista de Dublín Jim Fitzpatrick.

La idea inicial es promovida por las cancillerías de Argentina y Cuba, y aceptada por el Mayor Billy Cameron de la ciudad de Galway, quien encontró una fuerte oposición por parte de Ileana Ros-Lehtinen, representante del Estado de Florida del Comité de Asuntos Exteriores de Estados Unidos, la cual plantea que este monumento ofendería a las victimas del Che y de toda la Revolución, y sus familiares exiliados en Estados Unidos o a la memoria de los fallecidos. Argumentando que sería una rémora para el turismo y para atraer inversiones extranjeras, a lo que ciertos sectores irlandeses responden con la afirmación contraria, o sea plantean que semejante celebración llevaría turismo, le daría fama a la ciudad, y que sería un homenaje a las causas de los desfavorecidos por las que el Che luchó y murió.

La polémica está servida.

Debo decir que desde que uso la razón, en la medida en que me fue cedida,  jamás se tuvo en cuenta la cantidad de víctimas necesarias para erigir casi todas las estatuas que pueblan parques, plazas y espacios públicos, de guerreros, libertadores, militares, o "héroes" del mundo entero, a  merced de una evaluación de la virtud de forma totalmente parcial.  Incluso vivo en España, un país donde continúa siendo motivo de debate, terminar de una vez con todos los monumentos que celebren la triste obra del falangismo, que aún adornan prestigiosos enclaves de pueblos y ciudades.

Pero aún teniendo en cuenta el sospechoso dato de que este fuese el primer caso, en que contar con victimas mortales fuese óbice para permitir el emplazamiento de una celebración plástica, como monumento, estatua ecuestre u otro tipo de escultura en espacio público, pienso que no está del todo desacertada la propuesta de que solo se erijan figuras que sean consensuadas por todos los ciudadanos y por todas las sensibilidades, y acorde a mis cánones del buen gusto agradecería que se abstuviesen de colocar aquellas de personajes que se hubiesen destacado por su agresión a cualquier ser vivo.

Aunque en un principio debiésemos dejar desnudos los sitios públicos infestados de innumerables pedestales de vencedores inmortalizados, o debiésemos revisar desde los ídolos de los cómics con que nuestros hijos y nosotros nos criamos hasta los valores  consensuados como cualidades del héroe.

Encontraría de buen gusto y casi de aplicación obligatoria la propuesta y las razones de la señora Ros-Lehtinen, si previamente o al unísono se procediese a derrumbar todas las efigies que hubiesen provocado algún daño irreparable en vidas, incluidas desde luego las de la antigüedad y quizás con mayor razón, así como toda obra que en su construcción habría causado pérdida de vidas humanas.

De lo contrario, si esto a alguien le pudiese suponer un ejercicio de coherencia demasiado onerosa,  mientras tanto creo que lo más atinado y lo más cercano al ideario democrático, es que cada uno de nosotros en nuestro pleno uso de la libertad, sin coerción alguna decida que monumentos quiere visitar,  que ídolos desea  adorar o admirar, y que ideologías, religiones, o tendencias desea suscribir.

Por lo demás yo desearía por siempre  que en Galway  se hiciese un cuadro del taxista que nos esperó a la puerta de la clínica durante una hora y luego nos llevó gratis hasta el castillo de Lynch.

 Y colgarlo allí mismo, sobre el balcón donde el gobernador ahorcó a su hijo, no para dar escarmiento a los hombres , sino un nuevo tipo de mensaje no de carácter vinculante.

Darás un aventón al prójimo.

 

 

 

El lienzo del castillo Lynch.
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Published by martinguevara - en Europa Aorta
6 marzo 2012 2 06 /03 /marzo /2012 15:16

 

 

 


Por más que me haya deshecho todo lo que he podido, de que a lo que quedó le haya puesto una base resistente con rueditas a modo de side-car procurandome la mayor comodidad al andar, por más que le haya colocado incluso un chip y motor propio, es tanta la carga que llevo encima en materia de educación culposa judeocristiana- comunista- socializadora- kibutz- koljosiana, que aunque quisiera, aunque fuese mi deseo más intimo, no podría pertenecer sin despertarme en medio de la noche orinado de pies a cabeza, a la tribu New Age, ni a la horda individualista de la sociedad post industrial a la que pertenecemos. Pero sí defiendo que por menos que realizarse en la vida,  que perseguir la satisfacción de estar aquí que permita compartir lo mejor de uno mismo y en cierto modo tender a pasarlo todo lo bien que se pueda: ¿ para qué vivir?.
Tanto la lepra como la cura necesitan de lo mejor de la piel, la carne y el hueso para hacer bien su trabajo.
No veo ninguna posibilidad , ni siquiera en medio de una catástrofe, de que anulando los rasgos personales, distintivos se puedan obtener buenos resultados, frente a resaltarlos a potenciarlos, y eso sí, a diferencia de los individualistas, poniéndolos en función del bien común, del beneficio comunitario. Solo entonces puedo soportar el concepto de la Masa.

Incluso en el deporte de equipo pienso que todo funciona mejor cuando se coordinan las diferentes habilidades en pos de un objetivo compartido, dando rienda suelta , incluso exhortando a cada individuo a sacar lo mejor de sí, sin que olvide que es parte de un todo; más que cuando, o bien el equipo se somete a un dictamen  del cual no se puede substraer, o cuando cada uno va por libre a su aire.


He podido observar como después del fin la HIstoria, a la que se refería Fukuyama o Lipovetsky, las masas ya atomizadas, libres de elegir, nos uniformamos con vaqueros en las mismas cantidades que los acartonados pero más baratos trajes que aborrecimos, y nos atiborramos de hamburguesas de una o dos marcas por libre elección, y es que al final somos muy parecidos, somos muy predecibles, pero solo si alcanzamos ese nivel de "idiota social" por nuestra cuenta , seremos además un idiota feliz, realizado, con nuestra cuota de frutraciones pero pocos odios sociales.
El único inconveniente es que esto nos dejaría con pocos culpables a nuestro alcance fuera de nosotros mismos, que nos socorran en caso de precisar un siempre bienvenido chivo expiatorio.
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Published by martinguevara - en Opinion crítica.
4 marzo 2012 7 04 /03 /marzo /2012 23:08

 

 

Hace poco tiempo que entré en contacto con Twitter, y más recientemente tuve la ocasión de conocer a los famosos Trolls, esos sujetos cuyo único fin es criticar sin aportar muchos elementos positivos. Apareció uno primero acusandome de traicionar el latinoamericanismo. Nunca entendía  quienes dicen tener al enemigo en sus paises y luego son nacionalistas.

Al poco se fueron sumando más, hasta que constituyeron una especie de comando inquisitorial que se hacían con mi escueto espacio virtual tan rápido como una plaga.  Sin preámbulo alguno me llamaron extremista de ultraderecha, Yoanista a sueldo de la CIA, e incluso llegaron a referirse a mi como fascista.

Al margen  los resultados que arrojó un elemental análisis de los sentimientos que aquellas acusaciones provocaron en mi, que fueron disimiles y no siempre del orden de la risa burlona, lo que más me impresionó es lo poco actualizado del repertorio de acusaciones y agravios. Teniendo en cuenta la similitud que guarda con los epítetos vertidos sobre el mismísimo Trotsky quien no fue sospechoso de imperialista, con motivo de su ostracismo por parte del estalinismo.

