¡Felices fiestas de los Grandes Almacenes!
Bajé con la bolsita de la compra doblada dentro de mi abrigo, con el fin de proveer mi alacena y nevera, con una barra de pan, algo de mantequilla, ensalada, un par de manzanas, jugo de naranja y un pomelo. Nada más.
Escogí cada alimento entre la muchedumbre apelotonada en los pasillos con sus carritos hinchados de productos más que para festejar el nacimiento de Odín, Jesús o Barrabás parecía que para despedir la vida ante la inminencia del Fin de los Tiempos. Conseguí hacerme con la última Coca Cola cero de azúcar y cero de cafeína, metiendo primero la mano entre una masa informe, luego al ver que no llegaba y quedaban dos botellas metí el brazo hasta el hombro quedando apoyado totalmente sobre las asentaderas de una dama oronda y ni aún arriesgando mi buen nombre ante la señora y su plebe conseguía llegar a mi objetivo, así que tuve que sumergirme entre los cuerpos inflados de pre turrones, pre cenas, pre almuerzos, tapeos, meriendas, piscolabis, desayunos opíparos, apoyé la bolsa en una góndola vacía, arrasada, desierta de catástrofe y hambrienta, y me sumergí entre adiposidades bufandas abrigos carritos, corderos, besugos, gambas a tres veces su precio habitual y tras dejar atrás la calva de un señor bajito, las enormes tetas de una anciana guerrera, barrigas y más barrigas, llegué intacto aunque sobado a la estantería de mi elixir imperialista y ¡Voilá! cogí la última botella por el cuello, pero no podía despegarla y me percaté que un flaco, el único flaco en el universo entonces, tiraba de la misma botella por la parte posterior, acaso gracias a ello no hubo que discutir porque la presión de los dedos que me permitió el delgado diámetro que yo sostenía era susceptiblemente mayor que la presión que a duras penas conseguía imprimir el único flaco de diciembre alrededor del culo de la botella.
Me abracé al recipiente y regresé a mi bolsa flotando entre carne recubierta de ropa y grasa.
Cuando llegué a la cola para pagar, vi que era tan larga y yo estaba tan agotado, que aún cuando conseguir cada artículo me había supuesto un derroche de creatividad y ejercicios innovadores, decidí desistir del intento de competir con semejantes manadas para lograr abonar mis delicias.
Eso sí, cuando vi una tromba en forma de tsunami humano entrando por la puerta automática, saqué todos los productos y los puse en una góndola semi vacía, nada de ubicarlos en sus sitios.
Huí despavorido y le compré la Coca Cola con cafeína a la tienda "carera" de las papas fritas para desprevenidos en la vía principalis, y por lo menos llegué a tiempo para terminar de ver mi serie favorita.
Tras este episodio se me ocurrió que para las próximas fiestas de "Los Grandes Almacenes" podríamos ganar todos si los empleadores en general, transfiriesen las pagas dobles de los trabajadores de diciembre, directamente a los grandes almacenes, por ejemplo: un 50% a E.C.I. un 20% para Inditex, un 20% para Carrefour, y el 10% restante para el resto de cadenas, y que a los trabajadores los empresarios los colmasen de baratijas, corderos y pescados carísimos y entonces todos saldríamos ganando.
El trabajador no debería gastar horas reptando de tienda en tienda, el empresario soltaría menos por más, los grandes almacenes ahorrarían en sueldos a dependientes y finalmente, aquellos que sólo queremos una barra de pan, mantequilla, ensalada, un par de manzanas, jugo de naranja, un pomelo y que tal vez, a última hora le sumemos un refresco light sin cafeína, saltaríamos de alegría aunque echásemos de menos ese candoroso magreo ocasional entre góndolas.
Bueno ¡Felices Fiestas de los Grandes Almacenes!
¿Por qué no viene Ernesto?
La Revolución había entrado en ese impasse en que hasta las parejas incurren pasado el fulgor inicial, el fragor de sofás y camas. Enfrentaba dilemas acerca de los caminos a tomar para dejar atrás la isla Utopía y concentrarse en el rigor de las asperezas que conforman la realidad. El adiós a la inocencia y la incógnita de los nuevos horizontes, ya no habría más besos apasionados bajo el farol ni lencería destrozada a dentelladas.
Había llegado el momento del frío con la helada URSS observando. El Che años atrás había intimado con Fidel en el centro de la ilusión mesiánica, dando cauce a la lava del volcán interior en una actividad más riesgosa que la escritura, que la observación, que el alpinismo, que la aviación y el rugby, la subversión del mundo a través de la voluntad.
Anduvieron caminos paralelos, con luz propia, aunque de distintas fuentes. Ernesto asumió el liderazgo de Fidel, pero no dejó de apuntar a cada paso del camino las ideas que le parecían más apropiadas para construir la liberté, égalité y fraternité americana y criticar aquellas que colisionaban con sus fabulaciones iniciales.
Llegó el triunfo con la erótica del poder, el gozo del amor incondicional; eran precursores de la estética rock, barbudos, pelos largos y poco aseados, lumpen, rebeldes y desobedientes, educados en buenos colegios, con ideales altruistas; les faltaba la música, el hedonismo y el amor declarado a Baco; les sobraba la pólvora, la invasión de la voluntad y exceso de testosterona, pero enamoraban. A continuación enfrentaron la meseta que sucede al clímax como peor pudieron.
