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El blog de martinguevara

argentina frizzante

Ojo Navidad, que muerdo

10 Diciembre 2015 , Escrito por martinguevara Etiquetado en #Argentina frizzante, #Cuba flash., #Relax

Cuando se va acercando la navidad, cada vez más próxima al fin del verano, me crece, a la par que a las calles le salen esas luces de campanitas, renos y pinos, una persistente urticaria en diagonal a la ingle. Muy probablemente participe la escasa reflexión a que invita, el anticristianismo que invoca en ese gasto desaforado, sin dejarse un solo céntimo, ni en el bolsillo pequeño del blue jean, para los necesitados, que precisamente, eran el "mercado meta" de ese Jesús al que dicen celebrar.

También puede ser que la bronca provenga de la ruptura abrupta de la tradición del arbolito, de las bolas de colores, acaso el desdén comenzó cuando me sacaron de aquella infancia, cuando la copa del cristal fino se hizo añicos y usurpó su lugar una enmohecida y proletaria perga de cartón, en la nueva realidad donde se nos dijo que la Navidad era un despropósito porque Dios no existía, cosa que todos ya sabíamos, como también intuíamos que tampoco papá Noel ni los reyes magos, aunque el silencio conspiranoico obrase a la perfección para indicarles que aceptábamos sus agasajos. Ccomo los del sigiloso ratoncito Pérez cada vez perdía un colmillo blanco.

De repente éramos hombres, habíamos crecido, "basta de chuminadas y boberías de niños malcriados en el capitalismo ¿qué es eso de navidad, chocolates, turrones, frutos secos, comida y arbolitos iluminados?" Ahora teníamos que formarnos para un día ser milicianos del bien, de repente teníamos enormes trancas, cojones monumentales, éramos ultra valientes, y recontra pingudos. Se acabó la bobería, lo único que se festejaría en esas fechas, sería el 2 de enero el sagrado triunfo de la involución, la victoria de la morronga por sobre la mariconería de turroncitos y cohetes ¿qué cosa es eso chico? ¿tú eres hombre o poeta? ¿tú eres revolucionario o indeciso? ¡Vamos a estar aquí!

Quizás después de tanta realidad, de tanto materialismo panzón y duro frío dialéctico, de tanto ¿qué bolá yenika? se me olvidó el espíritu inocente y las bondades que pueden encerrar esos dos días, nochebuena y navidad, solo esos dos días, y acaso la mañana de los reyes magos en enero. Pero jamás habría podido olvidar por más revolución que me convirtiese en un súper toletudo guapo de orilla, las semanas cada vez más sempiternas en que se ha convertido este esperpento de navidad al que le aplican el plural y se multiplica por decenas de veinticincos de diciembres cada fin de año.

Llámenme amargo obrero, como al renegado de la isla, como al malhumorado de la choza, como al ermitaño de la montaña, el probe Migué, llámenme Stormy Monday si quieren, como Albert King, o llámenme míster “aguas fangosas”, pero cada vez que se acerca este tormento me sale urticaria dentro en cada uno de los granos de pus virtuales que me pueblan los timbales.

Ojo Navidad, que muerdo
Ojo Navidad, que muerdo
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Fracocentristas

24 Noviembre 2015 , Escrito por martinguevara Etiquetado en #Argentina frizzante

Doy por sentado que aceptamos el hecho de que cada gusto, inclinación estética, e incluso ética, nos viene legada y precedida de legionarios, de barcos con cañones, de arcabuces, de cimitarras, de aviones y bombas, de cohetes, etc. según sea la época de la colonización o la conquista.

Palermo chico y el barrio de los psicoanalistas se hizo a imagen y semejanza de París, las cúpulas de Congreso de Roma, Avenida de Mayo de Madrid no porque Baires esté geográficamente entre Italia España y Francia, sino por una neo-colonización cultural de que fuimos objeto muy a gusto, pero precedida de ese acto de violencia colonialista.

Nuestros referentes culturales e históricos, Gardel era francés, Cortázar belga y hablaba más francés que español, amaba París, Borges habría querido ser Londinense, san Martín luchó para España, y vivió y murió en Francia, quería vivir en Londres, Sarmiento incorporó la escuela francesa, Guevara hablaba francés antes que castellano y leía los poetas malditos franceses antes que a Vallejo, y un extenso etcétera.

También dicho esto, hay que decir que tanto los celtíberos hispanos adoptaron la cultura romana, como los mayas la española, como luego Buenos Aires la francesa y la inglesa las familias patricias, por la colonización, pero también porque tenían algo que ofrecer, por ejemplo, el Gengis Kan conquistó más que Roma, pero los pueblos conquistados no adoptaron ni una tradición mongola, , la URSS ejerció un dominio astricto y omnipresente en Cuba, y  en La Habana no quedó ni una traición rusa, ni un solo dibujito animado se ha vuelto a pasar en la TV, sin embargo siguen viendo al gato Félix y a Mickey Mouse.  Porque además de los tanques hay que llevar aportes.

El alcohol no era la droga autóctona de América, pusieron proscritas las originales  y dejaron legal la importada de Europa, y así en todo el mundo, como los nombres de los colonizados y sus religiones,  pero eso lo doy por sentado que lo conocemos y lo aceptamos.

Los argentinos somos eso, hablamos una lengua romance y no una lengua Pampa, Ona, Tehuelche, como cabría para quienes critican que sintamos el atentado de Paris, vestimos como europeos o norteamericanos, no como vietnamitas o laoseanos, ni siquiera como quilmes o diaguitas, comemos asados de vaca y cordero como los ingleses, ravioles como los italianos, tortilla como los españoles, etc. Rara vez comemos ñandú, llama, guanaco o armadillo.

