europa aorta
Sagas vikingas
En las ensoñaciones que solían ocupar la mayor parte de mi estado de vigilia, ya aparecía yo propinándole su merecido a unos cuantos abusadores de una sola vez delante de la chica del aula que todo chico y toda aula atesoran, en la época en que el bullying no estaba ni siquiera diagnosticado como un drama social, o delante de ella daba un salto de campeonato, hacía un gol de Bochini dejando a todos despatarrados por el camino.
Hablé con mi oso Cocó cosas que no podría repetir, y después de que Cocó se dormía, a veces pensaba en un viaje en barco hasta un lugar donde nadie hablaba mi lengua pero todos eran amables, donde reinaba la paz y las paredes eran de ladrillo a la vista como en los cuentos ingleses que mi tía Celia contaba, o donde había grandes lagos, chicas con trenzas parecidas a la hija de Piro Egui, el capataz de Portela que terminó quedándose con más hectáreas que las chacras de alrededor, y que en todo caso las merecía más que nadie.
La hija de Egui tenía nueve años igual que yo, me ganaba a caballo y me trituraba a lindura. Cuando ella se me paraba al lado yo creía que lo mejor era que a mi no me viese nadie, que sólo se la viese a ella, que el sol o el campo me camuflasen y que también escondiesen el brillo de mis ojos, así yo también podría observarla atónito.
Cada cosa se ha ido dando como lo había deseado en los casos en que el deseo fue acompañado de la desnudez de la verdad, del compromiso de una mirada frontal, el ladrillo inglés acalló mi asma y me saludó con lealtad en un hospital de Londres, la gente que debía quedar en mi amor tras el paso por el tamiz son los que finalmente quedaron, al cabo de la eternidad transcurrida en esta suerte de cosmogonía interna, de la flexible interpretación sensorial de la sub categoría tiempo- espacio, distinta a la que miden mis décadas cumplidas que sólo alcanzan a marcar las páginas de vida oficial, a explicar la cronología subrayada en verde fosforescente.
Desde que conocí los países escandinavos fue como si hubiese regresado a una tierra profundamente mía, ayudó ese deseo de vivir en un mundo que respete al hombre, que considere que existir es motivo suficiente para ser feliz. Cuando salí a pasear por Estocolmo y sentía una sonrisa constante en el órgano donde se me había alojado desde pequeño una amenaza permanente de tortura y de muerte, cuando sentí el calor de la piedra rúnica en la palma de mi mano en Sigtuna, o el barrio sueco en Porvoo, Finlandia, o la casa de Andersen en Odense o el B&B más antiguo en Aero, Dinamarca, el barrio Cristiania donde todo es rock y licencias, o los interminables fiordos noruegos, las stavkirke de madera cubiertas de brea para evitar incendios, o esas casitas techadas de pasto como el bar de Cariló, los chicos jugando fútbol en el lago congelado en el centro de un Reikjiavik completamente nevado, pensé que podría seguir allí después de hacer dormir a Cocó y permitir que todos mirasen a la hija de Egui. Luego de hacerme a la mar.
Gracias a todo ese magma indescriptible tan cercano a la vez que tan ajeno, del misterio que Borges adoró en las sagas y la garra de esa apacible pasión de las trenzas vikingas, los ojos nevados y una promesa nórdica.
Italia Nostra
Cuando no son las guerras, ni el hambre causado por la avaricia humana, arriba una plaga o una catástrofe natural, para de todos modos destruir a la gente más humilde.
