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El blog de martinguevara

europa aorta

Vivas al emperador y al dios Ares

28 Junio 2022 , Escrito por martinguevara Etiquetado en #Europa Aorta, #Opinion crítica.

Más de dos mil periodistas acreditados, diecinueve mil plazas de hoteles, treinta y cinco millones de euros, treinta y sesis países, tránsito prohibido en casi todas las arterias principales de la ciudad, terrazas de bares cerradas, ciudadanos que aun avisados del caos en que se vivirían dos días, no tienen idea de si moverse de un punto a otro de la ciudad por si podrán regresar. Los mandatarios de las naciones más ricas, también más reputadas como adalides de la paz, el monarca del país anfitrión esperando interminables minutos en la base de la escalerilla del avión que trasladaba al rey de facto.

Ese es el ambiente de la Cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte durante dos días y medio en la ciudad de Madrid. Casualmente coincidirá el final de esta celebración con el inicio de otra, a priori diametralmente opuesta, las fiestas del Orgullo Gay, los festejos más multitudinarios en la capital de España, a la vez que la mayor celebración del colectivo LGTBI a nivel mundial, conocida como MADO, Madrid Orgullo.

La muestra de poder de la cumbre de la OTAN induce a reflexiones y sensaciones encontradas, por un lado están quienes conmemoran la mortaja sobre las declaraciones de Donald Trump sobre que la OTAN estaba condenada a muerta por la inanición de Europa y la conveniencia de que EEUU se retirase de ese permanente gasto que no le daba réditos. La actual cumbre es la constatación de lo contrario. Por otro lado los que lamentan que el sueño de una Europa unida se haya simplificado en una gestión marcial, que nació con una finalidad defensiva y hoy muestra un músculo militar que se aprecia como ofensiva, amenazante, hegemónica, que ante la imposibilidad de fusionar los límites de las naciones en el anhelo pacifista original, lo materializa en el otro rasgo más característico del continente, las veleidades belicistas, llegando incluso a convencer a Suecia y Finlandia, ambos de una larga tradición cívica antiblelicista, de entrar a la OTAN, eso sí, siempre para garantizar la paz y bajo el mandato de un demócrata no de un republicano pirado, para alivio de la progresía de papel cartón; es decir, de casi toda.

Tras dos años distópicos, en los cuales el distanciamiento, el aislamiento, la muerte, la soledad, la revalorización del instante, la reconversión de los proyectos a mediano y largo plazo en aspiraciones de carácter inmediato, la importancia del abrazo, de la sonrisa atrapada bajo las máscaras, a la vez que el retorno a la solidaridad, a recuperar el valor de lo cercano y de la pausa, el universo en lo minúsculo. Cuando creíamos que saldríamos más atentos a lo que pasa con el otro, más proclives a dar, a los significados y significantes de la vida, nos sorprende una guerra en el propio corazón de Europa, bueno, más bien en su ventrículo derecho, la cual involucra a Rusia, eterno enigma y amenaza de la paranoia occidental desde tiempos del zar Iván hasta la Patria de los Soviets, lo cual diluyó como un terrón de azúcar en una taza de té, las veleidades de bondad estupenda con que nos habíamos emperifollado.

El apoyo paulatino a Ucrania, con el envío de armas, de ánimos para no abandonar la resistencia, con la aplicación de una versión monolítica según la cual, los rusos son impíos destructores y los ucranianos, victimas de las más terribles acciones bélicas, todo se nubló y de repente revivió un rasgo del espíritu europeo que se creía superado. Con una diferencia, esta vez, en lugar de enfrentarse entre sí, toda la población del continente se une para padecer inflación, crisis, carencias, desvíos de ingentes cantidades de recursos para perpetuar una guerra, y ningún gobierno, ni conservador ni progresista, ni siquiera los políticos de partidos de lo que se suponía, era una izquierda consolidada, otrora militantes antibelicistas, se atreven a oponerse.

El Air Force One de Joe Biden llegó con un apoyo de otros once aviones, al pie de la escalerilla del avión el rey Borbón protagonizaba una espera interminable en términos protocolares, la reina Letizia aguardaba a un costado y saludaba a cuanta alma en júbilo se aparecía por la inmediaciones. En el discurso en el Palacio Real, Biden bromeó con cuanto le habría gustado a Felipe VI que no hubiese habido independencia en América y, la nieta de Biden llegando a la recpción Real en pijama, despeinada y mascando chicle de tutti frutti defecándose no solo en la etiqueta ceremonial, sino en la muestra del más básico respeto, cosa que de haber ocurrido con un nacional,  no lo dejarían ni cruzar la calle, así fuese descendiente del mismo Cid Campeador. Lo del privilegio del periodismo estadounidense, humillante para el resto de cronistas, al punto que no solo ocupan las primeras finas, sino que nadie más que ellos pueden formular preguntas al Presidente Joe, acaso puedan disimularlo mejor por ser de menos dominio público.

Todo lo referente a la Cumbre del Belicismo de los poderosos, da rubor ajeno y propio, como minimo, porque también da mucha bronca que se tire esa cantidad ingente de dinero en armas para matar en vez de en ayudas para vivir.

Lo único bueno si algo se puede rescatar de este espectáculo de entreguismo al imperio, es que el brillo fue para Sánchez, Macron o Biden. La ausencia de Ayuso la del gatillazo en Miami, de Feijóo y su insignificancia, de Marine Le Pen y del golpista de estado Tronal Gump son tan notables, como proverbiales y felices.

A todo esto, me place apuntar, que soy votante y activista de las virtudes del partido del Presidente Sánchez, así como frente a la ignominia del trumpismo, y siempre en clave de política interna de los Estados Unidos, fui contribuyente de la campaña de Joe Biden y aún me considero un fiel "supporter".

Se acabaron las mascarillas, se silenciaron los aplausos a los sanitarios, hoy suenan los tambores de la industria armamentista y los vivas son para el emperador, y para el dios Ares.

