opinion critica.
Madrid ecléctica
Adoro Madrid, es la ciudad de todos, más de todos que NYC, desde el primer día te puedes sentir madrileño tomando una caña en un bar, sentado en una plaza o en un vagón del metro. Pero todavía se me hace bola (difícil de tragar como un bocado de carne tendonosa) que comicios tras comicios elijan a lo peor de esa maravillosa ciudad. De Esperanza Aguirre, Cifuentes a la actual Isabel Díaz Ayuso con su escasísima cultura e ignorancia en temas fundamentales de la historia política y general española y de límites muy difusos frente al dinero público. Cabe aclarar que en su primera presidencia, en realidad Madrid sí eligió al profesor culto y decente Gabilondo, pero Ciudadanos impidió que gobernase. Tres presidentas mujeres, de ultraderecha y amigas de lo ajeno.
¿Por qué esa tendencia al facherío, cuando en los momentos más álgidos de la Historia, la población de Madrid siempre estuvo del lado del progreso, de la vanguardia, de las sempiternas consignas de emancipación y de reparto de las riquezas como lo atestigua su fundacional arquitectura de villa?
Siempre, en el No a la guerra, el matrimonio igualitario, las movilizaciones antifranquistas, un bastón de resistencia republicana, incluso la bandera del Real Madrid conserva un color morado o violeta de su pasado republicano establecido en 1931, fue trinchera contra los franceses de Napoleón, defensora de la constitución La Pepa de Cádiz de 1812 , una ciudad pujante que echó al aberrante gobierno de J M Ansar mediante el mensaje "pásalo", una ciudad que siempre da respuesta a las expresiones más reaccionarias, pero que también vota precisamente a esas expresiones, salvo honrosas pero muy escasas excepciones.
Una ciudad donde la mayoría repudia el genocidio en Gaza y cualquier otro genocidio ¿Cómo se permite tener en la Presidencia alguien que defiende esa matanza indiscriminada? Asombra como gente a quienes se les supone un mínimo de conocimiento, hace suyo un escudo tan absurdo como el que utiliza Netanyahu de calificar de "antisemita" en lugar de antifascista o antisionista, a todo aquel que condene la masacre indiscriminada de tantos miles de niños en Gaza mediante bombazos y hambre. Un disparate homologable a que fuesen tildados de racistas quienes condenasen a los hutus que exterminaron a un millón de tutsis en Ruanda en el año 1994.
He aquí la respuesta de Nacho Duato a la expresión neo nazi de Díaz Ayuso:
"Estoy dando una vuelta por aquí, por Madrid, y no puedo aguantarme decir lo siguiente: acabo de ver en televisión a la señora Ayuso diciendo que España está dando muy mala imagen por boicotear la Vuelta ciclista en Asturias, en el País Vasco, que pobre ciclistas, que quizá vamos a acabar con sus carreras deportivas", ha empezado diciendo Duato en un vídeo que ha subido a Instagram
"¿Sabe quién da mala imagen, señora? Usted, que cuando se va a Nueva York, en lugar de ser una política como dios manda y hacerse una foto enfrente de la estatua de la libertad, del Metropolitan, se la hace con un peluche de King Kong, paleta, que tiene más muertos encima que la ETA. Es insoportable", ha afirmado Duato.
A solo una semana de esta respuesta de Duato, Madrid, siempre ecléctica, impredecible, una vez más muestra que en los momentos más cruciales está del lado de la vanguardia en ocasiones española, otras veces europea y más de una vez mundial.
¡Bravo Madrid! única, versátil como su origen, Matrice como pequeño enclave romano, Magerit para el reinado visigodo o Mayrit como única capital de Europa fundada por árabes, fiel a esa pluralidad, a su carácter de Villa de mentideros, fundacional de las tapas en la Cava baja, libre como un verso sin rima ni métrica, desnuda como Ursus, cubierta o de estrellas como sus ríos, elevó la voz deteniendo la Vuelta, cosa que ni en el Giro ni en el Tour fue siquiera intentado, para que en alguna parte de este mundo se oiga el grito de decenas de miles de madres y padres que lloran la muertes de sus niños, para que el abuso más impune frente las cámaras se detenga de una vez. Empecemos por no prestarle atención a los personajes cobardes, insignificantes, que hoy pueden aparentar ser poderosos pero de los cuales la historia no recogerá ni un rastro de su existencia.
Un día las sociedades civiles del planeta sentirán una profunda vergüenza similar a la que recorrió el cuerpo de los habitantes de Oswiecim durante décadas, de cada ciudad y pueblo cercano a los campos de concentración, del pueblo alemán y de muchos intelectuales al conocerse la masacre de los nazis, pero aún mayor, porque los nazis intentaron esconder el Holocausto, Netanyahu lo ejecuta a la vista de todos, incluso impidiendo la paupérrima ayuda humanitaria de medicamentos y alimentos que intenta socorrer a la población de la Franja de Gaza. La gente ruborizada intentará escudarse en que no lo sabía, excepto Madrid, que podrá decir alto y claro:
¡Nosotros sí lo sabíamos e hicimos algo al respecto!
"Que roben pero que dejen algo"
¿Quién está más enfermo, él o sus votantes?
Argentina, país donde la frase "que roben pero que dejen algo" precede a cada período de comicios, nunca en su historia emitió un voto ético, un voto moral que se aproximase a la mayoría. Una vez ganó un ejecutivo decente, pero el motivo de su elección fue la agresividad de los contrincantes en la figura de Herminio Iglesias al salir de una dictadura militar ya demasiado violenta, no la decencia de Alfonsín, que me temo que de haberse sospechado no habría ganado sea cual fuere su oponente.