Centro de Italia, gente que derrama bondad. Una vez me senté a comer antipasto, grisines, bruschettas, y algo de pasta en un pequeño restaurante familiar cerca de Teramo, próximo al desastre de ahora y de dos mil nueve. Era domingo, acaso por eso cuando terminé el plato de ravioles, la familia entera se había sentado a comer en la mesa de al lado, charlaban en viva voz y compartían como si fuesen los tanos de mi Argentina tan lejana en tiempo y espacio, había un televisor encendido con las noticias de la tarde que el patriarca comentaba con cierta indignación, yo me puse a mirarlo también y a asentir con la cabeza sus comentarios, entonces el viejo, todo un personaje, se puso a hablar conmigo de la corrupción en la política de su zona y yo le respondí con la de todas las zonas que habitan mi identidad, fue curioso porque la corrupción ofició de bisagra, de traductor, nuestro rechazo a la misma pero ella como elemento permanente en nuestra cultura, nos ubicó en un bando y nos unió, y después de un rato de despotricar y arreglar el mundo con salsa en las comisuras, me invitó a probar los fideos que se estaban devorando él, sus descendientes y su esposa, la que poco antes me había cocinado los ravioles. Entre la pinta que tenían, el buen rato que yo estaba pasando y lo agradable del lugar, se me escapó un sí redondo e integral, y de ahí en más aunque permanecí en mi mesa, casi formé parte de la familia.
Luego de agradecer y de despedirme de todos, terminé pagando la mitad de lo que me hube limado y dejé una propina generosa impropia de mí, a la chica que servía el cafecito ristretto en la barra del bar, igualmente familiar de los hacedores de tallarines.
Miré el reloj y salí pitando en el coche de alquiler, había quedado con mi padre en otra parte bastante escarpada del Abruzzo. Son tan pocas las veces que veo al viejo que cuando esto sucede me lo tomo como un acontecimiento, un obsequio, y a pesar de las muchas diferencias los termino disfrutando de cabo a rabo.
En el año 2009 en L' Aquila un terremoto arrasó con la vida de trescientas personas, hubo un despliegue informativo y un aspaviento plañidero por todos los medios e instituciones a cargo del drama durante los primeros días, luego, de a poco todos los abandonaron, los olvidaron, los dejaron con sus casas y sus almas en ruinas, empezando por el gobierno de Berlusconi.
Hoy la cifra de víctimas puede llegar a superar aquella, el hecho de que este tipo de tragedias sean un desastre natural sin protagonistas de uno u otro signo religioso o político, facilita que la gente en su totalidad vuelque un sentimiento de solidaridad unánime y sin fisuras.
Y cabe decir que en efecto, del terremoto, de las inundaciones, de los tsunamis, no hay culpables, pero de la atención, del cariño, de la ayuda y memoria que una vez pasada la primicia, el rating y las consiguientes ganancias que deja el morbo de la noticia, que se les debe a toda esa gente que te invita a su charla y a comer sus fideos con tuco y parmesano, de eso sí, por supuesto, hay un buen manojo de sempiternos responsables.
Poder, corrupción e impunidad
Por favor España aparta ese cáliz
Hoy mismo las cámaras de T.V. mostraron a Luis Bárcenas aparcando en una zona para minusválidos mientras disfruta de su de veraneo en el súper chalet que supuestamente estaba embargado, un criminal ex tesorero del PP durante la friolera de veinte años, amigo personal y confidente del actual presidente, ladrón de cantidades de dinero abrumadoras que supondrían el no cierre de diez hospitales, por poner un ejemplo.
No diré ni una sola vez la palabra "presunto" que se puso de moda desde que empezaron a saltar los casos de crimen organizado del PP y que nunca se había propuesto cuando la corrupción era del PSOE, prefiero ir preso mil años que aceptar la indignidad y humillación de encima tener que tratar de señorías a esos delincuentes, a esa escoria, a esa basura.
Rodrigo Rato, ex vicepresidente del gobierno y referente del PP quien se presentaba a su imagen y semejanza, delincuente a tiempo completo, cleptómano que no podía controlar su pasión por robar cuanto dinero público pasase por su mano, pasea libre, tranquilo en su yate por zonas vedadas para los simples mortales que viven de su trabajo, ríe a carcajadas haciendo trompetillas a la tan humillada "Lustitia" ibérica.
