¿Catalá o Gerechtigkeit?
Sólo con visitar un campo de concentración nazi en Alemania y ver de lo que esa gente han sido capaz en materia de mea culpa y de inflexión en la Historia, ya deberíamos sonrojarnos al sostener con dinero público el indecoroso Valle de los Caídos.
Están en otro nivel, no practican la justicia a la carta, allí fue preso el Presidente de uno de los clubs más poderosos del mundo, el Bayer de Múnich y cumplió íntegra su condena de tres años: ¿alguien puede siquiera fantasear con algo similar en nuestro patio?
Si hasta está encarecidamente recomendado callar las correrías y tropelías de ciertos clubes, grandes empresarios, altos políticos, que han entrado paseado y pernoctado en todos los intersticios de putrefacción de nuestra sociedad para lucrarse de una manera procaz.
No entremos en comparaciones ni en competencias que sólo nos ocasionarían daño al intentar revestirnos de una identidad antagónica a la que representa Alemania en el contexto contemporáneo.
La Justicia en Alemania es totalmente independiente del poder político, hay que verlo con perspectiva, estamos desarrollando un aparato represivo muy delicado cuando decide desatarse. Queremos meter a los catalanes incómodos en prisión y a los que se salven de las rejas, que pidan perdón de rodillas, mientras el estado protege de la más que comprensible y justificada extradición a la Justicia Argentina, a Billy el Niño, un vil torturador, que goza del recuerdo de sus crímenes y tormentos en la brisa de la calle. La tendencia represiva delicada que presenta nuestro panorama actual, aún en ciernes pero "in crescendo", goza de mucha mayor simpatía en otros confines que en Europa Occidental.
No hay presos länder, ni provos holandeses, ni escoceses del Scots unthirldom, ni milaneses de la Liga del Norte, ni siquiera ya encarcelan a militantes del Sinn Feinn irlandés. No esperemos que los tribunales alemanes se aboquen a esta cacería por las bravas.
Los más emparentados ideológicamente con aquél terrorista de Estado, que fue el mayor obsecuente español del III Reich, que no sólo envió efectivos para asesinar a personas en una orgía de sangre y abuso en toda Europa, sino que solicitó que los alemanes nazis bombardeasen Gernika, curiosamente son los que hoy hablan de echar un pulso a Alemania, de enfrentar nuestra actitud hostil a su pretendido y acaso también, pretencioso civismo.
Si el nacional catolicismo no le jugase tan mala pasada a la médula espinal hispana, y en lugar de pasarse de rosca y exigir la humillación de toda postura contraria, si no hubiesen ido a ablandarlos a palos, ni se los persiguiese con la saña con que en otras épocas de mayor violencia pero misma obcecación se capturaba a judíos, moros, herejes o rojos, Europa entera estaría de rodillas ante M.Rajoy, ningún gobierno europeo quiere independentistas, pero menos aún quieren figurar como simpatizantes ante su electorado con esta ola de retrospectiva tan preocupante.
Brigadas de choque Made in Yuma
No hay purgatorio sin oasis. Hace unos días decidí que ya reconstituido los tejidos de mi cubanismo y cubaneo tras un recomendable período de reposo y descanso respecto de la realidad de la isla, de sus avatares y los nunca bien ponderados tejes y manejes de sus gerontes propietarios.
Para poder analizar bien, para poder tomar la tarea de opinar sobre una realidad que rebasa los disparates, ocurrencias, dislates, improvisaciones, de todas las obras surrealistas y su propio manifiesto de André Breton, del absurdo de Inonescu, del abstracto, del cubismo, del dadaísmo de Tzara, de la deconstrucción del tiempo y espacio de los conceptualistas, de la desesperación de los suicidas, de la temeridad de los acorralados, del abuso de los cobardes, de la cobardía de los abusadores, hay que dejar pasar un tiempo, tomarse unos jugos de otras temáticas, dormir unas siestas a la sombra de complejas reflexiones, audaces análisis incluso, pero dotados de algún sentido, de la mínima lógica, para saltar otra vez con energías renovadas al ora tibio, ora helado ora ardiente estanque de los debates sobre la realidad del país y la participación de la sociedad civil en Cuba. Y ni bien me tiro al agua, con motivo del anuncio de la reforma de la Constitución, liderada nada menos que por el demócrata y moderno dirigente Raúl Castro Ruz, e inspirada su eternizado hermano, el semi diós devorador “Guarapo Castro”, me encuentro con una novedosa curiosidad.