Nunca ganaron una contienda Alende, Solanas, Bregman, Carrió, Lusteau, Altamira, Stolbizer, etc. siempre se votó con mayoría a candidatos sobre los cuales la sospecha de corrupción era diáfana, clara, inexorable. La razón hay que buscarla en que cada uno en su esfera intima declina la oferta de cualquier auditoría que escarbe en los rincones. En lo personal no conozco a alguien que escudado en eufemismos como "vivo" "piola" "no boludo" "no salame" , no haya evadido impuestos, ya sea el IVA de un servicio como mudanza, reforma del hogar, etc. (ese IVA va a discapacitados y jubilados), el pago de ganancias, uno que no haya coimeado a un cana para evitar una multa, un inspector de aduana para importar o exportar un producto, ni que no se haya quedado con un vuelto, un regalito, o la evidencia de una distracción. Puede que haya habido uno, pero sería la excepción que confirma la regla y habría que buscarlo en los confines de la Patagonia. Descendemos de culturas europeas mediterráneas proclives a establecer limites morales muy difusos, tradición que en América Latina hemos llevado al límite.
El meme es gracioso pero no del todo cierto. A Milei lo votaron no solo sabiéndose que era muy cruel y desequilibrado mental y emocionalmente, también conociéndose que antes de ser presidente vendió candidaturas, denuncia que le costó el puesto de trabajo a una periodista tan anti kirchnerista y pañuelo celeste como Viviana Canosa. Mis sospechas, obviamente sumado al hastío de la población por el kirchnerismo y el peronismo en general, rondan la idea de que precisamente la certeza de ese acto de alta corrupción, ofreció la confianza necesaria en sus votantes para cimentar la victoria del personaje más estrambótico de la historia de los pretendientes al trono albiceleste. O sea si estafó a boludos, pero a los que creyeron que solo jodería al de al lado.
Por otro lado, no para evitar la bronca de mis compatriotas sino con el fin de revelar mis convicciones, creo que las sociedades que permiten la descompresión de los rigores reglamentados mediante la distracción oportuna, si bien desconocen las virtudes de la precisión, son las que gozan de la plena vida lúdica, hedonista, alegre y displicente. Pero por favor: ¡dosifiquemos!
Finlandia del sur
Es Argentina, no es Finlandia.
¿Qué votante se creyó de verdad que los libertarios no iban a encariñarse con lo ajeno, si armando las listas para las elecciones ya vendían las candidaturas? Empezaron con alta corrupción. Lo hablaba hace unos días con una amiga, en nuestro país nadie se indigna por la corrupción per se sino con la del contrincante, todos la experimentan cada día. Yo lo comparo con como se aborda todo lo que rodea al acto de depositar heces, nadie lo hace ni habla sobre el tema públicamente, sabemos que a una hora del día todos asistimos a la sala de baño con ese objeto, sin embargo a nadie se le ocurre tocar el tema. En Argentina con la corrupción sucede parecido a todos los niveles, todos sabemos que no pagaste IVA, que coimeaste a un cana para evitar la multa, que coimeaste al de la entrada, que te coimearon, que no estás tan enfermo que no sos tan pulcro pero a nadie se le ocurre meter la cucharita ahí porque la única razón por la que lo sabemos es que todos lo hacemos. Y, como en el caso de las deposiciones, hay más para callar que para comentar.
En Cuba ocurría con otras modalidades pero de forma idéntica, todos sabíamos que el espagueti o la pizza tenía poca salsa de tomate Vita Nuova, porque se la robaban para venderla en el barrio o para tenerla en casa, pero nadie se quejaba a no ser que ya fuese exagerado el aclarado del plato, porque a su vez cada uno en su trabajo se llevaba tornillos, pinceles, pintura, carne, pan, jabón, lo que hubiese a mano. Hurtar al estado era un acto de justicia divina, no te convertía en "ladrón". Así se criaron generaciones.
Dada la periodicidad y naturalidad con que se estafa o hurta mediante engaño en la vida cotidiana, el argot porteño está bien nutrido de términos que describen dicha actividad: "garcar" (cagar en lunfardo vesrre), acostar, embocar, chorear, afanar, mejicanear, y seguramente el argot en el ámbito corrupto y marginal cuente con otra buena cantidad de acepciones. Tan es así, que en alusión a estos hechos, el propio presidente Javier Milei declaró en modo furcio o acto fallido:
"Les estamos afanando los choreos"
El término "corrupción" es la descripción peyorativa de lo que en otra circunstancia, es denominado en su forma asertiva “tolerancia”. Obviamente los rasgos acusatorios y condenatorios que presenta el término en su versión despectiva no están entendidos para aplicar a nuestras costumbres, para pasar a formar parte de nuestro modo de vida, felizmente poblado de licencias discrecionales, sino para ser arrojado como un arma intangible, de un significado incierto a las huestes que se consideren contrarias.
Preferimos la tolerancia o corrupción (elijan la definición a su gusto), antes que la transparencia calvinista, que a su vez produce otras diversas perversiones.
¿De dónde van a salir nuestros empresarios, políticos, jueces, los vamos a importar de Islandia, de Japón? Y luego ¿Podríamos soportar las exigencias de su tracción paralela?
No, mejor que sigan saliendo de nuestro interminable semillero, que pondera la sobremesa opípara, la siesta y la lotería a la vez que eleva a categoría de virtud, al sudor producto del trabajo duro para la obtención del pan.
Eso sí, inexorablemente ¡el chorro es el de enfrente!
Sobre el aborto
Ante todo me gustaría comenzar esta reflexión, afirmando que cuando se sueltan las amarras de las deudas emocionales devenidas en ideológicas, y se atiene a observar desde punto de vista propio, desde la atalaya del criterio intimo e intransferible, donde desde luego cuentan la educación, la experiencia, la familia (ya sea para asentir o discernir) el entorno, y la fuerza puesta en la determinación de buscar en uno mismo la filosofía de vida a seguir, es lo más natural tener opiniones o incluso procederes que a simple vista parezcan contradictorios desde óptica ideológica monolitica, pero que en realidad se hilvanan mediante los mecanismos más coherentes. Lo que sí resulta primitivo, anacrónico, básico, son esos lineamientos de ideas y de consignas rígidas, enmarcadas en la inflexibilidad del pensamiento doctrinario, para interpretar o reglar cada acontecimiento de la realidad ignorando los cambios sociales, de costumbres, incluso de pose, marcados por el paso del tiempo.