 

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19 Junio 2022 , Escrito por martinguevara Etiquetado en #Europa Aorta, #Relax

 

 

Pierre eligió uno de los caminos que le indicaba la aplicación de navegación contenida en el teléfono móvil, pero al rato de emprender el viaje le surgieron las dudas de si iba por el camino más conveniente- caramba, si siguiese mirando el callejero para tomar las rutas como en otros tiempos, tendría el camino entero grabado en mi cabeza- así que se lo dio a su hijo que iba de copiloto y le pidió qiue pusiese otra dirección, iban de Saint Tropez a Toulouse, pero sentía más confianza si ponía como primera meta a Narbonne, de todos modos debían detenerse un rato allí para comer algo, una vez lleno el buche volvería a poner Toulouse. Cuando el hijo terminó de poner el destino en el teléfono, la voz guía de la App saltó con una indicación insólita:

-Tome la A-8-

Y es que iban por la A-8 desde hacía una hora. Entonces el padre tomó el teléfono entre asombrado y ligeramente asustado, miró la línea azul que le proponía la pantalla y se alivió al constatar que en efecto había incurrido en redundancia, ya estaban donde les recomendaba incorporarse-

Cuando estaba emitiendo el leve suspiro de alivio, de la ventanilla de una furgoneta que se ubicó al lado en el carril izquierdo, salió una cabeza haciéndole señas con la mano- carajo, a ver si voy a tener humo negro, o una rueda baja justo ahora- pensó en el instante, pero al volver a mirar al costado atendiendo a la insistencia del hombre de la ventanilla, se dio cuenta que lo invitaba a seguirlo, que era policía camuflada, y que estaban felices de haberlo atrapado con las manos en la masa.

-La puta que lo parió, por un segundo que miro el móvil, que mala suerte, a ver si los convenzo de que solo me fijaba si lo de tomar la A-8 era correcto-

La furgo se puso delante del automóvil, encendió un cartel luminoso en la ventanilla trasera indicando al automóvil de Pierre que lo siguiese. Llegaron a una rotonda, tomaron la salida, se detuvieron y bajaron dos efectivos de la Gendarmerie. Le comunicaron que la multa era irrevocable, que lo cogieron in fraganti y que daba igual si estaba mirando las redes sociales o el navegador. Pierre se defendió explicándoles que tenía tan claro que no se debía tomar el teléfono manejando, que le pidió al hijo que le pusiese Narbonne en el GPS, y que se alarmó por la recomendación de que tomase la carretera por la que ya iba, solo miró la pantalla a la misma altura del parabrisas sin quitar ojo de la vía.

-No importa si es para el navegador, para hablar o para el Facebook, la ley penaliza tomar el teléfono conduciendo. Son 200 euros y seis puntos del carnet.

Pierre evaluó la situación y se percató de que no había nada que hacer discutiendo con los agentes felices de clavarle la multa, todo lo que podía conseguir era empeorar, aunque fuese solo los ánimos y por otro lado, prefería dar ejemplo de conducta a su hijo, mantener la dignidad y no mostrarles ni siquiera su contrariedad y tristeza al tener que despedirse de doscientos morlacos. Pero sí atinó a decirles a los gendarmes, "con tanto delincuente suelto, me vienen a esquilmar el dinero de la comida de mis hijos"

Un pataleo con el que incluso, los dos agentes se mostraron condescendientes, un poco porque ya habían conseguido amargarle el viaje a un vacacionista, y otro tanto porque se habían dado cuenta de que en verdad, Pierre había sido victima de un agudo rapto de tremenda mala suerte.

Pierre prefirió pagar la multa en el momento por dos razones, para salir mentalmente de ese bajón, y para recibir el papel con los números de los dos agentes que tramitaron el cobro por tarjeta. Así fue, de repente, él los tenía identificados. Siguió su camino con su hijo, comieron en Narbonne, llegaron a su casa, creyendo haber pasado página.

A los pocos días en el trabajo le comunicaron que sería despedido en dos semanas, ya que se había quedado sin carnet de conducir debido a la sustracción de seis puntos que lo dejaban sin ninguno, él explicó la situación a todas las instancias de la empresa, les pidió por favor que klo esperasen, que tomaría un mes de vacaciones mientras hacía el curso que le devolvería la mitad de los puntos y podría volver a desempeñar su labor de gestor de activos en el automóvil por toda la zona de Toulouse hacia toda Occitania, pero le dijeron que el retorno del carnet llevaría tres meses como mínimo si todo iba bien, no podían permitirse esa cantidad de tiempo, ni les parecía serio  mantener en plantilla a un empleado, delegado de un área, que se tomase tan ligeramente su responsabilidad en el trabajo. A partir del despido, Pierre comenzó a enfrentar paulatinamente los problemas característicos de su situación, no encontró trabajo, los ingresos en la casa mermaron, esto llevó discusiones conyugales, sinsabores, peleas, separación temporal, más tiempo de lo que el decoro sugiere calentando las copas de vino de los bares, en definitiva, un deterioro de la comodidad que él daba ya por sentada para siempre, como si fuese el estado natural.

 Al pasar un espacio de tiempo, Pierre decidió dedicar las semanas siguientes a conocer cuanto pudiese de la vida de los gendarmes,  sus nombres, la comisaría donde trabajaban, costumbres, horarios.

Se desplazó a Pourcieux, donde trabajaban los policías chupópteros de trabajadores en vacaciones que se desplazan en coches humildes. Alquiló un motel de carretera Ibis a solo doscientos metros de la comisaría donde consiguió averiguar que trabajaban los dos agentes. Empezó a comer en establecimientos de comida rápida, a dar paseos alrededor del barrio del motel, el polígono industrial y la comisaria y vigilando de ese modo se enteró de la hora en que empezaban a patrullar, cuando iban a comer, a tomar café, al baño, incluso cuando paraban a mear. Y entre todas las actividades descubrió algo de lo que buscaba, detectó cada cuanto tiempo se detenían a pasar un buen ratito en el burdel que estaba a dos kilómetros.