Fidel, desaforado, enloqueció contra quienes le hacían sombra y le recordaban que el proyecto era inclusivo, democrático; Ernesto no se limitó a obedecer a su comandante desde el paredón, la economía o el trabajo voluntario. El romance ya era rutina, sobraban barrigas aburguesadas y faltaba el estruendo de la pólvora, el bálsamo a nuevos campos poblados de injusticias como excusa para el adiós y un nuevo amor.
Nacido para que su asma lo empujase hacia adelante con temeridad, solo Goethe, Verlaine, Luis Felipe y Sartre podrían entender su agobio.
La satisfacción, como en la Utopía de Tomás Moro, era improbable, como la creatividad en el arte antes de ser traicionada por el punto final, por la última pincelada, el descanso del cincel, cuando reniega de su capacidad transformadora y se convierte en pieza.
El Che, como la Pietá Rondanini de Miguel Ángel quedó en el limbo de lo imposible, encima de la cresta de la ola, frente al viento, en el punto más alto que el mar concede, no llegó a desaparecer entre espuma y remolinos como Fidel y el agua, tan sabiosy adaptables.
Pero desde el corazón de África, la hoguera dio paso a un páramo; acababa de perder a su madre en su lejana Argentina ¿cómo mantener encendido el motor? ella se había ido con dolores terribles sin derramar ni una lágrima, su única súplica fue repetitiva:
-¿Por qué no viene Ernestito? Nadie sabía donde estaba aunque sabían que ya no estaba en Cuba y no querían decirle para no preocuparla.
Pasó a otra dimensión de la existencia en la misma fecha del cumpleaños de sus otros dos hijos varones, que estaban presentes a los lados de la cama, y a ala vez tan ausentes para Celia como lo estaba Ernesto.
La URSS ya no era bolchevique, Fidel ya no era rebelde y su motor requería nuevo combustible para otro camino; el retorno a la nada, la última estocada del templario, el último galope a lomos de Rocinante al encuentro del molino y de Dulcinea. La ternura del guerrero antes de enterrar la espada.
Su imagen perpetuada en afiches de la izquierda y más tarde en jóvenes deseosos de ejemplos de coherencia, en tatuajes, camisetas y billeteras, junto a Marley, Lennon o Hendrix, con el ansia intacta
Finalmente, el arribo a Utopía.
El Rock de la Prisión
Por menos que la letra de la canción Doo Doo Doo (Heartbreaker) de The Rolling Stones. un grupo de doce raperos hoy en España fue condenado a dos años de prisión.
Condenados a dos años más un día de reclusión en una cárcel, importante lo de más un día, ya que aproxima la posibilidad de hacer efectiva la pena en prisión y que no sea conmutada como en la mayoría de los casos en que se es condenado a dos años; no obstante, de todos modos dos años de condena en el país donde políticos que se han pasado lustros en un alto cargo ideando como robar cada día más dinero del erario público, están en la calle o en suntuosos yates y exclusivas pistas de esquí esperando la sentencia de un juicio que nunca llega a puerto.
Donde los policías que han declarado su firme convicción de que hay que ocasionar un suplicio hasta la muerte a la Alcaldesa de Madrid, a electos dirigentes políticos de este país, a todos “los negros”, “los moros” y los progresistas, están sueltos en la calle.
Donde los extremistas que golpearon a destacados demócratas asistentes a un acto en la librería Blanquerna, ya condenados, pasean ufanos por la calle, aterrorizando por supuesto a todo progresista que se crucen.
Quienes golpean cada día a mendigos sin hogar, africanos subsaharianos vendedores ambulantes, beréberes que entran de forma ilegal, y un variado etcétera de seres humanos desafortunados, que en cualquier alma mínimamente piadosa sólo despertarían misericordia, están aguardando una medalla. Sin hacer mención a los impunes mensajes de odio que reciben periódicamente figuras públicas que no pertenecen a la derecha ni a la ultraderecha, sin que ningún fiscal actúe ni de oficio ni siquiera a partir de las denuncias de los afectados.
Mientras tanto, titiriteros, “tuiteros”, cómicos, juglares, bardos, trovadores de la ciudad son apresados, procesados, condenados nada menos que a prisión, o a multas de sumas de dinero lo suficiente abultadas como para, en una sociedad pautada por el pavor a no tener dinero, infundir aún más miedo que las rejas.
La finalidad no es la crítica vacía, sino movilizar conciencias, debemos detener el deterioro de la Democracia, hay que defender nuestro modo de vida e impedir el vertiginoso retroceso que está sufriendo nuestra sociedad a razón de la indulgencia y las anacrónicas leyes promovidas y aprobadas por actual gobierno.
Millones de personas en el mundo sufren cárcel, torturas, muerte, para soñar con poder cambiar su destino, nosotros podemos hacerlo votando, tomemos conciencia de que lo nuestro debemos defenderlo nosotros, nadie vendrá a salvarnos.
Por una vez preguntémonos antes de votar ¿Es acertada la elección del zorro para cuidar a la gallina?
Los Rolling Stones por esta letra, por por Sympathy for the Devil y por Street Fighting Man, Jimi Hendrix por Hey Joe, The Beatles por Happiness is a warm gun, Kiss por casi toda su discografía, como el difunto Frank Zappa e Iggy Pop, y la casi totalidad de músicos de punk ingleses y de rap norteamericano, o cualquier mención de los grupos de funk a Black Panthers, sin necesidad de irse tan lejos el Rock Radical Vasco "RRV" la Polla Récords, programas de TV como la Bola de Cristal, la Alaska y el Carbonell de aquella época, toda la Movida Madrileña y la TV de Pilar Miró en la España de hoy, guardando proporcionalidad con los raperos, irían todos juntos de cabeza a la trena a cantar el Rock de cárcel de Elvis Presley.