Crecí en La Habana, Cuba, a donde llegué siendo un niño y me fui o me fueron, siendo un joven hecho y nada derecho según las exigencias sociales y más aún las de aquella sociedad. Los vicios me ayudaban a escapar de esos inoportunos fantasmas interiores, pero no quiero aburrir con las interpretaciones personales que pueden parecer o en efecto, ser excusas. Mi comportamiento habría sido rechazado en cualquier sociedad, y habría sido considerado poco apropiado como yerno de cualquier padre y madre más o menos equilibrados, aunque ¡oh casualidad!, con bastantes de mis suegros me llevaba a las mil maravillas, aunque todos, sin excepción, hicieron a su manera lo posible por liberar a sus "retoñas" de las garras de este gavilán. Y no les faltaba razón. Aun cuando precisamente la aparición de esta ave en la vida de cualquiera conlleve el mensaje psicológico espiritual "eres libre de elegir tu propio camino y de respetar la libertad de los demás." en Simbología Espiritual, la aparición del águila o gavilán en la vida de una persona, significa que es tiempo de reconectarse con su camino o ser interior; o acaso precisamente por ello. Anyways, gavilán antes que palomo, solía pensar ufano, petulante, necio.
La cosa es que tanto en los senos de aquellas relaciones juveniles como en los escarceos ocasionales, en mis años lozanos, casi nunca con salvadas excepciones, se usaban preservativos. Primero porque arribaban de China producto de aquella industria recia, tosca, sin el más mínimo refinamiento, el grosor del plástico restaba casi todo el placer del roce del glande, mantenerla parada con aquello puesto se debía mucho antes a un ejercicio mental que a la destreza en el contorneo o el bombeo. De ese enorme país llegaban los lápices y pocas cosas más, ya que el ser satélite de la URSS conllevaba numerosas ventajas y unas cuantas restricciones, una de ellas era la amistad de Cuba con cualquier enemigo de la nueva "madre patria". Pues bien, en algunos de esos cargamentos solidario-comerciales tolerados por la metrópolis, nos llegaban los globitos profilácticos, más usados para cumpleaños y más tarde para mozarela de pizza que para evitar la procreación o al contagio de venéreas. La segunda razón aunque no menos importante, es que Cuba había sido pionera en el dispensación gratuito de métodos anti conceptivos, píldoras y dispositivos intrauterinos en varias modalidades, t, espiral, anillo, además del diafragma que casi nadie usaba. Y la tercera, es que si los métodos mencionados fallaban por la calidad en los DIU o más frecuentemente por olvidar administrarlos en caso de píldoras, diafragmas o preservativos, siempre estaba a la mano el método anticonceptivo emergente y más utilizado en la isla, la antesala del compromiso vitalicio y de un padre encabronado, machete en mano, montando guardia en el exterior de la vivienda:
El aborto o legrado.
Era absolutamente naturalizado en la población, se practicaba en numerosos hospitales y clínicas, las familias de la embarazada lo preferían largamente ante la perspectiva de una nueva boca para el núcleo familiar en la casi siempre insuficiente libreta de abastecimiento de la Oficoda, además del nuevo par de metros cuadrados restados a los habitantes de la barbacoa o el bachiplan en honor al inminente y bullanguero arribo. Ni siquiera se hacía envuelto en el secretismo en que era habitual en el resto del mundo, algunos sitios por imperativo de las leyes y casi todos por elemental pudor.
El legrado, se llevaba a cabo solo hasta los tres meses de embarazo, rebasando ese período y solo hasta los cinco meses existía un procedimiento llamado "rivanol" que era más bien un parto provocado. cuyo uso era bastante menos frecuente. Previamente a la fecha indicada, un hombre allegado a la paciente debía donar sangre, generalmente la pareja y si no aparecía este, cualquier integrante de la familia o amigo. Muchos no rechistaban para hacer la donación porque a la salida daban un bocadito de jamón y queso, algo perdido en la isla entre los recuerdos de la era prerrevolucionaria, con un jugo de naranjas exprimidas.
En algunas ocasiones me tocó donar sangre a estos efectos, pero en ningún caso me presenté el día del aborto en el Hospital, aunque no por estrés, la culpa o la depresión que contado hoy, cualquiera podría pensar que experimentaba la gente en aquella época y circunstancias, sino simplemente porque me olvidaba del día, "pasaba de ello" y en honor a la verdad, las protagonistas de los legrados no podían ausentarse del acto por motivos obvios, siendo que la preocupación que les embargaba de la que los hombres carecían, naturalmente, versaba sobre las consecuencias de aquellos hierros en sus cuerpos, pero nunca escuché ni entre mis partenaires ni entre las decenas de amistades que efectuaron un aborto, que la preocupación previa fuese por el proyecto de vida que sería descartado dentro de un latón tras la operativa.
Por supuesto estoy refiriendo a una experiencia estrictamente personal. Exclusivamente en la capital de Cuba, y desde una masculinidad de época intrínsecamente machista, en gran parte modificada y en cualquier caso perimida.
