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22 diciembre 2011 4 22 /12 /diciembre /2011 22:23

 

 

Habiendo terminado su trabajo temprano en la provincia de Valladolid, Combi decidió quedarse en un hotel en Tordesillas, ciudad del toro, de su iconografía, y de la resistencia tradicionalista de la inquisición española que rodea a lo más retrógrado del toreo, y que se representa en el espectáculo del sufrimiento, argumentando el valor plástico del arte de la tortura, las cualidades estéticas de las poses y el valor del hombre frente a la bestia, que curiosamente, no dejan de ser ciertas del todo.

También la ciudad del tratado que dividió el mundo en dos, una mitad para Portugal y la otra para España.

 Acostumbraba a dormir en un hotel  que tiene todas las comodidades que se pueden pedir para descansar bien de una jornada de trabajo en la carretera. Prefiería los hoteles alejados de los centros urbanos para aparcar mejor y no entretenerse en las aventuras que brindan las ciudades.

   Cerca de Tordesillas está el puticlub mayor de Castilla y decidió darse una vuelta por allí. Se dijo a si mismo que sólo para ver de que se trataba, ver las chicas, juntar un poco de calentura, relevar la testosterona ralentizada. Se le ocurrió el truco de entrar hasta la barra y una vez allí, cuando se acerca el barman preguntarle hasta que hora abre el lugar y luego marcharse, de ese modo poder pispear tetitas y piernas, sin usar la nariz. Actividad pajeropinta.

 Una vez dentro se percató de que el sitio era mayor de lo que imaginaba, dos gorilas flanqueaban la puerta, los saludó con una media sonrisa entre cómplice y tímida y solo recibió como respuesta un leve movimiento de cabeza y una mirada que lo auscultó de arriba a abajo.

"Puedo reconocer a un policía, a un soldado o a un chivato, allí donde se produzca la mirada sin importar si proviene de unos rasgadísimos ojos orientales que casi no permitan acceder al brillo de la pupila, o de unos ojos endurecidos, del este de Europa, por ejemplo rumanos como apostaría que son en este caso", pensó Combi.

  A los portones de entrada le seguía un hall amplio, donde dos máquinas expendedoras de dinero, una de cigarros, y otra de condones esperan el sino d ellas monedas, detrás había una recepción donde una mujer gruesa, que no aparentaba ser la estrella del lugar, miraba sin embargo con una sonrisa mucho más acogedora que la de los dos grandullones de la entrada. Se escuchaba la música proveniente del salón contiguo, apabullado de luces rosadas y violetas, que ahorraban todo trabajo a la sugerencia, sin embargo pensó que daba gusto oler el aroma de esos sprays dulzones, como perfumes búlgaros. Entró.

 En cuanto abrió la puerta se amplificó en sus oídos la música. Y lo que más le sorprendió resultaron ser las chicas. Eran casi todas muy jóvenes, esbeltas, con cuerpos  fantásticos, caras atractivas, había algunas ya no tan jóvenes pero igualmente bellas. Estaban vestidas con paños reducidos que permitían apreciar las bondades de sus naturalezas. Algunas iban con tangas que dejaban atisbar el trasero y el pubis.

Las chicas paseaban de un lado a otro mirándose entre sí, a él, o a los pocos pasmados que se detenían ante tanto estrógeno dormido, una de ellas se detuvo a preguntarle su nombre y si quería tomar algo, Combi siguió moviendose en varias direcciones antes de dirigirse a la barra a hacer su numerito para tener la excusa de salir.  El club era espacioso y contaba con varios salones. Experimentó súbitamente una tremenda erección cuando una joven se le aproximó tanto que aplastó las tetas en su pecho y cruzó su pierna por entre las de él preguntándole si deseaba subir a una habitación con ella.

El camarero lo miró fijamente.