En la patria de la carne proliferaron los Mc Donalds, le llamamos Patty como los norteamericanos  a la carne picada, desde mucho antes que arribara el primer restaurante norteamericano de pattys.

Ahora bien, más allá de eso, el hecho de que en Madrid se sienta muy cercano lo sucedido en París, no tiene que ver en absoluto con esto, España es el país menos afrancesado que uno puede imaginar dentro de Europa a pesar de la cercanía a Francia, y muy a pesar mío, que como porteño soy mucho más francocentrista y amante de lo parisino que la mayoría de los españoles de la meseta, que construyeron una identidad en oposición al refinamiento y la sofisticación francesa, donde la campechanía es una virtud y la pedantería intelectual un defecto al revés que en la idiosincrasia gala, donde un exceso e campechanía puede ser tomado como una vulgaridad indeseable y cierta petulancia , altivez , complejidad en el pensamiento, tanto como en el vestir, en las formas y en el discurso, es gratamente bienvenido en virtud de un refinamiento integral, ético y estético.

Madrid vivió un verdadero shock con atentado terrorista más grande la historia de Europa, en marzo del 2004, y los efectos están en el hipotálamo de la población todavía.

Fueron casi los mismos quienes lo cometieron y casi las mismas victimas, en el caso de Madrid murió la gente que iba a laburar a la mañana en el tren y en caso Paris, la misma gente que ya había salido del trabajo e iban a escuchar rock o a tomar un café. No eran los grandes potentados europeos, ni ninguno de los culpables de la miseria del mundo.

Y además concurre el hecho de que es un país vecino, limítrofe y que la amenaza se vuelve a cernir sobre el área.

Sí, en Madrid o en Buenos Aires podría haber costumbre nigerianas en lugar de europeas, impuestas primero por los trogloditas de la antigua Eritrea al Nilo, luego por el Nilo al mediterráneo, luego a Grecia, luego a Roma luego a  toda Europa, más tarde a América, y por fin al mundo, pero eso es Historia , esa ya no la podemos cambiar, lo que sí puede hacer de ahora en más quien quiera, es aprender a hablar quechua, aymará o guaraní ponerse un taparrabos y vivir en la selva.

Pero es cierto que no cuenta con la prensa suficiente.

 

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Eurocentrismo

23 Noviembre 2015 , Escrito por martinguevara Etiquetado en #Argentina frizzante

Doy por sentado que aceptamos el hecho de que cada gusto, inclinación estética, e incluso ética, nos viene legada y precedida de legionarios, de barcos con cañones, de arcabuces, de cimitarras, de aviones y bombas, de cohetes, etc. según sea la época de la colonización o la conquista.

Palermo chico y el barrio de los psicoanalistas se hizo a imagen y semejanza de París, las cúpulas de Congreso de Roma, Avenida de Mayo de Madrid no porque Baires esté geográficamente entre Italia España y Francia, sino por una neo-colonización cultural de que fuimos objeto muy a gusto, pero precedida de ese acto de violencia colonialista.

Nuestros referentes culturales e históricos, Gardel era francés, Cortázar belga y hablaba más francés que español, amaba París, Borges habría querido ser Londinense, san Martín luchó para España, y vivió y murió en Francia, quería vivir en Londres, Sarmiento incorporó la escuela francesa, Guevara hablaba francés antes que castellano y leía los poetas malditos franceses antes que a Vallejo, y un extenso etcétera.

También dicho esto, hay que decir que tanto los celtíberos hispanos adoptaron la cultura romana, como los mayas la española, como luego Buenos Aires la francesa y la inglesa las familias patricias, por la colonización, pero también porque tenían algo que ofrecer, por ejemplo, el Gengis Kan conquistó más que Roma, pero los pueblos conquistados no adoptaron ni una tradición mongola, , la URSS ejerció un dominio astricto y omnipresente en Cuba, y  en La Habana no quedó ni una traición rusa, ni un solo dibujito animado se ha vuelto a pasar en la TV, sin embargo siguen viendo al gato Félix y a Mickey Mouse.  Porque además de los tanques hay que llevar aportes.

El alcohol no era la droga autóctona de América, pusieron proscritas las originales  y dejaron legal la importada de Europa, y así en todo el mundo, como los nombres de los colonizados y sus religiones,  pero eso lo doy por sentado que lo conocemos y lo aceptamos.

Los argentinos somos eso, hablamos una lengua romance y no una lengua Pampa, Ona, Tehuelche, como cabría para quienes critican que sintamos el atentado de Paris, vestimos como europeos o norteamericanos, no como vietnamitas o laoseanos, ni siquiera como quilmes o diaguitas, comemos asados de vaca y cordero como los ingleses, ravioles como los italianos, tortilla como los españoles, etc. Rara vez comemos ñandú, llama, guanaco o armadillo.

En la patria de la carne proliferaron los Mc Donalds, le llamamos Patty como los norteamericanos  a la carne picada, desde mucho antes que arribara el primer restaurante norteamericano de pattys.