Los policías trabajaban en un automóvil camuflado de civil, con el uniforme de la gernarmerie, pero antes de ir a relajarse merecidamente al puticlub se vestían de paisanos.

Una tarde Pierre entró al local y vio que ambos subían con dos muchachas a las habitaciones, sacó fotografías de los besos y arrumacos que se prodigaban con las mujeres en la barra, generalmente con dos clases de deseos diferentes, él de follar, ella de vomitar. Alcanzó a fotografiarlos también subiendo la escalera hacia los cuartos.

Antoine pasó toda su infancia en Bretaña, había nacido en la Normandía baja y los padres prefirieron el clima de Quimper, le gustaba hacer surf, insistía en pulir su técnica en las olas de las Landas, y a veces de cerca de Brest, pero lo cierto es que era demasiado torpe como para lograr mantenerse de pie en la tabla. Por eso pasó al windsurf, deporte en cual llegó a mantenerse sobre el agua sin sobresalir de sus amigos, incluso de los que se subían por segunda a vez, pero tampoco nunca le importó demasiado la vela tabla, su ilusión habría sido ser aceptable en solo tabla, y su frustración, imperceptible a simple vista, crecía por dentro recordándole su inclinación al fracaso cada vez que emprendía un nuevo desafío. Con el paso del tiempo y los tropiezos, decidió no fantasear más y dedicarse a algo que le permitiese intervenir en su favor la voluntad de los demás ¿qué mejor que ser policía? Cada vez que le diese la gana podía detener a unos pringados y hacerlos sonreir como tontos, decir a todo que sí, hacerlos pedir, rogar disculpas incluso sin haber cometido ninguna falta, también podría repartir buenos porrazos de vez en cuando, o practicar con una bolsa humana los golpes de defensa personal que en una pelea se los harían meter por el mismísimo orto. Y si alguien decidía no dar su brazo a torcer, se lo podría llevar al calabozo por desacato, insultos a la autoridad, o cualquier otra excusa. Perfecto, definido, Antoine el gendarme, desastre de la ley. Se casó con la prima de sus hermanastros, lo mejor que compartía con su mujer es que solían reír mucho en las largas sobremesas de los fines de semana. Habían tenido grandes dificultades para conseguir tener hijos, hasta que ella quedó embarazada, a los nueve meses nació una niña con Síndrome de Down, que a la vez que unía y separaba al matrimonio todo lo más posible. Los unía en la promesa de jamás separarse, y los distanciaba en imposibilidad progresiva de siquiera poder tocarse, por esta razón ella conocía que de vez en cuando las andanzas de su esposo por las casas de citas, con la condición inalienable de que permaneciese en el más estricto de los secretos y la discreción. Lo de trasladarse de provincia varias veces en la vida le había legado cierta inclinación a sentirse bien con la idea de viajar, de dar la vuelta al mundo, de hacer todo el trayecto del transiberiano, recorrer en bicicleta América del Sur, conocer el lejano oriente. Pero entre una cosa y las otras, nunca ponía en práctica esos proyectos, lo cual no le impedía sentir el mismo gozo al abordarlos en su mente.

Renaud nació y creció en un suburbio de Nimes. Su padre le daba buenas palizas que más tarde, Reanud las achacaba a varias frustraciones, no había podido estudiar, era el hermano más torpe y feo, se casó con la única mujer que lo soportó un par de meses como novio pero no le gustaba demasiado de joven, y nada en absoluto después de llenarse de hijos, cuando ambos descuidaron la estética, la educación, incluso la higiene. Llegaba del trabajo e iba al bar, cuando regresaba cobraban todos los que estuviesen por delante, sobre todo Renaud, que se parecía a su padre en que era acaso el menos agraciado de los hermanos, el del medio, que no tenía ni la más mínima habilidad que pudiese enorgullecer a unos buenos padres, mucho menos a semejantes ogros, solo mostraba interés por pasar el rato con los amigos pateando pelotas contra una enorme pared al lado del riachuelo y de vez en cuando cazar los pequeños animales de la zona y cortarlos en pedacitos, disfrutaba de ver su reacción. A las lagartijas, sapos y ratones primero les cortaba las patitas, después les abría el estómago o les cortaba la cabeza, trayecto en el cual, el padecimiento de los animalitos lo llenaba de placer, exudaba alborozo. Lo mejor de su vida era cuando cada verano lo visitaba una prima con los tíos, siempre estuvo enamorado de su prima, fina, linda, graciosa, parecía siempre tan contenta con todo que solo se podía disfrutar con ella al lado. Tras darse cuenta que no destacaba en los estudios y que tampoco sentía una diáfana inclinación hacía oficio alguno, que ni siquiera le veía sentido a poseer habilidades, decidió que el mejor trabajo que podría desempeñar, era el de policía. De policía nadie le preguntaría por sus carencias, por su escaso interés ni sus renuncios, y podría practicar tiro, que era algo que en cierta forma sí le atraía. Renaud se casó con una chica de Nimes, de su propio barrio, con la cual comenzó a reproducir los mismos tics de su padre con su madre, salvando la distancia entre los sensibilidades convencionales que establecían y toleraban los tiempos en materia de maltrato. Si el padre aporreaba con la mano cerrada a la madre mientras esta conseguía escabullirse hasta el cuarto para evitar el rubor de ser vista por los hijos aguantando semejante humillación, él insultaba a la esposa hasta hacerla llorar y experimentar cierta vergüenza de sí misma, de su figura, de su fracaso, de su dejadez y de cómo cada día que pasaba soportando tal degradación, más lejos estaba de tener la fuerza necesaria para salir de todo aquello. Hacía años no quería hacerle el amor, visitaba cada vez con mayor frecuencia sitios de prostitución donde poder afirmar que aún su virilidad funcionaba, que aún no era prisionero irreversible de las fantasías sexuales inapropiadas que asaltaban su cabeza y espoleaban su deseo cada vez con mayor frecuencia. El tema era que la esposa, Claire, era la causa de que viviesen con cierta holgura económica poco habitual en familias de su extracto socio cultural, todo debido a una jugosa herencia que ella había recibido de su padre, y por nada del mundo deseaba perder su ya perfectamente establecido, nivel de vida. Tenían dos hijos, que se pasaban el día peleando.