Combi se sintió increpado y le dijo que estaba buscando a una chica especifica que no veía por allí, entonces  salió del recinto nuevamente al hall de entrada, estaba excitado y no sabía bien que hacer. Lo que menos tenía eran ganas de marcharse de allí sin echarse un revolcón primero con cualquiera de las que había visto, todas le gustaban, todas le parecían lindas, estaba asombrado de su escasísimo sentido de selección. Esperaba encontrarse con el tipo de mujer que imaginaba había esos lugares. Pero aquello rompía sus antiguos esquemas. y hacía tambalear su moralina de entrecasa y sus convicciones de pacotilla. " Soy un hombre de familia", solía decir cuando, de vez en vez a la salida de alguna reunión,  los compañeros de trabajo, algo más aligerados de prejuicios que él, se proponían a salir en busca de algun buen rato convenientemente abonado.

Entonces se dirigió hacia la entrada y les preguntó a los muchachos hasta que hora estaba aquello abierto, -hasta las cuatro de la mañana, le dijo uno de los dos, con toda la amabilidad que cabía esperar de ellos.

Subió al coche y salió con la intención de regresar al hotel, pero a los dos kilómetros, en vista de que el empalme no solo no se le había atenuado, sino que se intensificaba a merced de los juegos de la imaginación, pegó la vuelta, volvió a saludar a los dos gorilas, aunque en esa ocasión con menor despliegue de simpatía, quizás con el fin de resultarles más familiar. Como si a los tipos duros se los pudiese engrupir tan facilmente.

Subió a a una habitación con una doncella, de pelo liso castaño hasta la cintura, que hablaba español con una voz de acento indefinidamente eslavo. El pantalón le  crecía dos tallas más por el lado de la bragueta. Nunca se la había visto de ese tamaño, deseaba inmortalizar el momento, que algún acontecimiento mágico, le permitiese conservar ese perfil combado, en en esos poco llamativos bultos que formaban los pliegues habituales de sus blue jeans. Aunque en realidad estaba más entretenido mirando la belleza con que estaría trincando tan solo un ratito más tarde, unos metros más arriba y un abismo más abajo. Ya le había soltado  cuarenta euros que costaba su servicio  y ella se los había entregado a la de la recepción.

Combi, que no veía unas piernas así ni en la playa, ya que veraneaba en la zona de las familias, no podía creer que por solo esa suma de dinero estuviese a punto de comerse aquel conejito.

La habitación estaba a tono con todo lo demás. Primero le preguntó a la chica por su nombre y luego por su procedencia, de repente se vió adquiriendo una molesta y no tan deseada familiaridad, preguntandole si extrañaba su tierra.

La chica tenía un tatuaje en la espalda, un tanto revelador de que por más modosa que se mostrase, era lo que se dice coloquialmente, un tirito al aire. Le apretó las nalgas y se dieron un beso de lengua. Eso le hizo derramar unas gotas de semen.

Se llamaba Soriana, como si fuese de la provincia donde el poeta Machado gastó gran parte de su genio. Pero no era de allí, había hecho un largo viaje hasta esa carretera infernal.

Cuando le dijo que era rusa, Combi le preguntó: ¿ cag tiviá sabú? Palabras que había aprendido en Cuba. Ella pareció soprendida y le preguntó por qué sabía ruso, él le dijo que sabía unas pocas palabras porque las había aprendido en la isla caribeña. Ella por primera vez, se quedó mirandolo en serio a Combi, no al cliente, estuvo así un rato en sillencio, con las piernas cruzadas.

-Viví allí cuando niña, le confesó, echando un brazo hacia atrás y apoyándose en la almohada, tomando posición para una conversación más larga de lo previsto. Se había criado en La Habana, en el edificio Sierra Maestra de Miramar donde vivían las personas de los países socialistas de Europa, destinados a Cuba para trabajar como técnicos extranjeros,  de aquella época conservaba ese castellano impecable. El caso fue que la conversación dejó el derrotero profesional y comenzó a centrarse en sus vidas. Le contó que provenía de un pequeño pueblo que estaba maldito.