Ahora bien, más allá de eso, el hecho de que en Madrid se sienta muy cercano lo sucedido en París, no tiene que ver en absoluto con esto, España es el país menos afrancesado que uno puede imaginar dentro de Europa a pesar de la cercanía a Francia, y muy a pesar mío, que como porteño soy mucho más francocentrista y amante de lo parisino que la mayoría de los españoles de la meseta, que construyeron una identidad en oposición al refinamiento y la sofisticación francesa, donde la campechanía es una virtud y la pedantería intelectual un defecto al revés que en la idiosincrasia gala, donde un exceso e campechanía puede ser tomado como una vulgaridad indeseable y cierta petulancia , altivez , complejidad en el pensamiento, tanto como en el vestir, en las formas y en el discurso, es gratamente bienvenido en virtud de un refinamiento integral, ético y estético.

Madrid vivió un verdadero shock con atentado terrorista más grande la historia de Europa, en marzo del 2004, y los efectos están en el hipotálamo de la población todavía.

Fueron casi los mismos quienes lo cometieron y casi las mismas victimas, en el caso de Madrid murió la gente que iba a laburar a la mañana en el tren y en caso Paris, la misma gente que ya había salido del trabajo e iban a escuchar rock o a tomar un café. No eran los grandes potentados europeos, ni ninguno de los culpables de la miseria del mundo.

Y además concurre el hecho de que es un país vecino, limítrofe y que la amenaza se vuelve a cernir sobre el área.

Sí, en Madrid o en Buenos Aires podría haber costumbre nigerianas en lugar de europeas, impuestas primero por los trogloditas de la antigua Eritrea al Nilo, luego por el Nilo al mediterráneo, luego a Grecia, luego a Roma luego a  toda Europa, más tarde a América, y por fin al mundo, pero eso es Historia , esa ya no la podemos cambiar, lo que sí puede hacer de ahora en más quien quiera, es aprender a hablar quechua, aymará o guaraní ponerse un taparrabos y vivir en la selva.

Pero es cierto que no cuenta que la prensa suficiente.

 

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Al pueblo argentino, salud

23 Noviembre 2015 , Escrito por martinguevara Etiquetado en #Argentina frizzante

El único instante a lo largo de la historia de la humanidad en que tiene la misma relevancia la opinión del banquero más acaudalado que la del linyera más paupérrimo es en el momento de depositar el voto en unos comicios para elegir quien conduzca el destino de una nación. Dos minutos antes y dos más tarde el banquero a mover los lobbies que sustentan al poder y el mendigo a escuchar el eco en el vacío en sus bolsillos.

El 25de Octubre pasado le tocó ese honor a toda persona mayor de edad con ciudadanía argentina, con una reedición en el día de hoy, en una segunda vuelta eligiendo entre los dos candidatos más votados en la primera.

En un minuto de sus vidas hoy fueron todos iguales ante la posibilidad de dar un giro u otro al destino del país, quien quiso votar salió por un instante de su oquedad y de su lobby y manifestó sus filias o sus fobias, su recompensa o su castigo, pintó de óleo su tela o garabateó en la servilleta su mamarracho, con las ecuaciones a su alcance, con lo que encontró encima de la mesa.

Diciendo las mismas palabras no todos quisieron decir lo mismo, o mejor dicho no todos dijeron lo mismo por las mismas razones, dentro de los votantes de un signo unos fueron motivados por la ilusión y y otros movidos por la decepción, unos apoyaban la alternativa de hoy desde hace años y otros la empezaron a considerar hace pocos días, habrá incluso los que hayan obedecido a un impulso, a una intuición, al poder del olfato o de la duda, el espacio de inteligencia poco frecuentado en que  nos suele depositar la incertidumbre.

Con una alta participación en los comicios y un comportamiento cívico ejemplar, el soberano pueblo argentino, el mismo que en las dos presidencias anteriores había decidido apoyar la candidatura peronista de los Kirchner, en este caso y de una manera contundente, más que todo atendiendo a las encuestas previas, a las elecciones PASO y a las del 25 de Octubre, esta ocasión se decantó por “Cambiemos” y el candidato del PRO, Mauricio Macri, quien no proviene de ninguna de las dos  fuerzas tradicionales que habían alternado en el gobierno de la Argentina en las etapas democráticas, ni peronista ni radical, aunque reúna dentro de sus votantes a la fuerza Radical.

Empresario, personaje vario pinto, decidido, versátil, disperso en ocasiones, centrado en otras, con casos judiciales, ex presidente de Boca Juniors, club de fútbol seña y santo post moderno del pueblo de la descamisa y el choripán, representante de la ciudad y del campo, de la clase media, de la Capital, de los Unitarios frente a los Federales del siglo XXI.

En cualquier caso un aire nuevo, una incógnita, el atractivo y a la vez el reparo de que todo puede ocurrir.

Argentina cambió de gobierno y de signo político. También cambió de costumbres, de tradiciones, exceptuando reductos muy polarizados o cargados telúrica más que ideológicamente por el peronismo,  abrió la caja de sorpresas.

Siempre hay algo fresco y aprovechable en los cambios, pueden atemorizar por su proximidad estética al caos, pero son las mayores oportunidades para el relevo de nivel.  

Del período que se cierra hay tantos aciertos como errores o empecinamientos, tantas luces económicas  hubo en la época de Lavagna como sombras en la era que cierra el período, tantos logros en materia de derechos humanos respecto de los tropelías y atropellos protagonizados por las dictaduras militares, como desatención a aspectos de higiene democrática, de tolerancia, humildad y pluralismo.

Los cambios de gobiernos, las alternancias en el poder tienen mucho más relación con el mundo de las percepciones y  de la saturación de los modelos vigentes que de las políticas concretas, que de los exhaustivos  análisis de los pro y los contra, que los sesudos reparos en la lógica.