Fragmento de Doo Doo Doo (Heartbreaker) de The Rolling Stones
“La policía en la ciudad de New York
perseguía un tipo por el parque
un caso de identidad errónea
le metieron una bala en el corazón
rompe corazones con tu revolver
Voy a destruir tu mundo
romper corazones con tu revolver
voy hacer pedazos tu mundo ..”
Doo Doo Doo (Heartbreaker)
Todos con Elvis a cantar al "Trullo"
Reykjavik
Dos cosas maravillosas de Islandia son su frío con sus paisajes y su gente.
Semejante frío en diferentes tonos del blanco dan la sensación a quien no pertenece a esta temperatura, de que despedir la vida en medio de un paisaje así sería la menos terrible manera de dejarla, tendría algo de gentil, de mullido, de pacífico, de rictus en orgasmo y de semblante eternamente plácido. Para los naturales de este camino entre navajas de hielo esos filos cortantes son precisamente la constancia de la vida, y los significantes están entre la multitud de tonos del blanco que puede aglutinar el horizonte.
La gente como generalmente se muestran los escandinavos, prestos a ayudar pero no invasivos, sonrientes sin exceso, mirones pero no molestos, hieráticos pero colmados se fuego por dentro como el suelo de su tierra plagado de géiseres. Gente de paz que descienden más de granjeros que de guerreros vikingos, paganos, cristianos, luteranos, ateos, libres como el viento de la isla y así mismo condenados a una mirada limpia, directa, estricta, punzante y determinada.
Dos cosas no tan buenas a primera vista, el olor del agua potable y los precios.
Al abrir la ducha por primera vez pensé que me habían dado una habitación con la tubería averiada y conectada con una avería de otra tubería menos higiénica. Olía a mil demonios de los cuales novecientos noventa nueve no se habían duchado en el milenio que hace que Erik el Rojo puso pie en la isla.
Por Tutatis, por Babalú, Meu deus do Ceu...¡Que peste!
Llamé a recepción antes de enjabonarme con mi toalla alrededor del cuello y mi hacha reducida a un ínfimo picahielos a causa de fresquito reykjaviqueño, la chica de recepción, que de haber querido habría tardado medio segundo en devolver el aspecto temible a mi hacha, me hizo una revelación:
¡Lejos de ser un desagüe mi ducha emanaba agua bendita!
Resultó ser que el agua islandesa huele a rayos encendidos, a cáspita, recórcholis y mil centellas, pero a merced de una inmejorable razón, baby, las algas las sales la vida en descomposición en sus moléculas proporcionan un rejuvenecedor natural para la piel, para las afecciones de mucosas de respiración, y por qué no, se me ocurrió pensar pero jamás preguntar a la alentadora recepcionista, también esas algas funcionarían como eficaces herreras del hacha.
Los precios, ah, que maravilla, creía haberlo visto todo en Noruega, creía que jamás, ni siquiera en los confines de la Vía Láctea, más allá de Andromeda donde los soles congelados se dan la mano con las hadas del infierno podría ver semejantes precios. Me faltaba darme un saltito hasta aquí, y después de esto no quiero saber lo que puede ser una Coca Cola en Nuuk, capital de Groenlandia, donde Erik, el mismo Rojo dijo que era Verde Landia para no desanimar a las tripulaciones de vikingos que embarcó a ese intestino del más granado de los recórcholis. Pero a la espera de tocar costa de Nuuk jamás había imaginado semejante maravilla en forma de etiqueta en los productos, desde la más temida colgando de los ponchos de lana de oveja islandesa hasta las más tímidas etiquetas de los zumitos, botellitas de agua mineral que no bajan en supermercados de tres euros, la pequeña. Eso sí, agua agua.
Uno de los secretos que hace tan maravilloso poder volar sobre la explosión de los números jamás seguidos de un punto hasta superadas las cinco cifras inscritos ( e inscritas) en las etiquetas de precios es que proporcionan la misma paz que el hielo eterno, sabes que no sufrirás pagando por ello, el bolsillo del gaucho sureño en tales circunstancias goza de una inmunidad tal que lo dota de un áurea propia de multimillonario.
Pero así como no todo es peste esperando la catarata de la ducha, no todo es ruina y llanto con los precios de Reykjavik, no señor, a llorar a la funeraria. En las afueras de una taberna preciosa dentro de la cual se apreciaban alegres parroquianos derramando billetes y vasos se encontraba un cartel grande, enorme, como anunciando el día de la suerte, quien hubiese ganado la lotería habría preferido pasar por frente al pub en cuya puerta se publicita que se derrama cerveza fría sobre los bienaventurados chopps, a sólo y oiga bien, usted no está borracho aún, ni sordo, a sólo ¡siete euros!
Por Tutatis, me dije por segunda vez en el día, y no quise incomodar también a Babalú Ayé y a Odin, pero pensé en ellos, vaya si pensé. Me dije: de lo que me salvé viniendo a este divino país pasados cinco años de mi condición de "abstemio"
¡Lo que habría sido para las finanzas una tardecita en ese bar con un par de socios sedientos, desmayando una muela, descargando el peso, atesorando una curda de veinte géiseres, cuatro auroras boreales y todos los caballitos de la tundra que quepan en el chopp más barato de la ciudad!
