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30 marzo 2012 5 30 /03 /marzo /2012 14:27

 

 

 

Petar salió por la puerta delantera  de la tienda con una bolsa en cada mano.  Chucho lo esperaba en la acera de enfrente y comenzaron a caminar en la misma dirección con la avenida mediante. El búlgaro cruzó la calle y pasó frente al museo Napoleónico y en la facultad de Filosofía Chucho lo estaba esperando bajo la sombra de un framboyán, le preguntó si había podido comprar todo, Petar asintió y le dio las bolsas, Chucho miró hacia los lados y luego metió  la mano en el bolsillo , antes de que la extrajese salieron de detrás de los arbustos dos hombres vestidos de civil que se abalanzaron de inmediato sobre él y lo redujeron, mientras que al búlgaro le pidieron con modales más atenuados que permaneciese en el mismo sitio.

Súbitamente llegaron dos hombres más, uniformados de policías, y después de intercambiar algunas directrices procedieron a  llevarse a los dos muchachos y a las dos bolsas de compras a la comisaría de Zapata y C.

A las dos horas salió por la escalera de la puerta principal  hacia la calle, el ciudadano búlgaro que vivía en La Habana porque el padre estaba destinado como técnico extranjero en la isla. Chucho no salió.

 Al menos no a la calle. A los seis días fue expelido rumbo a la prisión del combinado del Este, donde esperó juicio  durante seis meses por posesión ilegal  de divisas. Al final pasó cuatro años preso, se le sumó a la posesión de divisas, el comercio ilegal de ropa.

Cuando llevaba dos años de escarnios, soportando una vida que no estaba hecha para su delicadeza, regida por verdaderos delincuentes que no dudaban en clavar todos y cada uno de sus objetos puntiagudos en lo que se terciase, el gobierno del Partido anunció que entraba en vigor la nueva ley que despenalizaba la posesión de divisas para los cubanos. E incluso se les permitiría entrar a comprar en las tiendas para turistas , las que de hecho vivían de las compras ilegales ya que los turistas solían arribar a Cuba con su cupo de blue jeans cubiertos, eran poco frecuentes los que visitaban la isla para retornar a sus países con suvenires como  ventiladores, tocadiscos, camisetas de brillo o chancletas color fucsia refulgente en cantidades generosas.

A Chucho ni le avisaron los guardias mientras lavaba los calzoncillos de uno de los guapos de la galera en que estaba, ni cuando acudió esa tarde a la enfermería a curar el agujero que le habían ocasionado en su nalga derecha  con una chaveta por no dejarse abusar los primeros días por un grupo de violadores.

Se enteró por los rumores.

Entonces esperó feliz a su abogado con el cual tenía visita en breve, para preguntarle cuando saldría de aquel agujero al que había entrado solo por querer vender unos camisetas y unos vaqueros  entre los vecinos para ganarse unos pesos y de paso mantener contento al vecindario, pero casi le da el mismo  soponcio que le dio el caluroso día en que el Juez dicto la sentencia de cuatro años de prisión, el abogado le dijo que la ley no era con carácter retroactivo, le comunicó que debía cumplir los años que le quedaban. 

Esa noche Chucho se hizo un tajo en su muñeca perpendicular en sentido de las venas, lo que le impidió morir,  a partir de entonces debería ir a curarse otro agujero más a la enfermería, pero la oquedad  que le infligieron en su vida no había enfermero, médico ni brujo que lograse alivianarlo.

Al ver como se desdice de la teoría de la evolución, del comunismo científico, del ostracismo a los religiosos practicantes y a los que no fuesen estrictamente marxistas, al mismo dictador que sostenía aquella ley caprichosa por la cual fueron presos muchos cubanos que querían lucir un pantalón diferente de la estética soviética o china, el que de la noche a la mañana cambió su propia ley , despenalizando y beatificando los dólares para sus amigos dirigentes, no solo sin indemnizar a los damnificados como Chucho sino sin liberarlos con indultos o amnistías y ni siquiera hacer un mea culpa admitiendo la extrema crueldad de aquella disposición caprichosa, además de ocasionarme arcadas por lo inasimilable e inasumible de su actitud en materia de vergüenza y decoro,  reclamo que ese ser dé cuentas públicamente, ya no solo por el dolor causado sino por la evidencia de que estos caprichos eran producto de una falta total de escrúpulos para mantenerse en el poder, prueba de que en dicha crueldad no concurría ni siquiera la convicción del malvado en el mal, sino la del oportunista en la ocasión.

Al no ser feligrés, desconozco que pretende la iglesia Católica poseedora de un hegemónico poder milenario al simpatizar con un régimen que ostenta un poder sensiblemente  menor y  en decadencia, pero que paradójicamente aún despierta simpatías entre los desposeídos por una suerte de perverso proselitismo.

Pero pienso que de una vez y por todas debemos manifestarnos sin ambages,  sin dobleces , sin discursos por duplicado, sin medias tintas, y decir que una dictadura es una aberración aunque se disfrace de angelical, de solidaria, de paternalista.

No se la defiende, no se la apaña, no se la justifica, solo cabe condenarla o ser su cómplice. 

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28 marzo 2012 3 28 /03 /marzo /2012 23:11

 

 

 

 Dos amigos que aún no se conocían y no obstante se querían, se encuentran bajo la copa de una Palma Real.

_Tenía que haberte conocido antes, que cachondo eres. Y dime un poco, el machismo como lo llevan ustedes?.

_ Nada, igual que tú decimos que todas las personas somos iguales , pero aquí solo mandan hombres, perdón, un hombre: Yo.

_ Qué bueno , igual que yo. Y que bien se lo han montado ustedes durante dos mil años para no dejar escapar ni un gramo de oro, ni un ápice de poder, ¿no?, está bueno eso de llamarnos adalides de la paz después de haber sembrado tanta destrucción. Siempre hay idiotas dispuestos a creernos ,¿no es cierto?.

_ Claro, tú si que eres un bromista. Adalides de la paz, eso está bueno, y lo mejor es cuando decimos que somos los abanderados de los pobres, ( Risas)

_ ( Risas profusas)

_Eso de los pobres nosotros lo venimos diciendo desde hace milenios y yo no sé si recuerdo haber visto uno cuando pequeño.

