" />
Overblog
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
16 marzo 2019 6 16 /03 /marzo /2019 23:29

Cuando regresé a Buenos Aires tras diez años de Caribe, encontré algunas antiguas amigas y conocí chicas de la misma edad, que usaban una novedosa pronunciación de la lengua, o tal vez a mí me lo parecía tras años de ausencia y haber incorporado junto a otro acento, la L en lugar de la R final, "amol", "dolol" o una D, B, T, Q sostenida, prolongada cuando la R está en el interior de la palabra, seguida de una B, D, T, Q, etc.
Dicha distorsión novedosa en la recuperación auditiva de mi acento natal, era muy agradable al oído, bien se decía casi vocalizando: "bian", “entonces” se transformaba en "entonsas", y así sucesivamente. Con los años los “chetos” cambiaron la pronunciación como suele ocurrir también con el argot sub social, con la excepción del acento de las clases altas tradicionales, aunque pocos hablan hoy como mi abuela Celia o mi tía Minusha, lamentablemente.

Hete aquí que hoy fui a recoger mi automóvil del taller con el humor propio de las recogidas tras averías significativamente caras, y al pasar por un bar harapiento que más parecía una tapera, en una travesía flanqueada por naves industriales en riña con todo el universo estético, escuché, en perfecto argento de los ochenta:

- ¡Yo hago lo que me da la gana hasar, ¿lo podés entendar?!

Entonces me percaté de que aquella curiosa pronunciación no había desaparecido del todo, fue viajando en alfombras gastadas hasta quedar arrinconada entre la maceta y la pared, en los confines de occidente, tras una pelusa tabernaria como último escudo contra el olvido.

 

Compartir este post
Repost0
Published by martinguevara

Presentación

  • : El blog de martinguevara
  • : Mi déjà vu. En este espacio comparto reflexiones, flashes sobre la actualidad y el sedimento de la memoria.
  • Contacto