No podría asegurar que dichas exaltaciones no me provocaron un gozo orgiástico, aunque debo admitir que tampoco me causaron molestias particulares, incluso encontré apasionante que alguien me considerase de la ultra derecha. No obstante hubo un post de un Troll que me dejó pensativo, y que logró aportarme más en materia de conjetura, aunque de tenor muy concreta esta, que muchas pesquisas previas realizadas para tal fin a lo largo de mi vida.

 El post del Troll rezaba: "Este tipo no es nadie y se cree el centro del mundo", en referencia a mi persona.

Y por primera vez, aunque de manera concluyente,  esto me condujo a preguntarme, si acaso, todos los problemas de estos pobres diablos, y de todos esos seres que siguen consignas ciegamente, cuales soldados capaces de morir y matar por ordenes arbitrarias, no tienen su génesis, en el desconocimiento de que el centro de cualquier vida, sea esta insignificante, honorable o despreciable, es el beneficiario de esa vida.

Desde la antigüedad, ciertas líneas de pensamiento se inclinan por considerar que en el individualismo, no radica la superioridad humana, sino que es una rémora de su condición que le impide un estadio superior, una vez que consigue dejar paso a la conciencia de masas, habida cuenta de la necesidad de la unión para cristalizar los proyectos sociales.  Y que siempre que se alcance una conciencia de rebaño a merced de este proceso de generosidad, se consigue, paradójicamente,  crecer como individuo, como seres racionales, distanciándonos más de la bestia, y del egoísmo natural de los animales. Conozco esta corriente, y creo que ni en casos de emergencia marcadas por desastres naturales o provocados por el hombre, conviene estar preparado para poder asumir ese triste rol de masas, que haga primar la  condición del nosotros frente a la del yo.

Me caben serias dudas si aún en condiciones extremas, la disciplina y la sincronización en el grupo no se alcanzan con mayor eficacia si cada uno hace gala, de sus mejores habilidades.

Quizás el talón de Aquiles de las sociedades, que fueron  incorrectamente llamadas socialistas, y de todas las autoritrias en general, más que el haber privado de la posibilidad de un mundo material variado, de la elección de diferentes opciones en política, que la opción de un modo de ser y manifestarse sin ser previamente refrendado en las organizaciones de masas, ni consensuado por ningún Partido; no haya sido, sino otro que someter al dictamen del rebaño, del tropel, de la masa informe, de la manada, todo vestigio y muestra de brillantez personal, toda ambición o motivación nacida desde las entrañas del ser, del único todo indivisible, del que hasta ahora se tenga noticia aparte del átomo, del Yo.

Aún cuando no contemplo la posibilidad de las fuerzas sobrenaturales en los destinos de mi vida, ni profeso fe alguna que no sea la libertad y el placer de la vida como única religión, empiezo a aceptar que sin embargo sí que me acompaña en las diferentes etapas de mi vida, el karma de encontrarlos vociferando sus incongruencias, y cercenándose a ellos mismos sus propias alas,  a los modernos intolerantes de siempre, a los mismos viejos Trolls.

 

 

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Published by martinguevara - en Opinion crítica.
29 febrero 2012 3 29 /02 /febrero /2012 01:47

 

 

Al poco de regresar a Buenos Aires,se me hacía pesada la relación familiar, y era lógico yo ya tenía veinte años, y mucha necesidad de vivir solo, de modo que me fui a una pensión del barrio de Flores, de habitaciones de madera noble y escaleras anchas, y una señora de  peinados y costumbres tan antiguas como reconfortantes que oficiaba como anfitriona solía repetir:  

_ "Todos tenemos algún defecto, no ocurre igual con las vitudes".  

Yo había decidido dejar de beber, y lo estaba cumpliendo sin ayuda de fármacos ni de grupos de apoyo. Debo decir que hasta la fecha llevaba tres años bebiendo al más alto nivel, pero mi cuerpo era joven y la afición aún no me había minado el físico de manera tal de no poder detenerla por un tiempo. Le pagaba por habitación y desayuno, pero todas las noches me traía una sopa o un sandwich, decía que yo le recordaba no sé que pariente, con elcual por lo visto se llevaba muy bien. Solía bloquear los bolsillos y destrabar la bragueta al escuchar cualquier elogio a mi persona, y sabe Dios devorador que entonces nada me habría gustado más, pero aquel no era el caso, al menos no sin mayor decoro en el cortejo. Guardaba apariencia antigua, pero no presentaba aspecto de vieja, su figura esbelta, la fuerza de su mirada y el sinuoso e impreciso talle de sus vestidos, dejaban presagiar sorpresas más bien agradables bajo aquellas prendas, aunque aquellos patitos solo navegaban sobre las aguas de mis lagunas mentales.
En aquel sitio después de las horas de trabajo, me sentía con una libertad inmensa, leí toda la obra de Shakespeare traducida al castellano en volúmenes de Ediciones Cubanas, bajo los títulos de Dramas históricos, Tragedias y Comedias, solo me dejé para más tarde los sonetos. Así fue que me enamoré para siempre de la literatura de Shakespeare, porque aún cuando había pasado tanto tiempo y procedía de un sitio tan disímil del mío culturalmente, hablaba con un lenguaje atemporal de los problemas universales, de los asuntos de todas las personas, que parecía escrito por un compatriota contemporáneo atravesano las ciudades y los campos con una mochila al hombro y observando todo a su paso, solo que de una calidad literaria que convertía en imposible esa contemporaneidad, porque solo había habido uno tan bueno y había escrito mucho tiempo atrás en la nubosa Inglaterra. 
En aquellos días compré mi primera walkman, era roja y me pasaba el tiempo libre con música en el oído y libros en la mano, le di un poco de descanso al rock para empezar a escuchar jazz, blues y música clásica. Me pasó con Beethoven lo mismo que con Shakespeare. La sopa de la anfitriona era realmente exquisita.
Mozart es para mi la belleza en las formas, la gracia , la variedad inagotable, el trino el gemido del orgasmo y el salto por la ventana de la morada de la adúltera; Bach sin embargo era el reposo, la belleza del contenido, el olfato, el tacto con el anverso de la mano, la caricia del aire tenue, la tibieza del sol comedido, la suavidad del terciopelo y el descanso en el cuello mullido, pero Beethoven era el toro, era el rayo, el trueno, la ola gigante de mis pesadillas y el barco inmenso de mis sueños, era el crepitar del fuego, la copula entera, la pelea a puñetazos, el galope, el disparo en la batalla, el petate del caminante silencioso, del hombre que asumía riesgos; también era el herido, el perdedor, el malquerido, el difamado, el desterrado, el borracho, Beethoven era un semidios veterano más sabio que el Dios Bach y más fuerte que el brillante arcángel Mozart.
 

Las sopas de la anciana, la madera de su casa en medio de mi abstinencia, las palabras de William y el piano de Ludwig, quedaron atrapados dentro de mi, no muy lejos de los blues, donde atesoro mis defectos favoritos.  

 

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Published by martinguevara - en Argentina frizzante
24 febrero 2012 5 24 /02 /febrero /2012 22:15

 

 

 

  Hoy un amigo me llevó a preguntarme si me estaba olvidando de mencionar ciertas cosas en los intentos de reflexiones que transformo en artículos.

Mi amigo me dijo que coincide conmigo en muchas criticas que hago del sistema mal llamado revolucionario en Cuba, pero que lamenta que nunca mencione las políticas bien hechas, los logros que se alcanzaron, y que por supuesto en cincuenta años, fueron más de uno y de diferente tipo.