Antoine y Renaud llevaban patrullando juntos en tráfico los últimos cuatro años. Compartían el placer de disparar, de vez en cuando Antoine acompañaba a Renaud a cazar, pero no disfrutaba tanto de matar animales como su compañero. Tanto Antoine como Renaud eran intimaban en la idea, de que el tipo de patrullaje de ellos ejercían, con la furgoneta camuflada de transporte civil, era un método puramente recaudatorio, no preventorio ni profiláctico, aunque reconocían sentir deleite cada vez que tras atrapar a un infractor veían la cara que ponía al conocer el monto de la multa que devengarían de su cuenta, así como los puntos que le restarían.

Era una discusión ética, ya que el motivo de la recaudación daba un sentido totalmente distinto a la finalidad misma de la existencia de la policía, que la persecución de la prevención que supondría un automóvil con sus sirenas, su color corporativo y la inscripción de la fuerza policial en a puerta del vehículo, de cara a refrescar la memoria de todos los conductores con que se cruzasen, respecto de las buenas normas de conducta en la carretera.  

Y aunque una cosa no lleva necesariamente a la otra, siempre sentían el incómodo paseo del pequeño bichito del mal proceder cada vez que cazaban a un incauto. La fuerza del placer domaba con suficiencia cualquier resto de cargo de conciencia.

Pierre hizo imprimir las fotos que obtuvo de forma furtiva en el burdel. Y en los momentos en que sabía que Antoine y Renaud se encontraban desempeñando su trabajo de patrullaje por la carretera, se presentó en la casa de cada uno, portando sendos sobres con una inscripción que dejaba claro que eran sobres confidenciales para abrir exclusivamente por sus destinatarios, el señor Antoine Roux, y Renaud Morel. Se tomó un tiempo para llamar al timbre entre una casa y otra, en ambas como tenía programado lo atendieron dos mujeres que dijeron ser sus esposas, les comunicó que eran para entregar en mano, que podían recibirlo ellas firmando un recibo que Pierre había improvisado, dando un documento de la persona firmante y un teléfono móvil, tras lo cual se despidió dando las gracias y recordándoles la importancia de que recibiese, cada uno, su correspondiente sobre. Lo mismo hizo en la comisaría a donde pertenecían, dejó dos sobres con los nombres en las manos de su jefe, una vez que logró que él saliese a recibirlos, se presentó como un empelado de correo privado, pidió un nombre una firma y un teléfono al superior, él sargento no le facilitó un móvil, pero sí el teléfono fijo de su oficina en la estación.

Después se dirigió al punto de la carretera donde sabía que en breve llegarían a tomar su acostumbrado café de la tarde, parada que hacían cada día, sin falta. Mientras esperaba cargó los números de teléfono de las dos esposas de los agentes, los volcó en una aplicación de chateo y preparó un correo en que les decía que abriesen los sobres, y al que adjuntó las seis fotos de los dos compañeros de trabajo y compinches de farras con sus partenaires ocasionales. Con el teléfono del sargento no pudo hacer lo mismo porque era de línea, pero lo grabó en la agenda telefónica, con el nombre y apellido con que había firmado el recibo del correo. Le pagó a un repartidor de la zona para que entrase a la cafetería, para que le dejase al dueño o encargado tres sobre idénticos a los ya despachados, con la clara indicación de que les fuesen entregados a los dos agentes una vez llegasen al local.

Dentro del sobre, además de las mismas fotos que había dejado a las esposas y al sargento, introdujo una hoja señalando una serie de simples pasos que debían ejecutar, ipso facto, si preferían mantener estos deslices en secreto.

Una vez que el muchacho de los recados se hubo ganado los euros más fáciles de su vida, Pierre entró al establecimiento, se sentó al lado de una ventana, pidió un café con leche, un croissant, cruzó los dedos bajo su perilla y las comisuras de sus labios se arquearon hacia arriba dibujando una tenue, cauta, pero luminosa sonrisa.

 

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¡Viva la Pepa!

3 Junio 2022 , Escrito por martinguevara Etiquetado en #Europa Aorta, #Opinion crítica.

El Partido Popular español tiene el deber desde hace décadas de componer una nueva derecha rompiendo de manera rotunda con el pasado de la derecha española. Estableciendo una división irreconciliable con el fascismo autóctono, de modo similar a como la izquierda universal ha roto de manera diáfana con el estalinismo en todos los vectores en que se plantean los retos políticos, los nuevos horizontes de conquistas desconocidos, ignorados, y muchas veces hasta enemigos de la izquierda socialista, comunista, anarquista tradicional, y así ha conseguido perseguir emancipaciones que antes pertenecían al terreno hedonista de las burguesías iluminadas.

La derecha española tampoco tendría que innovar demasiado, basta con romper con atavismos más consustanciales al medievo que a la era post guerra fría. Con solo mirar de frente y no de reojo como hace, a Estados Unidos de América, por poner un ejemplo, país anti monárquico por excelencia, donde no solo se liberó de la monarquía británica, sino que estableció el dinero como única prosapia, como todo linaje, solo mientras y hasta que se lo posee, donde todos tienen el derecho y la posibilidad de acceso, aunque ciertamente no en igualdad de condiciones. Con solo dejarse seducir de verdad por el influjo de esa potencia a la que tanto miran pero que tan poco imitan, ya habríamos avanzado medio milenio.

Luego un segundo paso debe ser condenar de manera inapelable el franquismo, de forma que ni siquiera se experimente un sentimiento de familiaridad, que no se presenten como rehenes de una lealtad mal entendida, toda vez que también se vean como descendientes de aquella monstruosidad.

Pueden continuar siendo una línea ideológica clasista, elitista, que prime el mérito, la habilidad para los negocios frente a otras cualidades humanas, sin necesidad de continuar defendiendo ese mismo carácter feudal que condenó a la Constitución de 1812, ni siendo prisionera de la reverberación del peor genocidio cometido en tierras españolas.