Al final, un país al igual que una persona, necesita de la magia del entusiasmo, precisa abrir el paquete que contenga olor a nuevo, con el tiempo verá si el artilugio comprado es de la calidad prometida o no, pero por lo pronto, la alegría de abrirlo le da ese plus de fuerzas y de ilusión de que se compone la vida.

El desafío de Macri y su equipo como del pueblo argentino, será lograr cambiar las cosas mal o no hechas, modernizar aquellas anquilosadas, y tener la sabiduría de no atentar contra las que se hicieron bien.

 

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Celeste y blanco

4 Marzo 2015 , Escrito por martinguevara Etiquetado en #Argentina frizzante

Hoy tuve la oportunidad de suspirar desde la argentinidad, a raíz de un debate en una asociación de argentinos en el exterior, que prefiero no referir, en la que se llama a atender los problemas desde la óptica del sitio donde vivimos, no de Argentina, y me quería permitir, un breve comentario al respecto.

La división por distintos puntos de vista acerca de la realidad vista desde afuera, que es tan omnipresente entre argentinos en el exterior, desde siempre, que nunca vi una comunidad con tantos puntos en común, con una identidad tan fuerte e incluso atractiva en todo el mundo, y sin embargo tan competitiva y dividida a partir de que mucho antes que una comunicad todo grupo de argentinos es un rejunte de "egos" . 
He vivido en varios sitios estas situaciones, e incluso entre argentinos que se suponía estaban en la misma línea, o percepción de la realidad, las discusiones llegaban a ser casi capitales. 
Cuando tuvo lugar el Mundial de fútbol del '78, la división dentro de la misma izquierda peronista y no peronista, incluso dentro de cada una de estas, de si debía apoyarse o no, fue tal, que hubo rupturas irreconciliables en las filas y cúpulas que descansaban en la incomoda comodidad del exilio en el exterior. No se salva nadie de esta tradición. 
De manera humilde, creo que lo mejor, es tener en cuenta que una asociación en exterior intenta cubrir el deseo de sentir los lazos identitarios que de alguna manera, consciente, o inconscientemente se extrañan, y d e manera brutal, al estar tan lejos. por tanto convendría mucho antes hacer hincapié en los rasgos generales y transversales a toda ideología o posicionamiento político, sensibilidades sociales, etc. 
A todos nos unen las empanadas, unos mates, jugar al truco, Borges, Cortázar, Petorutti, Les Luthiers, a algunos el tango a otros el rock nacional, a otros el folclore, el rugby, el hockey, el fútbol, el box, a algunos les gustará más el golf o el polo a otros, a todos les gusta el vitel tomé, el pastel de papas, los niños envueltos, las milanesas, el asado, todas las pastas, las pizzas, la garúa, el cielo gris, el humor negro, el buen gusto , las visitas de amigos, el modo tan particular e intenso de entender la amistad en Argentina, único en el mundo. 
Si nos uniésemos en lo que es transversal a todos, nos daríamos cuenta además d e pasarla bien sin pelear, que todo lo demás son en realidad barnices que llevamos tan clavados como ajenos pueden llegar a convertirse fuera del contexto, no dejan de ser natos, al igual que los rasgos culturales que enumero, no hay diferencia, entonces, ¿por qué no buscar los puntos en acuerdo?

Sólo podemos ganar.

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Autofagia

14 Febrero 2015 , Escrito por martinguevara Etiquetado en #Argentina frizzante

Yo encuentro válida cualquier posicionamiento que muestre respeto hacia los demás. La que no parece a simple vista una opción demasiado válida, es el fanatismo.

Los fanáticos creen que hay extremismos gatunos o perrunos, diurnos o nocturnos, carnívoros o vegetarianos, de izquierdas o de derechas, y lo que no alcanzan a ver es que el "fanatismo" de por si conforma un conjunto, una posición, una opción.

De tal modo que un fanático de izquierda está mucho más cercano en todo a un fanático de derechas o de cricket tibetano, que de un atemperado simpatizante de la izquierda civilizada. 
Si se le prohibiese hablar de política a un extremista de derechas y a un extremista de izquierdas, y se los colocase bajo un mismo techo, sentirían una familiaridad inusitada, se verían más cercanos que gemelos, más que clones, casi siameses! Se percatarían de que piensan igual, actúan del mismo modo frente a todo estímulo, son idénticos.

Y si de repente se les permitiese hablar de política, seguirían siendo iguales, haciendo las mismas cosas, sólo que desde entonces se odiarían a muerte, pero eso sí, con idéntico furor e intensidad. 


Dejen el fanatismo señores, la gente no es buena integral ni mala del todo, no hay inmaculados ni demonios.


En este momento los asuntos que tiene en torno de sí el gobierno argentino carecen del mínimo decoro y de toda claridad, sin embargo otras obras que ha hecho a lo largo de estos años han tenido altura.

Sólo se trata de equilibrio y civismo.


¿Qué otra finalidad puede encerrar la defensa a ultranza de los errores propios y la permanente gresca frente a los ajenos, que la permanencia sempiterna en un estado de necedad colectiva profunda?

Autofagia be bop.

 

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Buenos Aires Institut

17 Marzo 2014 , Escrito por martinguevara Etiquetado en #Argentina frizzante, #Relax

Todos nacemos con la misma capacidad para disfrutar o padecer ante idénticos estímulos, pero según el medio en que nos desarrollamos se potencia una u otra habilidad.