He pasado un mal rato sinceramente, porque lo primero que sentí, es algo similar a lo que desde ciertos sectores, ya no tan queridos como mi buen amigo, se me quiere hacer sentir desde siempre. En este caso sentí vértigo por la posibilidad de estar equivocándome irreversiblemente,  por su parte, ellos querían cosas diferentes pero del mismo círculo culposo.

Analicé un poco la jugada, y ello me llevó unos tormentosos aunque apasionantes malos sueños de una movida siesta, que me recordaron la niñez y adolescencia más que cualquier otra cosa, cuando no podía apoyar la cabeza en ningún lugar sin que me asaltase una gran variedad de pesadillas.  Volví a despertar y seguí analizando el partido. No llegue a ninguna conclusión cerrada aún, ya que voy actuando según pienso, y voy nutriendo mi pensamiento según siento y voy actuando.

 

No suelo mencionar las cosas buenas que el socialismo en Cuba hizo porque pienso de otra manera, creo que no estuvieron hechas desde el fragor de la bondad, una vez que creo que el bien y el mal se disuelven en distintas porciones de otros ingredientes menos categóricos, e incluso se mezclan e intercambian aspectos de sus personalidades , diría que se socorren muy a menudo mutuamente con mayor frecuencia que la que me placería reconocer.

Pienso más bien que las concesiones que se vieron obligados a hacer,  aquellas que nos refriegan constantemente cuando solicitamos cualquier explicación sobre cualquier deficiencia, fueron hechas como contrapeso para que un grupo pudiese perpetuarse en el poder, como sustento de una teoría que les permitía el acceso a ese estado de las cosas.

Algo había que dar, y según se lo analice, al lo largo del tiempo se puede concluir en que fue mínimo, ya que se pasó a dejar un país que había ostentado unos índices de nivel de vida impresionantes en casi todos los tópicos en que se lo mire, en lo que es hoy a causa de diferentes razones, que no son estrictamente de orden voluntaria. Conozco el espíritu paternalista del totalitarismo, y sé que no es su objetivo que su pueblo, el obediente, atraviese una situación de serias dificultades económicas. Me faltó mencionar eso en mis artículos porque creo que parto desde un nivel, bajo el cual incluso me niego a sumergir la cabeza, que da esto por sentado, pero entiendo que no todos me conocen, y no tienen porque darlo por hecho.

Pero claro, que eso no me convierte en admirador de los sistemas que destrozan la vida de millones de criaturas humanas , animales y vegetales como puede sugerir mi dedicación casi de corte obsesivo con el tema cubano. Justamente tengo un problema, que es el que me sirve de veleta para saber que estoy bien orientado, y es que en todos lados me consideran un incordio, la gente amiga de derechas me llama extremista de izquierdas, por            que si soy capaz de ver de modo negativo que los revolucionarios se cobrasen vidas para aplicar sus reformas, todo lo que sea matar, con cualquier propósito, no me vale ninguno para justificar la pérdida de vidas humanas,  lo veo tan mal y peor en la medida que acreciente los muertos o las desgracias.

Huelga decir, pero lo quiero dejar asentado, que las guerras, todas sin excepción, las penas de muertes, las torturas , y todos los abusos sobre las personas,  inocentes o no, me parecen reprobables, deleznables y están en el lado opuesto de lo que considero aceptable.  Como decía un primo mío, en una  entrevista a un periodista_ Usted no encontrará ni una sola persona en esta familia que le diga que está de acuerdo con la Guerra de Irak. Pero voy un poco más allá, ni con esa ni con ninguna, el derramamiento de sangre solo consigue un inmenso dolor irreparable. O sea que cada vez que me han propuesto hacer algo público para hablar mal de las guerrillas porque matan, o de los paredones en Cuba, yo les aclaro que en la misma entrevista mencionaré las guerras, las bombas y los ejércitos imperialistas como igualmente terroristas que estos guerrilleros.

Entonces  cambia el tono de la propuesta y pasamos a otro compartimento de la charla.

Y entre los conocidos de izquierda extrema piensan que soy un reformista trasnochado, malamente europeizado, y que le hace el trabajo al enemigo, aunque desde luego no oportunista,  no tuve como ellos el don d ela ubicuidad, siempre voy contracorriente de la moda, ahora que en Argentina gran parte de mis conocidos, por cierto muy criticos, ostentan buenos cargos, yo aún cuando no tengo opinión sobre aquel proceso, prefiero estar al margen de toda prebenda, en Cuba fui apestado mucho tiempo por lumpen y ahora aún más, y aquí, soy un opositor absoluto a toda la chamusquina que huele a franquismo, fascismo, reminiscencia de la santa Inquisición, que es lo que está creciendo últimamente y nos está sumergiendo nuevamente en un oscurantismo más tenebroso que el medioevo castellano, ya que encima no tenemos ni la virtud de la poesía  y la caballerosidad.

No me quiero dar publicidad, también soy poco apegado a la virtud del trabajo, a la seriedad y quizás algo charlatán.  Lo que es , es.

 

Los logros de que hacen gala los dirigentes cubanos y algunos  defensores, de esos que mastican cada día jugosos asados que en el socialismo serían condenados por subversivos, son lo mínimo que le supongo y pido a la Revolución, porque por menos que eso, no hay debate: ¿por qué aguantar medio siglo de sistema dictando estrictamente lo que hay que hacer y pensar, y la escasez de todo, y no poder salir de la isla ni a pedir sal al vecino?

Y a continuación de ello : ¿ no es más perverso este chantaje emocional, que una sociedad que directamente se autoproclame fagocitadora de lo que nos dejemos fuera de nuestra cartera?.

En fin escribo sobre Cuba y sus "contradicciones" porque me resulta intelectualmente interesante, pero no leerán una palabra de mis escritos, acerca de la mala suerte que tuvo ese sistema con su hambre, ya que esa la considero solo una circunstancia, aunque muy perversa, y sobre la cual hay mucho que discutir, si es inevitable, o si cediendo poder se habría podido evitar, pero no aprovecharía jamás esa mala suerte para atacar las políticas perversas de la dirigencia cubana acusándoles de hambrear a su pueblo, ya que en la misma insidia,  haría perder fuerza a los verdaderos argumentos.

No escribo sobre la pena que me causa el hambre en África, y la miseria en el  cono urbano de cualquier ciudad latinoamericana por lo obvio que resulta,  y porque me alejé por motu propio a más de diez mil kilómetros de distancia de esas villas misera.

Cuando si hubiese querido militar en su erradicación, lo tenía más fácil en Amércia, ya que a dos kilómetros de todos lados hay un chico descalzo. Y  obviamente si quisiese pasar por comunista acérrimo, estaría en alguna de esas selvas donde urge el aporte de alguien que esté dispuesto a todo. Ni uno solo de esos criticos  a que me refiero, está en estas selvas o en aquellas villas miseria.

 Admito que la vida que me proporciona esta sociedad me tranquiliza, y no me interesa en absoluto la riqueza, aunque sí la holgura . Admito que no vivo en la pobreza igual de feliz que en la opulencia, ni  igualmente cómodo. Y a continuación digo que no puedo ayudar a nadie, ni participar en causa alguna si antes no me siento bien en la vida. El mundo lo empezaremos a mejorar no sin antes comenzar a ser sinceros con nosotros mismos y con los demás.