Entonces podrán mirar a la cara de la extrema derecha, de ese tóxico histórico español que tantas veces ha interferido en el desarrollo que la sociedad exige más que sugiere, y decirles:

No tenemos nada que ver con vosotros, hemos dado un paso gigante que nos ha requerido un acopio de valentía que vosotros desconocéis. En resumida cuenta, nosotros somos la derechista valiente.

 

Viva la Pepa

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Bufones de palacio

23 Mayo 2022 , Escrito por martinguevara Etiquetado en #Cuba Opinión, #Cuba flash., #Europa Aorta, #Opinion crítica., #Relax

La frase tan conocida para establecer una línea divisoria entre el periodismo audaz y los aduladores obsecuentes, que se le atribuye a Orwell “noticia es aquello que alguien no quiere que se publique. El resto son relaciones públicas”.   no consta que sea suya, sin embargo esta sí: “La libertad de expresión es decir lo que la gente no quiere oír”. Aunque la frase que más aprecio en este sentido la escribió L.E.Edwardson, periodista del Chicago Herald:

 “Cualquier cosa que un patrón quiera ver publicada es publicidad; cualquier cosa que no quiera ver en el periódico es noticia”

Viviendo en España y viendo lo cortesanos y serviles que son la justicia, el periodismo y la sociedad en general con el ex rey, aún después de saberse que ha cometido delitos que en cualquier país anglosajón lo llevarían ante una corte, me doy cuenta de donde proviene esa obsecuencia hiperbólica que recordamos del periodismo y la sociedad cubana con Guarapo, el monarca isleño.

Recuerdo que una vez el famoso obsecuente Randy, de la Mesa Redonda, en una rueda de prensa, permaneció de pie con una sonrisa congelada que le encendía de dolor cada músculo y tendón de la cara, tras hacer una pregunta al dios devorador de la barba babeada, que este respondía con interminables tartamudeos y disparates. Mientras Guarapo desentrañaba la madeja de dislates a los que su empastillamiento lo sometía, nadie se atrevía a dar descanso a la comisura de los labios en aquella sonrisa emblemática de la guataconería institucional.

Lo mismo, exactamente igual, ocurre con el ex rey español que se ha limpiado el orto, la poronga y los mocos con la confianza ciega y muy poco audaz de los españoles. Desde antes de conocerse todas las tropelías y delitos inimputables, a merced de una ley de impunidad que dejaba clara la obsecuencia extrema nacional a la figura del Midas Borbón, ya era frecuente que en cada recepción, los invitados nacionales se mostrasen con los hombros caídos, las manos sujetas delante, pasitos de mongólicos y sonrisa de heroinómanos, todos reían con cada imbecilidad que decía el nada ingenioso rey de entonces, recuerdo que incluso una vez, él debió aclarar, que lo que había dicho no era un chiste, instante a partir del cual, la incomodidad imperante no impidió la desvergüenza de cambiar de súbito el semblante, de risotada a rictus sepulcral.

Hoy, habiendo sido una persona que sin oficio ni beneficio era mantenida hasta en sus más suntuosos caprichos con el sudor de los verdaderos virtuosos, tras evadir impuestos sobre unas cantidades indecorosas de dinero obtenidas de modos nada ejemplares, lejos de interpelarlo, interrogarle al respecto, ni tan siquiera hacerle una observación; el periodismo español en masa, dejando claro que por un premio Pulitzer no está pujando, lo aborda para preguntarle:

-Su Majestad ¿cómo desayunó hoy, durmió bien, lo pasó bien con sus nietitos? ¡Ay que majo es!

Valle Inclán decía: "España es una deformación grotesca de la civilización europea". Creo que no todo el país es así, pero seguro que sí el periodismo, la gran empresa y la justicia de la península y de sus adorables vástagos americanos.

Los Randys ibéricos o la Herencia hispana en el Caribe

 

Periodismo temerario

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Aullidos humanos

7 Abril 2022 , Escrito por martinguevara Etiquetado en #Europa Aorta, #Relax, #Opinion crítica.

¿Cómo no paran la guerra? ¿Cómo las televisiones, los grandes medios de prensa siguen cada vez metiendo más cizaña para que crezca la guerra, para que haya más muertos, más violadas, más desastre, más charcos de sangre de toda nacionalidad?

¿Qué nos pasa como especie?

Solo hay un animal que también puede entrar en guerra y pasar años matándose un clan contra otro, ocurrió en la guerra chimpancé de Gombe, fue un conflicto violento entre dos comunidades de chimpancés en el parque nacional Gombe Stream, en Tanzania, que comenzó en 1974 y terminó en 1978, cuando una facción logró matar a todos los machos de la otra, para extender su territorio.

No es casual que seamos especies tan cercanas. No es casual que al desarrollar la capacidad de sentir afecto, amor, también se desarrolle al unísono la de sentir un odio visceral, depredador, dominante, al desarrollar la compasión y el la piedad, también se desarrolla la avaricia y la crueldad, porque la posibilidad de sentir empatía juega en ambos sentidos de este pantagruélico dilema bipolar, el desarrollo de la inteligencia y la emoción permite ponernos en lugar del otro para sentir pena por su pesar, o ponernos en su lugar para sentir satisfacción por su dolor.