Si bien Combi, en parte lamentaba haberse alejado del subidón inicial, y empezó a temer que toda evidencia de la lujuria que iría a experimentar esa tarde, se reduciría a una poco novedosa mancha fría en su ropa interior, es cierto que también entraba en un territorio en cual sentía mayor comodidad, además de que en cierta forma le autorizaba a estar allí.

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Published by martinguevara - en Opinion crítica.
19 diciembre 2011 1 19 /12 /diciembre /2011 23:31

 

 

Una conversación reciente me remitió a una antigua aunque no archivada alergia, a una suerte de mecanismo, que siempre ha conseguido disparar la caridad de las almas culposas, de las mesiánicas, de las aventureras, de las reflexivas y de las solidarias.

La conversación giraba en torno a la presunta cualidad de las personas pobres, que aún llegando a lo más alto en la pirámide social, entendida por fama alienante y sólidas sumas de dinero, se mantienen fieles a sus orígenes retornando de vez en vez,  micrófonos y cámaras mediante, a sus raíces a través de alguna pantomima más o menos efectista.

El mecanismo al que adeudo importante cuota de alergia es la pasión por la pobreza, la miseria o los miserables. La mutación hacia un ser cuya principal arteria resulta ser el hallazgo de la desgracia en el prójimo, para encontrar sentido en la propia vida, para acallar las carencias propias, a la mayor brevedad, simplificando y resumiendo todo lo posible. Y de modo especial a la utilización de estas almas,  de sus carencias, de sus lamentables apariencias, de sus vidas, habitadas de los mismos sentimientos que otro ser social, entre las cuales cabalga el bien y el mal con la misma intensidad en el galope que en cualquier otro medio.

Crecí entre personas que hicieron de la idealización de la residencia de la bondad  en la condición de la carencia material, un modo de vida, un medio y una meta en sí.

Me resulta tan fantasiosa la procura de una veta idílica del pobre, de la beatificación de la miseria, como la culpabilización inquitante y perturbadora de la misma, por quienes encuentran allí un chivo expiatorio perfecto para sus intereses.

Guardo una distancia  prudente con los estereotipos, y huyo de los de este orden,  como de la poesía renacentista.

Escuché decir una ocasión que cierto deportista de éxito económico, era un ídolo porque no había perdido su nexo con el barrio que lo vio nacer.

A saber, el tipo de población emergente armada por inmigrantes  o desahuciados no bien recibidos en las grandes urbes, barrios satélites de los basurales, focos de la escoria que arroja incluso la clase trabajadora.  Nichos fabricantes de desarraigados, de seres excluidos, profundamente discriminados, donde se obra una gran porción de resentimientos sociales.  De sitios que solo suscitarían la alegría de cualquier ser equilibrado, con la noticia de su extinción y el arribo de sus habitantes a una calidad de vida mejores. 

Me asombró escuchar a alguien de probada formación,  creer que al citado deportista, le honraba rememorar, añorar y reivindicar el modo de vida de semejante sitio. Sin renegar, dicho sea, de los flamantes  lujos propios de millonarios de plastilina, coca & Ferraris.

Las villas miserias, poblaciones callampas, favelas, solares, chabolas, guettos, o cualquier otra denominación semántica para indicar a esos dormideros forzozos, constituyen residencias de emergencia,  temporales, concebidos para ser abandonados a la más mínima posibilidad,  marcados a fuego con sus nombres despectivos, plastica y estéticamente emparentados con las representaciones del pecado de El Bosco.  Sitios  así nos indican justamente, que todavía queda mucho por hacer para sacar  nuestros traseros de dos especies de pozos , de dos tipos de oquedades, una a la que nos somete el abuso de una sociedad deshumanizada, y la otra, el agujero cultural de donde resulta más difícil rescatarnos.