Cronos
Hace un rato recordé que a las tres de la mañana del domingo 29 hay que retrasar los relojes una hora.
Me quedé pensando que hubo un tiempo nada lejano en que la manera de poner en hora el reloj ya fuese automático o de cuerda era girando las agujas corta y larga de la circunferencia insertada en la pulsera de cada casi todas las muñecas izquierdas o derechas del mundo.
Y entonces apareció Casio con su pulsera negra de plástico flexible, sus grandes números digitales, a veces hasta fluorescentes, y en ocasiones hasta con calculadoras incluidas, que también precisaban ser puestos en hora, aunque presionando un pequeño botón.
Hoy vivimos rodeados de relojes o de aparatos que nos dan la hora, desde teléfonos, a tabletas, televisores, video juegos, panel del automóvil, todo tipo de computadoras, de los cuales la gran mayoría se ponen al día por sí mismos.
Pero sorprendentemente, aunque vivamos rodeados de tecnología, de tanta precisión y diversidad que resulta improbable que nos abandonasen todas a una vez, y cuya puntualidad es infinitamente más precisa que el mejor de los mecanismos de los viejos cronómetros, no obstante continuamos poniendo nuestros relojes de muñeca en nuestros antebrazos y seguimos destinando una mesita de luz, un aparador o cualquier mueble cercano a la cama para dejarlo descansar, o un estante en el baño para depositarlo mientras nos duchamos.
Como si pudiésemos disfrutar de toda la tecnología pero no estuviésemos decididos a separarnos del todo de nuestras raíces.
Me pregunto si habrá y cual será o donde estará situado hoy el órgano o el elemento embajador de los viejos tiempos de lealtad, de palabra de honor, de romanticismo que nos acompañe en este páramo de compromisos duraderos, en este paraíso de la futilidad, así como el reloj de nuestra muñeca nos acerca el casi olvidado sonido de los tocadiscos y el verdadero olor del huevo frito.
Caballero, Moringa pá' tol mundo
En respuesta al académico estadounidense Peter Kornbluh que declaró que Cuba es "uno de los lugares más seguros del mundo" me gustaría apuntar, que aunque quizás cuando el académico dijo "mundo" se refería sólo al Tercer Mundo y a EEUU, ya que es incomparable la isla con la paz social y el civismo de cualquier país europeo, así como digo una cosa digo la otra, Cuba es el país con menor índice de bandas callejeras, de niños oliendo pegamento, de muertes por delincuencia común, de todo tipo de gente frustrada armada hasta los dientes por la calle, de América y de buena parte del mundo subdesarrollado.
Pero la tendencia es al alza. Se van formando cada vez más bandas callejeras, pandillas cada vez mayores y más peligrosas, las que hubo históricamente en los años de represión revolucionaria en Cuba eran familiares y residuales, una característica común de todos los fascismo es que la delincuencia común desciende notablemente, porque al intervenir al "individuo" e impedir su existencia como ente social y sólo adjudicarle un rol de masas, pues se anula lo mejor de la sociedad, la pasión del éxito del emprendimiento del crecimiento miento espiritual, intelectual, económico, y a ala vez se erradica la individualización de la frustración, del estrés, la enrome frustración y sentimiento de fracaso de la vida pasa a ser colectivo, por ende compartido. Además de la enorme represión, claro está.
Pero hoy hay que andar con mucho cuidado, el cubano es el ser más valiente que conozco para enredarse en una pelea callejera, en un santiamén se están fajando de lo lindo en la cola de una guagua, de una bodega, de un cine, a la salida de la escuela, en un placer aislado, tortas, piñazos, estrallones, a lo sumo si el otro es más grande o son más echa mano de un palo, un ladrillo, una cabilla, como muy extremo, pero están empezando a proliferar muertes a puñaladas y machetazos menos relacionadas con el valor de la pelea y más con una suerte de furia producida por la frustración, al imposibilidad de realizarse de ninguna manera, ni como capitalista ni como revolucionario.
Hasta hace poco sólo los guapos de renombre mataban. Para poner un ejemplo: "El Pandeao" fue un guapo de renombre en Regla, Casablanca, La Habana Vieja y todas en las cárceles cubanas, llegó a mandar al otro mundo hasta a nueve personas en la prisión, fue fusilado en la Cabaña y ostentaba el récord de los homicidas cubanos en los años 70. Hoy hay varios que llegan o se aproximan a esa cifra y son pandilleros ratones, de guapos en solitario no tienen nada.
La sociedad está cambiando y lamentablemente está permaneciendo lo peor del "comunismo" incorporando lo peor del capitalismo, no se están brindando oportunidades de emprendimiento serio, más allá de paladares, posibilidad de que un buen arquitecto se ponga uno o varios despachos, un buen zapatero una fábrica de zapatos un rodeo de animales para producción de piel, etc., cosas que hagan crecer la economía, satisfacer intelectos inquietos, y dar trabajo a gran parte de la población.