_ Igual que yo , el hijo de alguna criada, bueno, no nos pasemos, todos esos gandules que se apelotonan para vernos cada vez que salimos a decir lo primero que se nos ocurre, esos son pobres, la verdad es que muy pobres.

_ Tienes razón. Que cachondo eres, toda la vida quise ser como tú.

_ Anda, que tipo tan original! Y yo como ustedes.  Es verdad que yo empecé antes que tú, pero mi estirpe recién se instala conmigo, en cambio ustedes llevan todo el tiempo que quieran, como me gustaría que dentro de dos mil años mis partidarios se elijiesen entre ellos, todos vestidos como yo, de verde y con barba. O con chándal.

_ Ahora no estás de verde ni de chándal.

_ Es que ahora estoy de católico, tú sabes yo soy marxista de Groucho Marx, mi dicho es: ¡ Estos son mis principios; y si no le parecen bien no se preocupe, tengo otros!.  

( Estridentes carcajadas de ambos)

_ Es verdad que tienes esa costumbre de cambiar a cada rato de vereda, que si ortodoxo, que si martiano, que si peronista, que si demócrata, que si marxista, que si guerrillero, que si dictador estalinista, que si religioso, que si guevarista, que si maoísta, que si europeísta, que si Juan Pablista, que si ecologista, que si internacionalista intervencionista militar primero y luego que si pacifista, que si chavista y ahora papista otra vez, ¿ cómo  es posible? ¡ has sido más cosas que Dios!, y es verdad que aunque parezca que cambias mucho no cambias nada, siempre el mismo  bribón ahí atornillado al sillón, ¿es para distraer?, es una táctica brillante, ¿ me la podrías enseñar?. Aunque yo no la podría usar yo tengo que ser siempre igual, prohibir los preservativos , sin importar que mueran millones de SIDA, negar el aborto y condenar a las niñas abusadas, ocultar la pedofilia de los colegas, pero eso sí:  condenar la homosexualidad. Aunque tú con lo de la homosexualidad me ganaste, hiciste campos de concentración para ellos, las UMAP que personaje! ¡Teníamos que habernos conocido antes!.

_ Pero ¿ alguna vez te has creído algo de lo que has dicho?

_ No hombre, no. Vamos a ver, un cura y un revolucionario comunista tal vez si que tengan diferencias, pero ¿ tú yo ?, por favor amigo, nosotros somos la misma cosa, somos los que coordinamos, los que cortamos el pastel.

_ Bueno, la verdad es que de ti debía haber aprendido como es eso de ser siempre igual y conservar el poder, de no cambiar de cuento, de hadas ni de príncipes, no sabes la cantidad de amenazas que me tengo que inventar a cada rato para tener a la gilada belicosa.

_ Bueno, no es mérito mío es una larga tradición, en cambio tu medio siglo, renuente a abandonar la vida, en eso somos iguales, tú todo el tiempo hablando del valor en la lucha de Patria O Muerte, de la batalla, y al final usas quinientas personas como guardaespaldas, y te haces traer hasta una eminencia de España para no morir. Como nos gusta la vida, no hay nada como estar en el sillón ¿no?.  Y yo igual, todo el día hablando del más allá pero no me quiero ir de esta ni loco, se está demasiado a gustito aquí, no sabes como, y donde vivo, es una auténtica delicia. Tu casa será grande pero la mía, llena de arte de todos los maestros, enorme, valorada en más del dinero que existe hoy, con lo que tengo yo comerían veinte planetas como este, todo el mundo durante la eternidad. Ay amigo, lo único que  a veces me da un poquito de cosa es que si Jesús existiese, por más misericordioso que fuese nos colgaba del árbol más alto. Pero al menos me queda el consuelo de que los gustos que nos damos son de record Guiness.

_ No te hagas ilusiones, es verdad que tu casa vale más que la mía,  puede que yo no tenga un Miguel Angel pintado en el techo, pero mi casa es más grande, y tengo más sirvientes, toda esta isla es mía y sus habitante son mis peones  torres y alfiles y mi hermano es la Dama; a los caballos me los cargué a todos, es que ¿ sabes? se mueven en el tablero de manera muy peligrosa!

_ Cuanta razón tienes, nosotros  a cada rato hacemos lo mismo, hasta en el papado lo hemos tenido que hacer, con eso te lo digo todo!.Bueno, venga ese abrazo caribeño, tú, tú, tú sí que eres bueno.

_Nada, viejo lobo de mar como tú no hay nadie, y de gustitos picantes mejor ni hablamos, es que somos la Hostia!

_ Para la próxima nos contamos nuestras historias de milicianas y monaguillos.

 

_ Ojalá mi querido, la verdad es que te admiro mucho , pero ya sabes, cada vez me dura menos la convicción del momento, el año que viene vaya a saber en que andaré, con reyes, con marajás, con Gurúes o quizás si se tercia, hasta con Dioses.

_ ¡ Hereje!

_ ¡ Blasfemo!

_¡ Ese abrazo!

Y se fundieron el uno con el otro como una unidad, para siempre jamás.

 Palabra de honor de viejos escorpiones.

 

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20 marzo 2012 2 20 /03 /marzo /2012 20:27

 

 

 

 

El surtidor se detuvo repentinamente y el empleado nos dijo que lo sentía pero que nuestro crédito no llegaba a más, habíamos alcanzado el límite que le estaba permitido al padre de mi amiga, entonces le propuse que si le echaba diez litros más le pagaba por encima con dos dólares. Trato cerrado. Fue a buscar un latón un embudo y una manguera y nos terminó de echar lo que habíamos acordado.

Manejé hasta su casa y la dejé con el Lada. Teníamos que devolverlo con algo de gasolina en el tanque si queríamos volver a usarlo otra vez.

Me despedí y fui a sentarme en la parada de la guagua que me llevaría a casa. Me sentía bien, había pasado una semana en Varadero soltando toda la adrenalina que me sobraba, el festival era lo de menos, aunque  había estado muy divertido, pero lo que me recargaba las pilas era el buceo y nadar en aquellas aguas turquesas de temperatura perfecta y luego salir a aquella arena a dejar que los bichos de la imaginación hiciesen su trabajo mientras me secaba al sol. La guagua demoraba  mucho, así que me dispuse a caminar unas seis cuadras donde se tomaban otras dos además de aquella, el problema era que llevaba el petate al hombro, no contenía mucha ropa pero sí un cinturón de plomos  y las patas de rana, que incomodaban un poco al andar.

