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6 enero 2020 1 06 /01 /enero /2020 16:08

Veamos que nos han traído los reyes magos.

En el terreno más próximo, se están representando las dos Españas casi de manera calcada a la última trágica ocasión, pero en paz, esperemos que nunca llegue el agua roja al río y continúe siendo una catarsis de la confrontación de la modernidad con estructuras de pensamiento instaladas desde muy temprano en el hipotálamo y difíciles de remover sin un estallido, sin un ruido, sin un desplante. Que Sánchez consiga hacer un gobierno estable y humanista, de uniones y consensos que apunten al progreso social y económico, más que una secuela de riñas, que Cataluña encuentre su identidad definitiva en el mapa de la realidad, con todos sus componentes, pero sobre todo cada catalán, alejado de este torrente de energía intestinal que aglutina un crisol muy diverso de sentimientos de ambos lados de la valla.

En Reino Unido ganó nuevamente Boris Johnson con mayor fuerza; manipular a la masa es un fresco común y ordinario de cuando los pueblos ceden su libertad como individuos y se recuestan en la ficción colectiva, fácil para el manipulador y cantamañanas que se lo propone, ya sea de derechas, de izquierdas o de medio lado. 
Cosa que indefectiblemente siempre termina fatal para los manipulados satisfechos de controversia y consumo de bilis. 

Ahora bien, ojo, ello no implica que Inglaterra vaya a encontrar demasiados obstáculos para reinventarse, para metabolizar su nueva ilusión, es precisamente el tipo de retos en que obtiene lo mejor de su carácter decidido, aventurero y original. Los irlandeses del Norte galeses y escoceses como siempre se quejarán pero luego irán detrás de esos logros pavoneándose de ser británicos.
Esperemos que en esos retos y cambios no abandonen sus históricas conquistas sociales, que ya destruyó en su mitad la Tory Margaret.

En Argentina asumió un nuevo gabinete de gobierno, equilibrado, preparado, conocedor de la situación nacional desde meses atrás, y tuvo lugar el primer traspaso de un gobierno no peronista en tiempo y buenas formas, sin mediar algaradas ni saqueos.

Un gobierno que comenzó por ratificar e incluso reforzar las medidas del anterior ejecutivo en cuanto al acceso a las divisas, a las medidas de recortes de las clases trabajadoras y medias con el fin de hacer frente al pago de la deuda externa; cosa que sólo puede hacer un gobierno peronista en Argentina sin la mínima oposición de los sindicatos y los movimientos sociales.
Los mismos que hasta un mes atrás vociferaban que el país padecía una hambruna generalizada que estaba diezmando a su población como si de una peste medieval se tratase, hoy la hacen desaparecer de un día para otro por arte de magia, y ya ni hay muertes, ni la hipérbole "hambruna", sino que se reemplaza por el eufemismo "insuficiencia alimentaria" , ya no es hambre, ahora el problema es que comen más harina y serán más petisos en un futuro, como Agüero y Messi.

Y todo el enrome y perfectamente estructurado aparato de propaganda del caos, que otrora fuese de la oposición, se transformó en un apoyo a la profundización de medidas de recortes a jubilados, aceptando que la gravedad de la situación económica permite medio año de ajustes para recién entonces, empezar a aplicar las promesas electorales.

Pero lejos de lamentar esto, lo cierto es que tomó a los suyos con el pie cambado al trote y ante la confusión sólo se oye el apoyo decidido a tales medias por parte del FMI, de la gran patronal y paradójicamente del macrismo. Lo cierto es que ninguna de las diatribas y dislates característicos del ámbito proselitista se podrían aplicar sin causar un desastre económico absoluto, habida cuenta que hoy Argentina ni cuenta con el grano al precio del año 1945 ni con la soja al precio de la década del dos mil. En este sentido Fernández tiene claro que si la finalidad es crecer, sólo se puede obtener con hechos y no pocos sacrificios. Y como siempre los sacrificios se les exigen a los que menos tienen. 

El gobierno de Tronal Gump lleva a EEUU a volver a asesinar fuera de casa intentado propiciar un clima favorable a cualquier tipo de conflicto armado, que como cada cierto tiempo, de salida al stock del mercado armamentístico y permita una producción a gran escala, amén de generar el apoyo al presidente en torno a ls clásicas consignas patrioteras del menos esmerado vuelo.

En Cuba todo igual o como de costumbre: peor.

Cosas vederes Sancho.

 

Inglaterra se reinventa

Inglaterra se reinventa

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Published by martinguevara
24 diciembre 2019 2 24 /12 /diciembre /2019 00:00

La época de navidad era nociva, evidenciaba que por una razón u otra siempre estaba lejos de esos afectos que prefería tener próximos; pero también en aquellos años en familia en que iba a donde mis padres decidiesen, ya fuese casa de los tíos Roberto o Cipriana, entonces sentía que la única relación que tenía con esa fiesta era que ponía a prueba mi capacidad de resistencia frente al paso el tiempo, extraordinariamente lento cuando le prestas atención, y tremendamente efímero cuando quieres que se demore en una parada de asientos mullidos y senos retozones. 

Acaso la hora de despedida en lo de Cipriana para ir casa abriendo los regalos en el coche o el camión de papá fuese más pasable, o el despertar en lo de Roberto con aquella cocina de asientos en estilo vagón de tren que daban al verde de San Isidro, o la mesa del jardín donde estaba mi tía Celia casi siempre dirigiendo la batuta de las charlas, no por ascendiente jerárquico sino contaba con mayor despliegue de gracia, y mi madre haciendo chistes eficaces como corroboraban las risas. Ese día siguiente cuando podía observarlos fuera de los brindis y los cohetes permanecen confortables en mis recuerdos .

 

Después pasé unos cuantos años donde la navidad estaba prohibida entonces brindábamos por año nuevo, esta fiesta sólo tenía lugar en casa, con mi madre, mi abuela y mis dos hermanos, sin regalos ni arbolitos ni un montón de parientes que evidenciaban la ausencia absoluta de elogios motivacionales. Sólo los cinco y la mesa que la abuela se había ingeniado en adornar con platos exquisitos con la menor cantidad de ingredientes que alguien pueda imaginar. Esos días los recuerdo con cariño, estábamos juntos un rato, todos los que ya no nos hablamos, ni nos escuchamos más. Si nos queremos o no es algo misterioso que habita en la relevancia que cada uno le cede en su espacio interior; en mi caso sólo puedo reconocer latidos sonoros, sobre los cuales prefiero obviar la naturaleza o calidad que les precede. Mi abuela era el elixir de la comunión, la antorcha colectiva, entonces jugábamos cartas, Scrabble, dados, ella era española y sus juegos de cartas eran con naipes y eran españoles, tute, brisca, escoba, pero aunque fuese el juego mas infantil y simplón, desde chico me encantaba "el culo sucio". Como me reía cuando alguien se quedaba con el culo sucio. 