En su lugar sí que se incorporan las diferencias paupérrimas en el fondo del pozo popular, donde la más mínima distinción es considerada una cadena montañosa, de tal modo que se va formando una moral que responde a la nueva realidad de guerra sin cuartel por el dinero privilegiado, el CUC, por la oportunidad del jamón, el carro y la cadena de oro, a la vez conviviendo la merma de las escasas cosas en que la Involución mejoró la vida de los más pobres, sin embargo persistiendo intacta la batalla incesante durante casi sesenta años de la doble moral, el sempiterno chivateo a diestra y siniestra, la carrera por mostrar mayor disposición revolucionaria, y al convivir ambos sinónimos de poder, el dinero en escasísimas cantidades y muy pocas manos, y la obediencia debida y el respeto sacramental a los lineamientos del Partido, CDR, UJC, FAR, PNR, EJT, FMC, MTT y todo el abecedario repartido aleatoriamente de tres en tres letras, aunque también de cuatro y cinco y hasta seis como MININT, se genera una especie de infierno de estrés, que ya, ni siquiera el cubano, conocido por ser el ente más preparado junto a la cucaracha y los roedores para sobrevivir a una guerra nuclear, pueden sortear con su clásico derroche de buen humor, chistes, jaranas, borracheras, partidos de pelota, bolas, trompo, dominó, frontón, vóley, boxeo, ni singuetta permanente, y esto comienza a llevar a una violencia desmedida, aún no a la altura del resto de América, pero que va incrementándose con pandillas de proxenetas como la llamada "Dolor por sangre" y otros grupos de inmigrantes cubanos mayormente de provincias orientales como Granma y Guantánamo, al no existir legalmente dada la prohibición de la migración interna, la marginación que ello supone al no poder integrarse, lo cual reviste un gran peligro por el oscuro panorama a que se enfrenta el pueblo con las políticas caprichosas del poder para perpetuarse.
El día que en Cuba haya armas de fuego para uso indiscriminado, se mata la mitad, porque repito, en la idiosincrasia del cubano está tan mal visto rehuir una bronca, achantarse frente al mínimo insulto, hasta el más "guayabito" tira un piñazo y se enrosca entre piedras, tobillos y el confín de la historia en una bronca callejera.
De Wolf a Rowling
Sobre la prohibición de que las mujeres escribiesen y su creciente presencia en la literatura desde el siglo pasado, podríamos disertar o escribir horas, aparte de los años de investigación necesarios y de asociaciones sagaces para poder hacer un compilado mínimamente serio, pero a enormes rasgos y haciendo un ejercicio de resumen irresponsable, se podría decir que el aporte femenino, una vez derrocado el enorme muro de la segregación, con la participación vanguardista, como no, de las británicas y sobre todo de las inglesas, como sus hermanas sufragistas o las primeras graduadas universitarias, y una vez ya establecido lo femenino en la literatura y no solo escrito por mujeres sino desde la feminidad que puebla tanto cuerpos como objetos, fenómenos climatológicos, astrológicos (en Alemán Luna es masculino, Der Moon y Sol femenino Die Son hacen curiosos los roles en poesía) pensamientos, sentimientos, miedos y metáforas, es pues, la introspección emocional.
Por primera vez arriba en la literatura la emoción y la revelación y exploración de los sentimientos y sobre todo en la inglesa, la literatura de las formas, de la descripción y del tiempo lineal por excelencia.
Estoy muy agradecido por ello, mi abuela y mi madre escribían, mi abuelo y mi padre ya no lo hacían porque la masculinidad de la escritura, la crónica sobre el camino, la aventura, el riesgo, el ataque y la defensa habían sido desplazadas por las revelaciones del alma, curiosamente un aspecto muy femenino de mi tío ínclito que escribía permanentemente sobre el camino como Darwin o Chatwin, pero también con algunas de las mejores líneas sobre el peso y el premio de la soledad, él, un estereotipo viril atormentado por la cercanía del fantasma de la impotencia, que oportunamente asistido por la más heroica de las muertes aceró su falo por el resto de la eternidad.
La tendencia de Wolf de presentarse con rasgos masculinos se vio balanceada en su pluma con lo más granado de la femineidad , en cambio la normalidad de Rowling como una señora del barrio no le impidió explorar un terreno predominantemente masculino en la invención de aventuras lineales.
También es justo decir que hasta muy avanzado el siglo XX lo que la mujer generalmente escribía, más que representar lo que es la mujer en sí, reflejaba lo que el hombre pensaba de ella, la sublimación de la líbido en el arte históricamente llevada a cabo por el hombre, comenzó por las mujeres con tumbos exploradores, inexpertos, marcados por el concepto masculino de lo femenino.
Y en cierto modo excepto los casos como los de J.K. con su masculinamente tejida historia de magos, la tendencia fue a disipar la aventura de las páginas de los libros, se adormecieron o se exiliaron en los libretos de cine de acción, en los argumentos de los video juegos y las series de éxito, los Salgari, Verne, Pushkin y Dumas, como dato colateral de la ola emocional en la prosa como en la poesía, cosa que, no quiero ocultar, lamento en la misma medida que festejo la frescura de la apertura del alma.
León Felipe y Miguel Hernández en el café de la esquina
Estos escritores que enumero a continuación por orden cronológico pertenecieron a lo que se se dio por llamar la era de Plata de la literatura española, más conocida como la Generación del 27, teniendo en cuenta para que exista la consideración de Generación, factores tales como que hayan nacido en fechas cercanas, que haya habido contactos personales, rasgos similares, voz, estilo, mensaje generacional.
Al movimiento de las mujeres escritoras que incluyo en la lista, se le llamó las "Sinsombrero" y con toda probabilidad habría que añadir también a dos luminarias de la poesía universal, de los cuales uno nació un pco antes y el otro un poco después de lo considerado apropiado para formar parte del grupo, por sus rasgos inequívocos que adhieren a este movimiento:
Los "monstruos" León Felipe y Miguel Hernández.