Pasados los años y en diferentes países donde he vivido más o menos tiempo, he asistido al debate de si abortar es un derecho de la pareja, de la madre, o si evitarlo es un derecho del futuro bebé. En un inicio, así de sopetón, de primeras, por supuesto que mi apoyo es total a la pareja en caso de estar conformada, ya que también sería compartida la responsabilidad de su manutención en caso de tener el bebé, o a la mujer en el caso de ser abandonada en la decisión, sin necesidad de mediar la excusa de una violación, una situación económica de estrecheces ni ninguna otra explicación. Pero en la medida que pasó el tiempo y el encono en los enfrentamientos dialécticos de ambas posiciones en diferentes países con distintas tradiciones y costumbres, sin embargo con idénticas razones opuestas sobre este asunto, fui modificando mi percepción sobre el tema, y empecé a pensar que habría sido de la vida de aquellos proyectos vitales que habían materializado y superado el acto casi mágico de la fecundación convirtiéndose en cigotos y luego en embriones, y que si habían sido extraídos a las doce semanas, habían llegado a ser fetos. Y ciertamente toda la abulia, la desidia con que tomé el asunto en sus debidos momentos se convirtió en una intensa carga de preocupación, de pensamientos poco agradables, inculpatorios, viajando a lomos de un búmeran, que puede tardar más o menos, pero que llega inexorablemente.
Con el arribo de las redes sociales, entre muchas razones para reconectar con gente del pasado, ya fuese yo buscándolos o ellos encontrándome, también en algún momento se me ocurrió consultar a algunas de las ex parejas estables u ocasionales con que tuvo lugar un episodio de aborto en que yo fui el donante de esperma, o bien amigas o familiares que en el pasado me habían comentado que se lo habían practicado. Las respuestas a mi pregunta de si alguna vez pasado el tiempo habían pensado en ello, fue muy variada, no hay una regla, no lo determina una posición social ni la calidad humana de la persona, sería injusto andar adjudicando virtud o defecto a partir de los remordimientos o la ausencia de ellos. Pero sí a grandes rasgos pude saber de manera empírica, que la mayoría había pensado en ello, y una buena parte no se sentía bien con la idea. Uno de los casos ya había pasado por un mal momento en los días que tuvo lugar el aborto, y por ende no recibió la visita del búmeran, pero otros caos sí, especialmente incisiva en los casos en que no tuvieron hijos.
También recordé a mi abuela, la mejor persona que he conocido en mi vida, como contaba de la manera más natural, los hermanos vivos que tenía, los que murieron siendo bebés, y los que habían nacido muertos. En el campo, en los pueblos de su Burgos natal, pero en todos los pueblos del mundo, en aquellos años era algo totalmente natural, la gente estaba más relacionada con su naturaleza animal. Hoy algo así depositaría a cualquier madre incluso padre en un diván, si no directamente en un lecho, durante largas lunas y soles.
O sea que no puedo emitir un criterio concreto que no esté relacionado con la cultura, con lo que somos a partir de lo que creemos ser. Pero también e incluso teniendo en cuenta que una persona es tal, en todo el mundo, a partir del día de su nacimiento y no de la fecha aproximada de su fecundación, soy consciente de que si pudiese echar el tiempo atrás, habría sido mucho más cuidadoso en aquellas decisiones, así como en la profilaxis, y mi sentir de hoy es que si escapando de los cuidados se hubiese producido una fecundación, habría preferido con mucha diferencia que el embrión continuase su proceso natural hacia lo que les tocase en suerte.
Al cabo, me parece una de las divisiones más absurdas entre lo que a grandes rasgos se entiende por sensibilidad de izquierda o de derecha. Es algo tan personal, intransferible, tan inherente al trayecto vital, que no hay reglamento ideológico ni moral que desde la sensatez, pueda aplicarse en este asunto de calado y alcances tan insospechados.
Tan es así, y para entroncar con el inicio del texto, que si nos ceñimos a los estereotipos, la época de mi vida en que mi posición coincidía al cien por ciento con la de las diferentes corrientes de la nueva izquierda respecto del aborto, fue cuando más mezquino, egoísta, vago, vividor y machista era.
Bukele y la misma vieja tentación
Confieso que al inicio creí en la idoneidad de Bukele porque vivir en aquella pesadilla era un infierno para casi todos los salvadoreños, el CECOT me suscitaba serias dudas pero otorgarles las calles y las instituciones a las maras me parecía directamente un suicidio.
A día de hoy, consolidarse como dictador vitalicio no ha sido de sus mejores ni de sus más inteligentes logros, y en cualquier caso ninguno de los que condenamos a las dictaduras por serlo, podemos aprobar a ninguna con independencia de su cariz ideológico.
Veo que incluso gente que ha padecido el problema en el pasado, hoy recae en el error. La inmensa mayoría de dictaduras han estado acompañadas en su inicios por la algarabía popular. Fidel Guarapo castro fue adorado por las masas, la gente salía a chivatear incluso a golpear "gusanos", Adolf Hitler elegido en Alemania y aclamado en Austria, Chávez si estuviese vivo seguiría en el poder votado por inmensas mayorías que lo votaban. Mussolini nombrado presidente del Consejo de Ministros, en un inicio Ceaucescu para Rumanía, Otros dieron un golpe de estado masacrando muchos miles para ser temidos, esos son otra cosa. Varios de los mencionados en un inicio hicieron algo que era necesario, Alemania no podía seguir padeciendo la carga de Versalles, Cuba no podía soportar más al sanguinario y corrupto Batista, En Venezuela debían ser considerada la mayoría mestiza, pobre y trabajadora ¿Legitima esto todas las tropelías posteriores, inherentes al influjo del poder absoluto y a la falta de mecanismos cívicos inhibitorios para evitar esa distorsiíon del liderazgo? A mi entender no, de ninguna manera, más bien de esta forma fagocitaron todo lo bueno que en un inicio pudieron hacer.
Veo gente diciendo "bueno, si el pueblo está de acuerdo, todo lo que haga está bien hecho"
La cuestión es: claro que Alemania necesitaba quitarse de encima las consecuencias del Tratado de Versalles, claro que Italia necesitaba unidad, claro que la clase trabajadora y muy pobre venezolana necesitaba respeto y mejores condiciones de vida, y claro que Cuba necesitaba el fin de Batista; pero ¿necesitaban sus pueblos una II Guerra Mundial la destrucción de Europa, la persecución y asesinato de cientos de miles de italianos, el exilio de todo el que puede irse de Venezuela y de Cuba, loa escasez la falta de futuro y esperanza?