Movido por la curiosidad hacia los contorneos y malabares qu deberán realizar para acometer la tarea de cambiar algo de la Constitución para que en el contenido nada cambie, encontré esta curiosa novedad.
A los nuevos y a los ya clásicos disidentes, esos que se ganaron su derecho a ser reconocidos como tales enfrentando una mole de dimensiones que nadie que no haya conocido un sistema absolutista al cien por ciento puede imaginar,los están combatiendo no ya los típicos cuadros de la UJC o del PCC formados en los principios del marxismo cultural de la Escuela de Frankfurt, aunque todo hay que decirlo, cada año iban mermando n materia de sustento y sustrato técnico e incluso intelectual tras el período especial proporcional a la población en general, sino que ha tenido lugar en mi más o menos breve ausencia la germinación de unos especímenes de lo más curiosos, y aunque lo exprese sin datos, con toda probabilidad son apadrinados ya en lo económico, en lo institucional o en ambos, por los mismos que otrora salían al paso desde sus pódiums de poder verde olivo y de guayabera, barriga cervecera y tres bolígrafos en el bolsillo.
Ninguno de estos nuevos especímenes de la lucha ideológica vive en Cuba, ni come salteado, ni sabe ni supo lo que es “jalar un chivo espeso” o sea pedalear una bicicleta china sin piñón de velocidades, cuesta arriba y abajo con el buche vacío y un sol de justicia para luchar unas papas o unas cebollas, ni discute una guagua batiendo récords en los cien metros planos, ni choca con los apagones, los cortes de agua, los derrumbes de los edificios, ni mata mosquitos a dos manos por la noche que no hay ventilador ruso que los espante ni con su aire ni con su ruido, todos viven a cuerpo de rey en el exterior, para mi sorpresa, la mayoría en Estados Unidos, algunos en México, otros en Europa y todos tienen dinero a punta pala. Las nuevas "Brigadas de choque" contra la disidencia cubana, ya son Made in "Yuma".
Algunos de estos defensores de la pasta de oca y del picadillo de soya son nacidos y otros criados en el capitalismo y la democracia, también hay recientemente emigrados. Defienden la "Involución" sin tener la más remota idea de lo que hablan, ni siquiera una percepción lejana, muy por el contrario una vida henchida de opciones políticas, ideológicas, culturales de movimientos, y sobre todo, de fibras de diferentes procedencias para mantener siempre calmados, adormilados, incluso ausentes los rugidos intestinales tan presentes en las barrigas cubanas. Además hay que destacar que son portadores de una incultura supina, de un desprecio por la lectura, por el lenguaje, por la Historia, ni siquiera me refiero a su descomunal páramo de conocimientos sobre los temas que se atreven a abordar, sino acerca de todo, es como la elevación de la brutalidad en su máxima expresión, habida cuenta que el punto de encuentro para estos debates son las conocidas como "Directas" de los diversos o hegemónicos canales audiovisuales disponibles en la red. Escuché unos que ni hablan con tono cubano, una habla como una estadounidense que aprendió español hace poco, aunque intentando incurrir en cubanías como “veddá” o “po’qué” y otra hablando como una película mejicana de Cantinflas, y los hay que atacan o debaten desde sus automóviles del año con tono portorriqueño de “Nueva Yol”, lo colisiona con una característica del cubano, incluso habiendo nacido en EEUU hablan con tonalidad cubana no renuncian jamás a sus raíces identitarias en lo culinario cultural y lingüístico, como se aprecia en los casos de famosos como Andy García, María Elvira Salazar o Gloria Estefan.
Analizar las tácticas de los dinosaurios de la Involución de esperpéntico pero una vez más la maquinaria de auto conservación del sistema de represores inútiles y vagos de la isla se las ha ingeniado como cualquier parásito u holgazán para encontrar una nueva forma, nada despreciable a juzgar por su éxito, de meter cizaña, de emponzoñar, de crear divergencia y sobre todo de difamar.
Por favor queridos Eliécer, Rosa María, Yoani, Manuel, Laritza, Antúnez, Damas de Blanco en general y todos los demás, no les proporcionen la satisfacción de sus mal habidos minutos de fama para lo cual deberán descender al nivel del betún con fin de sostener un debate paupérrimo y estéril.