 

En año nuevo no tocan regalitos, de ahí no haya que confrontar cuanto tiempo y recursos dedicaban los mayores en nuestro honor en la inevitable comparación con los demás. Y por otro lado, aunque alguien se encaprichase en hacer regalos en aquel páramos de tiendas, era una empresa tan improbable como respirar bajo el agua. Sin aqualungs ni branquias.

 

Curiosamente, volví a ver a mi padre tras diez años a una semana de una navidad, en que fuimos la misma noche a lo de tía Cipriana ya fallecida pero con todos los parientes de ese lado presentes y luego a lo de otra tía, Carmen Córdova que a la sazón, era como si fuésemos a lo de Roberto que seguía fuera del país y ya no viviría más en San Isidro, a las dos casas en la misma navidad. Aquella noche si fui feliz por volver a ver a mi viejo, a toda aquella gente, al país que me selló, y por volver a ver tanta carne y cosas ricas juntas en una única noche.

 

Después hubo unos años, dos décadas para ser exacto en que pasaba la navidad con la familia de Patricia. Aunque me sentía agasajado como nunca en afecto familiar, lo cierto es que nunca pude agradecerlo del todo porque mi sonrisa y mi indumentaria no se correspondían con el entusiasmo interior. Hoy les mandé un beso tierno por todo el cariño que me dieron. 

Sin embargo una vez más los Año Nuevo acudían en auxilio de la asfixia por tanto barniz. en casa de los eternos Marcos y Mirta y en nuestra mesa larga que daba hasta para catorce comensales. Pero un detalle, todavía bebía como un cosaco y fumaba como un escuerzo; todo bebedor y fumador compulsivo sabe que estar rodeado de comensales que ríen y hablan a los gritos es una bendición para descorchar botellas durante una eternidad sin intervenciones represoras de ninguna especie.

Pero hace años que no pruebo el elixir del canto.

Será la primera navidad en que no tendré sensación de exclusión por pasarlo solo con mis recuerdos y lecturas, ni tampoco agobiado por parecer que encajo entre servilletas rojas, alegría pautada y sobre todo, entre mucha gente, tantos testigos de esta sempiterna inutilidad, de esta verticalidad pretendida, que camufla el temblor, el frío, el miedo, la rabia, y el sombrero sobre la silla aplastado por un culo gordo, empapado en colonia barata, charlatán y ampuloso.

Más sucio que el as de oro.

 

 

El culo sucio

El culo sucio

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Published by martinguevara - en Relax
2 diciembre 2019 1 02 /12 /diciembre /2019 21:37

Cuando Crouch era un chaval le encantaba templar con casadas cuyos maridos de la edad que él tiene ahora, ya no les daban todo el alpiste que ellas deseaban picotear.

También es cultural, en Cuba o Francia esperan mucho menos que en España o Polonia para dotar de cornamenta al displicente cónyuge, pero tarde o temprano, ya sea en la carne o en el pensamiento, son más quienes resbalan que quienes aún sin demasiado entusiasmo, consiguen pisar el freno.

Era óptimo para todos, a Crouch le permitía agenciarse una buena cuota de placer sin compromisos, ellas no tenían que dejar al reno, sus comodidades y  costumbres, y el astado sentía el placer de disipar toda esa presión de los silencios incómodos que con sólo una mirada llamaban a retumbar en las paredes del cráneo, en la oquedad de la consciencia un eco como un grito en la penumbra "ya no me satisfaces" "ya no te gusto" "ya no me gustas", margaritas al viento ¿me quiere no me quiere? además de licenciar sus escapadas.

Todos ganaban, hasta el gato y el perrito recibían raciones extras y los hijos el doble de golosinas para mitigar la culpa. 

Pero la culpa de ninguno desaparecía, es que en realidad no había culpa alguna. La vida es como es, y se lleva como mejor se pueda.

Crouch confesó que siente hoy ningún orgullo por el "pata de lana" que fue, pero el rol que no soportaría en modo alguno es el del buey. En algunos países a los bueyes los nombran "Palomo" para que entiendan su nombre mientras aran. Y dada la edad en que va entrando, aunque fuese multimillonario, comprensivo, viril, enérgico, saludable, gracioso y dotado, de los dos papeles, indiscutiblemente el más cercano es el de Palomo, a raíz de esto Crouch es terminante: se comparte, se baila, se quimba, incluso se desayuna, pero antes que el sol torture la cortinas, cuando los bueyes comienzan a arar el surco, cada uno a su techo. 
Pero sin huir por la ventana con el cinturón atascándose en un cardo del jardín y la camisa puesta de sombrero, como cuando era el advenedizo pata 'e lana.

 

 

 

 

Crouch "El pata 'e lana"
Crouch "El pata 'e lana"

Crouch "El pata 'e lana"

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Published by martinguevara - en Relax
16 noviembre 2019 6 16 /11 /noviembre /2019 16:27

 

 

Cuba se engalana hoy para festejar los 500 años de la mudanza y el establecimiento en la zona norte, al lado del río Almendares, de la  Villa de San Cristóbal de La Habana fundada en 1515. 

 

Se estima que a la llegada de Cristóbal Colón a Baracoa, había en toda la isla conocida hoy como Cuba, unos trescientos mil aborígenes, entre siboney y tainos , que fueron casi de inmediato esclavizados para realizar trabajos pesados de búsqueda de oro en los ríos, y construcción de fuertes y viviendas, los cuales dada su forma de sociedad recolectora, cazadora, y pescadora no pudieron resistir los rigores de la esclavitud, del trabajo, de la tristeza y las enfermedades llevadas por los españoles, quedando unos cuatro mil  en 1555 y muriendo casi todos antes de finalizar el siglo XVII, pudiéndose encontrar un pequeño reducto de población con rasgos de los antiguos aborígenes, aún hoy en la parte más Oriental de la isla, precisamente allí donde Colón y los hermanos Pinzón pusieron sus poco aseados pies por primera vez.

 

 

Esta semana, se ha vuelto una vez más a dejar con las asentaderas al aire a muchos de sus más leales seguidores de los últimos tiempos provenientes de la cantera boliviriana, desde el desaparecido Chávez, su seguidor Maduro, Correa, el muy actual Morales, AMLO en su reclamo de arrepentimiento a la Metrópoli conquistadora, y Cristina Fernández que llegó a remover la estatua de Colón que daba nombre al paseo que comienza detrás de la Casa Rosada y reemplazarla por una de Juana Azurduy.

