La penúltima parada
El lugar era sórdido, lúgubre, tenía aspecto de terminal, de última parada.
El chileno que se acercó con el plato coronado por una montaña de cocaína, tenía más anillas que un pino de los Apalaches, más arrugas que el mismísimo Barrabás, llevaba más tiempo haciendo el mal que la memoria de diez elefantes. había pagado con cárcel en Hamburgo y en su Chile natal, se enroló en un buque mercante y cuentan que tiró a uno por la borda, nunca pudieron acusarlo pero todos sabían que había sido él.
Ella era un encanto, frágil en apariencia, joven, de piel suave, recién llegada de un sol que no quema, de un agua que no resfría, de la gruta de los elegidos.
Con respecto a mi es mas difícil decir, yo no sé que era ni que parecía ser, no obstante ahí estaba, vivo, impertérrito ante la capacidad de resistencia, sin futuro ni pasado, sin bolso, sin párpados, sin tiempo que perder.
El ex marinero, ex presidiario y ex presunto homicida chileno, se nos acercó y me ofreció como era más o menos habitual unos tiritos de lo que su plato sostenía. Ella se nos quedó mirando a ambos, desapareció su virginidad y de muy adentro expelió la voz de una torre firme.
-No queremos , gracias- me miró y agregó- esta vez no.
De repente sentí intensas ganas de hacerle el amor, no de poseerla con recios embates garchariles, sino de desprender ese que se yo que llevaba atascado, adormecido, bloqueado en el resguardo de una pose de cierta fiereza más o menos poco creíble, me dieron ganas de acariciarla suspirando hasta llegar a una eyaculación más terrenal que cósmica. Pero me tomó por el brazo para bajar la escalera de aquel antro, y sumergirnos en la calle empedrada de San Telmo, hasta encontrar el primer café que invitaba a una pareja modélica a sentarse. Dejando atrás esos bares que eran la prolongación del plato del chileno o del toilette del tugurio, donde una vez, al cerrar la puerta, mecanismo con que se encendía la luz, una brillante, oscura, enorme rata aterrorizada empezó correr de un lado a otro de aquellos dos metros por dos sin encontrar salida, hasta que, aterrorizado yo también a mi vez, conseguí abrir la puerta antes que decidiese morder mis piernas flacas sostenidas por aquellas modestas raciones de mortadela, patys y alfajores baratos.
Me dijo- Eres un diamante en bruto, pero si no dejas eso no podemos seguir, ahora bien, si decides dejarlo siempre estaré a tu lado- esas palabras fueron mágicas, porque ni siquiera los mejores mentirosos pueden decirlas sin titubear, es imposible mentir con algo así, es casi imposible decir algo así.
Todavía me quedarían años de sostenerme a las baldosas henchido de espirituosos para asegurarme de que no caer más allá del suelo, pero tiré por la ventanilla de mi cuarto hsta la última mota de talco de luna que me quedaba en la mesita de luz y sentí una paz extraña en mi pecho: se acabó.
Me di cuenta por primera vez de que incluso yo, tenía limites y que en cualquier momento la pelada de la guadaña podría girarse de repente, clavar su mirada en mis ojos y señalar con su falange huesuda ese camino entre temido y enigmático que todo curioso poco amante del equilibrio ha tenido entre sus ensoñaciones.
La última vez que supe de aquel chileno, lo estaban esperando en un bar de música para debatir con énfasis acerca de algún serio malentendido, tras lo cual decidió abandonar la ciudad. Más o menos por esos días fue la última vez que vi aquella calle plagada de posibles papeles plateados entre los adoquines, de gatos portadores del alma de los viejos guapos que peleaban a cuchillo con un pie atado al de su contrincante, aquel templo de la pisada nocturna, y de ahí en más, viví mis mejores años simulando que protegía a aquella mujer para poder ser el protegido, y las mañanas, las caricias y la promesa cumplida me hicieron mejor persona.