La silueta virtual
Una querida amiga estaba de visita en casa y en un momento que intentábamos entrar en una determinada página web, el sistema me re direccionó a otra página en la que aparecían exuberancias y voluptuosidades poco destacables por su discreción, al instante apresuré el mouse buscando abandonar tal situación embarazosa que podía revelar alguno de mis suplementos en más de una medianoche impía, acompañando la prisa con excusas típicas de mal perdedor, ya que no hacia falta explicar nada, el pescado ya estaba vendido; pero aún así es comprensible que el chorro de sangre ascendente por las mejillas, exhorte aunque sea a un tímido intento de nobleza exculpatoria.
Luego ingresamos a la página que queríamos entrar en un inicio, mientras nos reímos de como a veces aquellos auxilios binarios al llamado del "mantecado celestial", cobran vida propia y deciden presentarse según sus propios criterios y decisiones.
Más tarde mientras íbamos a un pueblo típico del campo, mi querida amiga de muy buen ver, empezó a comentarme, advirtiéndome que lo hacía sin acritud, que un amigo gay le contó que cuando quería ver una película porno para encender su cacerola, no veía películas gays, sino heterosexuales, y concluía que todos los que ven películas porno, en lugar de calentarse con la cajita que guarda los fósforos se deleitan, consciente o inconscientemente, con la imagen de los fósforos; o sea que todo aquel que le concede unos minutos al séptimo arte del desenfado, alberga un gay agazapado, perdido en el subconsciente por el batallador embutido de tendones y venas, que todo aquél que se deja llevar por esas imágenes jadeantes, cadenciosas, lujuriosas de hembras insaciables que socorren las fantasías provenientes del nido del marote, en realidad no miran la cajita, sino que miran el fósforo.
No le veía demasiado sentido a tal sentencia aunque tampoco la encontré descabellada del todo, pero en lugar de oponer mi criterio me sentí invitado a contarle como desde hacía relativamente poco, en mi edad, había descubierto una forma de satisfacción gracias a las computadoras y la red que mezclaba la comunicación con partenaires de verdad con fantasías espontáneas guardadas en los tupperware de las babas contenidas, y me di cuenta que por primera vez hablaba de esta práctica, los "pali-pajas", o "paji-palos" como los bauticé al notar que la mitad de ellos aproximadamente, eran auténticos actos sexuales llevados a cabo por dos personas, toda vez que cuando llamamos acto sexual, incluyamos también ese altísimo porcentaje de ojos cerrados, imágenes complementarias recorriendo el iris resguardado por los párpados, ora de la vecina, la suegra o la compañera de trabajo, y la otra mitad compuesta de pura fantasía y autosatisfacción.
La primera vez, como casi todo, empezó por casualidad en uno de esos chats: "te mando un beso, pero mis besos son traviesos y por más que los mande a la mejilla a veces se escapan por el cuello, el escote, o las caderas, en fin, tú discúlpalo" y luego rematando el mensajito con un precavido: "jaja", para recibir a continuación la respuesta: "jajaja"- La cama lista y el champán servido. De ahí pasó a: "como me gustaría hacerte esto por aquí" o "lo otro por allá" y del trote al galope y de ahí al desboque, dando rienda suelta a los "que rico, que sabroso, mima, papi, toma, dame" y la mar en bote.
Sin reglas, solo una sugerencia planteada por el sentido común, es mejor que los jugadores no se conozcan para permitirse imaginar el olor perfecto, el aliento, la voz, la piel y poder siempre cuadrar los atributos en cuanto a forma, textura y volumen.
El ejercicio virtual no es supletorio ni excluyente, sino complementario.
Le conté que durante la época más álgida de las refriegas virtuales fue también cuando más empujado me sentí a vivir relaciones presenciales esporádicas. Ambas con gran respeto, pero sin inhibiciones ni tupperwares que retornen cerrados a la nevera, disfrutando de ese casi único capital que la edad nos declina: saber lo que nos interesa y lo que no.