Sueltos por la calle, felices, apoyados por la dirección del partido que pretende volver a gobernar el país, andan , deambulan, continúan gastando los emolumentos malversados que obtuvieron de sus actividades inmorales o directamente ilíciitas, Barberá, Mata, Fabra, Castedo, Matos, De la Serna, Aristegui, González, Viejo, la propia sede del PP en la calle Génova en Madrid, y una lista interminable de corruptos demostrados, que han destruido las arcas de este país en beneficio propio, y los que faltan por demostrar encubiertos abiertamente durante todos estos años por el Partido Popular, que ha llegado a atacar a jueces, policías, guardias civiles, y por supuesto a la prensa para defender a sus ladrones, a los ejemplares de la peor putrefacción que hemos sufrido, y que nos ha traído hasta esta situación, eufemísticamente llamada por sus autores como "crisis" y que no es más que el resultado de la pillería y la rapiña de semejantes delincuentes empapaos de tanta infamia como impunidad.
¿Es que esperan que aceptemos de buena gana que todo delincuente del Partido Popular sea impune de todo acto delictivo, ya incluso llegando a aparcar en zona de minusválidos para hacer uso de su chalet supuestamente embargado, con una cultura cívica mínimamente presentable estarían, si no presos, al menos esperando el juicio avergonzados, cabizbajos, tomando recaudos de imagen en cuanto a austeridad y humildad para ser juzgados con la menor severidad posible?
Pero se muestran arrogantes, insolentes con los ciudadanos que les pagan el botín que hurtaron y siguen disfrutando luego de saberse como lo obtuvieron, impertinentes con los periodistas que cumplen con algo que ellos desconocen llamado “trabajo” , se muestran tranquilos e indolentes, porque saben que nos pasará nada, alguien tiene que haberles prometido que está todo bien, si no es imposible que no estuviesen nerviosos con las acusaciones que pesan sobre sus cabezas.
¿Es de este modo que quienes recibieron el beneplácito de ese 33% de votantes de escasísima exigencia ética, dentro panorama proselitista nacional en los últimos comicios, le quieren pedir al restante 66% que los apoye incondicionalmente?
Son incapaces incluso de prescindir de sus interminables cajones de manzanas podridas, hediondas, pestilentes,
No son capaces siquiera de decir que sí sin titubeos ni ambages, a las seis condiciones del más elemental sentido común que les planteó Ciudadanos para poder llegar a un acuerdo de investidura. Seis puntos dirigidos a dejar fuera del gobierno ( ni siquiera les exigen que pisen la cárcel como lo hacen 70.000 españoles de bajos recursos por robar infinitamente menos dinero) que sólo exigen lo que debería ser de tácito acuerdo en cualquier democracia, y me atrevería a decir que hasta dictadura del siglo XXI, y que sólo podría entenderse que fuese discutido en el Parlamento del Reino de León en el año 1100, o quizás en la Inglaterra de Cromwell que con mano dura promovió la libertad de credo y el republicanismo, aunque entonces ya daban por sentado que los corruptos debían estar fuera de un gobierno sino en las mazmorras, o podría entenderse incluso en pleno siglo XXI que fuese motivo de debate y estudio en el seno jerárquico de la Cosa Nostra; pero jamás en un gobierno pretendidamente europeo.
¿Y así quieren presionar para que los apoyen en la investidura del jefe de toda esa Pléyades de pícaros, bribones, prevaricadores, hurtadores y cómplices, aquellos partidos que precisamente votamos para echar del poder a esta podredumbre, a este cáncer que está destruyendo todos y cada uno de los valores de esta sociedad?
Vamos hombre.
Hace poco Trump declaró en EEUU que sus votantes son tan fieles que aunque él se pusiese a disparar aleatoriamente en la Quinta avenida de Nueva York, lo seguirían votando, eso se explica porque para los norteamericanos disparar a alguien no es algo tan mal visto como ocurre fuera de aquel país; en respuesta, Rajoy en España podría asegurar que a él y a todo su partido lo podrían descubrir robando todo el dinero público, todo el dinero de los hospitales y escuelas, y lo seguirían votando la misma cantidad de personas, si no más. Cada país tiene sus características identitarias incluso para definir los contornos de sus más atesorados defectos.
Por favor España: ¡Aparta ya y de una vez por todas, ese maldito cáliz!