Durante un tiempo deambulé por albergues para necesitados, pernocté en residencias de personas de ánimo destruído, de ropa sin bolsillos,  dormí en algunas calles y en muchos caminos, en las horas más bajas de mi vida, compartí albergue con seres a los que solo les quedaba un aire de cuando fueron gente. Y una mirada sin brillo.  Aquello comenzó como un coqueteo con los intocables de occidente, los mendigos, y con mis propias ánimas, y terminé quedando atrapado por más tiempo del que me hubiese gustado permanecer. Pero esa es otra historia.

Sin embargo fue una escuela de fuego. Aquello que me enseñó permanece marcado. 

Y no vi a muchos romanticos por esos lugares.

Por ello siento simpatía por la persona que habiendo conseguido superar ese modo de vida, utiliza la oportunidad para  llenar su cotidianeidad de formas amables,  adquirir sofisticaciòn y conocimientos, que sumados a los profundos valores de lealtad y coraje, que con mayor frecuencia en su origen se encuentran, suelen formar una personalidad de rasgos únicos, incomparable. Mucho más que por quien defiende a ultranza la permanencia en la procacidad, incluso en la holgadez de  la vida suntuosa, y además piensa que ello amerita.

Me remito las palabras de una amiga, que suele apuntar:

_ Somos de izquierdas, siempre  cuando sea para repartir las oportunidades de acceso a la belleza , no para  elevar de categoría el espanto, ni cantar odas a los basurales.

O cito a Marguerite Durás: "Cuando se tiene cierta moral de combate, hace falta muy poco para dejarse llevar, para pasar a la embriaguez, al exceso".

 

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Published by martinguevara - en Opinion crítica.
19 diciembre 2011 1 19 /12 /diciembre /2011 01:07

 

 

 

Días atrás un desaprensivo hundió la parte trasera de mi "Buga" tras colisionar en la autopista de Barcelona a Madrid. Ese pequeño daño provocó que el maletero no pudiese cerrarse, y en consecuencia tampoco las cuatro puertas, a merced del sistema centralizado moderno que, o cierra todo o nada. 
Dejé el automóvil dos días en el garaje del hotel, y me moví en taxis y metros subterráneos, que en Madrid es un medio mucho más cómodo que el vehículo particular. Luego regresé a León, con el bólido dando bocados a lo loco en la carretera cada vez que se encontraba un bache.
Tuve una experiencia casi religiosa. La gente, en un número que no me atrevo a aventurar, ya que correría el riesgo de parecer exagerado, me fue escoltando por la ciudad, hasta que tomé la carretera, con bocinazos, señas de luces, aspavientos con los brazos para indicarme que llevaba la bragueta abierta, y tenía el blues de los dientes metálicos.
Pensé que al fin y al cabo la gente no es tan insolidaria como aparenta, no están tan ensimismados en sus asuntos como parece, algunos incluso disminuyeron la velocidad. 
¿O sería más bien debido a ese placer oculto que da ser el primero en dar una noticia?. 

Poco importa.
Pensé que si todos hiciésemos lo mismo con la enorme cantidad de almas de maleteros rotos, de corazones de cofres partidos, de suertes defectuosas y vidas sangrantes, y nos pudiésemos detener, aunque solo fuese a alertarlos de su situación, a lo mejor conseguiríamos darnos entre todos ese abrigo intimo, ese sentimiento mullido de creerse bien acompañado. De engañar a la soledad por unos instantes.

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Published by martinguevara - en Relax
14 diciembre 2011 3 14 /12 /diciembre /2011 03:13

 

 

Una persona me abordó con una acotación a una opinión vertida por mi sobre la conveniencia de pedir y conceder perdón.  Me interpeló educadamente. Me dijo que el perdón condicionado no es tal.

Veo las cosas de manera similar.  Creo que nadie debe arrodillarse, pero en el acto de la amnistía, si alguien se inclina debe ser quien la solicita no quien la concede.

 

Pienso que el perdón inducido, por coacción, no es viable. Es un gazapo semántico, como "monarquía" "democrática", no procede, no hay caso. Eso sería cualquier cosa menos perdón.