En el camino encontré abierta la cafetería que me temía estuviese cerrada. No había casi nada como de costumbre, así que me pedí una línea de ron y me senté en la barra.  Dada la cercanía y el volumen de la misma no tuve otra alternativa que  escuchar la conversación de los parroquianos vecinos, pero en La Habana lo indiscreto era mostrarse discreto así que giré mi banqueta al grupo y sonreí. De a poco la sonrisa se me empezó a desdibujar.

Estaban comentando una noticia fresca, que más que una noticia era un trascendido a modo de rumorología como se comunicaba en La habana lo que olía a verdadero, que iba por fuera del Granma y el Juventud Rebelde, en otras palabras: todo, con excepción de la fecha y la meteorología. Incluso las noticias  ya publicadas rubricadas y aceptadas por la población como ciertas, se refrendaban en los discutideros y mentideros de la calle, con volumen de voz más o menos alto según el tenor de la información. Decían que iban a echar al cantante de salsa Oscar de León de la isla. Que las autoridades le habían recomendado no ponerse el tremendo crucifijo de oro en el cuello, en la actuación del festival de Varadero que esperaban fuese todo lo multitudinaria que de hecho fue, y se lo puso. Yo no daba crédito a lo que oía, habían ido grupos  de rock como los húngaros Lokomotiv LTG a tocar y yo los había visto en el teatro Karl Marx con crucifijos,  dicen que también lo llevaba Billy Joel, pero a ese concierto solo pudieron acudir militantes del Partido y de la juventud comunista, ni un solo elemento humano que se pudiese considerar auténtico público.

Y es verdad que no tenía en mente muchos más ejemplos de personas que pudiesen manifestar su religiosidad a través de las indulgencias , de los elementos fetiches de las mismas, pero creía recordar que todos me contaban que cuando bajaron de la Sierra Maestra muchos rebeldes lucían en sus pechos al aire sendos crucifijos, incluyendo al mismo Fidel.

Lo cierto es que  aunque yo no asistí a ese recital ya que no me apasionaba la música de Oscar de León, lo había visto a él en el lobby del  Hotel Internacional y sí que no pude dejar de mirar la cruz de oro que llevaba en el pescuezo, era verdaderamente llamativa  y de un gusto que lnvitaba a dudar si no habría sido ese el verdadero motivo de su expulsión. Pero les pregunté que como sabían que lo habían expulsado , les dije que yo venía de allí, y que aunque se hubiese acabado hacía tres días el festival , nadie comentaba nada en las calles ni en los bares sobre esa noticia. Me dijo uno de los tres que se lo había comentado un  periodista en la UPEC hacía un par de horas, que él había ido a buscar a su novia trabaja allí y escuchó el comentario.

Pasaron los días y supe que a Oscar de León no lo habían echado de Cuba, aunque quizás sí habían estado algo molestos con él, ya que lo  cierto fue que no lo dejaron volver otra vez, y la versión semi oficial, o sea la que no salió en los periódicos pero sí se podía repetir por la calle sin problemas, era que a su llegada a Miami lo presionaron sus sponsors para que hablase mal de Cuba y así lo hizo.  Yo me preguntaba como podía ser que si sabían que lo habían presionado lo culpasen de algo tan habitual como era hablar mal de lo que estaba mal. Aunque esto no validaba por sí la inmediata versión underground del trío noticioso, les otorgaba el beneficio de la duda.

A lo largo de los doce años que viví en la isla si bien no estaba perseguida penalmente la práctica de la religión o sus ritos, con  excepción de los testigos de Jehová y los Abacuá o el ñañiguismo que eran derivadas de las creencias africanas con deidades del panteón Yoruba, sí es verdad que a nadie que no tuviese ochenta años y por ende atesorase el deseo de alguna clase de futuro, se le ocurría colgarse una cruz , ni veinte veces más pequeña y de metales menos nobles que la del cantante de salsa. Las iglesias eran solo visitadas en las misas dominicales por ancianas o feligreses que  por alguna otra causa, ya estaban muy jugados y no temían una nueva mancha en el expediente.

No iba preso quien acudiese a un centro de culto, pero se debía olvidar de ascender el más mínimo escalón en su profesión, de salir del escueto salario de 98 pesos, por supuesto olvidarse de tener la posibilidad de viajar algún día, de tener acceso a un automóvil, a una moto , a un aire acondicionado, ni siquiera a cenas en restaurantes que se daban por los CDR o por los centros de trabajo. No debía albergar el más mínimo anhelo de que se lo tuviese en cuenta para los beneficios, y encima cada vez que había algún hecho que se consideraba atentado a la Revolución, y se precisaba un sospechoso desafecto del sistema, los agentes del MININT no dudaban en hacerle la visita de rigor, solo para tener una conversación informal.

En fin, hace mucho no vivo en la isla. Y me dicen que las cosas están cambiando, y algunas cambiaron hace muchos años, como cuando el anterior Papa polaco anticomunista visitó la isla recibido con pompas del Estado.

Dicen que esta visita Papal que se avecina unirá a todos los cubanos, pero que tendrá  como fin darle un tiempo más de vida al régimen, amigar poderes que nunca debieron estar enemistados, ya que nadie, puede estar medio siglo gobernando un país , excepto un Papa, un dictador o un rey. Me cuentan que Cuba ha cambiado que ahora se puede hablar, que el Obispo sale por la televisión y que se transmite en Miami.

 Mientras, otros amigos me cuentan que la gasolina sigue estando regulada  para cubanos, como todo en la vida cotidiana y si la quieren deben pagar por fuera algunas divisas, como antes, solo que ahora con Euros y con  bastante más que dos. Estos me cuentan que en esencia nada ha cambiado, que los desafectos son más pero  continúan yendo a prisión, que siguen los mismos en los mismos sillones, y que aunque hoy te permitan ser católico, incluso parece ser promovido el deseo institucional de que así sea,  me confirmaron que los religiosos aún son los que no viajan, los que no ascienden en el empleo, los que no mandan. En fin, que puedo seguir encontrando la información fiable en las caladeros de charlatanes y chismosos de la ciudad, más que en la prensa oficial,  y dicen que en el Granma  ya solo queda de noticia fiable el estado del tiempo.