 

 El gobierno ha decidido abandonar la línea oficial mantenida a lo largo de los primeros cincuenta años de la Revolución, y salir a festejar el holocausto de los pueblos originarios de Cuba y la esclavización de más de dos millones de africanos bajo la atenta mirada y vigilancia colonizadora de Sus Majestades Borbónicas arribados directamente desde la Metrópoli. Si el siglo XX fue un cambalache ¿Qué queda para el XXI?

 

Más allá de esta interpretación poco ordenada pero nada desacertada, lo cierto es que en efecto, la Revolución, que en otras épocas de manera natural sentía inclinación a rememorar los padecimientos de los oprimidos y reivindicar su emancipación, hoy, también de manera innata, se inclina a venerar el poder y el dinero, tras décadas de asentamiento de grandes empresas capitalistas tratadas como a intocables, pero en el sentido inverso a la casta mas baja de la India. La primigenia cultura y sensibilidad revolucionaria, equivocada o no, ha desaparecido de la faz de la isla como sus habitantes originarios, incluso para representar el necesario panegírico de cara a su público de afuera y de su hastiado y desorientado público interno.

 

Luego de asistir al bochornoso espectáculo de Guarapo besando las manos de los tres últimos papas tras haber estigmatizado a todas ls religiones y después de esta reverencia a La Corona  ¿Será el próximo paso celebrar  el establecimiento de la Enmienda Platt de 1899 hasta 1902, tras la ocupación de los Estados Unidos?  ¿Podría ser Tronal Gump el próximo invitado de honor? 

 

 

Felipe Juan Pablo Alfonso de Todos los Santos de Borbón y Grecia, hoy Felipe VI de España, no sólo fue a conmemorar el aniversario de una gran y lucrativa colonia para la Corona, en aquellos años no de los Borbones pero que sí supieron heredar y engrandecer hasta más allá de los limites del crepúsculo y el ocaso, sino que fue a atar bien los cabos de los pinches negocios de los grandes capitales españoles invertidos en la isla, que ya vienen haciendo voluminosas cosechas y las muchos más jugosas que se avecinan gracias a esta nueva casta desprovista ya, de todo pudor y disimulo que aunque fuese a regañadientes, mortificaba la conciencia de los autores materiales del “Gran Engaño”

 

A partir de hoy, cuando un niño en la escuela deba calificar la barbarie contra los indígenas deberá tener un cuidado exquisito, deberá ser un cirujano de las palabras, de los significados y significantes, no vaya a ser que insulte a la Corona y sus Adelantados y ello le cueste una visita permanente del G2 a sus tutores, una vez encarcelados sus padres por una reciclada acepción de la ya legendaria acusación  revolucionario-inquisitorial, bautizada como  “Diversionismo ideológico” .

 

 

 

 

Su Majestad festeja el 500 aniversario de la colonización de La Habana
Su Majestad festeja el 500 aniversario de la colonización de La Habana

Su Majestad festeja el 500 aniversario de la colonización de La Habana

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Published by martinguevara - en Cuba Opinión Cuba flash. Opinion crítica.
16 noviembre 2019 6 16 /11 /noviembre /2019 02:10

Hablemos claro

A los argentinos de izquierda y de derecha, los bolivianos les importan mucho menos que un pepino.
Y hablamos de un pepino duro, sin pulpa, de fuera de temporada.

En Argentina vive alrededor de un millón de bolivianos, toda la vida condenados a vender limones, a fabricar ladrillos y a los sumo a tener una pequeña verdulería, eso sí, viviendo todos en Villas miseria o barrios muy deprimidos, porque ningún porteño, ni de ninguna ciudad o pueblo argentino, de izquierda o de derechas les alquila un departamento en la parte cool de la ciudad. 

Para personal de limpieza sí los usan todos los gobiernos sin distinción de barniz ideológico.

Por ende, si escuchan o leen a un argentino que hoy defiende como si fuese la vida que la actual situación de Bolivia obedece a un golpe de Estado y, lo encuentran súbitamente preocupado por los indígenas, no vayan a creer que les importa un pepino de la calidad que ya comenté, ni siquiera un rábano en las peores condiciones, lo que están defendiendo subrepticiamente es su lado de la grieta, el kirchnerismo. Lo cual es evidente, ya que si fuesen a sentir auténtica pena desde antes de ayer, ya podrían haberla experimentado alguna vez, por los cientos de miles de indígenas bolivianos que mal viven en Argentina desde hace décadas, o por nuestros jujeños, salteños, tucumanos discriminados en l tierra de sus ancestros por descendientes de europeos, de derecha y de izquierda.

Del mismo modo, si escuchan a otro argentino indignado por el escaso apego de Morales a cumplir los términos de su propia Carta Magna, ni por asomo se vayan a imaginar que se trata de un impoluto demócrata, para nada, votaría mil veces al mayor ladrón del orbe con tal de que no fuese kirchnerista, como acaba de quedar patente tras cuatro años de expolio de las riquezas nacionales.

De hecho ni un sólo gobierno, radical, peronista, militar, ha tenido en sus ministerios algún representante colla argentino, el desprecio de parte de todas las sensibilidades ideológicas y partidos políticos a los pueblos originarios, ha sido legendario desde la propia Independencia en el siglo XIX.

En la Argentina de hoy, todo, absolutamente todo, el precio de las facturas, el color de la pintura verde o celeste, el elogio a un artista, periodista o de una carretera recién inaugurada, pasa exclusivamente por la identificación con uno de los dos lados de la grieta.

¿Y los del medio?

Los del medio como siempre están laburando, manteniendo al país para que los demás puedan pulírselo en las polémicas más estériles para unos y lucrativas para otros.

Entre esos del medio está el millón de bolivianos cuyas vidas, excepto cuando son óptimos para usarlos como arma arrojadiza, a nadie le importó nunca un rábano, ni un pepino de los duros.

 

 

Un millón de bolivianos en Argentina, las personas más discriminadas históricamente.
Un millón de bolivianos en Argentina, las personas más discriminadas históricamente.

Un millón de bolivianos en Argentina, las personas más discriminadas históricamente.

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Published by martinguevara - en Argentina frizzante
8 octubre 2019 2 08 /10 /octubre /2019 22:34

Será el abrazo suspendido, la historia de los dos viejitos judíos rumanos primos hermanos separados por la barbarie a mediados del siglo pasado que se reencontraron tras setenta y cinco años, será porque en esos años mi abuelo Ernesto dentro de su vida de Bon Vivant, hizo espacio para una firme conciencia antifascista. 