Desde hace mucho sueño con una sociedad donde no se suprima a ninguna sensibilidad, en incluso todas participen de los destinos de los gobiernos y las decisiones importantes, un sistema que contemple la posibilidad de que convivan politicas de la derecha, grosso modo las de finanzas y aparatos represivos o mal llamados de seguridad,  con las de de caracter social  como educación y salud diseñadas por la izquierda.

Es fin , culmino diciendo que quizás deje de escribir sobre el engaño de la generosidad de la Revolución socialista, cuando se admita que se hizo, como en casi todos los terrenos de la vida, lo que se pudo hacer, sin  arrogarse intenciones grandilocuentes ni soluciones trascendentales.

  No me alegra saber que hay nenes que se van a morir hoy por ncarecer de un plato de comida, pero soy de los que ha decidido y no sé si incorrecta y egoístamente vivir su vida en familia, intentando hacer lo mejor posible a mi alrededor, y hacer el bien en donde en realidad se pueda percibir, que irme de una vez y por todas a pasar el mismo hambre que ese niño, por vergüenza torera o cristiana, y morir igual que él. Nunca se sabe,  quizás un día lo haga, desde ya admito que está en algún lugar de mi hipotálamo, no dejo de ser un producto culposo de esta educación Judeo Cristiana, con sus pro y sus contra.

 

 El día que me vean muy preocupado por África, será desde una tribu, y no puedo jurar que eso no vaya a ocurrir jamás, aunque por ahora desde León, provincia de trato amable y generosas bandejas de manjares, le envío a mi  amigo y a mi gente en general este afectuoso saludo.

 

 

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Published by martinguevara - en Opinion crítica.
23 febrero 2012 4 23 /02 /febrero /2012 00:59

 

 

 

 

             Dos cosas unen a los exiliados cubanos en Miami, una es la nacionalidad, y la otra es la poca gracia que les causa la sola mención de Fidel.

Los familiarizan estas características, pero no tienen muchos otros  denominadores comunes.

Creo que Miami resulta un prisma mucho más rico en matices para observar las características de las diferentes generaciones de cubanos que se han sucedido desde hace aproximadamente cincuenta años que la misma Habana.

De generaciones y clases sociales.

Los exiliados de la época del triunfo de la revolución, familiares de batistianos, hacendados, azucareros, son quienes reclaman además de mayor veteranía, más derechos a la hora de ser tomados como víctimas de Fidel, pero también en muchas ocasiones quienes menos mermados resultaron, por la pluralidad democrática de la sociedad norteamericana.

Luego están los exiliados de poco después, de los años sesenta, gran parte de ellos, personas ilusionadas en un principio con el cambio democrático que suponía la revolución, con el regreso a las reglas constitucionales, con algunos aportes en materia de justicia social, pero no de relaciones de producción. Desde alta y media burguesía, profesionales, propietarios de pequeños y medianos negocios prósperos. Dirigentes de partidos políticos, estudiantiles y sindicalistas. Incluso aquellos catorce mil niños conocidos como los Pedro Pan.

Hasta 1980, cuando se reedita otra gran diáspora, se fueron produciendo emigraciones por goteo aunque de importante cantidad de personas, impulsadas en su mayoría por el deseo de progreso económico, y de mayor libertad de expresión, ya se empezaban a ver elementos que habían participado activamente en la construcción del socialismo y que desencantados con los resultados deficientes elegían el destierro. Esta gente en su mayoría atravesaba el proceso del exilio o emigración en la más absoluta soledad e indefensión, pasaban años desde que solicitaban la salida hasta que les era concedida. Pasaban todo tipo de humillaciones y vejámenes realizando los eternos trámites correspondientes hasta el momento de subir en el avión. Ya consolidados los CDR, y sin su principal motivo que era vigilar la actividad contrarrevolucionaria, casi finalizados con el derrocamiento de los alzados de la sierra del Escambray, y la derrota de los invasores de Playa Girón, estos comités, además de los típicos chismes de barrio, se cebaban en vilipendiar a las familias que habían solicitado la salida y estaban en proceso de ser aceptados, se los marginaba, causando una gran división en la población entre personas que habían sostenido una relación de amistad, incluso de parentesco con ellos.

Los marielitos de 1980, fueron un fenómeno en Cuba y en Miami, en la isla porque se iban por primera vez en masa generaciones de personas formadas en la revolución, muchos que habían formado parte de las agrupaciones de masas revolucionarias, y que en algún momento habían participado de la efervescencia entusiasta que recorrió como una marea los cinco continentes. Y en Miami , porque por primea vez, sus compatriotas emigrados de antaño, recibían una tropa compuesta en gran parte por clase trabajadora, por primera vez un grueso importante de emigrantes de la raza afrocubana, con usos y costumbres clásicos de las clases proletarias de todo el mundo, prescindiendo del refinamiento y la sofisticación, para dar lugar a una sencillez e inocente gracia, lo suficientemente ocultadas por las primeras emigraciones cubanas en Miami, un tanto por la distancia social que los separaba, y otro tanto por la labor que les había llevado empezar a ser aceptados en los pantanos de Florida, como unos ciudadanos más.

Emigrantes de clase trabajadora desilusionados con la revolución que debió colmar sus expectativas de clase, pero no lo hizo, y en lugar de aprovechar este filón, el exilio aristocrático de Miami, los recibió con un entusiasmo menor que escaso.

Luego se fueron sucediendo otra vez por goteo los abandonos, hasta la crisis de los balseros, momento en el cual, quien no se quería de ir de Cuba eran casi exclusivamente los que ostentaban cargos de poder, y que por ende vivían opíparamente, 34000 balseros abandonaron la isla poniendo en altísimo riesgo sus vidas,  debido a una relajación de las normas de inmigración en las costas de Florida.

Después de ese flujo, se sucedieron hasta nuestros días los viajes sin retorno en busca de nuevos horizontes económicos pero sobre todo de libertad de elección y opinión. Así como a lo largo de todo el espectro, se sucedieron las salidas forzosas de presos politicos, una vez liberados, como de otros represaliados y de sus familiares.

Los motivos por los cuales cada una de las migraciones, rechazan a la revolución y a su líder máximo, varían desde la acérrima enemistad como es el caso de los primeros exiliados, hasta la abulia frente a la politización y doble moral extrema, del lenguaje y de la vida cotidiana dentro de los límites de isla, pasando por la objeción de conciencia de verdaderos revolucionarios que sintieron que la dirigencia los habían traicionado en todos los terrenos.

El reto será como harán para convivir en respeto mutuo esas diferentes susceptibilidades, percepciones de la política, de la sociedad, de la tolerancia, de la cultura, de los valores, en fin ese enorme Babel con idéntica lengua, cuyo sitio natural en una sociedad normal habrían sido tierras cubanas, pero que actualmente convive sin mayores contratiempos en un país que les ha brindado su apoyo, todo hay que decirlo, gracias también a la conveniencia de este en promover actos que desprestigiasen a una ya insalvable revolución.

La revolución cometió errores y ultrajes en su trato a todas las migraciones, incluso a la primerísima que escapaba de la justicia.