Yo mismo, que omitiendo toda falsa modestia puedo asegurar que soy uno de los seres más pacíficos con que he tropezado, anti bélico, anti bronca, anti pelea. Sin embargo, muy posiblemente también si me encontrase en un oasis de mal, donde se permitiese soltar todos los instintos más bajos, más jodidos aunque a la vez auténticos de la especie, me pondría a destrozar cabezas, no de políticos degenerados o grandes poderosos que mediante nuestra razón, sabemos que son las peores cosas que les ha pasado a este mundo, no, a esos no me unió nunca el deseo oculto e impreciso de hacerlos pedazos, de verlos arder en una hoguera implorando piedad, de morderles la yugular mientras les atravieso el abdomen con un hierro candente. A lo mejor empezaría por mi profesora de inglés de la secundaria, siguiendo por el abusador del edificio de a la vuelta, o los de la villa miseria que entraron a casa una vez que era pequeño, o a una bruja que desatendía en el Centro de Salud, incluso podría pasar a algunos mucho más cercanos de lo que me gustaría admitir, todos ellos en la piel de otras personas, podría permitirme el lujo de enloquecer en medio de ese vergel de brillo y final, y una vez cubierto de sangre, saciada la sed más urgente, buscar nuevos horizontes para fagocitar lo construído, saludando a la blancura afilada de la luna y estremeciendo el aire, con aullidos humanos, no lobunos.

No lo sé, pero ¿qué diferencia cromosomática existe entre mi carne y huesos y todos esos que indefectiblemente, con independencia de su nacionalidad, raza, religión, educación o familia, terminan haciéndo eso mismo cuando se desata el fragor y la inimputabilidad de la guerra en la justicia ni en la moral?

Solo existe una manera de preservar la humanidad, los valores que hemos decidido primero construir, y luego defender, y es no comenzando a andar la ruta de la traca orgásmica de dolor de la que nadie ha retornado

No jugar a soltar la cadena del tigre.

La mejor síntesis popular del salvajismo depredador que esconde la condición humana bajo todo este barniz de cultura y bien aprendidos modales, de formas y conductas, es la canción de los Stones, Gimme Shelter, que además es una de las piezas más bellas, fuertes, completas y versionadas de la historia del rock, cuyo letra dice:

La guerra, chicos, está a solo un tiro de distancia

Violación, asesinato, está a sólo un tiro de distancia.

Pero te digo, el amor, hermana, está a un solo beso de distancia.

(War, children, its just a shot away/ Rape, murder its just a shot away/ I'll tell you, love, sister, its jus a kiss away, kiss away, kiss away)

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Bellum

5 Abril 2022 , Escrito por martinguevara Etiquetado en #Europa Aorta

Cuesta creer que lo que fue un ejército formado en valores hace más de 30 años, hoy haya hecho las barbaridades de Bucha. A falta de una investigación minuciosa, todo indica que así fue. A los estadounidenses les costó creer que sus soldados violaban vietnamitas y les cortaban la cabeza a niños, que tiraban Napalm y agente naranja sobre aldeas y que torturaban hasta la muerte con electricidad en Abu Ghraib. Lo mismo nos ocurre con los soldados rusos.

Sí, la guerra degrada, tuerce el alma y la orienta hacia una oda de perfidia irreconciliable con la vida, o quizás en esa barbarie de elevación de la muerte en cuerpos despedazados, violados, de caras hinchadas de putrefacción, de olor a locura, es donde se encuentre el sentido más perverso, pero también más auténtico de la vida, como si el poder de matar garantizase sobrevivir No sé, solo sé que es una decepción descubrir esta condición humana, desconocida, reprimida, sazonada con reglas, modales y aprendizaje, pero una vez liberada, peor que la de las hienas o los gusanos. Porque así como el amor no pertenece solo a los amantes, esta degeneración no es exclusiva del soldado estadounidense de otrora o ruso de nuestros días, parece residir en los cimientos más estructurales de la especie humana. Como la novela de William Golding, El Señor de las moscas, pero en la realidad. Las pesadillas, como los sueños, cada tanto tienen que cobrar materialidad para no desintegrarse, para continuar en su afán de perpetuidad.

Si quedasen lágrimas darían ganas de no dejar de derramarlas al reconocer nuestra esencia más real.

Guerra en Ucrania: las imágenes de satélite que documentan la fosa común de Bucha
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El Che en Madrid

25 Marzo 2022 , Escrito por martinguevara Etiquetado en #Europa Aorta, #Relax

Ernesto Guevara en Madrid, en la plaza de toros de Vista Alegre, en la cafetería California de la Gran Vía, en las Galerías Preciados que abrieron una tarde de domingo para que pudiese comprar una cámara de fotos, libros y alguna otra cosa, haciendo honores a la Facultad de Medicina, en Moncloa y otras fotos con paseantes.

Le generó particular ilusión poder ver Madrid, esa amalgama de toda España, una tierra tan unida a su familia, aunque la mayoría de sus apellidos fuesen llegados de Iberia a América varios siglos antes. Fueron tres las veces que paró en Madrid como escala, una en junio de 1959, otra en septiembre de ese mismo año regresando del mismo viaje y la tercera en 1966, caracterizado como Ramón, el hombre de negocios uruguayo de calva pronunciada que pocos meses más tarde moriría en Bolivia. Las fotos pertenecen a las dos primeras escalas, yendo a distintos puntos de Europa, recién triunfada la Involución cubana, cuando Guarapo lo había destinado a las relaciones con el resto del mundo, Europa y Asia ¿sería por sus modales pequeño burgueses, por hablar francés o por ir quitándoselo de encima?

 Dejó y se llevó fuertes impresiones de la ciudad de Madrid

En Cuba por supuesto no fue divulgada esta visita. España estaba gobernada por el único fascista genocida que quedaba en pie de mediados de siglo, Franco, enemigo mortal de todos los exiliados españoles a quienes dio albergue, entre otros, su padre Ernesto y su madre Celia en Altagracia, Córdoba. Pero así no enemigo de Fidel, cuyo padre, Ángel Castro, era tan furibundo franquista, que había aportado dinero para el golpe de estado a la República ejecutado en 1936; en el fondo (sin alejarse mucho de la superficie), aunque de barnices ideológicos de aspecto diferente, sentían atracción y cierta simpatía mutua, como buenos caudillos autoritarios, como buenos dictadores vitalicios.

Ernesto tenía permiso para hacer escala en Madrid, pero todo el tiempo tenía dos policías secretos vigilándolo, para informar a sus superiores qué hacía y si se reunía con alguien susceptible de engrosar la cifra de encarcelados o eliminados.