 

Será por el abrazo de mis hijos, al despedirme de Alejandro en Canarias y de Martintxo cuando regresamos de las playas de Nha Trang y las motos de Saigón. 

 

Será por el abrazo de mi viejo, a quien tanto quise y extrañé de niño cuando se fue para cumplir con esa maldita y condenada revolución de los cachetes rojos, colillas humeantes y colitas frescas con fécula;  de la que del todo nadie ha regresado ni dejado de esperar.

 

Será porque mi madre me enseñó a querer todo eso más que a la secuencia de exposiciones por segundo que componen la incertidumbre de la vida. 

 

Será por la voz educada y a la vez firme de mi tía Celia, el regalo de su visita justo detrás de mi viejo, será porque los vi cuando niño en las navidades y luego tras la atomización, los doce trabajos de Hércules, el exilio, la cárcel, la virtud, la desnudez de la verdad, los volví a ver abrazándose, porque vi a mi hijo abrazándolos, porque aquellas esquinas sombreadas me dieron la espalda cuando el filo del acero estaba a punto de cortar la fatiga de mis latidos, y me empujaron hacia adelante, perseguido por la obsesión de respirar que produce el asma, para que un día, a la vuelta de otras esquinas templadas por el sol, la charla de los viejos y los besos de los amantes, me esperara una colina de manzanas deseosas de un abrazo mordiscón, y me salpicara la cara un chorro de olas disgregadas por un viento llegado de otra dimensión, de las reminiscencias de una experiencia que sólo conocí en sueños acunados en el camino. Sueños de talco, de grieta, de sed y ampolla.


Será porque en algún tramo del regreso diario puede aguardar un pequeño cofre con la llave de otro cofre aún más pequeño, ínfimo, que al ser abierto desprende caricias, excusas y charlas sosegadas con cada uno de los que se quedaron esperando a quien no pude ser y risotadas con cada uno de los que fui.


¿Por Hildita, por Canek, por Cuba tendida en la alfombra del abismo? o sólo será porque el mundo no ha mejorado más que un pimiento, porque el miedo al miedo nos hace compartir la mueca hostil antes que el gesto de placer, será porque un calabozo detrás de otro, una bomba después de otra, una puñalada, un borbotón de sangre y sesos, las cabezas rodando, el hambre tosiendo polvo de las brasas, la oda a la guerra, el uso de la fuerza para el abuso, nos han enviciado, nos han hecho adictos a tentar los limites de la paciencia del aire, del semen, de los mangos y de la tierra.


No sé por qué, pero este aniversario de la muerte de mi tío Ernesto con su barba rala, el pelo a lo Ivanhoe y Morrison, el olor de la transpiración de animal acorralado en aquella quebrada, pesando la mitad de sus kilogramos, con la mirada más limpia que nunca, extraviada en el horizonte del cielo con un ligero toque de Venere, a sus pies los molinos vencidos y Dulcinea besando su frente, me llega más que nunca, como si al final el asma cumpliese su cometido, como si hubiese aguantado las ganas de vaciar la vejiga hasta llegar a la cima. Un año no es más que una vuelta de nuestra casa alrededor del astro mayor, pero siento como si este aniversario se hubiese desnudado de esos convencionalismos y me tocase el timbre para sentarse en mi mesa, para quedarse en mi cuarto de invitados, al lado del radiador y la cortina verde, y desayunar melocotones y mantequilla discutiendo cafés, mates, jugos, temas calientes y fríos. La fuerza del pequeño cofre.


Y acaso, ya con la barriga llena, la puerta cerrada y la ventana abierta,  preguntarle lo que Atahualpa Yupanqui a su caballo el Alazán, cuando éste agonizaba tras caer barranco abajo entrampado por un lazo de niebla:


¿Qué estrella andabas buscando?


 


 

 

 

Ernesto, de Madrid al cielo.
Ernesto, de Madrid al cielo.

Ernesto, de Madrid al cielo.

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Published by martinguevara - en Argentina frizzante Cuba flash. Relax
2 octubre 2019 3 02 /10 /octubre /2019 12:12

 

Un castigo del Consejo de Estado cubano para familiares de "pinchos" me mandó a trabajar al oriente de la isla, porque decían que estaba demasiado regado, para que me enderezase el General Robertico.
No me enderezaba ni un mariscal, pero ¿qué iba a hacer? tenía que ir.
Llegué, me pusieron en una casa de visita en la que me habría quedado hasta hoy, compartía la casa con Iván, un ingeniero que había sido también conducido allí para enderezar su camino, hijo o nieto de un ministro o algo así. Muy bien tipo, durante unos días paseando con su Lada me enseñó la bellezas de Santiago y del Plan turístico Baconao Turquino donde él trabajaba dando rienda libre a su ingenio y ocurrencias. 
Un día me llevaron a conocer a Robertico mientras sostenía un vaso de whisky en una mano me invitaba con la otra. Era buen whisky. 
-Me dijo: ¿En qué te gustaría trabajar? y yo me pregunté ¿qué clase de castigo es este?
- Mira Ponce necesita un buzo, y además del yate Ojo Azul le hemos dado uno nuevo que fue abandonado por una tripulación alemana. Creo que te va a gustar trabajar con él ¿te gusta el mar?
Así fue que conocí a Ponce a toda la familia de buzos y me mudé al Yate Ojo azul con un camarote para mi estrechando la mano de Iván y agradeciéndole su generosa atención.
Mañanas tardes y noches de risas, de banquetes de langosta, jamón, en Cuba el jamón era mas valioso que el vellocino de oro de Jasón, cervezas, rones, más risas, paseos, muy poco trabajo y algo de instrucción.
¿Qué clase de castigo es este? ¿Cuál sería el truco?
Pasaron días de visitar el Cayo Granma, trocha arriba y trocha abajo, disfrutar de los restaurantes de la ciudad para extranjeros y para gente especial como Ponce y todos los castigados, hasta que un día empezó el curso de buzo, yo sólo sabía bucear en apnea. Aprobé los exámenes de la CMAS, sin demasiado rigor ya era buzo instructor de una estrella.
Salimos en la primera campaña a recoger coral negro, esa sería nuestro aporte al Plan que se estaba desarrollando, un orfebre italiano compra a 480 dólares la libra, cerca de mil el kilo. Ahí salieron dos. nuevos tripulantes que no estaban en plantilla hsta el momento de zarpar.
Uno era el maquinista. raza blanca caribeña, bajo, panzón, y sin mucho que hablar.
Una tarde después del buceo matutino, Omar nos llamó -caballero sin hacer ruido asómense en proa y miren para atrás al maquinista que esta meando por la borda-
Era un espectáculo, habría llenado estadios como los Rolling Stones con pantallas gigantes, o teatros como el Cirque du Soleil. 
El maquinista estaba echando un pis al mar, pero no salía de un aparato normal, ni siquiera grande, sino de una manguera de bombero, lo que colgó por la borda escapaba al concepto morronga, poronga, trabuco, cabilla, cuando la sacudió se movió en ondas como una serpiente. Toda la tripulación de buzos estábamos en la proa menos Zarita, la bióloga que era la amante de Ponce, el capitán, y que por razones obvias tenía vedado aquel show. Tampoco es que la usase con frecuencia más que para sacarla a pasear por la borda para recogimiento de cualquier otro osado.