Para un demócrata pacifista, los fusilamientos merecen la más categórica reprobación, incuso aquellos de los más execrables torturadores, de los asesinos que arrancaron las uñas y la piel de estudiantes universitarios, de valientes trabajadores de la CNOC primero y luego la CTC de Lázaro Peña, de comunistas de Mella, de ortodoxos de Chibás, de  militantes del PSP, y de todos los demócratas y gente de bien, que se oponía al nivel de corrupción y violencia existente en la época de Batista. Pienso que en el mismo momento en que se creyó combatir el mal usándolo del mismo modo, como la ley del talión, no solo no se repuso un crimen anterior, sino que en el mismo sitio donde antes existía un abuso cometido por la violencia institucional, pasó a haber dos. Lavar la sangre con sangre es multiplicar por dos su derramamiento,  además de lágrimas, de bilis y de otros líquidos que en honor al decoro, huelga mencionar.  

A todos los exiliados sin excepción, se los trató de gusanos, de anticubanos, como si existiese el copyright de la esencia cubana ligada a una ideología, y se les impidió ver nuevamente a sus parientes y amistades, a sus barrios, en fin, a su país. Ese cordón cual umbilical une a las diferentes migraciones.

Tendrán un arduo trabajo para ponerse de acuerdo, en que ninguna posee el don de la verdad, por ende el bastón de mando debe ser de todos, debe ser compartido. Cada época de emigración tuvo sus características, unos han sido más aguerridos militantes anticomunistas, otros al contrario, y lo que le reprobaban a Fidel fue la traición los principios básicos de la igualdad en el pueblo que propone el comunismo, a otros como al abajo firmante, formaban parte de la generación que no soportan en sus vidas, más bajadas de línea, más teques, más cuentos políticos, ni militancias de ningún tipo, que solo quieren que se los deje hacer sus vidas tranquilos sin decirles lo que deben pensar ni hacer. Una generación que les dice a los políticos: ¿Quieres hacerme un bien? Olvídate que existo.

Ahora les tocará a ellos, los emigrantes, los desterrados, con toda su mochila de conocimientos y experiencias,  demostrar si en estos cincuenta años aprendieron la lección de la tolerancia. Gente que conviven como un gran conjunto, y sin embargo en condiciones naturales habrían sido clases antagónicas, habrían supuesto los empleadores y empleados, gobernadores y gobernados.

Al final, aunque no en suelo cubano, la revolución consiguió hacer desaparecer los antagonismos de clases.

No harían mal en practicar allí donde se encuentren, porque quizás más pronto que tarde, tengan la oportunidad, ineludible, de llevar a cabo todo lo aprendido.

 

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Published by martinguevara - en Cuba Opinión
21 febrero 2012 2 21 /02 /febrero /2012 03:40

 

 

 

Hace poco vi un programa de televisión, en el cual un científico le  preguntaba a otro si creía que el arte es patrimonio exclusivo del hombre, a partir del hecho de que unas aves neozelandesas, creaban unas figuras con pétalos de flores para atraer a sus parejas.

Quizás lo que para nosotros se consiguiese conformar en una obra de arte, para el pájaro no lo fuese del todo, y estuviese más relacionado con el apareamiento, o el simple gozo de la cópula. Lo cual no descarta otro aspecto, quizás más sorprendente, relacionado también o más aún con la superioridad animal.

La noción del Yo.

Tanto el pájaro austral que llena de pétalos el suelo para seducir a una pareja, como el pavo real cuando se pasea con su abanico de colores, recrean  y barnizan la realidad, pero con una finalidad de carácter útil,  lo cual los aleja del arte, el complejo hecho de la expresión de lo intangible, de lo posible pero irreal, de lo veraz improbable, no predomina frente a la utilidad, sin embargo la manifestación de la individualidad, de la distinción personal, sitúa el hecho en un escalón también generalmente reservado a los humanos.

 El conocimiento del Yo y el deseo de ser elegido gracias a elementos que modifican el parecer del otro, que transforman la percepción de su persona, nos pone en presencia de un fenómeno tanto o más sorprendente de inteligencia de esos pájaros que el conocimiento del arte.

El pájaro no solo es capaz de decirle a su pretendida: _ Mirame, yo soy distinto de este otro- sino que además le dice: Mirame, yo soy distinto de mi mismo, ya tendrás tiempo de constatar mis verdaderos bríos, de calibrar mi calado real, mientras , deja tu imaginación volar, cariño-

Los grupos de monos no se andan con las florituras de los pavos reales para aparearse, más bien tiran de la fuerza para demostrar con quien conviene tener la fiesta en paz.

¿Explica esto de por sí que es más evolucionado el uso de la fuerza que el arte de la seducción para el apareamiento?. Desde luego la naturaleza así parece sugerirlo.

El hombre no prescinde de ninguna de ambas, se viste, se pinta, se nutre de elementos atractivos alrededor, se pone casas que enamoren, perfumes que atraigan, pero llegado el caso se muestra un tanto hosco cuando la democrática actitud de los pájaros neozelandeses no surten el efecto perseguido, y se lanza con una propuesta menos sagaz  aunque  más atrevida: _ Se acabaron las tonterías, dame lo que quiero o te las verás conmigo.

¿Será que la calma necesaria para llevar hasta sus últimas consecuencias la actitud civilizada, democrática, pacifica, constructiva para alcanzar una sociedad mejor, un mundo que prescinda de prácticas violentas, de reacciones que a todos nos involucran perjudicándonos, en tanto destruyen la concordia y la armonía, debemos rescatarla de algún tramo perdido de la evolución, en que sucedió la transformación no ya del mono en hombre, sino del ave neozelandesa en mono?

O si la característica de suprimir al prójimo, ganarle en la contienda, comprarlo o atemorizarlo, que precede en el desarrollo de las especies y las relaciones, a la seducción, se impuso como prioritaria en las especies más desarrolladas en el uso cotidiano, para preferir sojuzgar a persuadir, gracias a su eficacia inmediata y porque en definitiva la violencia, la usurpación, la conquista sean acaso impulsos más inherentes a la especie humana que la respetuosa espera de la elección del otro.

Al humano, animal que debió abandonar el limbo para luchar contra los caprichos del medio ambiente, no será fácil convencerlo de que para obtener un mundo feliz, lo mejor será usar los medios cordiales, amables y gratos hasta sus últimas consecuencias, a riesgo de quedarse con la boca aguada.

Pero una vez lo hayamos hecho, habremos logrado alcanzar en sabiduría a tan proverbiales aves  y superarlas, siempre que no se consiga demostrar que además disfrutan del arte como enanos.

 

 

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Published by martinguevara - en Relax
18 febrero 2012 6 18 /02 /febrero /2012 01:08

 

 

 

En Cuba no tenemos libertad de prensa ni de expresión- le respondía Fidel Castro a Barbara Walters, en la primera entrevista que mantuvieron durante la década de los 70. Más recientemente Walters repitió la experiencia de entrevistarlo, pero ya con la URSS caída, el comandante no fue tan altanero en su reivindicación de la intolerancia, intentó explicarse mejor, aunque con similar resultado.

Durante los años en que viví en Cuba Fidel solo concedía entrevistas a periodistas extranjeros. Es una característica que mantiene desde ha tiempo, ya en la Sierra Maestra prefería desplegar sus encantos histriónicos frente a los cronistas  foráneos, norteamericanos de ser posible, como cuando para sacar de dudas a sus admiradores estadounidenses sobre su estado de forma, concedió una entrevista a Herbert L. Matthews ,  en lugar de a un periodista cubano.

Errol Flynn el famoso actor de películas de Hollywood, llegó a sentirse atraído por la mística revolucionaria, y visitó a los rebeldes en sus campamentos. Fidel trabó amistad con él y sostuvo charlas  con  fines propagandísticos. Pero no profesaba ese nivel de simpatía por ningún periodista ni artista de la escena nacional.