Al recordar las lecturas de varios de estos "tótem de la literatura" y pensar que tuvieron lugar en una misma época, no puedo dejar de pensar en la cantidad de poetas, escritores ignotos, amantes de la poesía y de la narrativa que habría en el territorio nacional en los bares, en los puestos de trabajo, en sus tardes a la sombra con un libro en la mano, con el periódico abierto en la página de critica, o de opinión, y no puedo dejar de sentir cierto desasosiego al compararlo con el páramo desértico de interés por el arte en que ha devenido hoy el mismo territorio.
Ojalá estas almas de un vagar incesante, en algún momento cercano contemplen el retorno a los sabores de la tierra, se quiten el sombrero, lo dejen lejos de la cama, se den una larga ducha, se permitan un descanso reparador, deleiten su paladar con el recuerdo de las delicias casi olvidadas, y sobre todo y por favor les rogamos: que deshagan sus maletas y petates y no las vuelvan a tocar por todo el tiempo que dure la siembra el regadío y la buena cosecha.
Rogelio Buendía (1891-1969, 78)
Pedro Salinas (1891-1951, 60)
Valentín Andrés (1891-1982, 91)
Juan Guerrero Ruiz (1893-1955, 62)
Jorge Guillén (1893-1984, 91)
Antonio Espina (1894-1972, 78)
Mauricio Bacarisse (1895-1931, 36)
Rafael Laffón (1895-1978, 83)
Juan Larrea (1895-1980, 85)
Antonio de Lara (1896-1978, 82)
Gerardo Diego (1896-1987, 91)
Agustín Espinosa (1897-1939, 42)
Amado Alonso (1897-1952, 55)
Miguel Valdivieso (1897-1966, 69)
José Fernández Montesinos (1897-1972, 75)
Josep Moreno Gans (1897-1976, 79)
Federico García Lorca (1898-1936, 38)
Juan José Domenchina (1898-1959, 61)
Vicente Aleixandre (1898-1984, 86)
Concha Méndez (1898-1986, 88)
Dámaso Alonso (1898-1990, 92)
Rosa Chacel (1898-1994, 95)
César Arconada (1898-1964, 66)
Rafael Porlán (1899-1945, 46)
Emilio Prados (1899-1962, 63)
Paulino Masip (1899-1963, 64)
Edgar Neville (1899-1967, 67)
Rafael Dieste (1899-1981, 82)
Ernesto Giménez Caballero (1899-1988, 89)
Francisco Madrid (1900-1952, 52)
Juan Chabás (1900-1954, 54)
Guillermo de Torre (1900-1971, 71)
Alejandro Collantes de Terán (1901-1933, 32)
Enrique Jardiel Poncela (1901-1952, 50)
Pedro Garfias (1901-1967, 66)
Ramón J. Sender (1901-1982, 81)
Andrés Carranque de Ríos (1902-1936, 34)
Luis Cernuda (1902-1963, 61)
Pedro Pérez-Clotet (1902-1966, 64)
Rafael Alberti (1902-1999, 97)
Felipe Alfau (1902-1999, 97)
Agustín de Foxá (1903-1959, 56)
Alejandro Casona (1903-1965, 62)
Antonio Oliver (1903-1968, 65)
Max Aub (1903-1972, 69)
Luis Amado-Blanco (1903-1975, 71)
María Teresa León (1903-1988, 85)
José López Rubio (1903-1996, 93)
José María Hinojosa (1904-1936, 32)
Joaquín Romero Murube (1904-1969, 65)
José María Souvirón (1904-1973, 69)
José María Luelmo (1904-1991, 87)
María Zambrano (1904-1991, 87)
Juan Gil-Albert (1904-1994, 90)
Luisa Carnés (1905-1964, 59)
Ernestina de Champourcín (1905-1999, 94)
Miguel Mihura (1905-1977, 72)
Pedro García Cabrera (1905-1981, 76)
Emeterio Gutiérrez Albelo (1905-1969, 64)
Manuel Altolaguirre (1905-1959, 54)
Francisco Ayala (1906-2009, 103)
Gustavo Durán (1906-1969, 63)
Josefina de la Torre (1907-2002,95)
Enrique Moreno Báez (1908-1976), 68)
Rafael de León (1908-1982, 74)
María Dolores Pérez Enciso (1908-1949,41)
El Che ya les dijo a los obsecuentes: Les honneurs ça m'emmerde
Miles de personas inocentes, creyentes en revoluciones carentes de un líder honesto, peregrinarán hasta Vallegrande el próximo lunes 9 de Octubre, durante la noche anterior el Presidente de Bolivia agasajará al privilegiado grupo de invitados que en lugar de declinar el gasto, aceptaron, prestos a pulirse opíparas cenas, exquisitos espirituosos, fiestas, hoteles, apariencias y nada más. Así se repetirán los festejos en varios salones del mundo que en lugar de ser una invitación a la austeridad y al sacrificio, serán precisamente aquello contra lo que luchaba el Che; el acomodamiento, el aburguesamiento, la doble moral, la manipulación y sobre todo contra lo que más repulsión le causaba:
La obsecuencia y los honores.
Si quieren hacer un homenaje a la medida de Ernesto, vayan a una selva luchar y a privarse de comodidades, no a festejar por todo lo alto.
Ernesto desde que era niño hasta que partió junto a la parca fue un "resepingú" y eso siempre puso las cosas dificiles a su alrededor.
