Rocca y Milei picante debate
7 Diciembre 2025
, Escrito por martinguevara
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#Argentina frizzante, #Opinion crítica.
En Argentina está teniendo lugar una interesante discusión en el terreno económico entre un teórico y un práctico.
Y no es una discusión cualquiera ya que interviene el bolsillo del consumidor, de la gente, del votante. Pero también el mediano y largo plazo de proyecto país. dentro del espectro de la derecha mundial, Milei representa en economía todo lo opuesto a Tronal Gump.
Se suscitó un debate sugestivo con aspectos para aprobar y para rebatir de ambos lados del ring entre Milei y Rocca uno de los más exitosos empresarios argentinos, en los siguientes términos:
" Milei: “Me dicen que cierran algunas empresas. ¿Y qué? ¿Cuántas veces escuchamos ‘no, porque si abren la economía el sector X va a caer’ o ‘va a dejar un tendal de desempleados’? Falso, de vuelta, la falacia de lo que no se ve. Si ustedes abren la economía y determinado sector quiebra, es porque el bien que ustedes están trayendo de afuera es de mejor calidad y/o más barato. Cuando pasa eso, ustedes tienen un ahorro y ese ahorro lo van a gastar en otro bien que además es más productivo y lo quiere la gente. Con lo cual, en realidad, no se produce pérdida de empleo. Y como van a un sector que es más productivo, la economía gana en productividad. Además, como los individuos disponen de mayor cantidad de bienes, además son más felices”.
Hace dos semanas, Rocca había comentado la manera en que el mundo cambió a partir de la ofensiva china en todos los terrenos y cómo las distintas potencias empezaban a levantar muros de protección para sus industrias y trabajadores. “La apertura racional implica política industrial, entender qué cadena de valor hay que apoyar y en qué cadena de valor aceptamos otro rol. Doy un ejemplo. El año pasado importábamos 5 mil lavarropas por mes. Este año importamos 87 mil por mes. En un año pasamos de importar 10 mil heladeras por mes a 80 mil. Los clientes tienen que tomar decisiones: ¿produzco y doy valor agregado o cierro y uso la cadena comercial para distribuir productos exportados?. Ahora, ¿cómo guiamos esas decisiones? ¿Dejando que las fuerzas que presionan sobre esto actúen libremente -el exceso de capacidad en China, la dificultad en competir de nuestro país-?”.
Milei desprecia estos planteos. “Cuando hablamos de abrir la economía aparecen los parásitos prebendarios exigiendo que los argentinos paguen más caro bienes de peor calidad. ¿A ustedes les queda claro que el que está pidiendo por protección está pidiendo salarios más bajos? La protección puede ser efectivamente vía un arancel o alguna restricción o generando una política monetaria descontrolada para devaluar: todo conduce a lo mismo, reventar los salarios y aumentar los pobres e indigentes”.
Por momentos, como sucede tantas veces, Milei parece contradecir al imperio de los sentidos. Si alguien compra un celular chino porque es más barato, tiene un ahorro. Con ese ahorro tal vez se compre una heladera, que seguramente también sea china. Con los dos ahorros quizás se compre ropa…que también está entrando a carradas desde China. Con los tres ahorros puede ser que se compre un auto, que también será importado. ¿Y qué hará con todo ese ahorro? A juzgar por los números de los últimos años, tal vez se vaya a Florianópolis de vacaciones. ¿En qué momento de todo ese proceso surge una fábrica o una empresa en la Argentina?"
En cierta forma lo planteado por Milei restando improperios lenguaje soez insultos y toda esa morralla tóxica, tiene un asidero en el sentido común, a la vez que Rocca, conocedor del desarrollo económico tiene mucho más sentido mirando el país a largo plazo.
Lo primero a debatir es que es "felicidad" y cuanto está ligada al consumo. En la filosofía incluso la ideología de Milei está indisolublemente ligada y es directamente proporcional, pero descartando calidad, el tema es cantidad.
De las grandes casas de ropa accesible a precio razonable, Benetton ofrece un surtido variado de sweaters de lana de calidad, desde lana de oveja Merina, a Kashmir, pasando por más refinado o más cruda confección. Está padeciendo una merma notable en sus ventas, han tenido que cerrar un número importante de tiendas. El consumidor ha cambiado. Le da igual que el sweater sea de polyester si se adecua a su gusto estético, el precio permite cambiarlo cada año, en cambio una prenda fina de Kashmir invita a hallarle sitio permanente en el armario y por ende en su imagen, pose, actitud expresada en el vestir. Lo que antiguamente era una virtud, ver envejecer una prenda con elegancia, el perfeccionamiento de los colores con el uso, las formas adaptadas al cuerpo, hoy se considera una rémora. ¿Para qué comprar unos zapatos Bally o Martinelli, incómodos, carísimos, si los vas a tener que usar siempre, pudiendo adquirir unos comodísimos Skechers, baratos y renovables al año?
Eso en cuanto al consumo, suponiendo siempre a la felicidad dentro del consumo, pero es que partimos de un supuesto muy frívolo, la esencia de la felicidad no se encuentra en la buena o mala calidad de los productos, aunque puede crearse esa ficción y casi percibirla como cierta, está probado que al cien por ciento de un grupo que les induce a un estado de relajación y se les invita a que recuerden el mejor y el peor recuerdo de sus vidas, en ninguno de los dos casos tiene relación con lo material. Aunque sí los sucesivos.
Pero así y todo ¿Quién le discute a Milei que un trabajador con una entrada discreta pueda "preferir" comprar un televisor TD System o un TCL a un Bang & Olufsen? Lo novedoso es la posibilidad de consumir más.
El debate está servido, yo me quedo con la opinión Rocca que propone un híbrido al discriminar entre sectores, pero también entiendo a Milei aunque su posición sea monolítica, atiende al 75% de la población.
Paolo Rocca y Javier Milei y su picante debate