El propio Che Guevara,  a través Radio Rebelde, creada por él, atendió a periodistas cubanos que el jefe máximo no deseaba atender.

En los años recientes he podido apreciar, que ha sido entrevistado en más de una ocasión, en un  programa de televisión que se desarrolló en la última década, pero sin el más minimo incomodo para el mandatario, no creo que criatura alguna se atreva a llamar periodismo, a ese ejercicio de obsecuencia límite.

En una ocasión pude ver a su conductor entrevistandolo, agachado, esbozando la sonrisa que cualquiera pagaría por esconder, una mueca de servilismo indescriptiblemente patética. No tengo nada contra ese trabajador de la información, valoro en su justa medida su trabajo al frente de aquel programa, La  mesa redonda, el cual resulta dificil de ver completo, desde la pluralidad de las sociedades injustas, pero de libre opinión. 

Luego fue Frei Betto, un fraile dominico brasileño , que escribió un libro  sobre Fidel y la religión, donde a pesar de haber fustigado de mil maneras a todos los religiosos en la isla, el comandante se permitió hacer una loa de la educación de los Jesuitas. Yo, no estando seguro de la evolución ni de la creación,  pero siendo preferentemente ateo, no daba pábulo a lo que oía. 

 Más tarde leí un libro de Tad Szulc, periodista de origen polaco, nacionalizado norteamericano, el cual es el mejor de los documentos que he leído, sin trazos sentimentales en él, netamente descriptivos y documentales. El libro es una serie de extensas entrevistas concedidas al periodista en La Habana, mientras cualquier periodista cubano se relamía por la milésima de lo que le había dado al bueno de Tad.

Incluso María Schriver, del clan Kennedy, le hizo una melosa entrevista en 1988, donde él declaraba que el poder lo vivía no sin pesadumbre, ya que su deseo oculto, eternamente postergado , era sentarse a tomar un helado en una esquina, tal como lo comentó alguna vez, Gabriel García Márquez.  Otro que carecía de carnet de identidad azul, al que dedicaba horas de entrevistas y charlas. Aunque este, extrañamente,  no era norteamericano como Oliver Stone, a quien concedió una larga entrevista filmada, que constituye una conocida pelicula comercial.

Pareciese haberle asistido una fascinación inicial con Estados Unidos que en algún punto hubiese sufrido una sensible quiebra, tal como revelan sus continuadas visitas a ese país cuando era joven, en detrimento de cualquier país socialista o del tercer mundo, y su inclinación a sentirse refrendado, en el respeto de los profesionales, gobernantes, o artistas de aquel  país, pretendidamente enemigo.

Ernest Hemingway, tras su enfática determinación, dejó claro que lno fue mutua la admiración y devoción de Fidel hacia su literatura y fama de aventurero,  si bien tuvo una simpática respuesta en los primeros días de la revolución.

Recientemente,  se presentó un libro de sus memorias, donde se pudo ver a Fidel, en una denodada lucha por terminar alguna de las frases que a duras penas comenzaba, mediante titubeos, preguntas difusas, peticiones de aclaraciones absurdas, y toda suerte de incoherencias, no hago una chanza sobre un ser senil, les dejo a ellos las burlas sobre los defectos de las personas, a las que quieren desautorizar. Opino que pudieron resultar patéticas, las seis horas que duró la ponencia, con la totalidad de las personas asistentes,  asintiendo con la cabeza a cuanta incoherencia saliese de la humanidad ya reducida, del amortizado geronte. 

Un periodista acreditado al acto, cubano, debió soportar estoicamente, durante diecisiete minutos,  con una sonrisa pétrea, que con toda probabilidad, le causó primero dolores en las comisuras de los labios, para culminar adormeciéndoselos, de tal manera que cuando Fidel dio por bueno el fin de la  respuesta, el hombre se sentó con la cara idénticamente igual que como la había sostenido durante el período de balbuceos, en que no se movió ni una mosca. Y lo más probable es que con ese rictus lo haya encontrado su familia al arribo a su hogar, para mantener alejada toda sospecha de la más mínima diferencia de criterio con el comandante.

 Desde afuera resulta fácil criticar, y sé que es un universo de dificultades, tan solo percatarse de lo bajo que se llega a caer con esa actitud. Cuando alguien crece en aquella sociedad, donde ese hombre - simbolo, lo significa todo, desde la virtud, hasta la última palabra sobre el destino de los hombres, de todos  los hombres que allí habitan, resulta dificil discernir entre que es instinto de conservación y que es adoración ritual.  En cualquier caso no resulta una situación envidiable.


Hoy el país espera impaciente la visita del Papa Benedicto. La feligresía cubana en altísimo crecimiento, no solo en comparación con la época en que era más que recomendable ser marxista y ateo, sino en comparación también con era pre revolucionaria, se aviene a un halo de esperanza, con respecto de la cual me permito mantener mis reservas.

¿ Cuales serán las de Fidel?

¿Sentirá en los confines de su vida, cargada de acontecimientos que confesar, la llamada del sentimiento religioso tal como lo asegura su hija Alina desde Miami? ¿ querrá limpiar el camino, atravesado de cierta maleza para una eventual entrada en el paraíso?.

¿O hará movimientos, una vez más de agilidad maquiavélica incomparable, para situarse entre quienes hasta hace poco eran sus enconados enemigos?.

Una incógnita inquietante.

 

De lo que sí estoy convencido es que cualquier cosa que termine decidiendo, no eligirá un prelado compatriota, será ejecutada  a través de un interlocutor extranjero. Tanto como lo puede ser un Papa alemán no demasiado familiarizado con el comunismo científico ni la dictadura del proletariado, aunque sí como Fidel, conocedor de las excelencias de la buena mesa, de los tronos duraderos, y de los excelentes vinos que ayudan a cerrar los tratos más ventajosos.

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Published by martinguevara - en Cuba flash.
26 enero 2012 4 26 /01 /enero /2012 14:41

 

 


Naturalmente, no comparto las opiniones lapidarias que han proliferado en los últimos tiempos, sobre lo ibérico y sobre los españoles en general , pero he de admitir, que las autoridades y la idiosincrasia actuales han hecho méritos, para ganarse a pulso que personas de todo el mundo, reviertan la sensación que había hasta hace poco, de que todo el que venía acá se le daba un cobijo y trabajo, la de la fiesta, de la siesta y del vino y la alegría,  por la de que “ojalá vengan estos gallegos un día buscando trabajo a mi país otra vez, para darme el gusto de echarlos como hacen con nosotros ahora”.

También es justo decir, que según las lecturas acerca de las historias de la aduana de Buenos Aires, por poner un ejemplo que conozco, su trato con las personas dudosas de portar enfermedades contagiosas, conminadas a cuarentenas no todo lo decorosas que nos gustaría admitir, en la primer y segunda gran oleada de inmigrantes europeos empobrecidos, desde luego no permiten ningún alarde en este terreno, por parte de nuestras siempre bien afiladas lenguas y vista, para la detección de la paja en el ojo ajeno.

También conozco de primera mano el trato dispensado, a los inmigrantes bolivianos, peruanos en fin, presuntos hermanos latinoamericanos en general. Pienso que no estamos para darle cátedra a nadie de buen trato, casi lo puedo asegurar.