  Porque escamotean hasta la fecha, no hay esfuerzo ya que las autoridades no estén dispuestas a hacer para detener la llegada del mañana.

 

 

 

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18 febrero 2012 6 18 /02 /febrero /2012 01:08

 

 

 

-En Cuba no tenemos libertad de prensa ni de expresión- le respondía Fidel Castro a Barbara Walters, en la primera entrevista que mantuvieron durante la década de los 70. Más recientemente Walters repitió la experiencia de entrevistarlo, pero ya con la URSS caída, el comandante no fue tan altanero en su reivindicación de la intolerancia, intentó explicarse mejor, aunque con similar resultado.

Durante los años en que viví en Cuba Fidel solo concedía entrevistas a periodistas extranjeros. Es una característica que mantiene desde ha tiempo, ya en la Sierra Maestra prefería desplegar sus encantos histriónicos frente a los cronistas  foráneos, norteamericanos de ser posible, como cuando para sacar de dudas a sus admiradores estadounidenses sobre su estado de forma, concedió una entrevista a Herbert L. Matthews ,  en lugar de a un periodista cubano.

Errol Flynn el famoso actor de películas de Hollywood, llegó a sentirse atraído por la mística revolucionaria, y visitó a los rebeldes en sus campamentos. Fidel trabó amistad con él y sostuvo charlas  con  fines propagandísticos. Pero no profesaba ese nivel de simpatía por ningún periodista ni artista de la escena nacional.

El propio Che Guevara,  a través Radio Rebelde, creada por él, atendió a periodistas cubanos que el jefe máximo no deseaba atender.

En los años recientes he podido apreciar, que ha sido entrevistado en más de una ocasión, en un  programa de televisión que se desarrolló en la última década, pero sin el más minimo incomodo para el mandatario, no creo que criatura alguna se atreva a llamar periodismo, a ese ejercicio de obsecuencia límite.

En una ocasión pude ver a su conductor entrevistandolo, agachado, esbozando la sonrisa que cualquiera pagaría por esconder, una mueca de servilismo indescriptiblemente patética. No tengo nada contra ese trabajador de la información, valoro en su justa medida su trabajo al frente de aquel programa, La  mesa redonda, el cual resulta dificil de ver completo, desde la pluralidad de las sociedades injustas, pero de libre opinión. 

Luego fue Frei Betto, un fraile dominico brasileño , que escribió un libro  sobre Fidel y la religión, donde a pesar de haber fustigado de mil maneras a todos los religiosos en la isla, el comandante se permitió hacer una loa de la educación de los Jesuitas. Yo, no estando seguro de la evolución ni de la creación,  pero siendo preferentemente ateo, no daba pábulo a lo que oía. 

 Más tarde leí un libro de Tad Szulc, periodista de origen polaco, nacionalizado norteamericano, el cual es el mejor de los documentos que he leído, sin trazos sentimentales en él, netamente descriptivos y documentales. El libro es una serie de extensas entrevistas concedidas al periodista en La Habana, mientras cualquier periodista cubano se relamía por la milésima de lo que le había dado al bueno de Tad.

Incluso María Schriver, del clan Kennedy, le hizo una melosa entrevista en 1988, donde él declaraba que el poder lo vivía no sin pesadumbre, ya que su deseo oculto, eternamente postergado , era sentarse a tomar un helado en una esquina, tal como lo comentó alguna vez, Gabriel García Márquez.  Otro que carecía de carnet de identidad azul, al que dedicaba horas de entrevistas y charlas. Aunque este, extrañamente,  no era norteamericano como Oliver Stone, a quien concedió una larga entrevista filmada, que constituye una conocida pelicula comercial.

Pareciese haberle asistido una fascinación inicial con Estados Unidos que en algún punto hubiese sufrido una sensible quiebra, tal como revelan sus continuadas visitas a ese país cuando era joven, en detrimento de cualquier país socialista o del tercer mundo, y su inclinación a sentirse refrendado, en el respeto de los profesionales, gobernantes, o artistas de aquel  país, pretendidamente enemigo.

Ernest Hemingway, tras su enfática determinación, dejó claro que lno fue mutua la admiración y devoción de Fidel hacia su literatura y fama de aventurero,  si bien tuvo una simpática respuesta en los primeros días de la revolución.

Recientemente,  se presentó un libro de sus memorias, donde se pudo ver a Fidel, en una denodada lucha por terminar alguna de las frases que a duras penas comenzaba, mediante titubeos, preguntas difusas, peticiones de aclaraciones absurdas, y toda suerte de incoherencias, no hago una chanza sobre un ser senil, les dejo a ellos las burlas sobre los defectos de las personas, a las que quieren desautorizar. Opino que pudieron resultar patéticas, las seis horas que duró la ponencia, con la totalidad de las personas asistentes,  asintiendo con la cabeza a cuanta incoherencia saliese de la humanidad ya reducida, del amortizado geronte. 

Un periodista acreditado al acto, cubano, debió soportar estoicamente, durante diecisiete minutos,  con una sonrisa pétrea, que con toda probabilidad, le causó primero dolores en las comisuras de los labios, para culminar adormeciéndoselos, de tal manera que cuando Fidel dio por bueno el fin de la  respuesta, el hombre se sentó con la cara idénticamente igual que como la había sostenido durante el período de balbuceos, en que no se movió ni una mosca. Y lo más probable es que con ese rictus lo haya encontrado su familia al arribo a su hogar, para mantener alejada toda sospecha de la más mínima diferencia de criterio con el comandante.

 Desde afuera resulta fácil criticar, y sé que es un universo de dificultades, tan solo percatarse de lo bajo que se llega a caer con esa actitud. Cuando alguien crece en aquella sociedad, donde ese hombre - simbolo, lo significa todo, desde la virtud, hasta la última palabra sobre el destino de los hombres, de todos  los hombres que allí habitan, resulta dificil discernir entre que es instinto de conservación y que es adoración ritual.  En cualquier caso no resulta una situación envidiable.

 

Hoy el país espera impaciente la visita del Papa Benedicto. La feligresía cubana en altísimo crecimiento, no solo en comparación con la época en que era más que recomendable ser marxista y ateo, sino en comparación también con era pre revolucionaria, se aviene a un halo de esperanza, con respecto de la cual me permito mantener mis reservas.

¿ Cuales serán las de Fidel?