Hoy miro sin rencor el pasado, hoy recuerdo otras promesas y otros esfuerzos y me siento afortunado, el torrente que me embargó desde aquella torre, regresa cuando es menester como un bumerán, como las buenas y las malas acciones.
Sí, costó, pero valió la pena.
Perdón
Fui un buen niño, mis viejos no me dieron bola y terminé acumulando amarguras, gargantas rígidas, lágrimas secas, charlas con una audiencia sorda y con mi oso decapitado.
Cobré esa factura a quienes no lo merecían, a quienes se habían acercado para aligerarme el peso, perfumar el paso y sacar del pozo.
A menudo fui manipulador, vil, ingrato, con quienes me brindaron el lomo y por suerte tuve la oportunidad de pagar caro, por suerte dejé un rastro de dolor silencioso, una bolsa con aquello que jamás había ganado, y vómitos de hiel y rencor. Por suerte pude sentir que de adulto me equivoqué, y que de niño seguía allí agazapado, aturdido por la luz y el desamor y pude correr a asistirme, a hidratarme antes del último parpadeo.
Por suerte pedí perdón, devolví abrigo y acallé el grito.
Pero no debo ni quiero olvidar que el herido, hiere, me temo y le temo al abandono y a las formas engañosas del afecto y le temo al brillo de la luz y al calor.
Mira a ese crío, dale un poco de paz, hazle un chiste y dile adiós.
El camino vuelve a ser virgen
Cara y Cruz: la misma moneda.
La alegría y la tristeza son circunstanciales, caprichosas, químicas, alternativas
Pero hoy ocurrió algo que consiguió entristecerme.
Una persona conocida de las redes sociales, con la cual simpaticé al entrar en contacto con su historia y ella conmigo al saber sobre la mía y nuestros puntos de vista coincidentes acerca de la dictadura cubana, hoy me escribió para decirme que me borraría de amigo, porque no quiere que en su muro aparezcan historias de amigos suyos que aprecian al ex presidente Barack Obama.
Me entristeció por partida doble, primero porque ella me conoció en persona en la Casa Bacaradí nada menos, presentando un libro con un amigo intimo ex preso político cubano, con el afecto de muchos luchadores por la libertad de Cuba, y conversamos, se llevó mi libro, y hasta donde yo creía, ingenuo eterno al fin y al cabo, habíamos simpatizado personalmente.
Pero más aún lo lamento porque pensé que incluso estábamos en un mismo barco en contra de cualquier intolerancia, en aquel instante representado en la revolución cubana, está pasándome últimamente con mucha personas, estoy descubriendo que no están a favor de la Democracia, en favor del civismo, en contra del autoritarismo y el pensamiento monolítico como decían, sino que son exactamente iguales, idénticos a los que disfrazaron su intransigencia con la palabra "comunista" en la isla hace ya sesenta años, albergan el mismo tipo de odio, sólo que desde la acera opuesta, sin darse cuenta que hacer esto precisamente perpetúa el juego.
Pero no es ya que odien a los comandantes, cosa que podría entenderse, sino a un Presidente del país que los acogió, que lso albergó y les dio posibilidades que nadie les dio, y que consideren enemigo todo aquel que simpatice con ese presidente, los cuales, siento anunciarles, son la mayoría de los norteamericanos.
Desde que asumió el actual Presidente de EEUU he tenido la desdicha de constatar que este caso no es un caso aislado, que Fidel Guarapo Castro inoculó el odio entre cubanos., o la necesidad de construirse en torno y en base al odio al prójimo, en la imposibilidad de la convivencia, en la perpetuación de la intolerancia y en la guerra a la concordia.
No diré el nombre de la persona porque no es mi estilo en primera, y después porque la considero alguien valioso, me decepcionó profundamente, pero el mundo, ni la verdad, empiezan ni terminan donde yo dictamino, así que respeto su punto de vista, aunque no respete el mío.