Creo que puede redimir a quien lo solicita y a quien lo otorga. Pero  también considero que llegada a causar ciertas atrocidades, es necesario un ejercicio más creible de redención, de arrepentimiento, que la mera solicitud verbal del mismo.


Pero también, una vez dic ho esto, lo que me distancia del discurso que avala el castigo, son las ansias demasiado evidentes por aplicarlo; creo que en la prisa por enmendar el daño a través del suplicio, concurre y subyace una perversidad de matices tan severos como el delito o falta que se castiga.


En el discurso justiciero, advierto una premura exagerada, que pareciera perseguir la exclusión del arrepentimiento, por falta de tiempo o lugar. 
 

  Y aunque estoy de acuerdo que no es lde identica aplicación a nivel individual que de masas, cada día estoy más convencido que la búsqueda al menos de caminos en el orden de la ternura, engrandece a un alma y una nación,  ya que es un terreno en que el presunto Bien, tiene algo más que aportarle a los supuestos pecadores,  que combatirlos con sus propias armas.

Si el deseo de que nos rodee la mayor cantidad de felicidad y amabilidad posible, no resulta suficiente, se puede echar mano al aspecto práctico del asunto, considerando el inmenso esfuerzo economico que esto puede ahorrar en un futuro. La espiral de venganzas en que la humanidad ha vivido a lo largo de su Historia, es el gasto más oneroso de que se tenga notica. 


Prefiero una y mil veces la salud que la cura, que el escarnio y que el expío. Esa es un poco la línea en que veo las cosas, aunque no de modo categorico ni excluyente. Es más bien un halo, un residuo, el sedimento que me dejó la observación de esa práctica y sus resultados en la vida cotidiana.


Tengo la esperanza de que mi opinión pueda aportar algo en este sentido, conque sea una pizca, habré conseguido mucho más que con un montón de odio.


Por lo pronto al aplicarlas domésticamente me dan más satisfacciones que penas.


¿De qué si no de esto, puede tratarse todo al fin y al cabo?.

 

 

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Published by martinguevara - en Opinion crítica.
14 diciembre 2011 3 14 /12 /diciembre /2011 03:08
Debo decir en honor a la verdad, que si bien la poesía alemana me encanta, que pocas expresiones me parecen tan bellas como "Ich liebe dich", que la filosofía encontró allí un hogar prolifico, y que si bien hoy por hoy ese país es un ejemplo en el cumplimiento de las normas más civilizadas y humanitarias; sí que puedo imaginarlos emprendiendo la Solución final. Hay algo en lo simétrico, en la obsesión por los angulos rectos, que es más pétreo que el calvinismo, más austero y puntual que el luteranismo, que es tan sabedor de su nulo  glamour estético como de su atractivo de gelidez prusiana. Reconozco que Alemania puede resultar muy inquietante, y que aún cuando no pase nada, está todo latente.
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Published by martinguevara - en Europa Aorta
10 diciembre 2011 6 10 /12 /diciembre /2011 19:48

 

 