¿Sentirá en los confines de su vida, cargada de acontecimientos que confesar, la llamada del sentimiento religioso tal como lo asegura su hija Alina desde Miami? ¿querrá limpiar el camino, atravesado de maleza para una eventual entrada en el paraíso?.

¿O hará movimientos, una vez más de agilidad maquiavélica incomparable, para situarse entre quienes hasta hace poco eran sus enconados enemigos?.

De lo que sí estoy convencido es que cualquier cosa que termine decidiendo, no eligirá un prelado compatriota, será ejecutada  a través de un interlocutor extranjero. Tanto como lo puede ser un Papa alemán no demasiado familiarizado con el comunismo científico ni la dictadura del proletariado, aunque sí como Fidel, conocedor de las excelencias de la buena mesa, de los tronos duraderos, y de los excelentes vinos que ayudan a cerrar los tratos más ventajosos.

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15 enero 2012 7 15 /01 /enero /2012 12:07

 

 

  Terciopelo Mojado. I.

La criba.


Más a menudo de lo que me gustaría admitir, algunas personas me interpelan, acerca de la razón por la cual me refiero en mis escritos,  reflexiones, conversaciones, pensamientos, charlas, disquisiciones, polémicas, debates o discusiones, a la situación socio política cubana.

Me preguntan si después de tanto tiempo fuera de la isla, aún conservo el interés intacto.

Y lo cierto, debería responder es que no, que el tiempo y la distancia me han permitido develar aspectos otrora difusos, y que el interés ha ido in crescendo una vez alejado de los focos de adoctrinamiento cotidiano; incluso con tiempo se acrecentó el enigma.

No hay demasiado que explicar, podría simplemente decir que me he convertido en una especie de cubanólogo comunistólogo del caribe. Pero si bien no me siento extraño con estas definiciones inciertas, la verdad es que llevo este tema grabado en la carne, porque es la realidad más compleja y nutrida de factores,  más controvertida y contradictoria conque haya tenido oportunidad de lidiar en toda mi vida.

Además concurre un detalle nada baladí que puede contribuir en la fijación. Pertenezco a ese conjunto de personas, que alguna vez fuimos puestos en tela de juicio, por seres que creyéndose en superioridad moral, repartían a su alrededor toda suerte de definiciones y epítetos despectivos, denigratorios, que de algún modo consiguieron estigmatizarnos, a unos más que a otros cabe destacar,  y que nos provocaron que con el paso del tiempo hayamos ido acumulando , un deseo permanente, de que enseñasen su verdadera calaña. Especímenes estos, que provenían de las filas de los convencidos y firmes comunistas, dentro de la sociedad de la dictadura del proletariado, pelotón formado en su mayoría, por un grueso de patanes simuladores en virtud de obtención de privilegios y prebendas, o a merced de la coacción de sus superiores. Y en aislados casos, honradas excepciones, gente bien intencionada, aunque orientada de manera inconveniente.  

Quizás también me interese más contar las batallitas, que alejadas de escenarios polvorientos y colmados de tiras de piel y huesos ensangrentados, casan mejor con mi naturaleza,  definitivamente más inclinada a lo frugal y hedonista que a la exhibición de la herida abierta en zanja. La monstruosidad del dolor.

Quiero aclarar que no soy valiente en absoluto. Cuando el sable en alto se aproxima al galope, se desmorona todo montaje previo, todo barniz, y emerge lo innato, ese tipo de valor temerario que no se adquiere mediante la educación ni la persuasión. A los de esa madera se los reconoce a la legua, no pretendo figurar en esa instantánea.

Pero trato de aproximarme al centro incandescente de mi purgatorio, para acallar el crepitar de las llamas o entornar las compuertas del horno. Y en ese viaje me ha podido caer un barniz contestario. Sin la posibilidad de obtener grandes beneficios, y por haber tomado riesgo impensables, perdí sin embargo, más de lo que jamás habría comprometido de buena gana. Nada que no se pueda solucionar con otra buena mano de barniz.

No obstante fui un testigo privilegiado, más por el tiempo y la circunstancia que me tocó vivir, que por la voluntad de serlo. Solo habiéndome criado y visto envuelto en las intrigas palaciegas del Vaticano, podría haber tenido una noción tan completa como la que tuve, de lo que es la doble moral, vivir en la simulación constante, en el doble discurso perenne, fraguado en los vértices salivados de las más viperinas lenguas.

 

TERCIOPELO MOJADO. II.

Futuro.


En estos días Eliecer Ávila, aquél famoso joven polemizador cubano sobre derechos fundamentales del pueblo, con el genuflexo ministro Ricardo Alarcón, convertido actualmente en un disidente activo, publicó un artículo en el cual advierte, sobre el peligro del más que posible uso de la fuerza por parte del gobierno, en caso de que existiesen manifestaciones contrarias al sistema. Sería conveniente no pasar esta advertencia por alto. Conato de aviso.

En pos de cualquiera que resulte ser el tipo de sociedad que se reclame y avecine, será conveniente contemplar que una considerable masa social no querrá abandonar su status actual, por más paupérrimo que este pudiese aparentar. Es probable que las personas involucradas en el actual sistema ofrezcan resistencia al cambio, ya por su nivel de participación, por la cantidad de tiempo en cargos de relativa importancia, o por haberse desempañado toda la vida en puestos poco útiles o sumamente burocráticos, caso en que están representados la mayoría de los trabajadores estatales cubanos.

Así como sucedió en los países del este de Europa, podría existir la amenaza de una importante cantidad de mano de obra desocupada, de la cual solo un bajo porcentaje, podría emplearse en tareas más o menos legales, por ejemplo los elementos bien formados de las fuerzas de seguridad y espionaje, que estarían con toda probabilidad, bien cotizados en agencias de inteligencia, o en el crimen organizado.

 Y en muy pocos terrenos más.

Por ello es importante, a quienes tengan la delicada tarea de plantear una alternativa a la desfachatez y el sinsentido que desgobierna hoy la isla de Cuba, que tengan en cuenta, la amenaza que puede representar el cambio no sólo para el aparato represivo que sería sustituído en un nuevo gobierno, sino para gran parte de la sociedad.  Es asumible que no estén en disposición de aprobar la opción del ostracismo y el desahucio. No sin chistar.