Es más, le podría garantizar a Bukele, que si él respetase ocho años de mandato, siendo tal la magnitud de su tarea en El Salvador, y dejase liberado a la conciencia del pueblo el continuar la tarea, a su ritmo, muchas veces más lento más inseguro, pero así es como se produce el crecimiento en todos los ámbitos, Bukele sería tan respetado a todos los niveles, ya no solo por pacificar El Salvador, sino por mostrar la altura de estadista mundial, que hasta los opositores a sus ideas o ideología lo respetarían más que a muchos de sus propios correligionarios. Podría hasta presentarse a dirigir la ONU, pero sucumbir a la tentación de estar por encima del bien y del mal nunca en la Historia terminó bien. Sabemos que esa demagogia ha llevado a la ruina al mundo alguna vez y a nuestros países en más de una ocasión.
La razón de por qué Bukele, que gobierna hace dos años en un estado de excepción con garantías suprimidas y la oposición amenazada y ahora se plantea gobernar de manera vitalicia, no sale en los periódicos, televisiones, redes de todo el mundo acusado con insistencia de tirano antidemocrático como otros de idéntico proceder, radica no en lo "que haga" sino en "a quien desafíe"; esa es la única condición que debe tener presente para mantener la aguja de la alerta noticiaria mundial, pegada al cero.
One love
He asistido a muchos despropósitos, los que más dañan a un individuo y que a la postre se refractan en daños a la comunidad por la persona afectada, son los que más han captado mi atención.
Algunos de ellos por haber acaecido sobre mi persona y otros a personas de mi entorno, algunas de las cuales fueron las portadoras del mal de una generación a otra.
Todos podemos haber sido victimas de un variado abanico de tratos negativos en la tesitura del desamor y tenemos el derecho a sentirlo en lo más profundo y en consecuencia expresarlo cuando se presenta la ocasión e incluso de sentir pena por aquella criatura que fuimos y sobre la cual se practicaron injusticias o no se practicó el cariño, podemos y debemos atenderlas adecuadamente mediante los mecanismos que mejor se adapten a nuestra cultura y necesidad, profesionales de salud mental, entretenimientos, ejercicios, trabajos, supercherías, incluso sustancias enajenantes que aunque desaconsejo de modo general, sí que ante la perspectiva de un final auto infligido encuentran su uso oportuno, todo vale con el objeto de frenar el dolor, sanar o simplemente de poder hacer catarsis, de descargar un material altamente tóxico para nuestras vidas. Pero lo que no podemos hacer es trasladarlo a las vidas de quienes nos siguen, perpetuando así, generación tras generación el ancestral golpe del hacha.
Es nuestra responsabilidad prioritaria detener el círculo vicioso de victima-victimario tan común en todos los abusos recibidos-perpetrados; pero sobre todo y de manera inexorable, sobre nuestros hijos. Por más de una razón, la primera es obvia, no ocasionar el dolor que nos propinaron, la segunda es consecuencia de la primera, es la mejor a manera sanar las viejas heridas. Podemos ser árboles torcidos dañados en su mitad, que desde un punto en que el destino estaba en sus manos decidieron crecer tiesos, firmes, y a diferencia de las plantas, o acaso como ellas, podemos decidir aun siendo árboles de raíces débiles, dar frutos más jugosos, rozagantes y felices que el aspecto torcido y traumatizado de nuestro tronco en los primeros metros, marca de una soledad tan hierática ayer como hoy impertérrita.
Esa capacidad nos corresponde y así mismo es nuestra responsabilidad poder llevarla a cabo a buen fin, hacer triunfar de alguna manera el amor, acto en el cual ojalá encontremos que se disipa todo reproche, se diluye el rencor, queda la pena hacia nuestros progenitores por la oportunidad que se perdieron habiendo tenido en sus manos el tesoro de la vida, de querer bien a sus hijos, de darles apoyo, de sentirse orgullosos de sí mismos en el acto de poder amarlos y si no nace amarlos, mostrar generosidad. La diferencia de este sentimiento con el rencor o el reproche es abismal, en la medida en que se pueda sentir esa pena por quienes debieron cuidarnos y no pudieron por la razón que fuese, lo cual aportó muy poca felicidad a sus vidas, en esa misma medida podremos sentir una compasión fraternal por ellos, podremos salvar la cronología y sentirnos nosotros invitados a la posibilidad de abrazar a esos seres desvalidos que no entendieron una parte esencial del sentido de la vida, y no solo perdonarlos sino ir más allá brindándole, a la luminosidad de sus escuálidos rayos de energía positiva la posibilidad de expandirse. La chance de en un mundo intangible, pero en lo que importa tan real como el palpable, darles la oportunidad de reponer los daños y descubrir un sentido de la vida en nuestra gratitud expresada en virtudes, que por razones obvias, en esta dimensión no han podido desempeñarse. Y en ese acto de entrega difícil pero posible, no solo estaremos dando paz a nuestros hijos, paz a nosotros mismos, sino también paz a la muesca en el alma de quien debió, pero por las más diversas razones, no consiguió cuidar el árbol más preciado de su jardín.
Casi se pude decir que ese amor que damos nos lo estamos dando y a la vez dándoselo a quien no nos lo pudo dar, deteniendo de una vez y para siempre un ya más que intoxicado circulo vicioso. Luego muy probablemente, inauguraremos algún otro círculo vicioso, en sus inicios flamante, aireado, límpido, indoloro, que corresponderá a los futuros afectados barrer y trapear adecuadamente cuando comience a presentar la pus que anuncia el dolor.