Por la tarde en la hora de las cervezas, el ron, las langostas y el jamón, Zarita dijo “que partida de mariquitas tiene este barco de tripulación” y cada uno intentó dar su excusa desde una óptica varonil basada en un interés antropológico. Pero no funcionaba, aquel día en la proa todos los machos buzos que tocaban las colas de los tiburones,  quedaron anonadados ante la plasticidad de semejante tranca.

Yo me levanté cinco mujeres en lo que él ni una. Pero claro yo declamaba poemas, me peinaba así, daba besos asá, me esmeraba con deleite pero también con dedicación de artista en los cunilingus, cuando decidía presentar ya sin el menor pudor mi herramienta, esta estaba henchida, rozagante venosa, fuera de cualquier riesgo de rubor.

No fue Ponce con sus años de tiroteos ni su búsqueda de camilo Cienfuegos ni la operación Paty Candela, tampoco Omar su sobrino que se creía guapo ni Albertico el mejor buzo de Cuba, el traductor de tiburones, ni siquiera el general Robertico, ni yo que a esa altura había atravesado varias vidas en experiencias, sino el que no hacía chistes, ni era avispado, ni lindo ni feo, ni se preocupaba por vestirse bien, no era culto, sabio, genio ni talentoso, simplemente el maquinista era el más pingudo de todo Santiago de Cuba.

 

Baconao Park, del Plan Baconao Turquino.

Baconao Park, del Plan Baconao Turquino.

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Published by martinguevara - en Cuba flash.
17 septiembre 2019 2 17 /09 /septiembre /2019 09:17

Un ricordo di Mario Bendetti

Oggi passeggiando, mi è venuto alla mente il ricordo di Benedetti e dei suoi baffi. 
Alamar, le sparute pulci e la sua enorme dignità, appena fuori l’Habana in direzione di Cojìmar, un barrio proletario dell’uomo nuovo. 
Mario Benedetti ha vissuto in esilio a Cuba ma ha chiesto in modo esplicito, conforme alle sue idee e al suo nerbo, che non gli dessero privilegi all’altezza del suo nome. Avrebbe potuto vivere a Parigi, in un dipartimento tipo il Trocadero. Ma lui era così.
Ha vissuto un po’ di tempo a Alamar dunque, una baraccopoli operaia di tipo stalinista, davvero orribile nell’aspetto, in cui non c’è mai stata nessuna attrazione particolare che si ricordi.
Occorre rammentare che a Cuba non è stata costruita una sola cosa in 50 anni utile a promuovere il turismo, ma nemmeno promossa dal governo rivoluzionario. Paradossalmente tutto ciò che il proprio istituto del turismo considera come attraente, è stato fatto prima del 1959.
Beh, Benedetti, il grande poeta, scendeva a piedi le scale dell’edificio di dodici piani dove viveva, sul mezzo del giorno, e andava a comprare con la “libreta”, non con dollari ma con soldi cubani, validi al massimo per piselli, riso, uova e qualche altra cosetta in più, al magazzino della zona 8.
Faceva imperterrito come tutti la sua coda, e poi tornava carico di quel poco che c’era, ma (vuoi mettere?) sotto quel sole di giustizia… 
Aveva addosso terribili pulci più affamate di lui, era un poeta solitario, di grande carattere, della gentilezza convenzionale e affettata non gli era rimasto nulla, e per questo alcuni lo criticavano, perché volevano che, una delle stelle della cultura d’America fosse più cordiale ancora di quanto fosse.

E non bastava che vivesse in Alamar e di lì andasse girando per il territorio imprecisato del Bachiplan, (un polverone biancastro e grigio che s’infilava da tutti gli orifizi fino al midollo) né che essendo uruguaiano, mangiasse ogni morte di Papa una bistecca, o che bevesse mate con quella erba rinsecchita al sole, impegnato a togliersi di dosso quelle fastidiosissime zanzare che non riusciva ad allontanare il ventilatore russo, scrivesse poesie meravigliose da quella baraccopoli operaia. Come Dostoevskij lo faceva dalla prigione in Siberia, anche se il poeta rioplatense per volontà propria, e addirittura senza lamentarsi, ma grato. 
Avrebbero preferito magari che “don Mario” discendesse fino alle catacombe dell’inermità, dove abita l’eco di tutte le codardie umane, la morchia del tedio, della procacità, della grossolanità, il trotto della mandria e il belare del gregge, dell’orrore più sordo che rappresentava quel convenzionalismo di quartiere, con le sue conversazioni banali, quel nulla di quotidiano, quell’omicidio alla poesia.

Era un eterno cospiratore della penna, un uomo coraggioso, elettrico, amante del minimalismo, della lealtà, e anche quando il suo posto in esilio sarebbe stato un prestigioso quartiere di Parigi o di Londra, non si è mai lamentato di quel “sole di giustizia” né di aspettare la sua bistecca trimestrale nella coda infinita del magazzino “agropecuario” né di resistere all’affronto di sentir chiamare “Rivoluzione” quella cosa amorfa e atonale intorno a lui. 
Nemmeno la tortura di ascoltare le preferenze musicali del vicinato lo distoglieva, che con orgoglio si esibiva tremante per la vibrazione degli altoparlanti delle loro radio russe messe al massimo volume, dietro le sottili pareti di quel dipartimento dell’edificio di dodici piani, dove quando se ne andava la luce, Benedetti accendeva una candela, sognava di accompagnarsi ai suoi connazionali detenuti, a quelli che non c’erano più, ai suoi amori, alle foglie cadute di uno degli autunni della sua terra, si chinava sulla carta e scriveva quei meravigliosi versi senza un filo di odio, con quella naturalezza e profondità degli uruguaiani di allora, con il sigillo impegnato di quelle generazioni, versi pieni di ammirazione per la grandezza dello spirito e anche di compassione per l’imbecillità umana, anche per le vittime e carnefici di essa, e di tutto quel nulla abissale quotidiano. 
Martìn Guevara Duarte (Traduzione Alessandro Silvestri)

Don Mario, el petiso gigante.