Y tanto por la conveniencia de evitar derramamientos de líquidos de cromatismo refulgente, siempre lamentables, como por ir directamente hacia la convergencia de todos los sectores posibles, convendrá prestar especial atención a este aspecto.

En la propia intención de evitar el espectáculo de la represión, que bien cabe esperar si son amenazadas sus cotidianeidades, se puede ensayar el esfuerzo por andar sendas, que sumen en la construcción de una nueva realidad plural, aglutinadora, donde cada cubano, que no hubiese tenido responsabilidad en actos de consecuencias irreversibles, y quisiese hacerlo, pudiese integrarse.

El nivel de comprensión, y de altruismo que, llegado el caso, será requerible para construir una sociedad en la que todos quepan, colocará alto el listón de la conducta, del autocontrol, pero también, será directamente proporcional a la satisfacción de formar parte de la construcción de un país sensiblemente mejor.

De los jinetes que suelten las riendas del deseo, en un territorio adusto, plagado de obstáculos en la brega del hombre, por su porción de libertad.

 

 

 

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29 diciembre 2011 4 29 /12 /diciembre /2011 22:44
 

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29 noviembre 2011 2 29 /11 /noviembre /2011 00:47

 

 

 

 

Esta semana, una amiga que vive lejos, me comentó que a través de un estudio genealógico, descubrió lo que ya se temía, y que ya me había comentado: que es pariente de Celia Sanchez Manduley, a raíz de un antepasado común de origen italiano que desembarcó en lo que era la provincia de Oriente en Cuba, hace mucho tiempo ya.

Celia fué una de las pocas mujeres combatientes en la Sierra Maestra con los rebeldes. Desde muy temprano, una fiel confidente de Fidel, a quien él confiaba sus preocupaciones más mundanas, y viceversa. La única integrante de la dirigencia cubana de la revolución que tenía patente de corso para continuar mostrandose religiosa, había sido una tigresa en la columna Mariana  Grajales, además mantuvo siempre intactas las buenas relaciones y eso en una autocracia tan vertical,  cuenta.

Celia era de perfil muy bajo. Se rumorea que aún cerca de 1980, cuando se vuela la tapa de los sesos de un disparo a causa del sufrimiento de un cruento cáncer según versión oficial, seguía siendo la persona en quien Fidel descansaba,  en cuya casa se quitaba las botas de campaña con mayor despreocupación , del mismo modo que por supuesto, se rumoreaba que habían sido amantes en la Sierra Maestra.  El barrio en que vivía en el Vedado, y donde Guarapo la visitaba, continuó llamandose el barrio de Fidel, haciendo alusión al tiempo que él pernoctó allí, donde dos calles a la redonda permanecían con guardias apostados, y no se permitía la entrada a quienes no fuesen vecinos.

La Habana toda estaba dispuesta a que cualquier cuadra tuviese una casa que pasase a ser, la casa de Fidel, de  hecho el país entero le pertenecía, pero niingún barrio fué tan popularmente conocido por su vecindario como aquel, ni siquiera el exclusivo  barrio de ex ricos que ocupa desde hace mucho tiempo. Hasta bastante después de que Celia se suicidó, allí siguieron apostados los guardias en las garitas.
  Armando Hart Dávalos la bautizó, como la flor de la revolución, y desde entonces se la representa en cuadros, con una orquídea en la oreja. Otros intelectuales cubanos menos obsecuentes que Hart, la bautizaron como la flor de piedra.

 

 Mi amiga, es también familia de Gerardo Machado, ex presidente cubano que llegó al poder,  acorde a las tradiciones latinoamericanas, a través del poco original método del golpe de estado. Si también Celia Sánchez era familia de Machado es algo que no se contempla, pero que tampco se hubiese hecho vox populi nunca, por ninguna de ambas partes.

Mi amiga, que siendo una adolescente, debió abandonar la isla del Caribe a la edad de catorce años. rumbo a los estados Unidos, bajo el programa migratorio conocido como Pedro Pan,  nunca regresó a su barrio. Con ello dejó tres cosas detrás:

A sus padres, que  años más tarde , cuando el padre salió de la prisión de Isla de Pinos,  le darían alcance y caza en tierras norteamericanas, justo cuando sus lágrimas comenzaban a enjuagarse, y su cuerpo, presionando el corset les rogaba a modo de amnistía, que ampliaran  su  demora.

Segundo, al país,  ese concepto abstracto,  que se resume en la gente querida y los no tanto, las calles , los olores , los colores, los sabores, el bullicio, el olor y el sabor otra vez, y esto no lo volvió a ver nunca más, y aún no sabe si en realidad ,como parte de su ser le indica , desea verlo como a ninguna otra cosa, para encontrar a la niña perdida que dejó, o como la otra parte más sesuda le sugiere, ahí no hay nada que  ir a buscar. Los sueños sueños son. 

Y en tercer lugar está esa niña a la que dejó. Soñadora en el patio de la casa señorial, entre las alumnas educadas de la escuela de monjas, en el altillo de su tío, del calor de su ama de llaves, en los secretos de sus pensamientos, sobre la almohada en las noches plagadas de sueños truncos. La niña que dejó en La Habana, implorante ante el rictus de los adultos y sus ocupaciones, y ante los nuevos ocupantes barbudos del barrio. La que jamás pudo subirse al avión.

La que se fué escuchó el rock de la vitrola, y habló el inglés de las cowgirls, y seguramente le costó lo suyo, pero hoy sonriente mira el camino andado. 

Y mientras con audacia emprende uno nuevo, puede ser, que el descubrimiento de que ella, una loba esteparia que se sobrepuso a todas las estocadas domésticas, era pariente de aquella mujer felina,  ya fuere flor de piedra o mar pacífico, la redireccione de espaldas a lo que la razón le indica, a ir en busca de aquella niña aún sentada en la hamaca, rodeada del verde y la espontaneidad húmeda, y consiga abrazarla como debieron hacerlo otros y decirle que se tranquilice,  que el tiempo que la ha hecho eterna, casi no ha transcurrido, que la ha ido a proteger, y a decirle también que ella ni se voló la tapa de los sesos, ni fué confidente de Fidel.

Y que nunca estuvo perdido, aquello que al fin se encuentra.


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6 noviembre 2011 7 06 /11 /noviembre /2011 16:02

 

- Papá, no quiero seguir haciendo carreras, ni cursos, ni estudiar nada más.