Más bien mis parámetros de los correcto o aceptable, en el área de derechos y tolerancia, son los países escandinavos,  solo estar allí es un placer por la paz social que se respira, pero es un nivel muy lejos del nuestro aún, los requisitos que se precisan no son tan fácilmente alcanzables por países de tradiciones relajadas. Países que nos organizamos en torno al ocio, al placer, a lo lúdico , a lo hedonista de la vida y no alrededor de valores tan poco proselitistas, como el  trabajo y la disciplina.

 

Ni una ni otra percepción son del todo justas, ni están ajustadas a lo que la realidad se empecina en subrayar.  Hay diferentes realidades naturalmente, yo hablo por la mía, pretendidamente objetiva, pero siempre analizada por mi prisma.

Creo que esos ciclos los pueden romper los países adultos. España está en edad adolescente como idiosincrasia proveedora de una conducta individual autosuficiente, incluso me atrevería a asegurar, que con los siglos que lleva de existencia ( casi todos guerreando desde 1492 , año en que se desata la aplicación del acero, como modo de persuasión, contra moros, judíos e indios de América), aún el comportamiento colectivo, consciente e inconscientemente, puede resultar de edad pre adulta,

 El altísimo nivel de conducta anárquica que siempre presentó como rasgo distintivo el pueblo español, y que lo llevó muchos episodios históricos y culturales relevantes, como a crear la literatura picaresca, con el Lazarillo de Tormes y demás obras, hoy  se ve reflejado en una actitud de descrédito del sistema en general, y dicha abulia, otrora madre del anarquismo español, es la progenitora del menefreguismo que peor le viene hoy al pueblo.

Parece ser que España hubiese encontrado su razón de ser,  siempre en contraposición a los momentos históricos franceses, como su anverso o reverso, según quien observe. Y ello la eleva exponencialmente en el terreno popular y telúrico y la condena en lo referente a avances sociales. Pero sería un craso error detenerse solo en estos aspectos negativos, los aportes de los contestatarios españoles de todos los tiempos son enormes, bellos , casi siempre más románticos que efectivos, pero por la misma razón más encarnados en el hipotálamo de la gente común como la utopía, lo deseable.

 

Los demócratas de por aquí estamos viviendo días aciagos, estamos asistiendo alucinados a como se está resbalando, desatando y empezando a escaparse, lo que en su momento no se amarró bien. Convendría estar atentos porque nada está garantizado, para salvaguardar lo que tenemos, es recomendable pasar por el incómodo trámite, de ser centinelas de estos valores democráticos,  vigilantes de nuestros propios instintos autodestructivos, que llevan a la saturación de los ciclos de paz, de progreso, de tranquilidad, de una forma inaudita, pero repetida hasta el hartazgo, en la Historia de la humanidad.

 

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Published by martinguevara - en Europa Aorta
23 enero 2012 1 23 /01 /enero /2012 00:10

 

 

 

 

Volvía a mi casa de León después visitar a mi familia política en Madrid, y antes de decidir si tomar la autovía de peaje, que está infectada de barreras improvisadas por pivotes e hitos refulgentes, y vallas de cemento para proteger a los obreros,  que según Fomento, ultiman los trabajos de retoque de la carretera a dos años de comenzadas las mismas, o si tomaba la gratis, de un carril por dirección, que iba serpenteando la montaña, cuando me percaté de la presencia de un insecto de aspecto amenazante en el interior del coche, en medio de las curvas serpenteantes de la A-6.

Fui arrimándome hacia el arcén para efectuar una parada de urgencia, soy severamente alérgico a las avispas, más de lo que cualquier conductor en la autopista lo es de por sí, a que le entierren un aguijón plagado de sustancias ardientes en el pescuezo, en pleno ascenso de salida de la ciudad en hora punta.

Conseguí un buen lugar a salvo de los agentes del orden, celosos de los estacionamientos correctos,  paré justo en la entrada de una vía de servicio, inmediatamente me bajé, dando manotazos a diestra, siniestra, delante y detrás como un poseído. Daba tales ganchos y jabs al aire, que en ese momento habría noqueado incluso a Scarpino, el chico bravo de mi escuela primaria. Me quedé un rato  dando pequeños saltos histéricos.

Una vez que alejé a aquel diminuto demonio de las cercanías de mi nuca, bebí de la botella de agua y me tomé un descanso,  prematuro  ya que acababa de empezar la marcha , pero la temperatura, el cielo con sus nubes, el color y transparencia del aire me invitaron a darme un pequeño paseo. Me acerqué a unos arbustos a bautizarlos como mis toilettes improvisados, y cuando sostenía mi instrumental y miraba al horizonte, reparé en  el tamaño notable de  la cruz del Valle de los Caídos.

A una gran distancia se distinguía perfectamente, mucho más que el monasterio de El Escorial, esa magnífica obra ordenada por Felipe II y construida por Juan Bautista, que está a su lado. Nada me habría causado escalofríos de no ser que esa desmesurada cruz, situada también en las inmediaciones de El Escorial, es el mayor homenaje europeo al totalitarismo, casi de manera oficial. Allí descansan los restos de José Antonio Primo de Rivera, creador de Falange española, y de Francisco Franco, uno de los cuatro mayores exterminadores de la Historia de  Europa, a saber entre Adolf Hitler, Yosef Stalin y Benito Mussolini. Franco mató más del doble de españoles que los que murieron en cualquier otra contienda con naciones extranjeras.

 

El sitio más incomprensible y anacrónico de toda Europa Occidental.

Regresando al automóvil pensé que justamente en estos días , la actualidad nacional está colonizada por dos hechos relacionados con el espíritu de esa cruz, uno de carácter irreversible, la muerte de Manuel Fraga, y el otro , el juicio al juez Baltasar Garzón, quizás más irreversible aún si cabe.

Es recomendable no descuidar demasiado, las andanzas del discurso del inconsciente, así como la de los simbolismos.

 Fraga, conocido en los últimos años por desempeñarse durante un período importante al frente de la presidencia y presidencia honorífica, del Partido Popular, el partido de derecha español, una agrupación que aglomera en su interior a una fauna variopinta que va desde lo más evolucionado y europeísta del centro derecha, hasta lo más rancio, conservador y reaccionario del panorama nacional. Partido que aglutina todo el espectro de la derecha española, por cierto de mucho arraigo de masas, no quedando fuera del este, como en Francia, Alemania, Holanda o Austria la ultraderecha, que allí se aglutina en partidos competidores y competentes.

Pero los primeros pasos de Fraga, distan mucho de haber tenido lugar en un ámbito democrático, ni siquiera levemente autoritario. Sino que formó parte durante aproximadamente veinte años, del gobierno del dictador Francisco Franco, como ministro de turismo y en el  desempeño de otros cargos. Durante su paso por el poder, y bajo su mando, se cometieron tropelías que llegaron incluso al asesinato, al terrorismo de estado, tan libremente practicado durante los casi cuarenta años que duró la mano dura del tirano español.  