El Che muerto era infinitamente más útil para la "Involución" que vivo, vivo no conseguía grandes cosas excepto mover las voluntades de la gente trabajadora, pero molestaba mucho a los defectos del socialismo, las mentiras del comunismo de la URSS, la burocracia de Cuba, los corruptos, etc.
Muchos efectivos de nomenclatura no querían que se quedase en Cuba obstaculizando el disfrute del botín, los rebeldes, naturalmente habían luchado para vivir bien, para desplazar a los burgueses al exilio, a la cárcel o a la muerte y quedarse en sus barrios con sus casas y sus comodidades. Esto es lo que ocurrió. No hicieron la revolución para ir al trabajo voluntario, para comer lo mismo que el vecino obrero, para pasar calor y matar mosquitos a cañonazos. El Che iba todos los fines de semana al trabajo voluntario y no permitía que en su casa entraran víveres ni enseres que no tuviese todo el mundo en Cuba por la libreta (alguna vez tuvo que devolver una tarta al guardaespaldas, que la había llevado para el cumpleaños de un primo, que luego tardó años en celebrar esta enseñanza empírica). En fin, el hecho es que esta "tracción paralela" resultaba un incordio para los que habían luchado para pasar a ser la nueva oligarquía. Era demasiado rígido y poco corruptible, no convenía.
Para quienes irán a los festejos por los 50 años de su muerte, a gastar el dinero de los bolivianos, a hacerse hospedar en hoteles caros, comer como cerdos y beber como cosacos, a salir en fotos, a pretender que les importan los pobres porque van a pasarla bien, para ellos lo mejor que hizo el Che fue su muerte, y a partir de su deceso, todos estos descarados de su propia fila, que lo traicionaron, que no lo querían cerca, primero mezclaron una lágrima de duelo con un suspiro de alivio, luego dejaron de ir a trabajos voluntarios, se llenaron de casas, de autos, de fincas, de lujos que ningún cubano tenía, y entonces, a partir de ahí pudieron tranquilamente y en su beneficio apropiarse de su vida y su muerte y comenzar a idolatrarlo.
Desde Guarapo, Raúl y todos los falsos comunistas del mundo, hasta los descarados que obtienen beneficios de los frutos de su imagen.
Y como a la gente le gusta sentir esa mezcla del ser fuerte y exitoso en desgracia, el contraste que se ve en la tragedia del héroe, entonces estos bribones lo usaron, primero lo traicionaron, lo abandonaron porque era muy molesto como critico y luego se apropiaron de su divino cadáver.
Pero para la gente desamparada en búsqueda constante, se humanizó muriendo con la mitad de kilos de su peso, hambriento, cansado, traicionado, con más miseria que un obrero desocupado, y entonces esa gente recogió la fuerza de esa imagen y la convirtió en mito.
¿Y que desdice Ernesto a estos hedonistas que van a libar miel de los frutos de su muerte? Lo que siempre dijo sobre los honores:
Les honneurs, ça m'emmerde (Los honores me joden)
Pioneros por el Comunismo, manipulemos al Che
Tras su canonización comunista como mito, el Che había conseguido rellenar en su corta vida, a saber: “valor” “virilidad” “potencia” “voluntad” “atractivo” y luego “el sacrificio del mártir, la muerte del héroe occidental” que siempre tiene lugar durante la primera madurez del héroe cuando aún conserva todas las virtudes de su juventud con la suma de cierta sabiduría y experiencia, en oposición al héroe oriental anciano, que sólo es considerado importante cuando cría bigotes y barba blanca, piel arrugada, energía del saber.
Yo nací en el ’63, mi tío se fue de Argentina entre principios y mediados de la década de 1950, después de recorrer América conocía a Fidel "Guarapo" Castro y se embarcó a Cuba, desde allí una vez regresó a Argentina desde Uruguay clandestinamente durante un día a entrevistarse con el presidente Frondizi, antes de que yo naciese, casi ni sus hijos lo conocieron, excepto Hildita, mi prima mayor quien lamentablemente falleció hace años.
Mi tía Celia es la hermana que se llevaba un año con Ernesto, eran muy unidos y lo conocía como nadie ha conocido jamás, ella nunca ha dado una entrevista sobre ese hermano, sí sobre mi padre cuando estuvo preso en la dictadura argentina, más que preguntar y hablar de Ernesto con ella, cosa que otros amigos suyos como Alberto Granados si me han contado largo y tendido, he conocido cosas de la rigidez, de la educación de Ernesto, que arrojaron resultados increíbles, cosas positivas para un niño y otras no tanto, en la misma persona de mi tía, al margen de que de vez en cuando, si se siente cómoda me cuenta anécdotas, que en realidad me interesan mucho más en la persona de ella que de Ernesto, primero por el roce en la vida, pero además por el valor que encarna su actitud y firmeza en las posiciones tomadas, en la libertad de elección de cómo ser, en su lealtad, habiendo nacido mujer, que aún hoy presenta unos cuantos hándicaps frente al privilegio de nacer hombre.
Ernesto desde que era niño hasta que partió fue un "resepingú" y eso siempre puso las cosas dificiles a su alrededor.