Pero sí quiero apuntar una cosa, desde muy temprana edad tuve inconvenientes con la familia y con las autoridades cubanas que me atendían, por mi inclinación a admirar aspectos progresistas de los EEUU, Inglaterra y Francia, como el rock, el hipismo, los blues jeans, la libertad individual, el arte, el jazz, el blues, el derecho de expresión, la convivencia, desde los dieciséis años llevaba una mancha en el Expediente Escolar Acumulativo: "Diversionismo Ideológico", por esta devoción a la Libertad , y me sorprende que son esos precisamente los valores que estos individuos, a la sazón convertidos en una masa informe, detestan de los Estados Unidos de América.
El cubano se ha mostrado inmune a la democracia ya sea en diez, veinte, treinta incluso medio siglo viviendo en su sistema.
No han aprendido nada de lo fundamental de la diversidad, y la tristeza es pensar que con ese material, más el intolerable de la Isla, habrá que contar cuando los vientos llamen a construir una nueva sociedad.
¿Nueva?.....mejor dicho a retornar a nuestro sempiterno círculo vicioso.
PD: Lo mas fácil para mi sería pedirle a todo aquel que se sienta identificado con esa persona que me borre de sus contactos, y de ese modo yo podría construirme también en base al antagonismo, pero en su lugar les pido que intenten reponerse a sus propios prejuicios, como yo hago cada día con los míos, que son extensos y antiguos, pero ni infinitos, ni eternos.
London Bridge is falling down
Me resulta curioso que con motivo de la Copa del Mundo de fútbol, mucha gente quiere que pierdan los ingleses, y cuando les pregunto el por qué, me dicen porque fueron y son unos piratas absolutos.
Resulta llamativo porque fueron ellos quienes inventaron este deporte y casi todos los de equipo, además de haber traído a la modernidad el atletismo nacido en la antigua Grecia, de haber inventado casi todos los juegos de mesa y sobremesa, haber revivido el teatro, haber dejado una inmensa obra poética, literaria, novelística, cuentística, ensayista, de viajes, de ciencia ficción, humanista, revisionista de la religión, de la monarquía, de sociedad con la revolución industrial, pioneros en feminismo, en luchas obreras, sindical, de minería, estudiantil, de las clases bajas y medias, marinería, buen humor, ese cine tan necesario como maravilloso y ese rock y sus reminiscencias y destellos socioculturales sin el cual no podríamos imaginar como habría sido nuestra vida.
Ah, y sí, como no, también aportaron toda esa iconografía épica del pirata de pata de palo y bandera de calaveras y huesos cruzados.
En las tres culturas que me conforman, Argentina Cuba y España se mira a Inglaterra con el recelo y la desconfianza que se le suele guardar a los vencedores.
España sufrió algunas duras derrota contra los ingleses difíciles de asimilar, una de ellas en la larga guerra comenzó con el plan de Felipe II de invadir Inglaterra desde el paso Calais con la Armada Invencible, otra memorable es la victoria de la armada británica frente a la coalición franco española en el cabo de Trafalgar y no es menor la espina que dejó la pérdida de Gibraltar en la Guerra de Sucesión y la posterior entrega a Gran Bretaña pactada en el Tratado de Utrecht; aunque en el famoso peñón, todos los Sánchez y Gutiérrez votan una y otra vez por ser británicos ¿quién se alejaría por propia voluntad de la libra esterlina? .