¿Qué pensaría hoy sobre esta España?, me pregunto yo en lugar de la recurrente interrogante que me hacen sobre cuales serían sus impresiones sobbre la Cuba actual, ¿entendería que en su tierra a nadie le importe León Felipe, Unamuno, Miguel Hernández, Antonio Machado, Goya o Picasso? ¿Cómo entendería a esta nueva izquierda anti taurina, defensora de los derechos de homosexuales, del carácter más burgués del feminismo que toma como patrón al sufragista en contraste con el feminismo obrero inglés, de los inmigrantes que dejaron sus países en la miseria para buscar la salida más individualista, que lo último que menciona en su discurso es al peón, al currito, al campesino, al marginado del híper consumo, dejándolos en manos de la demagogia de la ultraderecha?  ¿Percibiría en ello evolución o erosión de la izquierda? Él, que tenía una mente desarrollista inserta en un ser romántico, ¿vería avance o retroceso en el abandono de la España de cañas y barro, de boina y refrán, de trabajo y lucha en pos de la de tinte claro para aclarar la cabellera, de chalet adosado hipotecado, de música mala, libros pésimos, cruceros en un charco y amnesia del pasado?

Le sugirieron no ir vestido de verde olivo para guardar discreción  dadas las diferencias ideológicas, aunque aún Cuba no se había declarado el carácter socialista de la revolución ni se había alineado con la URSS, dijo que no, que su condición revolucionaria era permanente, asumiendo en todo momento todos los riesgos.

Trascendió que lo pasó muy bien y que una de ellas fue una visita inolvidable, habló con madrileños de a pie, tomó café, comió pulpo, asistió a ver una corrida de toros, pero imagino que sobre todo habrá descansado un poco del alboroto rebelde de la incipiente revolución de los guajiros, dejando que recorra su cara ese aire fresco tan característico de Madrid rebozado de olor a churros, a tortilla de papas y chorizo saliendo de los bares, y en secreto se habrá dejado arrullar por la cultura de la madre patria y por las miradas de las madres de la patria. 

La uña de un guerrero republicano aun tibio en su impoluta mortaja fantasmal, a modo de saludo marcó su mejilla con un arañazo inter dimensional. Y a modo de reclamo.

El Che en MadridEl Che en Madrid
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Ni Pravda ni Granma ni NY Times

16 Marzo 2022 , Escrito por martinguevara Etiquetado en #Relax, #Europa Aorta

Hoy no hay dos bloques como cuando surgió esta desconfianza mutua entre Rusia y EEUU y sus satélites,  cuando existían tales bloques, en materia de información era sensiblemente peor en el socialista, no solo no se podía estar informado de nada de lo que publicaba la prensa "enemiga" sino que no se podía ni siquiera mascar un chicle, ni comer una hamburguesa, comprar un Ford, viajar al capitalismo, hasta había una tela que reunía las características para ser considerada enemiga, el blue jean, “pitusa” en cubano. Aquello cuando no era asfixiante era sofocante, TASS daba la orden desde la URSS y Prensa Latina , así como cada agencia de los países del CAME, luego COMECON y afines, tenían que publicar eso y no moverse ni un ápice.

Usemos memoria, claro que hemos visto más manipulación que el espanto de manejo tendencioso de las noticias en esta invasión de Ucrania y las de Irak o Afganistán de Bush,  mucha más, hasta limites que hoy parecen distópicos, por ejemplo no supimos nada del deterioro del campo socialista europeo, hasta la caída de un día para otro del comunismo en Alemania, Polonia, y  hasta que cayó completamente, las huelgas del sindicato Solidaridad, que eran las mayores en el mundo, nos decían que eran unos pocos exaltados manipulados por la CIA. Cuando ocurrió el desastre de Chernóbil en los periódicos Granma y Pravda salió la noticia de que había habido una pequeñita salida de material radiactivo y que solo había afectado a “dos operarios,” lo recuerdo como si lo estuviese leyendo hoy. Luego a los años cuando me enteré que había sido el peor accidente nuclear, me embargó una mezcla de rabia y pena,  pensando en cuantas cosas más nos habrían mentido cada día durante tantos años, supongo que en todas las que fuesen de su interés. De ahí nació que decíamos en Cuba, que la única información verídica del Granma era la fecha. Claro, el bloque que ha salido triunfador de la contienda

Muchas veces, incluso los generales que participan activamente en guerras, al cabo de los años padecen serias depresiones al enterarse de que fueron utilizados con excusas espurias para fines perversos y con objetivos completamente distintos a los declarados.

En Las Malvinas, hasta el mismo día de la rendición de las tropas argentinas, la prensa vendía que Argentina iba ganando, que los ingleses estaban casi derrotados. El propio Hitler, a la vez que mandaba a la población a las cloacas y túneles de Berlín, donde poco más tarde, de la manera más cruel ordenó sacrificarlos, mandaba a publicar que aun cuando Alemania estaba haciendo sacrificios notables y notorios, sin embargo estaban ganando la Guerra, cuando ya, literalmente, habían perdido todo. Lo mismo ocurrió con Rusia en Afganistán, y Estados Unidos en Vietnam, cuando tras sacrificar la vida de dos millones de vietnamitas a bombazos, tiros, Napalm, agente naranja, mientras corrían hacia los pocos helicópteros que no habían abandonado la zona devastada, su prensa decía a su opinión pública que todavía se podía ganar, aunque hay que decir, que en todo caso, esa fue la guerra mejor contada, en la que se llegó un punto álgido de excelencia periodística, más agracias a la lucha y emancipación de los periodistas que a licencias de imparcialidad informativa de los medios. También cabe decir que en Nueva York ya no había casi medios de prensa que apoyasen la guerra, por el desfile de bajas norteamericanas y en esa instancia, por el desprestigio universal generalizado.