Llegamos al pueblo con la boca seca y los patitos alborotados, lo atravesamos por la calle principal y salimos tan rápido como pudimos, busqué un camino de campo mientras sentía la mano de mi amiga acariciando la exigida cremallera del jean, cada vez que podía le tocaba las piernas y mi obsesión, mi deleite, mi perdición, los senos. Aparqué debajo de un árbol, ni bien tiré del freno de manos nos enredamos en un abrazo interminable, de besos, de lenguas desaforadas, enérgicas, exploradoras labios tersos y mullidos a la vez, los cuerpos cargados de sensibilidad desde la oreja hasta al pantorrilla, desabrochamos todo lo que tenía broches o botones, sus pezones erizados en mis manos primero y de ahí a la boca y otra vez en las manos, mi miembro ya encerado por una media eyaculación dentro del pantalón en sus manos y el interior de su braguita de seda manando jugos en mis manos, mis dedos subiendo y bajando mientras los besos y la tonelada de saliva producida anunciaba la gozosa explosión y la catarata de fluidos que no demasiado tiempo después tuvo lugar en el asiento trasero, de costado, precisamente cambiando de la posición de ella encima subiendo y bajando acariciando mis muslos y testículos, poniendo sus senos en mis labios, una nalga en mi mano y entregando la entrada de su oquedad posterior a las caricias de uno de mis dedos, el más sensible, como convenciéndose de la conveniencia de abrir todas sus puertas, semi vestidos ambos, sedientos de esa apresurada y retozona corrida con todos los patitos de la cabeza saliendo disparados campo afuera. Luego nos vestimos, visitamos el pueblo y terminamos la fiesta en casa pero nunca más hablamos sobre el tema.
¿A qué universo virtual debíamos agradecer aquel desenfadado escarceo liberador, a la aparición abrupta de la paginita picante, a la interpretación transgresora de la afición por disfrutarlas o a mi revelación del lascivo jueguito binario? Fuese cual fuese su génesis virtual, terminó tan concreta, tangible y directa, como la mejor de las refriegas soñadas.
De modo que si las preferencias de repente se ven invadidas en las fantasías por sujetos y objetos extraños, bienvenidos sean, lo que no mata ni engorda, alimenta al cuchi cuchi mandarina.
San Lorenzo, de Almagro al Vaticano
Hace veinticinco años visitando Londres por primera vez, al salir de una boca de subte buscando un museo me percaté de que andaba despistado, entonces no había Google Maps ni TomTom, así que decidí parar a un viandante e incomodarlo con mi pesquisa, el buen hombre me respondió con esmero en la amabilidad y recién cuando ya me di por orientado, me preguntó ¿Perdón, de dónde es usted? -Argentino- le contesté a mi seguro servidor .
¡Ah, como Maradona!-y entonces charlamos un poco más y me recomendó más actividades que hacer por la zona.
Sonreímos mutuamente y nos despedimos estrechándonos las manos, con mucha más complicidad que rivalidad, por el fútbol y sobre todo por las tan disputadas Malvinas. Me dejó tan buen sabor en el paladar aquella experiencia, que de repente entendí la relevancia para todo pampeano mundano que representaba aquel muchacho que tras Ricardo Bochini manejaba como nadie la pelota y que lo había manifestado con meridiana claridad al mundo entero en el Mundial de México de 1986.
Hace mucho menos, el año pasado, un editor español amigo me dijo:
-¡Bueno macho, estáis casi por devolvernos la colonización, tenéis al Messías, a la reina de Holanda y al interlocutor de Dios con la humanidad!
-Sí, pero de los tres, la relevancia de uno es porque le pega de maravillas a la pelota, otra porque se casó con un príncipe, mientras el tercero es porque desde que asumió la exclusividad de la conexión con el de la barba blanca, no sólo la Iglesia y sus feligreses, sino incluso gran número de ateos y agnósticos hemos sentido que la institución son todos y cada uno de ellos, y no somos pocos los que pensamos que es una pena que algunos Papas no asuman con cuarenta años.
Se cumple un lustro de la elección del ex técnico químico, Jorge Mario Bergoglio como Papa Francisco, por el Santo de Asís, en la quinta elección, tras la renuncia de Benedicto XVI, siendo el primer Papa Jesuita y el primero del hemisferio sur. Y primer Papa simpatizante del club San Lorenzo de Almagro.