Hay algunas pocas sociedades donde el saber cuenta con buena prensa, donde acumular conocimientos, usar con agilidad las capacidades mentales, hacer chistes agudos, asociaciones lúcidas, soluciones astutas es tan atractivo y seductor como la belleza, tan respetado como la honestidad, y distintivo como los bienes y el dinero. Hace muchos años Buenos Aires tenía bastante de esto.

Durante una época devoré con avidez todo lo que me había perdido aprehender en esa ciudad ecléctica y variopinta debido a los años en que pasé en el "exilio de los otros". Uno de los sitios que percutía en la alimentación de esa tradición en la ciudad era el Teatro San Martín.

Había más oferta cultural en ese edificio que la que yo había visto en varias ciudades durante un año entero. Fotografía, cine, teatro, música, charlas, debates, todo subvencionado, que lo que no convertía en gratuito lo transformaba en muy barato.

Tanto tiempo pasé dentro del San Martín que si uno todas las horas debería decir que viví una temporada en ese centro cultural. La mayoría de las veces iba sólo con mi gabardina gastada, alguna vez con los sin techo porteño que me acompañaban en esos albergués benditos, en el hall del teatro calentaba los huesos al tiempo que veía una exposición de fotografía cedida por la casa del fotógrafo anglo-argentino Alejandro Witcomb, la germano-argentina Annemarie Heinrich, instantáneas de Pablo Cabado o de Sebastiao Salgado.

También a escuchar música en vivo en el hall, pasar unas cuantas horas acurrucado en una butaca, ora echando una reparadora siesta ora abriendo los párpados para ver las imágenes de una maratónica película gracias a un ciclo de filmes de Fassbinder. Incluso una tarde, a la salida del cine, invité a la compañera de mi vida a entrar a una de las salas vacías para liberar energía rojo refulgente en un polvo mágico.

Un día descubrí que unas cuantas calles más abajo por la misma avenida Corrientes, más cerca del Río y de los bancos de la ciudad, había otro centro, igual de gratuito, quizás con menos oferta en cuanto a cantidad ya que en realidad era un instituto de promoción de la cultura alemana, pero en contrapartida con una calidad exquisita, era el Goethe Institut, donde se podía asistir a seminarios, a charlas, a ciclos de cine, fotografía, poesía alemana.

Ahí supe de la existencia del cine de Werner Nekes. Un enfoque novedoso para mi manera de ver y de entender el cine, presentado por la cineasta Marie Louise Alemann con su conocimiento y pasión por las imágenes. A veces daba charlas la misma Annemarie Heinrich.

Estaba cansado de propuestas visuales y plásticas que me condujesen a través de una trama, que desembocasen en un desenlace definido.

Marie Louise invitó al auditorio a que pensásemos en lo que ocurriría si en lugar de ver las 24 exposiciones en un segundo que forman el movimiento en cine, viésemos los intervalos entre foto y foto, precisamente lo que nos estaba vedado ver ¿en qué cambiaría la película, en que modifica la realidad?

Y aún hoy cada vez que veo una película comercial que me gusta pienso que sería de la proyección de otras hipotéticas 24 fotos de los movimientos no registrados. En nuestros propios movimientos, en nuestra alienación particular la manera de tratar el tiempo ¿Cómo puede ser que convivan nociones tan diferentes del tiempo, como nuestra certeza de que algunos segundos son extensísimos, inolvidables, junto a la idea de que el tiempo pasa al nivel de poder decir: “Nos vemos mañana”?

Cuando terminó de hablar Marie Louise proyectaron “Hynningen” y “El filme antes del filme”. Hay obras que cambian la vida de quienes las dejan entrar, en ese instante Nekes, o mejor dicho la suma de mis pasos, Borges, el teatro San Martín, el Goethe Institut, la clase magistral de la fotógrafa Alemann y sus atentas explicaciones a mis preguntas, más Werner Nekes, conectaron con mis necesidades de estímulos narrativos. Así como tomaba de la vida todo lo que podía para un día transformarlo en un mundo único con diversos relatos, quería que me llegase el mensaje sin una grotesca imposición de sinopsis.

Para mi eso es también la literatura, lo que no se puede contar de otro modo que escribiendo, ni se puede percibir de otra manera que leyendo.

A los pocos días, estando en la librería del Fondo de Cultura Económica en Buenos Aires donde trabajaba como vendedor, vi como traía una pila de libros para reponer en los estantes al frente de una carretilla de almacén, un amigo de mi amiga Gladys a quien había conocido en su casa.

Un hombre el doble de culto que todos los que trabajábamos en el edificio, de maneras refinadas, de mirada limpia, bondadosa, curiosa y no exento de timidez, llevaba la carretilla desde el almacén a la librería con una altivez distintiva.

Cuando lo comenté con mi amiga, me enseñó parte de la obra de nuestro especial reponedor de volúmenes. Cuando vi una de sus películas me sentí dentro de ese terreno místico, en que inevitablemente se ve uno tras la vivencia de una serie de aparentes casualidades, que como decía Borges, son "causalidades" de las cuales desconocemos sus razones, Claudio Caldini era Werner Nekes en Argentina.

Con el paso del tiempo debo admitir que volví al consumo de "comida rápida" en materia de cine no perdí el gusto por el buen cine, pero lo trasladé a la calle, a la observación de una planta, de una curva femenina, de un rudimento masculino, y al mismo tiempo dejé de andar por caminos de tierra, de barro, una o dos veces al año mojo mis botas de nieve. Quise dejar a Buenos Aires intacto desde La Paz hasta Las Cuartetas y de ahí a los ojos de Marie Louise, cuando imaginé los mejores poemas de desesperación y estruendo.