En la escuela cada mañana se hacía una referencia al Che, ciertamente perturbadora para un niño, tras abandonarlo en todos los flancos por la persona incómoda es que se iba convirtiendo paulatinamente en los años sesenta, en parte por la coherencia, el trabajo voluntario, la austeridad, en parte por desarrollar la idea de la industrialización con experiencias como la autogestión de las empresas que practicase Tito en Yugoslavia, con el fin de la no dependencia total de la URSS ni de otra potencia, en parte por ser un extranjero que mandaba en Cuba, y en parte por la crítica “in crescendo” al abandono del Internacionalismo proletario precisamente de la URSS, el contraste del profundo suspiro que le significó a Fidel Castro y buena porción de la cúpula cubana la desvinculación del Che del gobierno de Cuba, con la utilización que como excelentes totalitarios, supieron darle a su imagen una vez muerto, utilizaciones de su figura entre las cuales se enmarcan ese lema cada mañana en el colegio: “Pioneros por el comunismo, seremos como el Che” que nunca explicó a que e referían a ser como el Che, ya que ser como el Che implicaba una rebeldía a la que de ningún modo invitaban laas autoridades, ni la escuela cubana ni la de país alguno, sino a su opuesto.
Obviamente era agobiante, por esas razones, yo que me sentía cercano en cierto modo a la figura de Ernesto más quizás a cuando era ya el Che, en la búsqueda de mi Yo y al notar que era muy difícil competir con mi ínclito tío en sus terrenos, elegí el matiz semi marginal, de inadaptado social llevado por un chorro de rock n roll, el mejor invento para sentirse un héroe de la rebeldía y cambiar muy poco.
Para mi generación vivir aquel mito tuvo diversas implicancias, desde las de Europa, Italia y Francia, donde el Che fue una bandera de reivindicaciones, no precisamente guerrilleras sino sociales, políticas ideológicas, al Tercer Mundo donde fue símbolo de lucha armada, al rock ‘n ‘n roll que lo adoptó como primo hermano de Lennon, Hendrix, Brian Jones, Joplin o Morrison. También hay un último grupo del que no se habla y no se menciona generalmente pero en honor a la justica hay que mencionarlos, fueron sus victimas, las victimas de la soberbia revolucionaria que en algunos episodios fue tremendamente cruel, como en todo episodio histórico en que las diferencias se resolvieron de manera expeditiva a través de la erradicación física del opositor, interlocutor, en definitiva del enemigo, práctica que escapaba a contadísimas contiendas en los convulsos años violentos que gobernaron en su historia al mundo, ni remotamente en exclusiva del Che y de la revolución cubana, aunque tampoco ajeno a ellos. En Cuba , en Latinoamérica en general durante aquellos años y como familiar era asfixiante, en unos sitios por las alabanzas y en otros por la persecución.
Llevar el apellido Guevara siempre fue un orgullo por diferentes razones, pero supuso un nudo que tuve que desatar. Junto a Canek un sobrino mío, el hijo mayor de Hildita que también falleció, somos los familiares que mostramos públicamente nuestro desacuerdo, critica y denuncia con la política y la utilización oficial de Cuba de la imagen del Che, en cuanto al comunismo, en cuanto al pueblo y un extenso etcétera.
La vida se compone de paradojas.
Hubo muchos Che, generalmente un ser que no paraba de pensar, cuestionar, disfrutar la vida, y también padecerla, no hay que olvidar el asma extrema que sufria desde muy temprano, yo la padezco y conozco los limites a los que te obliga, a los puntos a donde puede llevar la voluntad o el renuncio.
Fue un desclasado social, proveniente de una clase alta, cuyo destino es mandar como había hecho la familia durante más de doscientos años en Argentina y un poco más en América, pero ya sin el sustento financiero que describe a dicha clase social, con el cual practicaba golf, rugby, equitación, esquí, aviación con el avión de un tío De La Serna, pero no había plata para más que formar parte del club, con lo que a veces tenía que ser caddy si quería cumplir hoyos dandole a la pelotita blanca.
Desconfío en las explicaciones que se dan a las decisiones desde el consciente, creo que las razones que nos llevan a actiuar de maneras definitivas están bien resguardadas en capas interiores del hipotálamo, y así como creo que la génesis de la antipatía hacia las raíces oligarcas de Ernesto o de Fidel hacia su condición de hacendado, están escondidas en espacios a los que el recuerdo ordinario no alcanza a llegar, pienso que se sustituye por una narrativa que sustenta y sostiene al sentimiento enganchado a la hiel y aparecen la sexcusas como erradicar el hambre de África, el padecimiento de los campesinos o proletarios pobres, y se construye el fenómeno mesianico, que requiere de distanciamiento con la causa. Ello no resta valor a quienes encuentran estos motivos para dar cobertura a las reacciones más temperamentales y poco controlables del alma, pero que no deja de ser una ficción destinado a encontrar en algún recodo del camino el vacío, la fractura.
Está claro que el Che desarrolló una conciencia revolucionaria, no se detuvo ahí, pero precisamente el inicio del camino me hace preguntarme si no sería esa la causa, para que hubiese encontrado la paz y paradójicamente el éxito en la tragedia del final de sus días, como si se sintiese acorde, conforme, a gusto y hasta aliado con el destino del final de su contienda guerrillera inversamente proporcional al crecimiento de su figura romántica.
La imagen del Che hoy es mucho mejor que la de hace unas décadas, cuando era el símbolo para matar o morir dando y tomando la sangre para que luego otro comandante ocupe un sillón durante mil millones de años.
Al revés de opinólogos de la pseudo izquierda, creo que es mejor que represente valores irreverentes no violentos, contestatarios, que se lo ubique junto a las figuras del Pop, aunque por supuesto esto no responda a la Historia, toda vez que en la Cuba revolucionaria se trataba con dureza a todo joven rebelde.
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