España ¿terceras elecciones?
España
¿Qué es este conjunto de sensibilidades bulliciosas, extrovertidas, tercas, en constante formación, erosión, y crecimiento, tan disimiles y a la vez tan parecidas como sus destinos comunes?
Sólo un país europeo estuvo más tiempo que España sin gobierno tras elecciones, Bélgica; aunque en honor a la verdad hay que admitir que el caso de España tiene lugar en una Europa que se maneja casi en exclusiva en piloto automático, con el centro de control precisamente en Bruselas y Frankfurt.
Aún así se está convirtiendo en un asunto delicado debido más a la subjetividad popular, al terreno de las sensaciones, que a lo estrictamente objetivo, que es más que nada la necesidad de que los grandes capitales y sus administradores sepan que partido político se hará cargo de la gestión de sus inversiones y haberes, ya que aunque la variación de la políticas no sería mayor a un diez por ciento, ni siquiera en el caso en que Podemos subiese al poder como ya han demostrado allí donde gobiernan, ese diez por ciento tiene precisamente el mismo efecto publicitario y de impacto en la opinión pública, que la actual subjetividad popular y las consiguientes sensaciones .
Esa es la diferencia que ha habido entre socialdemócratas y conservadores en Europa desde la restauración del continente tras la Segunda Guerra Mundial, la gestión de ese diez por ciento, que en ocasiones, según el panorama mundial oscilaba en aumento o en detrimento. Y así tuvimos a Kohl y a Mitterrand, a Craxi o a Suárez, a Papandreu y González o Rajoy, Hollande, Sarkozy, Blair o Cameron.
Excepto en el caso de los extremistas Thatcher, Aznar y Berlusconi, al resto, se muestren como socialdemócratas o conservadores, el tiempo y la distancia les concede un parecido asombroso, mientras que vistos más de cerca, eran percibidos con mayor antagonismo de lo que hoy los vemos.
Ni una cosa ni la otra.
Sí que eran distintos, y hoy no son tan opuestos. Son políticos de una misma sociedad. Los mejores de cada país del continente.
¿Queremos terceras elecciones? ¿Podemos permitírnoslas ? Esas son dos interrogantes diferentes.
La primera sólo se puede responder en las urnas, ya que son muchos los imponderables que rigen desde hoy a unas supuestas terceras elecciones.
La regla que se usa para sentenciar que unas terceras elecciones serian producto de la irresponsabilidad del partido que no ceda su voto a la investidura de un gobierno en minoría, es la misma que condena a PP y Podemos, quienes facilitaron las segundas elecciones, haciendo perder seis meses a España según su actual punto de vista diametralmente opuestos al que tuvieron hace pocos meses en la votación por Pedro Sánchez.
Hay tres dichos en el refranero español para esta situación:
"Donde las dan la toman"; " No se puede sorber y soplar al mismo tiempo" y una tercera que hoy sería políticamente execrable, así que le cambio el verbo y el predicado clásicos conservando el sentido fundacional " Aquí o comemos todos o la paella al agua".
El mundo adolece de falta de participación en las deciciones que toman los gobiernos en casi todos los países, en este sentido podríamos sentirnos afortunados. No ha pasado nada por pasar a unas segundas elecciones, no sentimos falta de gasolina, ni de enseres de primer, segundo ni de ningún orden, ya que nos gobiernan desde entidades supranacionales, podríamos pasar a terceras elecciones, y aunque conllevase una mayor demora podría ser lo más saludable, si así lo implorase la realidad.
Estamos al borde de la edad adulta, en este punto decidiremos que tipo de adultos seremos, si seremos maduros y proactivos, o victimistas y abúlicos.
Desde mi punto de vista se abre una posibilidad a la que se le ha brindado ninguna atención institucional o publicitaria desde los medios.
Habida cuenta que el electorado votó a todo el arco político presente en el muestrario proselitista, podrían estudiar la posibilidad de dejar de lado los intereses puramente personales y pudiesen divisar que por primera vez la Historia les otorga la posibilidad de compartir gobierno entre las dos fuerzas políticas principales y las dos emergentes.