Nekes, Caldini, Alemann
Nekes, Caldini, Alemann
Nekes, Caldini, Alemann

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La montonera de Serrat

14 Enero 2014 , Escrito por martinguevara Etiquetado en #Argentina frizzante

 

 

Hasta Joan Manuel Serrat, el mayor icono de la cultura comprometida española de la transición y para mi, de siempre, ejemplo de dignidad, de artista, poeta y cantante excelso, participó de una de las contradicciones más inherentes a la idiosincrasia, a la identidad del nacionalismo argentino desde la segunda mitad del siglo XX.
Serrat estuvo muy cerca de los Montoneros que lucharon en la época del gobierno militar de Agustín Lanusse desde la clandestinidad, gente muy interesante, intelectuales involucrados, antes de la época exclusiva y puramente extremista. Incluso pasado el golpe de 1976 mantuvo el nexo y fue muy solidario y atento con cuanta ayuda podía otorgar, brindó de su bolsillo dinero a los presos políticos. 

Sin embargo sentía una animadversión completamente razonada y razonable hacia Perón y aquello que lo rodeaba, incluso con la imagen de Evita por las estrechas relaciones con el franquismo más atroz que habían mantenido, en el caso de Perón llegando al extremo de ser el invitado al exilio de lujo del asesino de masas español y aplicado aprendiz de las teorías mussolinianas que alimentaron su posterior versión de la "tercera posición". No sólo desconfiaba, sino que como anti fascista al fin y al cabo, lo consideraba un serio enemigo al verlo como convidado de honor del dictador gallego.
No trataré este tema, pero me interesaba hacer hincapié en esta contradicción tan presente  en Argentina.
Y la falta de seriedad de ciertos sectores de la izquierda que por ganar apoyo populista, han ido olvidando paulatinamente hasta el acceso súbito de una rotunda amnesia, el hecho de que Perón, más que tener raíces en elfascismo, era amigo de los dirigentes del exterminio de masas fascista europeo. Aunque Perón no era una persona tan sencilla y eso descolocaba a Serrat y a más de uno, en ese exilio franquista recibía para dar instrucciones y escuchar de primera mano a los jóvenes militantes clandestinos peronistas de la lucha antidictatorial ¿qué pasaría por la cabeza del comprometido cantoautor catalán cuando veía que la Meca de aquellos militantes revolucionarios, no se encontraba en Moscú, en París ni en La Habana, sino en Puerta de Hierro, en la única capital europea dónde aún persistía el fascismo?

También Perón fue admirado por Fidel. Aunque declinó una invitación de éste a que se exiliase en Cuba, tampoco había porque llegar tan lejos para devolverle la simpatía al totalitario barbudo, ya que Fidel cuando era joven conformó una asociación de apoyo al peronismo desde Cuba, bastante antes del triunfo de Revolución y cuando los comunistas a Fidel le producían la misma urticaria que el trabajo, ello en realidad habla del rasgo más característico que ambos presentaron a lo largo de su vida. El Marxismo a lo Groucho.
¡No hay nada que no se pueda ni se deba hacer si la finalidad no es otra que mantener el tujes en el trono!


Decir peronista de izquierda es tan paradójico y contradictorio como decir: monarquía democrática, guerra pacifica o noche soleada.

El artículo y la canción siguiente son una belleza ya que versan acerca de una relación nunca ventilada ni demasiado comentada del Nano con una muchacha modelo y a la vez militante no violenta en la villa miseria. La canción es preciosa, yo no la vivo como algo relacionado con la política, con esa fase que a algunos nos causó un rasguño que penetró hasta sitios insospechados de nuestros ilimitados universos, dejando un tendal de fantasías, de miedos, frustraciones, borrosos recuerdos dispersos, algún que otro amor y odio y mucho olvido.

Sino que la vivo como un recuerdo agradable de mi infancia y de los años en que Serrat tenía una voz que amansaba a las fieras y despertaba a los anestesiados.

blogs.elpais.com
La historia secreta de "La montonera”, una bellísima canción que Joan Manuel Serrat ha preferido olvidar. Es un buen día cuando aparece un nuevo número de Viernes Peronistas. Y también, un día perdido: imposible resistirse a la tentación de sumergirse en sus páginas (aunque técnicamente sea un fanzi...
  
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Corrientes y Callao

7 Junio 2013 , Escrito por martinguevara Etiquetado en #Argentina frizzante

 