Toscar y el talión
Todo había comenzado cuando Toscar hizo un movimiento brusco por un repentino dolor lumbar y al regresar a su posición perdió estabilidad, trató de sujetarse pero ya era tarde, la cabeza había comenzado a tirar del cuerpo hacia abajo y cayó con todo su peso sobre el hombro, fuera del toro mecánico con que extraía los pallets dispuestos en stock en la nave industrial en la que llevaba dos años trabajando. Tuvo fractura de clavícula y una vértebra dorsal, el yeso lo tuvo que llevar puesto seis meses, cada mes y medio se lo renovaron por el desgaste y para analizar el progreso de la cura. Ese ínterin lo aprovechaba para rascarse, ventilarse, asearse, moverse y volverse a rascar con las uñas, sin necesidad de usar una regla, sintiendo una sensación de alivio retrospectivo.
A los seis meses, cuando le retiraron el yeso se dirigió al departamento de Recursos Humanos para ponerse a disposición de la empresa y comenzar a determinar cual sería la cuantía de su indemnización. La empresa le comunicó dos decisiones en ese mismo instante, ni regresaría al trabajo ni recibiría un solo céntimo por su accidente laboral. Ahí comenzó la andadura por el páramo de adhesiones, solidaridades y apoyos de parte de la ley para Toscar. Cada día que pasaba en su lucha por reparar lo que consideraba una atropello injusto, se veía solo sin apoyo en público, un poco más acompañado en privado, pero sobre todo más indignado y apertrechado de una fuerza de voluntad que hasta entonces desconocía, directamente proporcional a la profundidad de su enfado. Ni depresión ni bajones que atentasen contra sus intereses, en su lugar una actitud firme sostenida por una energía que no sabía a donde lo conduciría pero que parecía dirigirlo rumbo a un horizonte claro.
-Así que tu compromiso con la justicia era menor que tu pleitesía a los capos de tus logias ideológicas.
-No exactamente, es que recibía presiones, presiones imposibles de soportar, además crecí en ese medio, esa era mi gente, entre una cosa y la otra se me hacía imposible juzgarlos con imparcialidad.
-Pero estudiaste derecho romano, empezaste con el principio de equidad de Lustitia. Sabías los crímenes que estabas encubriendo, sabías el daño que estabas ocasionando a las víctimas.
-Sí, y me arrepiento mucho, me avergüenzo de mi mismo.
-Ya es tarde para lo primero, pero para lo segundo tendrás la oportunidad de morir con algo de decencia.
-No, no, no por favor, no quiero morir, la decencia me importa un comino, solo quiero vivir, ser rico, oler a magnolias y comer langostas con salsa golf, por favor no me mate, quíteme los platos.
-Echad esta basura al costado, traed al policía. Tú, mierdecilla de juez, quédate mirando a uno de los que encubriste, después pasarán banqueros, políticos corruptos, empresarios inescrupulosos y al cabo veremos que hacemos contigo.
-Hola- dijo el hombre que interrogaba a los reos en la cueva bajo el acantilado- ¿tú eres el prestigioso torturador de la nación al que tanto han protegido gobiernos fuerzas y jueces? Menuda piltrafa te veo hecho, parece que no te sentó nada bien el recibimiento de los muchachos. No te sientas culpable, ellos no son justicieros, sencilla y llanamente les encanta repartir golpes.
-Por favor, no me peguen más, pido perdón- dijo el apocado otrora torturador agente del orden, que hasta dos días atrás había vivido protegido por todo el aparato que, sibilinamente había mal simulado cambio de estructura social, con todo el patio sin barrer.
-Un poco tarde para perdonar porque muchos de los que dejaste lisiados de por vida, con dolores terribles durante años y aterrorizados en sus casas ya han muerto. Si te hubiera juzgado la ley, si te hubiesen quitado los privilegios y habrías expirado tu último aliento en un calabozo como correspondía dada la magnitud de tus crímenes, esa sería la piedad que merecerías, pero no hay posibilidad ni de perdón ni de muerte rápida. Lo único que podemos pensar es en no descender hasta tu calaña y propiciarte la posibilidad de una muerte menos atormentada Pero mucho más no podemos ni queremos hacer.
-Tiren esta inmundicia a las ratas.
-No, no, no, por favor a las ratas no.
-Ten un poquito de dignidad, las ratas tardarán en comerte completo, te dará tiempo a pensar en las barbaridades que hiciste, y si un día vuelves a nacer, recuerda los ojos inexpresivos y a la vez ávidos de horror de estos magníficos roedores y el brazo implacable de la justicia que parte del hombro de un hombre hijo de mujer y hermano del dolor. No te cagues encima, te juzgaremos primero, pero que sepas que tu trayectoria holgadamente ameritaría echarte a las ratas.
Entonces fue que Toscar dio la orden de enviar a esos residuos humanos que habían pasado años abusando, causando profundo dolor, erigiéndose como paladines de todas las injusticias con la más absoluta impunidad, directamente a la Villa de Justicia, como la había bautizado un par de años atrás cuando la fundó para albergar un buen manojo de culpables de un buen número de crímenes propios de la ostentación y uso abusivo de poder.
Al final era Javi Depósito
Bueno, se abrió la veda de caza.
Sobre la participación del presidente Milei en la estafa piramidal de la criptomoneda, acaso la duda de su accionar ex profeso o la certeza del enriquecimiento ilícito de sus allegados sea lo penalmente punible. Pero varios otros aspectos engrosan lo vomitivo.
Por ética y por estética un mandatario debe abstenerse de promover cualquier negocio particular.