Don Mario, el petiso gigante.

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10 agosto 2019 6 10 /08 /agosto /2019 10:26

Sicilia bedda
Dal promontorio si vedevano le onde lambire gli scogli, il sole fioco ma austero, nonostante tutto il suo potere chiarificatore, non riusciva a cancellare in me la sensazione, ogni volta che guardavamo in basso, di sovrastare una gola così profonda da arrivare sino al centro della Terra, per questo motivo afferrai la mano di Adriana. A lei girava la testa per le vertigini più che comprensibili e ci aiutammo a vicenda per oltrepassare quella curva dell'impervia stradina, valse la pena prendere quel sentiero per raggiungere il porto di Levanzo dalla Grotta del Genovese, invece di tornare per la via più lunga ma più diritta.
Il paesaggio era ancora più bello dopo aver appreso da un antropologo che ci accompagnava, che in passato quell'isola era collegata alle altre due vicine, Marettimo e Favignana, e tutte e tre alla Sicilia. Qui arrivarono i primi abitanti di Trapani, forse dalla penisola iberica, come suggeriscono le pitture rupestri sulle pareti della grotta del Genovese, di circa ottomila anni, simili a quelle della grotta di Altamira. Molto probabilmente, pensai, quegli abitanti avevano camminato lungo il sentiero sul bordo del precipizio, e forse, uno di loro prese per mano un'Adriana del Neolitico che soffriva di vertigini, gesto come filo conduttore e simbolo della solidarietà tra gli esseri umani di ieri, di oggi e di sempre. Forse si fermarono, probabilmente, coniugando prudenza e timore reverenziale per quel crogiolo di colori che ricade su quel paesaggio meraviglioso per dire addio a quella che in futuro sarebbe stata la punta dove finisce l'Italia, o il suo principio, dipende da quale parte si guardi.
Arrivati al porto, dalle nuvole rigonfie precipitò scrosciante un acquazzone. I camminanti stavano appena iniziando a conoscersi. Appoggiammo i nostri zaini sotto il tetto di un bar e ordinammo caffè, acqua, birra, pizze e arancini, e mi aspettava il gatto più affettuoso che abbia mai incontrato in vita mia. Le fusa di quel felino sul mio collo che soprannominai Pirandello, insieme alle chiacchiere animate, arricchite da sonore battute dall'allegro carattere siciliano dei miei nuovi amici, sono rimaste incastonate nel mio ipotalamo come uno scenario, o meglio, come un tappeto persiano.
Più tardi tornammo a Favignana, due giorni trascorsi conoscendo nuovi posti, persone, e poi a dormire a casa dell'artista plastico MoMó Calascibetta. Un'accoglienza meravigliosa con cena e notte tra racconti e risate, ancora e ancora, e il giorno appresso l'inizio della camminata sull'Antica Trasversale Sicula partendo da Mozia. Un gioiello universale per la concentrazione di Storia, cultura... e zanzare. Da quel momento, quindi, la Sicilia cominciò a entrarmi dentro, le risate cariche di energia e i paesaggi diedero i natali a un flusso affettivo interiore, a un amore per quest'opera intarsiata e dipinta dalle essenze multiculturali generate dai viaggi, dal passare del tempo, la convivenza, il senso dell'humor, dell'onore e di un misterioso equilibrio che si fonde tra una scintilla vulcanica con odori, sapori e colori insostituibili. La dolcezza e la lealtà della sua gente, la bellezza interiore ed esteriore della mia amica Francesca, la profondità e fermezza della mia amica Anna, l'affetto di Tano e Peppe, di Adriana e Maurizio e tanti altri. La forza di Peppino Impastato e la sua famiglia, la pastasciutta alla Norma e al Nero di Seppia.
I Siciliani con la loro spontaneità, per la mia esperienza personale, sono più cugini dei cubani, o di un caraibico molto più bellicoso e millenario, piuttosto che dei romani, dei greci o degli arabi.
Oggi voglio congratularmi con la 5a Edizione di Thrinakia, il Premio Internazionale di scritture autobiografiche, biografiche e poetiche, dedicate alla Sicilia. E voglio essere fedele al mio desiderio di contribuire all'arricchimento intellettuale dell'isola che ho appreso ad amare e a diffonderne i suoi preziosi tesori culturali.
(Traduzione: Anna Assenza)
Martín Guevara Duarte
Luglio 2019 - León, Spagna

Sicilia hermosa

Las olas bañaban la roca, el sol, tenue pero firme, aún con todo su poder clarificador no lograba despejar la sensación de una garganta hacia centro de la Tierra cada vez que mirábamos hacia abajo, razón por la que tomé la mano de Adriana que sintió un mareo fuerte producto de un más que comprensible vértigo y nos ayudamos uno al otro atravesar ese recodo del camino, que hacía que valiese la pena tomar esa senda para llegar al puerto de Levanzo desde la Grotta del Genovese en lugar de regresar por el camino más recto.
El paisaje era más bello aún al haber aprendido hacía minutos, que en el pasado esa isla estaba unida a las otras dos cercanas, Marítimo y a Favignana y las tres a tierra, donde llegaron los primeros habitantes de Trapani posiblemente desde la península ibérica, como sugieren las pinturas rupestres de las paredes de la cueva del Genovés, de unos ocho mil años de antigüedad, del mismo tipo que las de la cueva de Altamira.
De manera que muy probablemente por ese camino al borde del precipicio habían caminado aquellos habitantes, quizás también uno habría tomado la mano de una Adriana del neolítico mareada por el vértigo, como hilo trasmisor de la simbología de solidaridad entre los seres humanos de ayer hoy y siempre, se habrían detenido, mezclando la prudencia con el asombro por el crisol de colores que caía sobre aquellas vistas maravillosas para despedir lo que en el futuro sería el fin de Italia. O según se mire; el principio.
Cuando llegamos al puerto se desprendió de las nubes una fuerte lluvia, los caminantes que recién comenzábamos a conocernos, metimos nuestros “zainos” bajo el techo de un bar y dimos cuenta de café, agua, cerveza y pizzas o arancini, y me esperaba el gato más cariñoso que he encontrado en mi vida. Quedó grabado en mi hipotálamo el ronroneo de aquel felino en mi cuello l que apodé como Pirandello, con la charla animada plagada de chistes sonoros del alegre carácter siciliano de mis nuevos amigos, como telón de fondo, O mejor dicho: como una alfombra persa.
Después regresamos a Favignana, dos días conociendo nuevos lugares, personas, y luego a dormir a casa del artista plástico MoMò Calascibetta, una maravilla de recepción, de cena y de velada, y al día siguiente el comienzo de la Antica Trasversale Sicula, partiendo desde Mozia, una joya universal por la concentración de Historia, cultura… y mosquitos. Desde ese entonces Sicilia se fue introduciendo en mi, las risas cargadas de energía, los paisajes dieron lugar a un cauce de afecto interior, a un cariño a esa obra tallada y pintada con las esencias multiculturales aportadas por los viajes, el paso del tiempo, la convivencia, el sentido del humor, del honor y de una misteriosa templanza fundiendo una chispa volcánica con olores, sabores y colores irreemplazables.
La dulzura y lealtad de su gente, la belleza interior y exterior de mi amiga Francesca, la profundidad y firmeza de mi amiga Anna, el afecto de Tano y Peppe,de Adriana y Maurizio, y tantos otros. La fuerza de Peppino Impastato y su familia, la pasta a la Norma y al Nero di Sepia.
En mi impresión personal, más que romanos, griegos o árabes, los sicilianos y su desenfado los hacían más primos hermanos de los cubanos; aunque de un Caribe varias veces más guerrero y milenario.
Hoy quiero dar mis felicitaciones a la 5a Edizione de Thrinakia, el Premio internazionale di scritture autobiografiche, biografiche e poetiche, dedicate alla Sicilia. Y dejar constancia de mi deseo de que contribuya tanto al enriquecimiento intelectual de la isla que aprendí a querer como a difundir sus preciados tesoros culturales.
Martín Guevara Duarte
Julio 2019 - León, España