El otro día me encontré con mi amiga periodista Claudia en el café Ópera, en Corrientes y Callao, para charlar un rato de bueyes perdidos.
Al cabo de la conversación, cuando nos pusimos de pie mientras me disponía a la última caminata del día hacia el barrio de Congreso donde estaba parando por los días que visité la ciudad, mi amiga me advirtió: 
- Mirá quien acaba de entrar.
Me giré y vi la figura enjuta por la naturaleza y los años de Juan José Sebreli, estaba justo en ese momento entrando con su gabardina de siempre sobre la vestimenta más que correcta, y atendía sin desdén a un parroquiano que se había levantado a hacerle participe de su admiración, le pedía un autógrafo para un libro a lo que Sebreli parecía acceder sin prisa y sin molestia.
Me aproximé en el momento en que el admirador regresó por un instante a la mesa en que se encontraba con otra persona para tomar el libro, y no constituyó esfuerzo alguno saludarlo porque estaba con su amplia sonrisa característica que esboza mientras deja los párpados entornados sobre los ojos, aún vivaces. 
Pero estaba claro que no me reconocía. 
Entonces le dije mi nombre y que habíamos conversado algunas veces, y también que representaba para mi una sorpresa muy grata verlo así de vital y verlo en el Ópera, no consideré adecuado recordarle a nuestra amiga común de otrora gracias a quien lo conocí, ya que no estaba seguro de tener el permiso de ella para utilizarla con fines que al fin y al cabo podrían pertenecer al conjunto de la vanidad. Sentí que pretender un abrazo más efusivo ante la mirada de Claudia o la evidencia de pasadas charlas y encuentros podría constituir una muestra de cholulaje de escaso buen gusto.
Pero entonces Juan José me preguntó: ¿ Dónde estás viviendo ahora? . Lo tomé como una pregunta cortés más que retórica, y le contesté con precisión el sitio de España donde vivo actualmente, sospechando por la impertérrita persistencia de las comisuras de sus labios, de idéntico dibujo entre el saludo al admirador y a mi, que no tenía ni idea de quien era yo. Me despedí antes de que llegase nuevamente el parroquiano con su libro a punto de cambiar su status definitivamente gracias a la dedicatoria.
Salimos de aquel Café continente de tantas historias, con la sensación de que además de estar en el centro de Buenos Aires, estábamos merodeando su corazón y la historia reciente.

Como siempre una ciudad hecha para caminar, a pesar de los súper pozos y las baldosas trampolines de hediondos líquidos mega voladores, a pesar de ello y de lo que sea, una de las ciudades mas impresionantes, variopintas, energizantes, y también agotadoras que he tenido oportunidad de conocer.
Donde a pesar de las pasiones y los enconos con se defienden las posiciones casi siempre extremas de cualquiera sea el momento de su actualidad política, la gente disfruta de la vida, los amigos se abrazan y se dicen que se quieren, y las porciones de pizza de muzarella de Guerrin y de las Cuartetas siguen siendo de las más ricas del mundo.
Cuando despedí a Claudia y continué caminando hacia el departamento de mi tía,  me quedé pensando en aquel episodio de saludo y desencuentro con Sebreli, un escritor necesario para entender la Argentina del siglo XX con la característica de que convirtió algunos títulos de temas sociológicos, como " Buenos Aires, vida cotidiana y alienación" o "Mar del Plata , el ocio represivo" en Best sellers de entonces, mérito que aunque no se recluya en un cien por ciento a su persona, ya que intervino de la otra parte una sociedad receptiva donde la aspiración de "saber" estaba viva y contaba con buena prensa, quizás no huelgue reconocer que algo habría tenido que ver en dicho fenómeno el flaco. Compartiendo ese  extraño éxito popular, masivo, casi playero, en títulos tradicionalmente condenados a tiradas modestas, con el "Medio pelo de la sociedad argentina" de Arturo Jauretche y con los recientes éxitos de Pigna, aunque en este último caso hay que decir que el suceso ha tenido lugar en la era del plástico.

 

Como lector encuentro cierta familiaridad entre Sebreli y Lipovetsky, quizás por los éxitos de ventas en temáticas de corte sociológicos, o tal vez por esa característica tan de ambos, de argumentar en cada nuevo libro porque opinan ya de otro modo que en el anterior, algo que me fascina toda vez que no hay mejor motor para exprimir la materia gris, que la contradicción.

Aunque el Buenos Aires comprometido ideológicamente, la ciudadanía militante de la opinión política de los años sesenta que leyeron a Sebreli, con sus pro y sus contra generalmente relacionados estos con la violencia y la intolerancia, mucho se diferencian de la actual población más motivada por lo emocional y lo instintivo.

De manera que aquél resulta un fenómeno engañosamente similar al que nos ha deparado el post modernismo, donde a merced de  compartimentos estancos como instrumentos de análisis, del minimalismo del pensamiento, fue inundado todo por la inmediatez, la banalización, el lenguaje ultra coloquial, de tipo "cercano" hasta la pegajosidad, lo cual posibilitó que unido al hábito de alimentarnos con Mac Donald's, vestirnos con Levi's Strauss y exigir unas pocas escalas para llamarle música a unos encantadores y estimulantes sonidos, también pretendamos decir las cosas más trascendentes de nuestra época bajo la ley del mínimo esfuerzo.

Aunque en honor a la verdad, pocas cosas más coherentes que tal aspiración, pueden haber en la época del imperio del entretenimiento, del tranquilizante y del somnífero.

Cuando ya me había ido de Buenos Aires mi amiga Claudia me confesó que la situación la llevó a sentir que entraba al túnel del tiempo.

Exacto, quizás lo único que busco cada vez que doblo la esquina de Callao y comienzo a bajar por la calle de los libros, los cines y los teatros, es volver a la librería que allí tenía mi padre por los años en que yo nací, y donde por lo que me cuentan, en medio del bullicio  de la nutrida fauna que allí se daba cita, yo conseguía conciliar en mi moisés, un profundo sueño del cual aún conservo una remota idea.