En Argentina, siendo el país de habla hispana que más influencia inglesa tuvo, ya que buscó que la Corona británica fuese su protectora ante la posibilidad de represalias españolas en tiempos de una temprana Independencia, ello legó a través de la implantación de un telúrico capitalismo de las Pampas, ferrocarril, industria, la adopción de deportes como Polo y rugby, además de este fútbol de rabiosa actualidad, tenis, y muchas costumbres del campo en las clases dominantes; sin embargo en el siglo pasado se pusieron a jugar a patriotas contra la Royal Navy para recuperar unos peñascos en el Atlántico Sur y como casi siempre, ganaron los de la tierra de los Eng, que llevaban al frente de la tropa a un principe Windsor mientras que del lado argentino, con la honrosa salvedad de la aviación, sólo enviaron morir a los soldaditos pésimamente mal pertrechados; generales y comandantes se quedaron en casita al lado de la chimenea.
Huelga decir que en el caso de las Malvinas o Falklands también todos los habitantes votan ser británicos, con la curiosa excepción de un beodo parroquiano fijo del único pub de Port Stanley que votó ser argentino, probablemente como réplica a la pésima relación calidad-precio del ale y el whisky importados de ultramar.
Y en el caso de Cuba, primer país en tomar contacto con la bravura de Hawking y su primo Francis Drake que más tarde participaron en las batallas contra la Armada Invencible, también conoció antes que los otros tres la determinación de la Royal Navy. La Habana fue tomada por los ingleses y permanecieron en ella dos años, cosa que les permitió presionar a la corona española para cambiarla por Florida y un buen pedazo de lo que hoy es EEUU.
De todos modos, la desconfianza al enemigo inglés en estos tres países es sólo una burda pretensión, la realidad permite ver con mucha más nitidez una clara fascinación, En España los británicos cuentan con los mejores lugares en los sitios más paradisíacos de las mejores islas, los nacionales parecen nativos sirviéndolos, la policía les permite todo tipo de desórdenes e incluso delitos por los que a un nacional se los metería preso,
En Argentina todo lo que fuese la tradición aristocrática inglesa tuvo una cálida bienvenida en la tosca pero transparente clase terrateniente pampeana, se adoptaron toros Hereford con doma inglesa, backgammon y polo, rugby y roast beef y se mezclaron con el gaucho, sus espacios infinitos y sus eternas soledades, y a cambio de más plata que la que había en la montaña del Potosí, se les cedió gustosamente el sur para sus ovejas, sus lanas y vacas y la ciudad para el ferrocarril, subterráneo, arquitectura, el fútbol y los mataderos.
Y en el caso de Cuba, es de suponer que en su fuero más íntimo, a menudo los capitalinos, a la luz de un mechón a merced del revolucionario apagón cotidiano, se preguntarán:
-Coño, si se hubiesen quedado con La Habana ¿cómo estaríamos hoy? ¿seríamos Australia o Jamaica? ¿Habrían conseguido Guarapo y sus barbas llegar más acá de Camagüey?
Guevara vs. Guevara 4
En esta ocasión hablamos de las Revoluciones y dictaduras comunistas en China y Vietnam en la mitad, y en la segunda mitad debate sobre si la sociedad natural, inherente al ser humano actual, con este grado de desarrollo emocional y social, es el socialismo y sus vertientes o el capitalismo y sucedáneos.
Guevara vs. Guevara 3
Ya le enseñé a mi hijo a lo largo de los años y parece que ahora me toca a mi aprender.
Me dijo:
-¿Sabías que en 1913 en el mismo kilómetro cuadrado vienés, vivieron Hitler, Trotsky, Tito, Stalin y Freud?
-No- no lo sabía.
¡Y lo que me falta por no saber!
Aquí va el último Guevara vs. Guevara tratando las similitudes casuales o causales, coincidentes o procuradas, de Hitler y Stalin.
Guevara vs. Guevara 2
Segunda parte de las conversaciones de Martin & Martín sobre el papel de la mujer en la teoría y en la práctica en la URSS y demás países del segundo mundo.
Yumisleidis Smith
A todos mis queridos amigos cubanos que están aplaudiendo la diáspora más cercana al corte hitleriano que una democracia probada se puede permitir, con inmigrantes y sus niños que no tuvieron la “suerte” de ser gobernados por un comunista como Fidel Guarapo Castro en sus países de origen, para que EEUU les diese un exquisito trato de favor a merced de la Guerra Fría, les quiero dar una idea sustancialmente mejor.