Martín Guevara Duarte

Nasce in Argentina nel 1963. Cresce a L'Avana con la sua famiglia, rimanendo nell'isola cubana per dodici anni, mentre suo padre, il fratello minore di Ernesto Che Guevara, pativa il carcere come prigioniero politico della dittatura argentina. Finalmente torna alla terra natia dopo il trionfo della democrazia. Già in tenera età rifletteva sulle sue inquietudini attraverso la scrittura. Viaggia spesso per l'America Latina e l'Europa, svolge parecchi lavori, di solito con case editrici e distributori di libri. Legge i classici europei e segue il ritmo della letteratura americana moderna, impara le lingue in modo autodidatta, scrive poesie, storie, riflessioni che legge a un pubblico attento in incontri letterari. Sempre con un forte ingrediente d'irriverenza verso il Potere e il "politicamente corretto", spesso confinante con la marginalità, tanto nel suo modo di pensare che nel suo modo di vivere.
Si trasferisce in Spagna, dove forma una famiglia; vive tra Madrid e León e inizia a pubblicare articoli su diversi media in Internet, critico feroce dei meccanismi autoritari di qualsiasi modello di società passata, ma specialmente dei totalitarismi del nostro tempo.
Ha scritto un libro intitolato «All'ombra di un mito» sul peso della possente immagine del Che sulla sua persona, e sul resto della famiglia, che lo ha portato a viaggiare in differenti paesi di diversi continenti, dove è stato invitato a dibattiti e conferenze. In Italia ha realizzato un progetto chiamato «Diarios», in collaborazione con l'artista cubano Ascanio, residente a Milano, presentato e premiato a Milano. E nel 2018 esce il suo secondo libro «Triángulo Guevara» che include racconti e articoli su i suoi punti di vista politici in America Latina, in Europa e nella narrativa in generale.
Durante l'ultimo decennio è autore di numerosi articoli nel suo omonimo blog e in diversi media digitali tra i quali ricordiamo Infobae, Cibercuba, Havanatimes, Martinoticias, Misceláneas de Cuba.
Viaggia in Sicilia nel 2018, stimolato dall'influenza della sua amica Anna Assenza, regista indipendente e siciliana, attualmente residente in Costa Rica, amica intima di suo nipote Canek Sanchez Guevara, figlio di Hildita, uno dei suoi cugini preferiti e nipote del famoso mito, che morì alla stessa età di suo nonno e sua madre, nel gennaio del 2015 in Messico.
Invitato dall'Antica Trasversale Sicula, giunge per la prima volta nella meravigliosa isola di Sicilia ed è profondamente colpito dalla sua cultura, dai suoi paesaggi e soprattutto dall'autenticità della sua gente. Da quel momento in poi giura amore eterno e incondizionato verso l'eclettica isola dei Sicani e dei Siculi.
Pirandello

Pirandello

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Published by martinguevara - en Europa Aorta
3 agosto 2019 6 03 /08 /agosto /2019 19:33

 

Días atrás un amigo del barrio de mi hijo menor, le obsequió, procedente de un huerto barrial,  una lechuga a medio crecer. Se la dio con las raíces al aire, fláccida, condenada a perder todo su verdor en unas pocas horas más.

Él llegó a casa la puso en una maceta, le colocó buena tierra, la regó, lo felicité diciéndole que al menos le estaba dando una muerte digna. Al día siguiente la lechuga continuaba verde y al parecer, viva.  A los tres días, la propia planta se había encargado de descartar las hojas que no podría volver a  levantar, y en su lugar empinaba otros jóvenes brotes hacia el sol, el poder de la clorofila y la fotosíntesis, o la confianza y la convicción en el cariño y el cuidado. que hemos ido dejando en el mismo baúl de recuerdos olvidados, en cuyo fondo quizás encontremos al osito Cocó, o al diente de leche por el que ya recibimos la indemnización del ratoncito Pérez. 

La lechuga fue creciendo de tal manera que en un momento y como visible causa de su agradecimiento por la actitud de mi hijo, comenzó a cantar canciones que contenían la palabra amigo. de este modo hizo un recorrido por un catálogo de temas populares famosos y otros quizás no tanto para seres del mundo animal. Entre las conocidas cantó, Quiero tener un millón de amigos, de Roberto Carlos, Waiting on a friend de los Stones y With a Little help from my friends, de los Beatles, cosa que entusiasmó mucho a mi hijo que es un fan declarado del cuarteto de Liverpool.

También cantó : ."..barquito de papel mi amigo fiel/  llévame a navegar por el ancho mar/ quiero conocer a niños de aquí y de allá...",  melodía que yo no escuchaba desde que había vivido en Cuba, y me dejó impresionado con sus conocimientos y acervo general.

Mi hijo me dijo, - Papá tengo que hacer algo más por esta lechuga. Si dice que quiere ir al mar la llevaré al mar. Es encantadora.