Una mujer gruesa, con las mejillas rosadas, de pasos firmes y semblante plácido, y un hombre mayor, atildado, vestido con sus mejores trapos, adquiridos tiempo atrás en las tiendas hebreas del centro, se cruzaron en la calle justo cuando cada uno regresaba de sus compras, o mejor dicho de sus pesquisas para conseguir algo decente para la cena, ya que en aquellos días poco quedaba en la ciudad, que no estuviese de ligera a severamente podrido.  Hans Werner llevaba suficientes años viviendo solo desde que su esposa había fallecido por un ataque cardíaco, no dejando ninguna descendencia, como para saber lo deseable que era el despertar de cualquier tipo de ilusión en el alma, y aunque eran tiempos muy difíciles, y en la mayoría de la gente, parecía  no quedar sitio para las expresiones más elevadas del espíritu, sí que en él se abrían camino a ráfagas, rachas casi imperceptibles de felicidad; y las de Hans en esos últimos tiempos estaban dadas, de especial manera cuando tenía la oportunidad de cruzarse al paso con la señorita Helga Sanders, soltera, quien a pesar de contar con una edad avanzada también, poseía aún la gracia de la inocencia en su semblante. Tampoco a ella le resultaba un hecho más de la vida cotidiana, los casuales encuentros diarios, lloviese nevase o relampaguease, con el estirado y bueno de Hans, quien siempre se mostraba tan amable con ella, y de quien sabía poco más que lo que en el barrio se sabía acerca de él, muy ario de estirpe, pero de alma arruinada por los ideales equivocados. Si bien todos los encuentros "repentinos" a Hans le causaban un  cosquilleo en la boca del estómago desde que se acercaba la hermosa cara de reluciente redondez de Helga, los que eran casuales de verdad, aquellos que se producían fuera del instante previamente orquestado con minuciosidad de artista, eran aquellos en los cuales perdía casi el control de si, para dejar lugar a una fuerza que en principio le embargaba pero a la que de a poco , reconocía como  liberadora, la expansión del universo interior presionaba hacia su cabeza, produciendo un ligero mareo, que amenazaba con ocasionarle un desmayo de placer, mezclado con un intenso temor a la espontaneidad.  Helga sabía que cuando eso pasaba fuera de los horarios y trayectos acostumbrados, Hans se aproximaría con una tensión creciente, que en ese momento resultaría menos cortés que de costumbre, y sus ademanes adquirían la torpeza propia del que no había ensayado la jugada, pero en ese momento, y por las mismas razones, le resultaba adorable, era en esos instantes en que ella podía decir que sentía algo por él, y habría podido asegurarlo ya que, si bien no había tenido una dotada experiencia en artes amatorias, sí que había vivido en silencio profundos amores sin correspondencia. Ambos sabían lo tortuoso que podía resultar, el momento en que  algún imprevisto les impedía concretar el encuentro,  sin embargo estaban dispuestos a aceptar el riesgo de semejantes ataques de angustia.

Aquel era uno de los días en que se tropezaban gracias al azar.

            Justo en el momento en que comenzaron a hablar , sacudiéndose el placer y la incomodidad de sus cuerpos, sonó la sirena de aviso de inminencia de bombardeo, y los aviones aparecieron en el cielo de Frankfurt más pronto que lo que se había convertido en habitual aquellos días, una de entre las cientos de bombas que se arrojaron desde los aviones aliados explotó a dos metros de Hans y Helga, no sin que antes él hubiese conseguido abrazarla, al ver el terror reflejado en el rostro. Murieron despedazados en el acto, junto a otras decenas de personas que aún moraban, o transitaban deambulando  a esas horas, por la calle Grosser Hirshgraben.

Hans y Helga sabían antes de dar aquel bojeo al barrio en busca de alimentos, que a la guerra no le quedaba demasiado tiempo, y ello significaba  para los dos, que eran todo lo antibelicista que aquella  situación permitía,  el arribo de una ilusión, un estado de ánimo juvenil sumado a sus particulares alumbramientos del espíritu, no obstante sabían también que el final debería arribar de la mano de una victoria  contundente de los aliados, lo cual deparaba escasas esperanzas de sorpresas agradables en lo inmediato, para los habitantes de la ciudad.

Ambos habían sido amantes del hábito de la lectura en sus respectivas soledades, y era sobre esta temática, que fundamentalmente fantaseaba Hans, que acaso algún día podría abordar con su amiga, cuando se hubiesen acercado lo suficiente. El sabía que impresionarla en ese terreno, no sería   una tarea fácil, y precisamente aquello constituía un alimento inagotable para su imaginación fértil.

El edificio del número 25 de esa calle, situado frente al punto donde murieron en el acto Hans y Helga, quedó arrasado por el bombardeo, con solo dos columnas pilares de su estructura en pie. En aquella casa había nacido y se había criado Johann Wolfgang Von Goethe, quien a lo largo de su vida se convirtió en el escritor más importante de las letras germanas, y a la sazón uno de los constructores de historias más relevantes de toda la Historia de la literatura universal.