Todos los partidos tienen políticos brillantes y mediocres. Pues usemos los brillantes de cada sensibilidad social para las carteras respectivas. Un ministerio de salud y de educación o de igualdad ganaría siempre siendo liderado por políticos de partidos que tengan más tradición en los asuntos sociales, en tanto que ministerios como industria, defensa, agricultura suelen mostrar mejores resultados en manos de equipos de perfil más técnico que utópico, pragmáticos.
Mientras que la guinda de la torta, el de asuntos económicos, que los gestionen todos los criterios.
Lo tenemos delante, en la nariz, espero que ellos sepan ver las buenas posibilidades para todas las partes, pero más que nada para este histórico conjunto de valores e identidades ibéricas, que sin falsos alardes, ni banderitas como pulseras o pegatinas de automóviles, sino con un profundo y sosegado respeto por nuestro brillo y destino cultural, este que llamamos España sin artificios, con genuino orgullo identitario.
Niza y Turquía
Reventaron en pedazos cada vida segada en Niza y en Turquía, no es necesario que sean eliminados millones para lamentar la pérdida de millones. Un solo muerto puede generar la reverberancia necesaria para que el retorno nos traiga la mención histórica de los tiempos de horror.
Más allá de que cada vez cobra más fuerza la teoría de que el camionero de origen tunecino que perpetró la masacre de Niza, Mohamed Bouhlel actuaba por motu proprio, ni siquiera asistía a la mezquita, era megalómano, adicto al sexo, bebedor y fumador de hashish, quizás inspirado en el momento de los asesinatos en la vorágine de la Yihad pero sin obedecer ordenes de ninguna cédula islamista, que por otro lado EI o Daesh aún no ha reivindicado como propio y tardó más de lo acostumbrado en festejar, a la vista está que Francia se está convirtiendo en blanco predilecto de quienes instrumentan el recurrente y anquilosado odio entre culturas y religiones, promovido ya sea por los tangibles bombardeos de los ejércitos Occidentales, o por un eventual castigo a los herejes.
Pero en cualquier caso está claro que las tierras galas son un destino favorito de los odiadores de la paz y la concordia, acaso no tanto por su rol de "culpable" aunque esa sea la excusa, como porque encarna y representa, como Estados Unidos en aspectos diversos, lo más granado y representativo de la filosofía que hemos convenido en adoptar como modo de vida, como manera en que entendemos las relaciones con nuestro entorno, el principio de libertad y tolerancia, de derechos y progreso, de solidaridad y de no injerencia en los asuntos de índole personal.
El intento de golpe de Estado en Turquía, el perfil de los golpistas y del rival de Erdogan, las represalias posteriores y la intensificación del control y el recrudecimiento de las leyes, es paradigmatico ya que históricamente, Estambul, como puerta entre dos religiones monoteístas, entre dos culturas dominantes, ha sido el termómetro histórico de las relaciones populares e institucionales entre Occidente y Oriente, de la colaboración cultural, el progreso, la convivencia e integración, ya sea en su exceso o en su defecto.
Ha llegado el momento en que se impone hacer una reflexión profunda sobre la banalización en la actualidad europea de la xenofobia, el racismo, la amnesia de la historia contemporánea de las masacres, resumidos en el lenguaje y las consignas tendientes a la prohibición, deportación y en casos extremos hasta del exterminio de los sujetos que practiquen la religión musulmana, que se están empezando a plantear con preocupante desparpajo por parte de representantes de partidos politicos y personalidades públicas no aún de primera línea, por no ya de estamentos marginales, que en boca de Donald Trump asustan mucho menos que en la de cualquier europeo aspirante al poder.