Y así fue que lo llevé junto a su amigo del barrio a que le diesen un paseo por el Mar Mediterráneo en el yate del príncipe William antes de que se casase. Perkins, el mayordomo del príncipe, tan inglés, respondió a mi pedido con un afirmativo: Of course. Y con el torso firme, se llevó a los chicos y su querida hortaliza a un paseo que duraría medio día.

Cuando estaban en una zona profunda mi hijo sacó la lechuga por la borda para enseñarle la transparencia del agua, y un súbito golpe de timón a causa de una ola de babor, hizo que perdiese el equilibrio y la lechuga se cayera por la borda, lanzando primero gritos de auxilio, y luego improperios, acusando a los niños de traidores, de haberla alimentado para luego  permitir que se ahogase en aquella inmensidad, en aquel páramo de verduras. A mi hijo y a su amigo se les aguaron los ojos, aún así intuían que arrojarse al agua sería una temeridad.

Una vez que la lechuga llegó al fondo del mar y vio las algas pensó que no estaba todo acabado, se hizo a la idea de vivir como una de ellas, y hasta le causó emoción el hecho de pensar que sería mecida por las olas y acariciada por los pececillos de colores. Le entristeció el hecho de no poder cantar bajo el agua _-Pero no se puede tener todo- se dijo a si misma y de alguna manera se sintió reconfortada.

Después de andar por varias profundidades encontró el Octoposus garden, del que hablaba Ringo Starr en sus canciones, y que la lechuga, de amplísimas nociones musicales, conocía tan bien. Le pidió permiso al pulpo para establecerse, y después de enternecerlo con su historia, no solo logró que el pulpo la aceptase sino que le concediese un lugar privilegiado, cerca de Bob esponja y compañía.

Mi hijo y su amigo decidieron lanzarse al agua tras evaluar los riesgos y los esfuerzos que habían realizado para ser tenidos en cuenta como niños adorables. Al príncipe William de Inglaterra le faltaban aún unos días para casarse, pero el mayordomo Perkins debía estar listo, y fue tan tajante como delicado en sus expresiones; les dijo:    

 _ Chicos, puntualidad británica, por favor, si no están aquí mañana en la mañana me veré obligado a zarpar sin vuestra presencia. Y se lanzaron al agua con aqualungs para tres días.

No hizo falta agotar la paciencia del buen sirviente real, ya que a la caída del sol  los dos niños encontraron el Octoposus garden, y como ya indiqué, mi hijo es un fan irredento de los Beatles, le agarró la botella de aire comprimido a su amigo y le hizo señas para detenerse allí unos instantes. Una vez que entraron y hablaron con el pez administrador, un pez con una nariz puntiaguda como el baterista de la banda, y una vez que se sacaron unas fotos, los dos niños vieron al mismo tiempo, detrás de Bob el esponja, a una lechuga idéntica a la que andaban buscando, pero pensaron que no sería aquella, ya que en el jardín del pulpo solo debía haber algas.

Pidieron permiso para restaurar fuerzas comiendo un poco de la lechuga, y cada uno se zampó una mitad.

Mientras tanto, la lechuga emitía gritos sordos implorando por su vida, por su integridad, cantaba con cierto desespero las mismas canciones que había entonado en mi pequeño jardín trasero, aún sin demasiadas esperanzas de ser escuchada.

 Una vez en casa, el pichón  aún seguía sintiendo cierta tristeza. Pero había algo que estos chicos y yo aún desconocíamos.

A los dos días de ser engullida la lechuga regresó al agua, la del WC., se vio repentinamente liberada de un ámbito cerrado y oscuro que le estaba produciendo claustrofobia. Una vez en las cloacas, tuvo oportunidad de echar de menos las claras aguas del mediterráneo, incluso ese sobrecargado sabor a sal.  - Oh que espanto- se dijo- he perdido todo mi verdor-

La lechuga como los demás alimentos que vagaban por aquellas cañerías había mutado y su estado era compacto pero no rígido. Pensó que la única manera de recobrar algo de su identidad era encontrando a un semejante que procediese también de la huerta, para continuar viaje a lo desconocido juntos. De modo que comenzó a preguntar a todo transeúnte que se cruzaba en la cloaca,

_ Perdón, me puedes decir que eras tú antes?-

_ Yo era dos perritos calientes con mucho chucrut- le dijo el primero.

Y así se fue encontrando con boñigos conformados , unos de pescados, otros de carnes variadas con sus guarniciones, otros por huevos fritos, hasta se encontró una ensalada , pero su decepción fue grande cunado supo que en ella había también zanahoria, todos aquellos carotenos juntos era algo que no podía soportar.

Hasta que, no sin aliento, pero con mucho menos fuelle, le preguntó a otro sorete por su procedencia y este le dijo que había sido una lechuga, mostraron su alegría por haberse conocido y partieron juntos en ese frenético viaje hacia la desembocadura en algún vertedero. 

Por la noche en un merecido descanso, le contó nuestra desmejorada verdura a su nuevo compañero, que otrora fuera una lechuga recuperada, que había sido arrojada al mar por dos niños de los cuales uno había sido su amigo antes de traicionarla y zampársela luego de darle caza vestido de buzo en el fondo del océano, el otro boñigo no pudo creer lo que oía, y exclamó:

- Mi media naranja!. Yo soy la otra mitad, que quedé atrapada en el estómago del amigo de nuestro salvador asesino.

Entonces se dieron un abrazo tal que quedaron nuevamente fusionadas, lograron recuperar por una vez más la ilusión de la vida, y en esta ocasión se convirtieron en un temible sorete de dimensiones que infundía respeto a su alrededor.

Al poco tiempo de andar con su nuevo aspecto, se dio cuenta que si bien frente a un espejo sus opciones de sentir orgullo sufrirían cierta merma, también era cierto que de ahí en adelante nadie desearía comerla, tocarla, ni molestarla en lo más mínimo. Una de cal y otra de arena.

Según Platón, todas las partes del universo se mantienen unidas por amor compasivo, se dijeron uno a otra y viceversa.

Pero una semilla de aquél enérgico vegetal volvió a echar raíces en la misma maceta en que mi hijo la colocó en un inicio; durante el invierno y a la intemperie crecieron nuevas hojas rozagantes.

No cesa en brindarnos sorpresas nuestra adorable lechuga Be Bop.

 

 

 

Yellow submarine Be-bop

Yellow submarine Be-bop

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Published by martinguevara - en Relax

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  • : El blog de martinguevara
  • : Mi déjà vu. En este espacio comparto reflexiones, flashes sobre la actualidad y el sedimento de la memoria. Presentes Argentina, Cuba y España, países que en mi vida conforman un triángulo identitario de diferentes experiencias y significantes correlativos.
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