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Entre rejas

18 Mayo 2013 , Escrito por martinguevara Etiquetado en #Argentina frizzante

 

 

 

Los González Aguilar, llegaron a la Argentina expulsados por la barbarie del fascismo en la Guerra Civil española y fueron recibidos por la solidaridad de mis abuelos paternos, que en la provincia de Córdoba dirigían una casa de apoyo a los exiliados republicanos, con los años se convertirían para mi familia en  simplemente: los Aguilar, remarcando la palabra más cargada de metáforas y significantes, reflejo similar al que nos llevó a apelar Zapatero al ex presidente español de primer apellido Rodríguez. Carmen creció en Argentina, allí se casó y tuvo sus hijos. Ella era solo dos años mayor que mi tía Celia con quien continua uniéndola una de esas amistades de toda la vida.  Los tíos de Carmen tenían un cuarteto musical, eran astros del laúd, todo aquél que les escuchaba quedaba extasiado por unos días, en épocas previas al CD, en que la música después de oída se reproducía una y otra vez en el interior, música en silencio a través del mecanismo de la memoria. Tocaban por placer. 

Cuarteto Aguilar

Yo nací bastante después que todos ellos, cuando Carmen Aguilar y sus hermanos ya tenían hijos mayores que yo. Solíamos frecuentarnos, hasta que tuvimos que abandonar Argentina por motivos políticos. Mi padre quedó preso en el país por ocho años y medio, los demás nos instalamos en Cuba, Carmen al poco tiempo también tuvo que exiliarse en la isla caribeña, le quedó igualmente un hijo preso, pero también una hija desaparecida, la mayor. De Cuba se fue  a España con el marido y los vástagos que pudieron salir, se instaló en Cataluña.

Estaba el comienzo inocente y entusiasta de la democracia, participaba en trabajos de solidaridad desde su tierra de nacimiento para con los presos y reprimidos de su tierra adoptiva.  Igual que mi tía se ocupó por entero con la ayuda de los Estados Austríaco y Suizo a tratar de mantener con vida a mi padre, Carmen lo hacía con su hijo Juan, quien compartió cárcel con mi propio viejo. Una vez,  las amigas de siempre, se juntaron en España con el fin de hacer un viaje solidario para visitar a los presos cuando mermaba la dictadura en Argentina pero se mantenía intacta la sed asesina de sus protagonistas. Lo hicieron, acompañaron a los presos, les llevaron una fragancia fresca y la mano, una esperanza, un aliento, les arrimaron una yesca.

Eran leonas mayores y estaban heridas, por sus venas corría  sangre que lamía  desde el interior las cicatrices.

Un poco antes de regresar el período democrático a los países del sur de América, mi padre y el hijo de Carmen salieron de la cárcel. Luego retornamos nosotros desde Cuba y ella desde España, mi tía Celia desde Suiza e intentamos comenzar nuestras vidas, un poco  de la manera que nos lo habían permitido y un poco como no sabíamos. Todo era otra cosa, para mi era otra Argentina iba y venía intentando reencontrarla, para Celia también aunque ella se quedó, y para Carmen ya nada era algo, ni España desde que era niña, ni Argentina desde que Soledad, su hija, se perdió en la profundidad del espanto. Retornó a Cataluña donde casi todos su otros hijos terminaron por quedarse menos Juan, que al igual que mi padre nunca se marcharon de su país, sí sé que salieron de las celdas, sé que tardaron en despegar los barrotes de sus caras,  no sé si alguna vez dejaron atrás lo que murió entre ciénagas.

Nunca Más

Hasta que partieron cada una a su destino, Celia visitaba cada dos años a su amiga Carmen, tenía la suerte de contar con un físico saludable y una voluntad de una época extinta de la gente comprometida. La última vez que se vieron, fue justo antes de que el país de los Aguilar decidiese votar en masa a la opción más antipopular, estafadora neo franquista y corrupta de que se tenga recuerdo en democracia. Europa necesita escuchar a aquellos juglares  del cuarteto musical ejecutar sus instrumentos para crear una comunión de personas, una sonrisa sostenida, para dar un poco de merecido reposo a los Aguilares de todo páramo.

Hace unos pocos años fui a Barcelona con mi hijo menor, quería que conociese a Carmen, una parte vital de la Historia contemporánea de España y Argentina, estuvimos charlando mucho y ella seguía diciendo lo que llevaba décadas asegurando, "todavía tenemos a Franco gobernando". Nosotros seguimos camino a Francia, y a los pocos días me informaron de la partida de Carmen González Aguilar a sus noventa años sin ver, según ella, la muerte de Franco.

 

Cuarteto Aguilar de laúdes para Europa aturdida

Era una mujer culta y fuerte, hecha de lealtad de una era hierática en el recuerdo, refulgente en la memoria. De voz clara y firme, Carmen no pudo regresar de ningún sitio jamás, ella estará siempre escuchando la guitarra de sus tíos, admirando a sus padres, arrullando a sus hijos y quedándose en vela, ante el sempiterno  silencio de su perdida Soledad.

En algún lugar de la Historia.

El sanguinario dictador Jorge Rafael Videla, autor intelectual del asesinato de Soledad y de tantos otros, murió bien alimentado y cubierto por una frazada; y si bien no hay alegría en ello ya que sigue tratándose de muerte, sin embargo resulta admirable que haya fallecido en una celda, visto desde España donde ya ni siquiera el ánima espera, donde el fascismo perdura en el Valle de los Caídos, en el Alcázar, en el carácter inquisidor de la Iglesia, aunque haya personas que sigan arañando la tierra para encontrar la noble calavera de su ser querido, como dijese en una estrofa de “Elegía”, Miguel Hernández,  el poeta más estremecedor y jugado que he podido leer:

Miguel Hernandez con Josefina Manresa

“..Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte

Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera..”

 

 

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