- ¿Pero qué pasa con las carreras y los cursos, se le ha ocurrido a algún profesor suspenderte? dime quién ha osado hacerlo ahora mismo, por favor mi hijita.

- No papito, tranquilo, todos me aprueban todas las materias con sobresaliente.  Es que me quiero dedicar a los derechos de las personas.

-Pero hija  ¿Es que existe algún derecho del que no nos hayamos encargado ya tu familia?

- Bueno papá, algo nuevo, que el tío y tú no lo tenían como prioridad. Eso es todo.

- ¿Los derecho de quienes hija?

- De las chernitas y los pajaritos, papá.

- Que bien hija mía, siempre tan sensible con la naturaleza. Pero eso no son derechos de las personas sino de los animalitos, de la fauna.

- No papá, de los pargos, de los gansos, como les dicen ustedes, pero son personas, me refiero a los homosexuales.

- ¡Pero hija! ¿Es que no te hemos dado tu madre y yo lo que precisas, podrías decirme por qué te ha dado por eso?.

-  Sí papá, mami y tú me han dado siempre de todo.  Es que tuve un amiguito en la facultad que era, tú sabes, así como dicen ustedes un poco cherna, la policía le daba muchos golpes, cada dos por tres duerme en celdas con asesinos que lo violan, me encariñé con él y una cosa fue llevando a la otra. Además, papá por una cierta familiaridad no definida, difusa, pero muy presente.

- Hija a simple vista parece interesante, haz un plan de acción , no escatimes en gastos y preséntamelo, así veré en que te puedo ayudar. Pensandolo bien pequeña, creo que podrás contar con mi apoyo.

- Que bueno papá. Voy a necesitar que la policía deje de darles palos por la calle, de molestarlos y detenerlos donde quiera que estén, de llevarlos a dormir a la comisaría para que les hagan unos favorcitos extras, porque se asustan papi, y tienen razón, tienes que entender que también son gente.  Como el tío Alfredo que era casi como un hermano para ustedes.

- Sí, hija, casi como un hermano. Hablaré con tu tío a ver que dice, tú sabes como es él.

- ¡Papá, que buena acogida!, eres el papá más sensible y bueno del mundo. Sólo hay que ir preparando unos libros y unos documentales, que barnicen un poco las versiones apocalípticas de aquellos escritores serviles del imperio, o las mentiras de todos esos internos de las UMAP. Unos retoques como los que estamos haciendo últimamente con todo lo demás, por favor papi ¡Anda, papito más bueno del mundo!

 

- Bueno tú sabes que todo eso tengo que hablarlo con el tío. Convencerlo de que ahora veamos el problema con una nueva óptica es imposible, hay que lograr que él piense que es idea suya para que esté de acuerdo. Luego incluso podríamos darte un apoyo político incluso policial, en el sentido en que todos aquellos que ofrezcan resistencia a este cambio, reciban su correctivo. Me gusta la idea.

- Pero papá, ¿ cómo explicaremos un cambio tan repentino?.

- Tranquila, date cuenta hijita, que todo lo que hoy prohibimos alguna vez fue obligado y viceversa.  ¡No hay tarea que por el bien de la Patria se nos resista!. Mañana mismo estoy mandando a incluir en el comité Central a una mariquita, perdón, a un cherna.

- ¡No papaíto! a partir de ahora son gays, nada de chernas ni gansos, por favor.

- Bien querida, siempre tan persuasiva. Que sería de uno sin su familia.  Mi abanderada de los gays en la Cuba recontra post revolucionaria.

- Gracias papi, esta patria te debe tanto.

- De nada hijita; pensandolo bien, hasta podré aportar el recuerdo de algún perturbador sueño adolescente. ¡Ay, quien tuviera veinte años y la misma cinturita!

 

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29 octubre 2011 6 29 /10 /octubre /2011 00:23

 

 

 

 

Todos huyen de mi blues, nena.

Parecía decir estos días el máximo líder de la revolución cubana.

Y en realidad es que ya está quedándose solo con sus incondicionales.

Atrás quedaron otros tiempos, en que las huestes cansadas de comer en la misma mesa con el mismo mantel, corrían delante de las consignas que desde su tribuna en la isla lanzaban los dirigentes a propios y extraños.

Y por ellas perecían, soportaban dolor, encanecían en una prisión hostil. Consiguiendo en efecto, otro mantel y otra mesa, y no encontrando en el fondo del plato de sopa a ningún Fidel tangible, a ningún discurso salvador que lo fuese a rescatar, ni una arenga alimenticia.

En cada selva una patada en el trasero,

y en el babero,

El blues del abandono nena.

En algún medio de difusión propagandista, escuché durante la semana pasada que el máximo líder de la revolución cubana hacía un alegato antibelicista, al juzgar el acoso, asedio y posterior asesinato del tirano Muamar el Gadafi, por las tropas de los rebeldes Libios, apoyados por las tropas de la OTAN, como un acto de destrucción imperialista.

Concediendo que en efecto, no dejaron correr demasiado tiempo los buenos aliados para, apenas conocida la noticia de la ultima bocanada de aire de el Gadafi a causa de su brutal linchamiento,  acudir raudos a cubrir los apetitosos pozos de petróleo. Me pregunto:

¿Se trata de los mismos dirigentes , de barba y verde olivo que encendían cuanta tibia mecha hubiese, cercana a algún barril de pólvora  en el tercer mundo?

¿ Los mismos que mandaban tropas a cuanto país africano las solicitase, fraternal y desinteresadamente?

¿ Quiénes abrazaron la carrera armamentista de la URSS, e incluso se plegaron a los modos y modales del poco refinado Jruschov en aquel octubre tormentoso,  y seis años más tarde encubrieron la invasión de tanques en la Primavera de Praga, y apoyaron todos los desmanes que el uso de la fuerza imperialista soviética produjo y amenazó con causar?.

Estoy convencido de que me los han cambiado.

Algún truco nacido de la novísima tecnología de los últimos días, habrán usado para colocar a unas pésimas réplicas, de aquellos grandes revolucionarios inclaudicables, que cualquier cosa soportarían antes de ver caer los pilares del socialismo estalinista, de la dictadura del proletariado, antes de entregar los principios leninistas a cambio de cualquier solución que los mantenga vivos y en la poltrona.