Aun en el improbable caso de que el presunto perpetuo candidato al Nobel de Economía más erudito y preparado del estrato post keynesiano, hubiese pasado por alto el aspecto refulgente de estafa que pavoneaba el emprendimiento promocionado, tal como durante la primera hora de la invitación del presidente a sus huestes a sumergirse en el timo, numerosos ignotos replicantes de X, ex Twitter, advertían con sus mensajes de que no era una criptomoneda respaldada, que poseía todo el aspecto de "hit and run", aun en ese tan remoto caso, cabría cotejar con la Constitución y su esposa Lustitia, la legalidad de que el presidente de la Nación promueva un negocio privado entre sus seguidores. Y la investigación contaría con un extenso etcétera ¿a cambio de qué? ¿con qué fin? ¿cuanto conocimiento tenía de la operación? nombres de los allegados que participaron en la estafa y sobre todo identificar a cada uno los estafadores que se hicieron un Potosí en minutos. Porque lo que sí se sabe a ciencia cierta, es que actuaron milimétricamente coordinados: el lanzamiento de la criptomeda tuvo lugar minutos antes de la invitación del Presidente a invertir, y las cinco horas de demora en deslindar responsabilidades cuando ya se sabía de sobra el carácter usurpador, dieron tiempo a que invirtiese hasta el último crédulo. Le tocará a nuestra adocenada Justicia, determinar el carácter de la maniobra y ya está tardando mucho en imputar las comisiones cobradas a los organizadores de la mega estafa por la "primera dama" hermana del susodicho.
Incluso si todos los inversores hubiesen ganado y no habría acontecido la estafa, las heces habrían caído de idéntica manera en el corazón del decoro de la investidura presidencial ¿qué sería lo próximo? ¿"Compre galletitas McKay, más ricas no hay"?
Sumado a la infracción a la legalidad y la más que sobrada afrenta a la legitimidad, se alza el signo de nuestra era, la llamada a hacerse rico mediante la especulación. Lo diametralmente opuesto a las proclamas de hacer grande Argentina como en ese idílico pasado industrial de tiempos improbables que desde las filas "libertarias" se enuncia y rememora con insistencia, calcadas de la consigna trumpista “Make America Great Again”, igualmente materializada en ubicar como mascarón de proa del proyecto al ya repudiado Elon Musk, uno de los mayores especuladores de todos los tiempos. Así como el Caputo de Milei no se caracteriza por anarcocapitalista libertario sino como casta pura y dura, al inmigrante Musk no se le conoce que haya hecho grande ni siquiera en la parte más finita a su país Sudáfrica, como dice Trump que hará en EEUU una vez que haya vaciado el país de la gente más noble y trabajadora a patadas y envíe a rednecks, hillbillies y cubiches de Hialeah a llenar los surcos vacíos y a la construcción abandonada.
Ahora que se abrió la veda para cazar corruptos y delincuentes de guante blanco esperemos que no haya sido más que un espejismo y veamos desfilar a todos los corruptos y empresarios corruptores uno a uno, hasta que revienten las rejas de los buzones de Olmos.
De Penn a Gump
Resulta alucinante todo lo que está pasando en EEUU. Siempre fue un país con dos caras de la moneda de claros contrastes, imperio belicista a la vez que sociedad de derechos y leyes. En la política interna mezclaba aspectos que no eran usuales en el resto del mundo, sobre todo siempre comparando a Europa, era un país de políticas y costumbres experimentales en cuanto a novedosas y diferentes, pienso en el cuáquero William Penn, que aun siendo conservador en las costumbres fundó algo tan revolucionario como el "Santo Experimento" pionero en igualdades sociales, derechos individuales y pacifismo. Una sociedad nueva que bautizó en la ficción al héroe lleno de defectos, de la clase baja, analfabeto, alcohólico, desprolijo pero con una virtud superior a todos sus defectos, sensible ante la injusticia hasta el punto de inmolar su vida para defender a victimas de abusos contra sus ofensores. Mientras en las grandes obras de la literatura europea la virtud debía estar siemp0re ligada al pedigrí. ese aporte que se expandió por el mundo y por otras áreas como el cine y el cómic fue absolutamente revolucionario, el héroe individual que habla slang, del común de la gente, que se indigna frente a la injusticia y ya fuese con la acción física, mediante juicios, o a través del estudio consigue que triunfe el bien frente al mal, fue un aporte firme, novedoso de toda la cultura estadounidense , como en la música lo fue que el fiddle, hermano del violín abandonase los grandes teatros y la exclusividad en las obras de Vivaldi o Paganini, para hacer danzar en la fiesta del pueblo a los cosecheros del maíz y la fruta. O el piano, noble descendiente del órgano de Bach nos regalase la maravilla de los primeros rollos de rag en los dedos de Scott Joplin y de Scat en Jelly Roll Morton dando vida al jazz. Una rebeldía de instrumentos que alcanzó a los metales, que llevó al cello a ser un contrabajo, y que desistió de panderetas, flautas dulces, laúdes básicos y tamboriles como único y excluyente medio para expresar la pulsión de jolgorio y pena del vulgo en sus momentos de asueto, mediante lo que por vez primera, se incluyó en el término "música".
Por todo eso y más que le agradecemos a la histórica cultura irreverente estadounidense, resulta difícil ver con que aceptación hoy la población de ese país, tolera un cada vez claramente neo fascista convicted felon, amigo de Epstein en sus festicholas, grosero, mal educadísimo, nada culto ni siquiera en el sentido de Mark Twain, John Steinberg o Raymond Chandler, como exponentes de lo anteriormente mencionado, una masa informe vacía de todo contenido y cruel en cada una de sus decisiones.
Ver que ante la cascada de atropellos de autoridades de dudosísima legitimidad, solo responden los mejicanos y chicanos de California, y no ver esa sociedad estadounidense que otrora fue la mayor fuerza contra el genocidio de Vietnam, una energía revolucionaria en la aparición del hipismo anticonsumista y antibelicista, del beatnik, de la desobediencia civil, de los derechos de la población de raza negra, de la rebeldía intelectual, del blues, el rock, el rap, el funk como expresiones actitudinales de libertad, así de tantas otros movimientos progresistas.