Háganse notar más por los WASP, los red neck, el KKK, escriban, vociferen, llenen de grafitis las ciudades pidiendo que cuelguen, quemen, descuarticen en la plaza pública a todos esos sucios latinoamericanos comedores de yuca, de arroz, de frijoles, de porquerías repletas de azúcar, bebedores de cerveza, de ron, de tequila, bailadores de ritmos salvajes, selváticos, de gestos groseros, soeces, portadores de barrigas obscenas llenas de grasa resultado de su previa acumulación de hambre en el ADN y de gula en el hipotálamo.
Y puede que subiendo así la parada, mostrándose lo más insensible, basura y repulsivos que puedan, es posible aunque no probable, que los norteamericanos de ojos azules, aunque sea por misericordia y lástima los incluyan en algún sub sector de su bando, y hasta quizás les concedan el honor, el incomparable privilegio de llamarse Smith o Taylor, o sea herreros y sastres, nada de pasarse y pedir apellidos nobles, pero piénsenlo bien: aunque les cediesen el privilegio de llamarse "moco" en inglés ¡Estaría cumplido el mayor sueño!
Exijan la pira y la picota para todo inmigrante, eso sí, quédense en el sur de La Florida, porque si sacan un pie de ahí no hay tarjeta verde, permiso de estancia, pasaporte ni dios devorador que los vaya a salvar de que esos mismos WASP (White Anglo Saxon Protestant), persuadidos por vuestras encendidas proclamas, terminen por colgar, quemar y ahogar a todo Yusnaby y Yumisleisis como a sus primos Gómez; no esperen de quienes creen que Islandia está en la Antártida que hagan distinciones imperceptibles casi hasta para Babalú Ayé, ellos sólo buscarán a los de piel marrón y grasosa, que hablan manoteando con sonidos guturales, escuchan zurullos y se mueven como orangutanes, botan el doble nueve con fiereza o se pegan al grito de !tres mil y más murieron! , visten indumentaria de payaso, portan estatura de chimpancé, e ingieren sancocho con arroz como condenado a muerte.
Regla de imprescindible cumplimiento: no salir de Miami, ya que no les pedirán identificación antes del linchamiento y jamás se enterarán de la reciente concesión de su rebautizo como Smith o Lowell. Porque el cubano, y eso hay que ponerlo en valor, tiene orgullo, y al revés del resto de centroamericanos que en segunda generación se llaman Peter Gómez, el cubano se rebautiza con el nombre en castellano y el apellido británico, tal como sugiere su reminiscencia anglosajona del año 1762 en el reino de Cumberland.
¿Será que el terrible desprecio al que sometió a su pueblo la abominable cúpula de la "Involución cubana", privilegiando a cualquier extranjero sobre todo ciudadano cubano no pariente de dirigentes, habrá germinado en reproducir hoy allí donde estén y puedan mediante cualquier ficción o estratagema, el mismo odio contra los más débiles?
Guevara vs. Guevara
Dos generaciones de una familia que ha pasado por varias situaciones socioeconómicas y de indebida ideológica.
Unas generaciones atrás Guevara terratenientes, desde luego explotadores, dos generaciones antes que yo ya una burguesía iluminada y afrancesada, la que me precede caracterizada por comunistas de la A a la Z, mi tío, mi padre mi tía Celia, la mía donde destacamos dos integrantes disidentes con el proyecto revolucionario trasformado en "robolucionario" o "involucionarlo" y por último mi hijo de quince años y mi sobrino Javier, nuevamente marxistas, con nuevos bríos, mucha lectura, ilusión y por supuesto un alto grado de inocencia.
Nuevo canal de youtube para que el millennial de mi hijo canalice sus ya vastos conocimientos.
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