Siempre fieles a aquel lema marxista, pero no de Carlos sino de Groucho  que rezaba:

_ ¡Estos son mis principios!, si no le gustan, tengo otros.

Algo habrá hecho la CIA me temo.

Hoy en Cuba se puede comprar lo que sea con una buena suma de dinero capitalista. Casas , coches, empresas. Campos de golf.

Revolución be bop.

Se prefiere el comprador extranjero.

Es el paraíso de las empresas. No existen huelgas, los salarios son bajísimos, y no hay sindicatos garantes.

Sigue habiendo partido único, y dictadura, aunque ya ni se molestan en decir que pertenece al proletariado.

Y ahora  se nos hacen pacifistas.

Solo nos faltan unos comandantes adalides de la democracia, abanderando a los indignados por la escasez de participación de los pueblos, en la oxidada costumbre de votar tan solamente cada dos años.

Un comandante de Wilkileaks, y de Green Peace, y de Amnesty levantando su voz por los presos de conciencia.

Y también uno, con una guitarra bajo un framboyán cantando su blues:

Nobody’s fault but mine.

 

 

 

 

 

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14 septiembre 2011 3 14 /09 /septiembre /2011 22:58

La Habana, década del 70. La cola de la guagua en coopelia, hace calor, el aroma del salitre

esparcido por la ciudad a causa del golpeo de las olas contra el malecón de los enamorados  

que se obsequian caricias y se prometen   todo  para siempre.

Una cola enorme, para comer helados de coopelia.


El canal seis repite un discurso de Fidel que dura tres horas,  no es de los más largos, el canal dos aún tiene la

señal de ajuste, para cuando la gente llegue a sus casas, si tienen la suerte de que la guagua

siga sin pasar o parar un par de horas más,   podrán ver las aventuras,  el noticiero o

una película rusa, o la serie 17 instantes de una primavera,  una película

argentina o mexicana de  los años cincuenta, con Hugo del Carril o Negrete,   o una de piratas

con Erroll Flynn. Si la guagua no demora como es habitual, tragarán discurso. Porque tampoco es racomendable que los vecinos escuchen un silencio sepulcral, mientras el Jefe habla por los dos canales.

 Un taxi por fin,

_Mi socio, dónde tú vas?  _ cojo por línea y llego hasta Marianao,

 Diez pesos encima de lo que marca el taxímetro y paramos en casa de un socio a tomar  un

buchito de café.   ¡Sube!.

 El olor de las plantas alrededor del río Almendares, una vegetación exuberante,

ni un kiosco donde apagar la sed, ni una guarapera en el país de la caña, en

el país de la vegetación ni un mango.  Puestos de venta de ron estatales, bodegas de venta por

la libreta,

Malanga y papa de venta libre, una papa buena cada tres apolismadas. De repente, un hombre sin camisa  atraviesa la avenida y se detiene en la esquina, haciendo la mímica de que conduce

una guagua, hace el gesto de detenerse, ordena a un público imaginario a que suba y se apriete bien  en el fondo, cierra las puertas y sigue su camino, todo eso en medio de la avenida. 

Es el loco de la guagua, también está el loco del duro frío en el mismo barrio.

que va gritando que vende una especie de helado artesanal, 

Y está el que grita ¡ Rebelde, rebelde!,  ese sí

vende de verdad el periódico Juventud Rebelde, a  un níquel,  pero todos los días

discute con el loco que también grita Rebelde y no vende nada.

Locos como en cualquier ciudad infernal,  que cuentan con el beneficio del diagnostico, entre otros cientos de miles de esquizofrénicos que no están medicados.

Pasa tremenda mulata, y unos muchachos detrás piropeándola, ella se ríe y menea con

gracia lo que sabe sacar de paseo bajo la cintura. El discurso durará tres horas, el día anterior

todo el barrio de la Lisa tuvo que ir a la plaza, se pusieron guaguas y camiones, hacía un calor

tremendo, pegajoso y con mosquitos.

Presoscon veinte años de calor y mosquitos  sin mar ni brisa, mosquitos que ya son carne de  cuartel y de prisión.

Por suerte no fue de los discursos largos, no era de los autocríticos que declamaba por

aquellos días, tras los cuales destituía a tres ministros y los castigaba seriamente,

como muestra de un

novedoso sentido de la autocrítica.

Pensar en llegar a casa y que todavía queden dos horas de charla, añorar de manera abstracta  

la demora de la guagua, no hay  nada más en el refrigerador  que agua, café

frío , mantequilla, queso crema y leche condensada, “que ganas de comer un bistec” parecía

decir Robert Plant en las canciones de Led Zeppelin,  por algo lo tendrían prohibido,

También  Grand Funk y Peter Frampton decían en sus canciones que darían una mano por comerse un bistec. Todo ese rollo del LSD o de la hierba y la heroína eran sólo eufemismos para hablar del subversivo tema de la carne.

Ni pensar en hablar de comer jamón. Era la metáfora vehicular del anticomunismo radical, del terrorismo organizado.

Un policía llama a un muchacho peludo en la calle y lo meten en un patrullero, se llevan

también a un afeminado,  por pájaro, por cherna, por pargo, por ganso, así las cosas,

los homosexuales eran detenidos por patrulleros policiales, cuando a juzgar

por los vocablos con que eran denominados, hubiese sido más pertinente que los llevaran a un

acuario, a un corral o a un museo botánico.

Un grupo de estudiantes

cruza la avenida Línea

con la vitalidad y alegría en las venas, en los cuerpos

curtidos por el salitre y  el sol, a pesar de la falta de mango en la bodega,

a pesar de la policía, la fmc, la ujc, los cdr, la ctc, el pcc,

y los interminables discursos del primo de Barrabás, del bloqueo ,  de los

obedientes, de los mítines y  las reuniones, de las colas  y el calor.

 

 Gracias al

cadencioso andar de una mulata que en

estos años, se las arregló para que ningún día en su totalidad,

fuese un mal día.

Para que no fuese sólamente un día de locos, un infierno fabricante de borrachos desafectos y de vagos habituales

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Presentación

  • : El blog de martinguevara
  • : Mi déjà vu. En este espacio comparto reflexiones, flashes sobre la actualidad y el sedimento de la memoria. Presentes Argentina, Cuba y España, países que en mi vida conforman un triángulo identitario de diferentes experiencias y significantes correlativos.
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