Cada sociedad es sensible a diferentes estímulos emocionales, en Cuba para que la población, demillero de laas milicias, mantuviese la moral alta apoyando el envío de tropas a Angola, Mozambique y Etiopía, hacían hincapié en el hambre y las condiciones de vida paupérrimas de de sus pobladores y la crueldad de sus explotadores, en EEUU, lo que no pueden mostrar nunca los medios, son soldados estadounidenses retornando a casa en ataúdes, las imágenes de los cajones bajando de aviones han girado más de una vez a la opinión pública en contra de una guerra que al principio aprobaban, las imágenes de niños alcanzados por el Napalm hicieron mucho más daño fuera de los Estados Unidos que dentro. En Rusia, al revés que en EEUU, desde las descomunales batallas de la II Guerra Mundial,  teniendo su clímax en Stalingrado y Leningrado, que se saldaron con resistencias míticas, mostrar a los muertos caídos en combate aumenta el compromiso del pueblo aunque menos de la tropa, allí lo que no es recomendable es mostrar la resistencia de la tropa enemiga y menos de gente común del pueblo, pasó en Afganistan,  Chechenia y podría ocurrir en Ucrania si se alarga más de lo recomendable la guerra y Zelensky da la apariencia en las redes y medios de ejercer una resistencia numantina, precisamente por la Historia de grandeza del Ejército Rojo en la resistencia , no en el ataque, para el ruso común la grandeza radica en resistir, para el estadounidense  pedestre, en “patear traseros”,  ostentan la Historia inversa, su punto fuerte es invadir, nunca fueron invadidos. Cada país tiene su talón de Aquiles y los medios lo conocen muy bien.

La primera víctima mortal en todas las guerras, es la verdad.

Ni Pravda ni Granma ni NY Times
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Blue jean ruso

15 Marzo 2022 , Escrito por martinguevara Etiquetado en #Cuba Opinión, #Europa Aorta, #Opinion crítica., #Relax

La “rusofobia” que se está intentando insuflar en la gente desde los medios afines al poder económico militar, yo la conocí elevada a la enésima potencia en Cuba. Donde no te invitaban a la censura sino que estaba prohibida toda la cultura estadounidense, incluida las representaciones de las mayores luchas de emancipación de las clases bajas, feministas, excluidas, a través de los hippies, de los beatniks, del rock, del jazz, de la lietratura lumpen, de la indumentaria contestataria.

En mi expediente escolar acumulativo figuraba una mancha que rezaba "Diversionismo ideológico", por escuchar a los Stones, Gran Funk y Jimi Hendrix, y plasmar sus nombres e imágenes en mi cartera de libros hecha de tela denim, como algunos de mis pantalones traídos por alguien que tomaba aire fresco viajando afuera, estirados hasta que la costura no daba más, tela prohibida por enemiga, porque sí, se llegó a entender que una tela podía contener la fuerza suficiente para ser considerada una peligrosa amenaza: "la rabia del pitusa, del blue jean, del denim".

Las consecuencias para mi no eran agradables pero tampoco sensibles, porque era extranjero y familiar de pincho, pero para mis amigos cubanos esa mancha en el Expediente Escolar Acumulativo, era algo muy jodido para luego estudiar carreras, para los trabajos decentes, para la convivencia en la cuadra, sólo por esta estupidez tengo amigos que se fueron para jamás volver a su tierra, ese fue toda su actividad enemiga, escuchar Grand Funk, vestir un vaquero, y a veces tomar mucho menos ron que los ministros y pinchos barrigones de guayabera, tres plumas en el bolsillo y dos queridas de bajichupa en su Lada tuneado de chivatón Be bop.

La misma aberración que hoy se quiere recrear con la "rusofobia" fue un clásico dentro de la izquierda con Estados Unidos e incluso Europa, toda la órbita de la URSS prohibía masticar chicles, Moscú llegó a reprender a Tito, de Yugoslavia, por fabricar gomas de mascar, pantalones vaqueros y permitir grupos de música pop, moviendo las caderas con los pelos largos. A la URSS no la derrumbó un enfrentamiento militar, sino el deseo reprimido y postergado de deglutir una hamburguesa, tomar un refresco, ponerse un vaquero, y escuchar rock de "afuera". 

Hoy en occidente quienes todavía guarda un odio revanchista antiguo a Rusia, reproducen esta censura en la medida de sus posibilidades. No se puede prohibir como se hacía en el campo socialista, pero señalan el camino, la tendencia. Esta semana, la Filmoteca de Andalucía prohibió la proyección de un filme de Tarkovski.

¡Aflojemos! las bombas del ejército de EEUU o de Rusia nada tienen que ver con su cultura , su pueblo y sus maravillas.

 

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Ucrania y Yemen

13 Marzo 2022 , Escrito por martinguevara Etiquetado en #Europa Aorta, #Relax, #Opinion crítica.

Mientras el mundo está bien surtido y embadurnado con la guerra de Ucrania, ignora u olvida que conflictos más atroces están ocurriendo en varias partes del mundo. En Yemen, por ejemplo, durante siete años, se ha estado llevando a cabo un brutal asalto militar saudí que ha provocado la muerte de cientos de miles de civiles. Para estos sacrificios no hay solidaridad, ni ayuda, ni protesta, sino sólo un vil y cómplice silencio y lejos de cortarle los suministros y las relaciones a los jeques saudíes, cada vez se les da más copas de fútbol, pinches negocios y un reguero de saliva a sus botas con cordones de oro.

Y también mientras tanto, de chanfle, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, avanza el Apartheid en Israel. Para asegurar la homogeneidad étnica, el parlamento acaba de aprobar una ley que prohíbe que los matrimonios mixtos (israelíes y palestinos) vivan juntos. Deben separarse o emigrar.

También es un poquito vergonzoso que recién ahora que otros se preocupan de Ucrania yo esté posteando esto, antes, a juzgar por mis posteos y los que leo en los muros de quienes hacen lo mismo que yo plagados de selfies e imbecilidades identitarias por el estilo propias del soporte, ni a mi ni a nadie, le importaban un pepino los yemenitas, los centroafricanos, los sirios, los palestinos y la mare que lo vistió.

 

 

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