El recorrido que dieron sus pasos, los aciertos y errores a los que lo condujo su profunda conciencia humanista, conocimiento teológico y notable vocación de servicio, los aprendizajes y la concientización, comenzaron mucho tiempo atrás, en parte tomando como punto de partida las escrituras sagradas y su propia interpretación de la religión, y en gran medida también tomando como base su profundo conocimiento y particular percepción de la realidad circundante, de los problemas y las alegrías de la gente, de la vida cotidiana, el conocimiento más empírico de la de realidad más concreta, como corresponde a la tradición de los jesuitas.
En los cinco años que lleva de papado, desde el mismo inicio dio un giro de timón y fijó su residencia en la Casa de Santa María en lugar de en el habitual Palacio Apostólico, mostrando con claridad sus intenciones de no escatimar en esfuerzos a favor de los humildes, como sugiere su opción preferencial por los pobres.
En la institución más monolítica, antigua y eficaz a lo largo de la Historia tanto en sus obras de bien como en las de “nada bien”, ostenta asombrosos logros en materia de economía, finanzas, administración de la institución, comunicaciones sociales, sanidad, laicado y familia, además de tribunales eclesiásticos y derecho canónico. Trabajó concienzudamente en la transparencia del dinero vaticano, el nexo entre la misión evangelizadora y la actividad económica, la simplificación de la burocracia.
Viene destacándose especialmente en la lucha contra males execrables a los que la Iglesia no se decidía a hacer frente, como la pedofilia y los abusos sexuales sobre menores y trabaja duramente en la divulgación de la necesidad de proteger a los menores y a los seres humanos migrantes por condiciones de vida infrahumanas como el hambre y la guerra.
Pero más allá de los logros concretos y tangibles aunque no desvinculado de ellos, Bergoglio ha devuelto, tanto para la feligresía como para el resto de habitantes del orbe, la sensación de que la Iglesia no es sólo un Estado Vaticano preocupado de sus bienes patrimoniales y su capacidad de ejercer el poder. Y aunque en un inicio pudo haber sido evaluado el perfil humilde del aspirante argentino, para recuperar la cercanía de la gente común a la Iglesia que venía perdiendo progresivamente de manera preocupante, lo cierto es que ha ido más allá, ha generado una simpatía diáfana por la sinceridad de sus sentimientos por la humanidad.
Y por otro lado, lo que no es menos relevante, como ocurre con toda personalidad que cuenta en su agenda con la intención de poner en marcha cambios profundos en la conciencia a favor de los más desfavorecidos, despertó el recelo de determinados sectores del poder económico y político, tradicionalmente poco entusiastas tanto con el perfil de Francisco como con sus intenciones. Cosechando también de los extremistas de todo color y condición los menos imaginativos disparates, para los incondicionales del panteón neocon trumpista, es nada menos que "comunista", mientras que para los acólitos de Corea del Norte, Madres de Plaza de Mayo y demás sectores de la izquierda intolerante, es un ex colaborador de la dictadura.
Por eso en esta ocasión, además de la pequeña cuota de gratitud que siento al ser puesto en el mapa, tal como lo hizo Maradona, siento un plus especial de orgullo, cuando en cualquier lugar del mundo, al responder la misma pregunta que me hiciera aquel viandante inglés en Russell Square, alguien me replica:
-Argentino como el Papa
Máquinas de coser
Con motivo del próximo día de la mujer trabajadora, particularmente reivindicativo en el mundo entero.
Uno de los rasgos característicos de la primerísima sociedad post revolucionaria cubana fue la emancipación de diversos sectores sociales, parecía estarse concretando el sueño de la intelectualidad europea y latinoamericana de principios del siglo XX, obreros al poder, la creatividad sin límites, el campesinado adueñándose de la tierra, y la plena realización de la mujer en todos los terrenos sociales, mujeres milicianas, mujeres trabajadoras, la publicación de la revista “Mujeres” de alto contenido feminista, la fundación de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), el divorcio, el aborto y todo ello previo a los hippies, a la vez que los círculos intelectuales parisinos y los Beatnik de Nueva York, en el inicio de la década de los sesenta cuando el mundo casi entero era un chador para las aspiraciones de libertad de las mujeres.
Pero al igual que el resto del sueño de igualdad para todas las personas sin distinción de sexo, identidad, raza, clase social o nacionalidad, sin la más mínima discriminación, las aspiraciones feministas, cual caprichosas veleidades también se fueron “a bolina”, al tiempo que los dirigentes fueron mostrando sus intenciones de atornillarse vitaliciamente al poder y desataron un feroz período de oscurantismo y de caza de brujas, para conseguir el efecto eterno del popper de su particular erótica del poder. Cuando la revolución se convirtió en “la Involución”, con una marcada pulsión machista.