Y extender la reflexión a la comunidad musulmana residente en suelo europeo, a su compomiso, contribución y alineamiento sin fisuras, al conjunto de valores al que han decidido por decisión propia secundar al solicitar refugio, ya fuera por causas politicas o económicas, del que han sido notablemente beneficiados y que los acogió en su seno y les brindó la posibilidad de progreso y sobre todo de libertad de elección. Una reflexión acerca de cuales son las tradiciones que conviene importar hacia este proyecto humanista, de igualdades de oportunidades entre sexos, razas, religiones. Aún hay países que luchan contra sus vestigios de intolerancia de las propias costumbres y religiones en el suelo europeo, por ende sería más que deseable no fomentar el proselitismo de mensajes que promueven la misoginia, el machismo extremo, el odio inter racial e inter religioso.
Quizás el hecho de que tanto el camionero de la masacre de Niza como el guardia que desató la reciente matanza en Orlando, Florida, no sólo no pertenezcan a un cédula del Estado Islámico sino que practiquen actividades que les costaría la pena de muerte instantánea frente a un tribunal extremista islámico, y que sin embargo en el momento de perpetrar los actos terroristas, se autodenominen soldados de Daesh, revista mayor preocupación y necesidad de una pronta y eficaz reflexión sobre este nuevo fenómeno que si fuésemos atacdos por efectivos extremistas provenientes de Siria o Irak, y rechazar de plano reacciones nacidas en el comprensible pero nada recomendable deseo de revancha.
Hablamos de Europa, el continente donde las escaramuzas son poco apreciadas, donde no se empieza un descontrol marcial si no es con la finalidad de dejar trasero para arriba y patas al frente a no menos de un millón de albóndigas humanas.
Turquía es Cartago y Roma, Marruecos y España, es arroz con frijoles negros, es el termómetro que mide el calor de los humos entre musulmanes y cristianos. Erdogan lleva quince años manipulando la educación convirtiéndola en una herramienta de adoctrinamiento del islamismo suní.
Francia es lo que queremos ser, es a donde apuntamos, es el camino del que conviene no desviarnos sometiéndonos al designio de los instrumentalizadores del descontento y promotores del odio fundamentalista, ni de los aprovechadores de la situación que hay en nuestro propio patio idiomático, cultural y gubernamental, cuya imaginación y creatividad para hacer frente a la amenaza terrorista, jamás se aleja del entorno de los recortes de libertades y derechos, tan poco recomendados por fundamentalistas de toda raza, religión y calaña.
Europa tiene en los europeos la dinamita, lo único que hace el terrorismo desestabilizador externo e interno es buscar la carga; nuestra labor, más que esconder y custodiar la mecha, es lograr inutilizar la pólvora.
Oportunas coincidencias
Es curioso como funcionan los resortes publicitarios unidos a la manipulación permanente de la mass media sobre la muchedumbre de la zanahoria atada a sus narices.
En Madrid en Marzo del año 2011, una serie de bombas explotaron en diferentes vagones de trenes causando un espanto de muerte y horror entre la gente que acudía al trabajo. Esto sucedió con unas elecciones encima, a sólo tres días. Pues bien la situación era clara: si era terrorismo de ETA beneficiaba electoralmente al Partido Popular en el poder, y por ello pusieron toda la carne en el asador sin importarles lo más mínimo el curso de la verdad en informar que había sido la banda vasca; si era terrorismo islámico, más que favorecer a alguna opción en concreto, operaba en contra del PP y por ende desviaba el voto al único partido elegible para el poder entonces, el PSOE.
Resultó ser el terrorismo islámico, y el castigo al PP fue doble, por una parte el esperado por la noticia, y por otra parte y más fuerte aún por la manipulación del gobierno en las las pistas y los datos que indicaban claramente que no era el extremismo etarra.
Tras el reciente tiroteo ocurrido en Orlando, Florida, también ocurrido a las puertas de una histórica campaña electoral, de inmediato se planteó un dilema semejante: si se relacionaba el autor de los asesinatos en el club nocturno con el terrorismo islámico, el voto favorecería la posición islamofóbica del pre candidato Trump dado un extraño ronroneo paradójico del consciente colectivo, y si se conseguía relacionar más al solitario criminal, con su también probado fanatismo homofóbico y con la venta libre de armas de asalto, de ataque, de guerra, esto favorecería el discurso defendido desde el inicio por la actual Administración para favorecer una regulación de la venta de armas de grueso calibre.