Los dos vivían en esa calle, sin embargo solían encontrarse unos cincuenta metros más abajo, en dirección del río Main, no frente a la casa de Goethe, donde no tanto el deseo, como la imprecisión de su alcance podrían significar una afrenta de escaso decoro.  Una vez,  muchos años atrás en ocasión de una festividad nacional veraniega, comentaron en el fragor de la conversación, autorizada por la multitud, sus admiraciones mutuas por la literatura y el alma de Goethe, Helga consideraba que era un hombre admirable, ya que pudiendo continuar una carrera exitosa como comerciante importador de alta costura, prefirió desde muy temprana edad, obedecer la pulsión por el arte, rodeándose siempre de entornos intelectuales y gentiles,  y produciendo algo mucho más imperecedero que buenos trajes y vestidos para la corte. Su obra.

La que si bien fue concebida en su parte más notoria en Weimar, en todo momento debe sus raíces no solo a la belleza del río, de la antigua ciudad de Frankfurt, de sus cielos cambiantes, sino de la propia casa, con su nutrida biblioteca ecléctica de más de dos mil títulos, el salón de pinturas, con ejemplares de la escuela flamenca en Alemania, y sobre todo con el apoyo incondicional del padre y la hermana.

Más de un siglo después de la muerte de Goethe, a quien no le entusiasmaba  la violencia social en ninguna de sus formas, su casa de la infancia, que llevaba un tiempo funcionando como museo,  fue destruida a bombazos frente al único abrazo de Hans a Helga.

Quizás para que no hubiese ni la más mínima posibilidad de olvidar aquel horror, en que se vio sometido el mundo, o acaso, según resulte ser la finalidad de la existencia, solamente haya ocurrido para que Hans, antes que se fundiesen los primeros copos de nieve del año, con la polvora  y la habitación del joven Werther, hubiese tenido la oportunidad de borrar el terror de los ojos de Helga, en la que sería su última mirada.

 

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Published by martinguevara - en Europa Aorta
3 diciembre 2011 6 03 /12 /diciembre /2011 05:00

Aunque el movimiento de traslación  de este cuerpo celeste que habitamos, alrededor del astro mayor, no revista una importancia más relevante que el acceso a las licencias etílicas propias de estas fechas, y la conquista de una buena excusa para poner en marcha el abrazo postergado, lo cierto es que cualquier medida de tiempo que se nos ocurra, se presenta propicia, como para  al menos por esta vez, detenernos ante este final de año y principio del 2012, y desearnos mutuamente un año nuevo, que si bien no inclinado hacia la prosperidad, que al menos se consiga encausar hacia el final de esta inmensa crisis, la cual en algunos hogares se lleva más esperanzas que en otros y en algunos lugares, se lleva incluso el pan de las canastas.

 

En Europa la preocupación máxima pasa por los costes que tendrá la crisis en materia de recortes de  beneficios sociales, y esa preocupación es propiedad de los más desfavorecidos. Ya que fundamentalmente en este sector, es donde resulta más fácil colectar dinero. Entre otras razones, porque es el más acuciado por los diferentes temores frente al futuro, y quienes más proclives son a acatar órdenes en tiempos de peligro. Y en segunda porque esta franja de la población, tan mayoritaria, está perfectamente ubicada y están controlados sus ingresos, tanto los de los  asalariados como autónomos. Existe el desconcierto generalizado de que no se les va a pedir el más mínimo esfuerzo económico a los causantes. Curiosamente  el proletariado, manifiestamente  opuesto a reivindicarse como tal hasta bien entrada la crisis, ahora , aunque aún desconcertado y buscando un hito orientativo, sin embargo empieza a reconocerse en las preocupaciones propias de su clase, encontrándose tan familiarizados con esa incertidumbre, que aunque en un principio tenga visos de tragedia social, quizás no sea otra cosa que el feliz hallazgo del alma perdida. O la conciencia de clase.