Copyright que no le pertenece al experimento cubano, generalmente las sociedades están construidas desde la masculinidad incluso aun más que desde el machismo. Desde el simple croquis de una casa, un barrio, una calle, un revólver o una máquina de coser, concebidos desde una percepción fálica en lo estético y su esencia..
El comandante de aquella primerísima experiencia revolucionaria Ernesto “Che” Guevara, si bien bajo un prisma actual más o menos sofisticado se consideraría machista, ya que en sus convocatoritas o arengas en el fragor del combate, usaba a menudo la exhortación a la virilidad, a la hombría, pero más allá de las consideraciones sobre su accionar guerrillero e incluso ideológico, lo cierto es que en el universo de los hechos, se conducía de manera muy distinta a la percepción general hacia las mujeres en el prisma de los varones de su tiempo.
Desde muy joven en su casa tuvo la oportunidad de ver como su madre fue una mujer militante, feminista de hecho, rebelde, culta, montaba a caballo y nadaba mejor que la mayoría de los hombres, fumaba, usaba el pelo corto a lo garzón, era precisa en tiro al blanco con armas largas y cortas, y lo más importante que vio el comandante Ernesto desde chiquito, fue que su madre era con diferencia, tan o más temeraria que su padre, aun cuando este era todo un aventurero. También tenía dos hermanas portadoras de un carácter, determinación e independencia fuera de lo común, ambas se hicieron arquitectas como el padre, aunque como en todas las casas de la época, en la práctica, tanto en esa casa como en las de alrededor, las decisiones finales seguían siendo cosas de hombres y las vajillas y trapos aunque de mujeres aunque fuesen del servicio doméstico.
En este terreno como en varios otros él era de la convicción que cualquier grado de praxis convenía con creces que el mejor de los proselitismos. Así lo atestigua la realidad, las mujeres que tuvo Ernesto como parejas fueron mujeres de carácter fuerte, inteligentes, tendientes a la independencia no negociada, compañeras en un sentido integral, de diferentes estilos a lo largo de su vida y acorde a sus cambios pero con un rasgo común: no eran ayudantes y mucho menos sirvientes, sino que le aportaron formación. Ya fuese desde su inseparable amiga Tita Infante con quien compartía los aprendizajes de filosofía y literatura, la exiliada española Carmen González Aguilar, Carmen “ Chichina” Ferreyra quien era cualquier cosa menos una mujer sumisa, su primera esposa, compañera de lucha y su maestra en militancia, madre de primera hija, Hilda Gadea, su primera compañera en la Sierra Maestra la campesina Zoila Rodríguez, de un gran valor y que le aportó conocimientos de la medicina popular, su segunda esposa y madre de cuatro hijos Aleida March, mujer de valor procedente de la lucha clandestina contra el régimen de Batista, así como la valerosa Tamara Bunke, conocida como Tania la Guerrillera, quien cayera en combate en Bolivia, por quien Ernesto sintiera una gran admiración y no poca atracción.
Ninguna de ellas destacadas como cocineras ni como cosedoras de calcetines.
Pero Ernesto Guevara partió a morir en Bolivia, en parte obedeciendo sus impulsos justicieros, en parte expelido por la avaricia de los intereses personales de sus ex compañeros, y en buena parte en la huida de las chimeneas hogareñas, donde se puede conciliar el sueño más placentero pero difícilmente provocar la fascinación de Dulcinea y la caricia de la mano materna al cráneo del hijo pródigo en su eterno vagar.
El vicio del poder de la cúpula cubana después de más de cincuenta años, sepultó lapidariamente toda intención inicial de aquellos sueños de reformas de los reflejos retrógrados de la sociedad que le precedía.
El sitio más propicio para la metamorfosis de la sociedad, el contorno más adecuado para toda revolución evolutiva, se reduce y a la vez eleva a uno mismo y su entorno. Si no podemos educar ni modificar nuestros más primitivos impulsos en el reducto de ese ineludible ámbito
¿Qué experiencia y autoridad moral se supone nos asistiría en su aplicación a gran escala?
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