Sin embargo sus claroscuros en la vida autoritaria, fueron parcialmente blanqueados durante el período de transición que caracterizó a la política española, para poder establecer las pautas de la convivencia y la paz, por vez primera en mucho tiempo en el país Ibérico. En este esfuerzo Manuel Fraga no solo  toleró cambios sino que colaboró en el retorno de todas las fuerzas políticas. Incluidas las proscritas  con mayor celo, como el Partido Comunista, y su máximo dirigente Santiago Carrillo, así como Marcelino Camacho de Comisiones Obreras. Luego dirigió al Partido de la derecha en la era democrática, hasta que fue sustituido al frente de la agrupación por José María Aznar, quien fuese presidente del  país  en dos legislaturas, antes que Rodríguez Zapatero.  Incluso en esta última etapa el veterano Fraga, en más de una ocasión se manifestó, con respecto de las intrigas interinas, por la obtención del poder, y tomó partido por el ala más templada. Manuel Fraga invitó a Fidel Castro a la comunidad gallega, para que conociese la tierra de sus atepasados. Allí donde muchos quisieron ver una cotradicción no hay sino coherencia, tampoco Franco escondía su simpatía por aquel entonces joven maquiavélico, descendiente de gallegos maestro en el arte de la confusión y de la permanencia en el poder. No escondían cierta fascinación mutua.

Estos días se le han rendido homenajes a  Fraga, como de jefe de Estado. Se ha tratado su figura y aporte como de caracter imprescindible para la transformación democrática española. Se le ha concedido, con notable holgura en torno a la verdad, el honor de haber sido, junto al Rey, el padre de la paz y la armonía en tierras del Cid.

Baltasar Garzón sin embargo es un hombre íntegramente formado en el período democrático, y conocido por su actuación civilizadora  y contributiva al progreso de España y a la toma de distancia de la nostalgia por su identidad feudal. Garzón se empleó a fondo como adalid de la justicia en la lucha contra ETA, contra la guerra sucia  durante el gobierno de González, representada en los GAL, en ambas con los elogios y el apoyo incondicional del Partido Popular. Se hizo un nombre a nivel mundial en la lucha contra la impunidad de los crímenes de lesa humanidad,  dio orden de extraditar a Augusto Pinochet, se empleó contra elementos criminales de los últimos gobiernos militares de Argentina, y cometió la terrible imprudencia y candidez, de iniciar un juicio, contra la corrupción que azotaba al seno del Partido Popular. Su mayor osadía fue abrir una causa contra el franquismo, en la que más que perseguir a los asesinos de ciento veinte mil personas en la posguerra civil, los llamados paseados, ya que eran baleados durante un paseo y mal enterrados al borde de los caminos y carreteras de entonces, procuraba esclarecer los hechos, y darles correcto entierro y trato a las víctimas.

Cabe decir que aún hoy los familiares de más de cien mil personas asesinadas, no han sido autorizadas siquiera, a poder desenterrar los huesos de sus familiares, y recibir el trato de víctimas, equiparable otras, que con que fuesen  atendidas en su dolor y sus reclamos, sólo con el diez por ciento de dedicación y deferencia, que se les otroga a las víctimas del terrorismo de ETA, estarían más que satisfechas.

Esta temeridad le costó a Garzón dos cosas.

Una fue que el sindicato Manos Limpias, organización de clara y diáfana ideología fascista, lo denunciase, y fuese admitida a trámite tal denuncia por los juzgados, y la segunda es que los delincuentes investigados, también lo denunciasen, por presuntas escuchas irregulares en los interrogatorios, de los reos con sus abogados.  Tiene una tercera causa por haber cobrado dinero del Banco Santander, en una conferencia universitaria que impartió en Estados Unidos.

Aún concurre una cuarta razón, que no constituye causa judicial, y es que algunos consideran que Grazón era proclive al espectáculo. Y muchos otros observamos, que bendita la hora en que se conviertieron en noticias mediáticas, la desaprovación de semejantes conductas y la persecusión de sus ejecutores.

De las tres causas oficiales, la última era la menos mediática, aparte de que introducir a la empresa de Botín en esto quizás no sea la mejor manera de tener la fiesta en paz; la de los crímenes del franquismo, levanta, aunque a la vista está que no lo suficiente, un alto grado de simpatías y apoyo popular e internacional al Juez, y puede  proveer una importante e inasumible cuota de desprestigio para el país, y el tercero, que es donde más probablemente, sea demostrable que el procedimiento de escuchas no era todo lo legal que se podía requerir, y que a la sazón es el caso en el cual, de llegar al fondo dejaría al decubierto una importante red de corrupción en torno y en el corazón del partido del actual gobierno. A todas luces, tenía este las papeletas para ser el primero de los juicios en celebrarse.

En un país donde los juicios demoran una media de cinco años, donde los acusados de delitos graves en la causa en que se juzga a Garzón, aún no se han sentado en el banquillo, en un país que congrega la mayor cantidad de reos de toda la Unión Europea, con mucha diferencia sobre el segundo, albergando a más de 65000 presos comunes, y en el mismo que más billetes de 500 euros circulan sin declarare, en el que más se evade al fisco de toda Europa, el juez Garzón ya está sentado como acusado, con una premura digna de la más de las depuradas y veloces de las justicias.

Si el Juez Grazón quedase inhabilitado como juez después de este caso, no importaría ser más o menos indulgente en la siguiente causa a juzgar que sería la del franquismo, así como no importaría una demora más o menos extensa en la celebración del mismo.

Paul Preston, el prestigioso historiador del franquismo caminaba por las calles de Madrid en estos días advirtiendo que convendría una reflexión de los tribunales encargados de juzgar a Garzón, ya que lo que está en juego es la existencia de la democracia misma. Ya que en casi todos los procedimientos a terroristas y malversadores, así como componentes del crimen organizado, se les ha aplicado el mismo tipo de escuchas , y cuando han que dado invalidadas porque un abogado ha interpuesto recurso, los jueces que habían dado la orden de efectuarlas, no han sido juzgados por tal causa, ni importunados de manera alguna. 

Vivo en España, agradecido por todas las oportunidades de sentirme uno más entre todos, por el calor humano recibido por sus habitantes, tan amables, tan cercanos, agradecido por sus aciertos, y soy participe de sus errores, de sus fracasos más recientes, todos participamos de la ingente fiesta del gasto continuado y el consumo desmedido que derivó en la actual crisis. Vivo en España, y aquí me quedaré para ayudar ambién a levantarla, con mi hombro, con mi sudor y mi responsabilidad.

Por eso no me siento del todo cómodo, cuando veo sentado en el banquillo de los acusados a un Juez insignia de la lucha contra las peores lacras de la humanidad, nacional e internacionalmente, y en cambio  a sus acusados sonriendo, el país con más presos de Europa, cuyo común denominador es solo el peso y grosor de la billetera, la policía acusada a nivel internacional de violenta, con el actual partido gobernante sometido al bochorno, de una sombra de dudas eterna aunque Garzón desaparezca de la vida judicial,

Sobre todo me siento incómodo viendo como esa cruz, allá en lo alto como la aurora, que pocos meses atrás podía pasar incluso desapercibida por su aparente condición de antigualla, de elemento fetiche de trasnochados decrépitos; sin embargo hoy cobra bríos,  dando la truculenta percepción de que los rayos de sol que la adornan, acaso debido a los efectos del cambio climático y el cambio en la capa de ozono, pero tal vez por otros imponderables más inquietantes, nos llegan hoy, más nítidos que ayer.

Sacudí mi instrumental, subí nuevamente al automóvil, lo puse en marcha, ¿para que está el dinero, sino para gastarlo? -Me dije- Además se hace tarde.  Y decidí tomar la carretera de pago.

Y donde con toda seguridad , al haber sido contruída en la era democrática, no estaría siendo escoltado por una ristra de cuerpos sin descanso al costado del camino, aunque sí por los últimos rayos de sol que lamían la cruz y altar de los eternos vencedores.

 

 

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