Cambalache
23 Agosto 2022
, Escrito por martinguevara
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#Argentina frizzante, #Opinion crítica.
La época que nos ha tocado vivir, es curiosa. Hasta hace un suspiro en tiempos históricos, las acusaciones por el enriquecimiento de una familia, las hacía la izquierda. Esa fue la semilla de la que surgió, a la vez que condenaba todo esfuerzo por enriquecerse, dentro o fuera de la legalidad, considerada igual de ilegítima.
Hoy la derecha ha tomado el relevo.
Tanto en Argentina como en España afloran los periodistas e incluso juristas críticos, con elementos progresistas que se presentan como revolucionarios, y que sin embargo ganaron suntuosas cantidades de dinero en diferentes áreas, cultura, empresa, tecnología, etc., Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, Javier Bardem, Polanco, Felipe González, el sorprendente incremento patrimonial de Irene Montero, o Pablo Iglesias, y un extenso etcétera. Hay que aclarar que un fenómeno que proviene de la Europa latina, mediterránea, donde no tuvo lugar la Reforma, donde se mantuvo como virtud. el estoicismo asceta, frente a la austeridad realista luterana. Nadie en Estados Unidos critica a Bill Gates, Mark Zuckerberg, Whoopie Goldberg o Bono por ser ricos, ni los capitalistas o revolucionarios alemanes hace casi dos siglos, se condenaron a Frederich Engels por extraer plusvalía de sus obreros para mantener a Karl Marx en sus construcción de la teoría comunista, ni entonces ni hoy.
Tal critica de sectores de derecha defensores de un sistema de clases, es curiosa, por un lado son fieles escuderos de monarquías, de los grupos económicos más poderosos, de los episodios más crueles y vergonzantes de la Historia protagonizados por los más ambiciosos conquistadores en todo el mundo, pero aún así, reconocen que lo impoluto, la pulcritud ética que supone el ser de izquierda, es incompatible con el grado de “putrefacción” que presupone, y ahí la sorpresa, el dedicarse a ganar dinero. Cosa con la que, debo admitir estoy al cien por ciento de acuerdo. De dicha razón provienen mis criticas a "Guarapo" y a sus jenízaros, que con tal acumulación demuestran que nunca fueron revolucionarios, mucho menos comunistas, todo se reducía al oportunismo, arribismo, la megalomanía, él como Erich Honecker, Ceaucescu, Ortega, Chávez y otros aspiradores a reyes, a emperadores, a dioses que usaron la inocencia de los oprimidos presentandose como sus liberadores.
Es tan curioso como de rabiosa actualidad, que de los defensores de las sociedad de clases, de la acumulación de dinero, de la explotación del prójimo, surja esta critica a acumular patrimonio.
Estos críticos de derecha dicen : "Si sois subyugados por los placeres que proporciona la riqueza material, no podéis continuar con vuestros discursos éticos de justicia social; por el contrario si queréis seguir haciendo uso de estos discursos, deberéis retornar a una vida humilde, alejada de los rezumos y efluvios endulzantes del vil metal"
En el fondo, tienen el mismo concepto sobre la acumulación de riqueza que el marxista más recalcitrante.
De ahí que parezca absurdo que la persecución a CFK en Argentina, sea emprendida por los sectores más identificados con el poder económico, jueces, periodistas y políticos afines a los Roca, Pérez Companc, Macri, Anchorena o Bunge y Born, los históricos acumuladores de riqueza, y que en lugar de perseguirla por lo que en realidad la detestan, alguna medida de contenido popular o el único inciso en el que fue rotunda como militante, el castigo a los terroristas de estado de la última dictadura militar, la persigan por haberse enriquecido, y sobre todo por hacerlo con presunta ilegalida ¡Pero si ese y no otro es leitmotiv de la derecha! Del mismo modo me causa asombro, aunque cada vez menos, que sean elementos de la desnatada izquierda actual, quienes defiendan el enriquecimiento desmedido, sea legal o no, como éticamente adecuado para un dirigente de sus huestes. En resumida cuenta, la derecha persigue el enriquecimiento y la izquierda lo defiende.
Más que un cambio, lo que ha habido es una inversión de paradigmas. Este es el Cambalache que anunciaba Santos Discépolo.
No estoy tan seguro de que perseguir a un presidente del propio país sea conveniente para los interesas finales de ese mismo país, aunque en todo caso, creo que un juicio no penal sino moral, de valores, tanto por enriquecimiento ilícito, como simplemente por enriquecimiento mientras a los militantes de izquierda eran torturados y lanzados al río, quienes deberían llevarlo a cabo en todo caso serían las fuerzas progresistas. De las que solo nos van quedando residuos extraviados o iconos convertidos en piezas museísticas, como Mujica.