Todavía no sabemos quien terminará llevándose el gato al pozo, depende de a quien se logre responsabilizar si no hay otra tragedia del estilo más cercano al día de las elecciones.
Hoy mismo, ante el reciente asesinato brutal en Gran Bretaña de la diputada Jo Cox en las vísperas del plebiscito por la salida de la Unión Europea conocida como el Brexit, de manos de un terrorista filo nazi, se vuelve a presentar una situación similar.
Si hubiese progresado el intento de presentar al asesino como un desequilibrado mental, tal como al principio apuntaron con sospechosa prisa los partidarios de la secesión, no correría peligro la ligera ventaja del voto de la separación. Sin embargo si terminaba siendo un extremista con una clara ideología de extrema derecha, como finalmente el propio terrorista proclamó, esto favorecería la inclinación de los ciudadanos moderados a votar en favor de permanecer en la Unión Europea.
Desde luego no hay nada que objetar, se trata de puras coincidencias.
Hispano argento cubano
Hace años que vivo en España, la hipotenusa de este triángulo identitario isósceles, compuesto también por otros dos catetos igualmente importantes en mi vida, Argentina y Cuba. Pero al margen de lo que significan estrictamente para mi, estos tres países, comparten más que ángulos e idioma.
La Habana y Buenos Aires por motivos muy distintos son los proyectos que le salieron más redondos a la Metrópoli, y que tienen mayor relación con España. también son dos países donde los españoles no son percibidos como un colonizadores ni hay una enconada desconfianza histórica, sino familiaridad.
En Cuba porque fue la primera y la última colonia, en realidad la segunda, pero los recursos que puso la metrópoli en San Cristóbal de La Habana no los ponían ni en Cádiz, que era lo más parecido en cuanto a clima y también a lo que se fue conviertiendo La Habana. Y fue la última colonia ultramar junto a Puerto Rico y a Filipinas. Pero el popular dicho que quedó en los pueblos de España cuando se pierde una oportunidad es: "más se perdió en Cuba" .
Y es que La Habana contó con tren español antes que la propia España, la renta per cápita era el doble que en la metrópoli, gracias al clima, al aire, al color o a lo que fuese, el hecho es que en las costas ibéricas se llenaban galeones con los petates de las mudanzas de nobles y comerciantes del viejo continente.
La Perla era tan codiciada que España la cambió por toda la Florida cuando los ingleses la conquistaron.
En Buenos Aires en cambio pasó todo lo contrario, fue uno de los últimos sitios que colonizó España, y uno de los primeros en independizarse, lo cual no significa ni tímidamente "descolonizarse".
Argentina recibió una fuerte herencia vasca y cántabra, pero también posteriormente recibió importantes dádivas de las idiosincrasias europeas pretendientes al poder hegemónico de entonces, británicos, irlandeses, franceses, aportaron costumbres ya por su presencia o por el esfuerzo de nuestros próceres en hacernos con un halo de modernidad, con una bombilla del gran faro. No fue en vano, arrojó cosas muy interesantes identitarias y culturales.
Pero llegó el final del siglo XIX y el XX y Argentina , recibió un tropel de españoles que llegaban para agachar el lomo, no para mandar, junto a italianos, trabajaron codo a codo con el trabajador argentino, aunque llevaban un poco más de experiencia en materia de industrialización, un poco ventaja en la organización en el trabajo, y ello sin dudas los colocó en posición ventajosa frente al trabajador criollo, además de que el inmigrante de allá, de aquí y de acullá, cuenta con el mandato de salir de su condición de clase, así como con mucho más tiempo para intentarlo mediante la ingente dedicación al trabajo, al no tener familia ni pasado en la nueva patria.
Otro tanto ocurrió en Cuba en cuanto terminó la guerra de Independencia, muchos españoles se quedaron en Cuba, además llegaron contingentes de trabajadores nuevos, mayormente de Asturias y de Cantabria, en esta nueva ocasión no provenían de Extremadura, Canarias y Andalucía como los señoritos que con anterioridad habían ido a mandar.