¿Qué le estará ocurriendo, está dormida, asustada, o esperando el momento exacto para actuar?
El próximo 14 de Junio, cumpleaños del pretendiente al trono día en que al estilo Trujillo malversó millones de dólares del contribuyente en organizar un desfile militar en su propio honor, está convocada una protesta nacional intitulada "No Kings". Entonces se verá el cariz actual de la conciencia de la sociedad civil, si de súbditos o de individuos empoderados.
La puerta de la ficción II
La época histórica que más aportó a la la fertilidad de la imaginación, fue la corte de Enrique VIII en Inglaterra y sus derivados, esposas, hijas, parientes, auge y fin del Rasputin inglés Olivier Cromwell, la conversión a la iglesia anglicana, el universo Shakespeare, la victoria sobre la Armada Invencible y un etcétera inimaginable en la ficción, por imposible ensamblaje de semejante variedad de barroquismo rococó.
Las atroces peripecias en torno a Ana Bolena, su hermano Jorge, su tío Howard, Jane Seymour, entramadas en un inicio mediante la pericia del increíble Thomas Cromwell en torno al trono Tudor de Enrique VIII, conforma una historia de ascenso y declive a través de las miserias humanas, de una perfección tal que parece elaborada por un ejército de artistas, guionistas y actores prolíficos. Presagiando esas segundas partes de las obras exitosas, porque al cabo de veinte años de la ejecución de Ana, su hermano y también sus supuestos amantes, sobre los cuales ella juró sin temor ya a una inminente muerte en la Torre de Londres, que eran invenciones de los conspiradores en su contra, que su único pecado había sido poner en duda la fidelidad del rey, dar excesiva importancia a la merma de las atenciones del rey en el lecho conyugal, su hija Isabel, la causante de todos los dolores de cabeza al no haber nacido varón, resultó ser una gran reina y uno de los más firmes antecedentes familiares y de conducta de la recientemente fallecida Elizabeth the Second.
Curiosamente Isabel I que fue declarada ilegítima hija de Enrique VIII una vez ejecutada su madre cuando ella contaba con solo dos años, gobernó Inglaterra e Irlanda por más de cuatro décadas tras haber disputado el trono con sus medio hermanas Jane Grey y María, a quien sucedió una vez liberada de un año de prisión acusada de conspiración, y como una sombra del destino, un certero golpe de puñal de Ana y Jorge desde el limbo de los injuriados, puso fin a la dinastía de los Tudor. Dio lugar al teatro isabelino de Shakespeare, la mayor victoria naval inglesa contra la Armada Invencible. También acogió al protestantismo y fundó la Iglesia de Inglaterra de la cual fue su cabeza, costumbre que se convirtió en tradición hasta nuestros días.
Cualquiera que se plantee escribir ficción, si desea tener una idea de a donde puede llegar la realidad sin ningún aditivo ni aderezo alguno, debe primero leer la historia de Ana, imaginar sus dudas, ilusiones y terror, la de Thomas Cromwell, riquísima, inagotable, desde humanista en Inglaterra a demonio en Irlanda, también ejecutado en la misma Torre de Londres a su debido momento gracias a la conspiración del propio Thomas Howard, tío de Ana Bolena que años atrás había obrado para la muerte de su sobrina, y de cada una de las dagas escondidas tras las cortinas de palacio que consiguieron, en el momento apropiado, hundirse en la carne.
En toda aquella historia, curiosamente la única Bolena que vivió feliz y llegó a tener tataranietos en vida, fue María, la hermana de Ana, que fue primero llevada a la corte por su hermana y después desahuciada a los pocos meses una vez que se supo de su embarazo producto de amoríos con un joven apuesto del palacio. Alejada de tanta pompa en su destierro, llevó sin embargo una vida feliz, distante también de aquellas nutridas dosis, estimulantes para toda fantasía, de intriga, traición, avaricia y tragedia.
A menos de medio año del ascenso de Tronal Gump EEUU escapó de los compartimentos de la realidad más que en las películas de ciencia ficción en que es atacada la Casa Blanca por fuerzas extraterrestres, un disparate total en todos los sentidos, los votantes cubanos y venezolanos entusiastas trumpistas hoy en grave peligro de deportación, las calles de las ciudades principales bañadas de miedo, odio, inquina, represión de ideas en universidades, secuestro de personas en la construcción, brutalidad de ICE, incremento exponencial de precios de alimentos inmuebles, servicios, entre infinidad de vectores disparados en todos los sentidos que admite el absurdo. Pero lo más loco de la novela que escriben en la realidad los protagonistas del poder Tronal Gump e Elon Musk es el vodevil de la más fertil imaginación a solo cinco meses de la asunción de la dupla al gobierno. Las millones de mujeres votantes de Gump sabían que proponía "grab the pussy" a cualquier mujer a la que le apetiese meterle el bosbonique, sabían que pagaba prostitutas con dinero del contribuyente, y conocían la cercanía con Epstein; pero que se hayan peleado Musk y Gump y que vayan saliendo a la luz los espantos que siempre se avizoraron pero hoy parece ser que se certifican, no solo es terrible, sino que interpela todas las sociedades hipotéticamente libres, porque hoy a estos Enrique VIII se los vota, se los ubica voluntariamente en el poder.
Un hijo de inmigrantes absolutamente amoral y un inmigrante africano de moral más que dudosa echando del país a cientos de miles de inmigrantes que limpian, barren, construyen y arreglan todo lo que los estadounidenses ya no tienen ni idea de como hacer.
La última carcajada vibra en la garganta de la señora que se fue de Caracas o de La Habana al campo en vez de a El Doral o a Hialeah, como en la corte de Enrique VIII la ignota hermana de Ana Bolena a priori desterrada por su conducta libertina fue la que jugando con sus tataranietos en un destierro que le garantizó salud y vida, río última y mejor.
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