Ambos países llegaron a cotas muy elevadas de desarrollo en distintos momentos de la Historia, y distintos tipos de desarrollo. Borges y Carpentier, Cortázar y Lezama Lima, Fidel y Perón (más allá de las simpatías antipatías o apatías) , son fenómenos que sólo pueden tener lugar en culturas con una alta cuota de autosuficiencia, una identidad muy firme que no se basaba en un orgullo referencial frente a los ex patrones, sino al margen, un orgullo que se toma a si mismo como referencia, cosas de las cuales, por lógicas razones históricas, carecen muchas poblaciones del resto de América.
Españoles, esta vez piensen por favor
Amigos españoles, por favor, tómense en serio este lapso de tiempo para decidir quien va a dirigir el destino de la nación, quien administrará el dinero y el futuro de todos los ciudadanos.
Cuando lo hagan, tengan por favor en cuenta estos cuatro años, las promesas de quienes ustedes votaron, sabiendo ya que eran los mismos golfos que dieron la espalda al desastre causado por el petrolero Prestige, pero albergando la poco noble esperanza, de que tal vez, aunque destruyesen todos los logros sociales a su alcance, trajesen algo de dinero fácil a los adocenados bolsillos populares.
Por favor reflexionen, reparen, con sus propios elementos, instrumentos o rudimentos de análisis, y vean que son los mismos que han atacado la línea de flotación de los logros sociales, conseguidos por la emancipación de las personas a lo largo de la Historia, y han destruido buena parte de ellos en pos de entregarlos para beneficio de la elite económica y de poder, ante quienes ellos responden.
No pierdan de vista ese paisaje por favor, ya que ocupa el noventa y nueve por ciento del horizonte.
Por una vez no sucumban a ese sempiterno círculo vicioso, consistente en elegir al dueño del látigo, gestado en el terror medieval de la Inquisición, de los señores feudales, de la extrema crueldad de los diferentes reyes y aristócratas y más tarde, la de los períodos dictatoriales que han prevalecido en la política nacional y que una y otra vez nos han llevado al final del camino al grito de: ¡Vivan las cadenas!
Confíen alguna vez en que son ustedes los dueños del destino de sus pasos, y empiecen a participar de las decisiones, hoy existe un instrumento idóneo para expresar incluso la opinión más secreta, apta hasta para el más atemorizado de los ciudadanos. La boleta dentro del sobre y en el cuarto oscuro.
Que no se quede solamente en un castigo a los depredadores de nuestro bien común, sino que este mes sirva para reflexionar acerca de lo que queremos ser.
Creo que en el fuero interno, en lo más íntimo, la mayoría quiere salir ya de una vez y por todas de esta adolescencia tardía, de este conservadurismo interesado inducido por el poder, de la parcial y por supuesto incompleta interpretación de la "tradición", toda vez que se nos ocultan con dolo los innumerables episodios de tradición hispana e ibérica de rebeldía, de valor, de ajuste de cuentas con sus opresores.
El primer y hasta ahora único momento en la Historia de las personas, en que el más acaudalado de los banqueros tiene el mismo peso que el más paupérrimo de los mendigos, es en el instante de votar. Cinco minutos antes y cinco después la diferencia entre ambos es insalvable, pero en ese momento puntual ambos valen igual para decidir quien nos gobernará.
Seamos merecedores de tal derecho y privilegio.
Civilización o barbarie
Homenaje de los parisinos en el Hotel Le Carillon
/image%2F1094425%2F20180715%2Fob_0b16f5_31936028-10216128602032839-32176792076.jpg)








/image%2F1094425%2F20151116%2Fob_cca22c_carillon-1.jpg)
/image%2F1094425%2F20151116%2Fob_a72aca_parisinos-homenajean-fallecidos-restau.jpg)
/image%2F1094425%2F20151116%2Fob_b09128_bombardea-francia-centros-yihadistas-e.jpg)
/image%2F1094425%2F20151116%2Fob_7b4211_cristales-rotos1.jpg)