Desaparecido hace décadas el influjo comunista en los asalariados europeos, solo era cuestión de tiempo asistir al desarme del andamiaje, concebido para equilibrar la improbable seducción de las promesas que se vendían desde el marxismo.   

 Nada mejor que esta ingente crisis para llevarse por delante tales beneficios.

            El año comenzará con cambio de signo en el gobierno de España, y con las constantes de la economía en serio riesgo de colapso. Con las elecciones en Francia donde todo parece indicar que ni haciendo uso del charme de Carla Bruni, Sarkozy conseguirá remontar las encuestas que le dan por polizonte en el palacio del Elíseo, con todo lo que desde el país galo está en juego en política interior y exterior, que conjuntamente con Alemania comandan la salvación de la moneda única, o la creación de dos uniones europeas de diferentes categorías.

Mientras  en Rusia, también se preparan para unas elecciones, con abucheos incluidos a Putin por primera vez desde que ejerce el mandato, con una clase nacida a la sombra de la creciente anarquía en los mecanismos de control del desarrollo socio económico, y otra clase que paulatinamente ha ido abandonando la vergüenza, a mostrarse nostálgicos de tiempos pasados, como certificado de su fracaso en la sociedad de la valía individual.

 

Del otro lado del Atlántico, aún en Occidente, los Estados Unidos se enfrentan a las elecciones más desabridas de su Historia reciente, deberán evaluar al presidente actual, sin haber tenido este la oportunidad de aplicar casi ninguno de los planes que lo llevaron al poder. Si bien es cierto, que gracias a esa crisis  a la que se percibió como culpable a Bush, es que obtuvo los votos para gobernar.

 

Aunque en apariencia fue hijo de la esperanza, lo era del desencanto.

 

Obama asumió la responsabilidad de conducir los destinos de los norteamericanos, en el epicentro de la crisis económica, no tuvo ni siquiera la oportunidad con la que contó José Luis Rodríguez Zapatero en su primera legislatura, de proveerse de un baño de simpatía durante el período de vacas gordas, y la oposición norteamericana mostró una agresividad hacia el presidente poco frecuente en aquel país, donde en muchas ocasiones resultan irreconciliables las políticas de demócratas y republicanos, pero ello no impedía que una vez acabado el partido , se soliese tomar al ganador como el presidente de todos los norteamericanos, y así se aceptaba y respetaba por el bien común , con alegría o a regañadientes, pero aceptando al nuevo director de orquesta.

El discurso de Obama no tiene sentido en la continuidad del “ Yes, we can”, ya que no haría sino recordar las promesas naufragadas, y cualquier otra arenga que se aleje de su perfil inicial, resultaría inocuo en el estéril terreno de la clase media, más enfadada que preocupada, y sería contraproducente en su semillero de gente humilde.

Otras economías y realidades sensiblemente más optimistas y prósperas que las anteriores esperan se abra  paso definitivamente este 2012, para  ir tomando el mando del tren de la economía mundial, que salvo un imprevisto improbable, les tocará conducir por largo tiempo.

China encabeza este grupo de naciones, con varios retos entre sus objetivos. Primero, afianzarse el consumo interno para lo cual además de propiciarlo a través de la participación del pueblo chino en la ganancia de de dinero, y el desarrollo de diferencias socio económicas, legislando sobre deberes y derechos de las futuras clases sociales.  Y entender que el mastodóntico ritmo del crecimiento macroeconómico que llevan, está condenado a detenerse, en pos del novedoso y veloz desarrollo interno y el acceso a la mejoría en la calidad de vida de los ciudadanos,  y decidir que hacer con el férreo control de la población cada vez más difícil de aplicar, a fin de mantener la mano de obra barata, y el poder en los mismos nichos de manera peligrosamente indefinida.

La India y Brasil, aunque de composiciones muy diferentes, presentan precisamente las necesidades inversas, ganar en uniformidad y cohesión entre sus grupos sociales, tan abismalmente distanciados.

 

Un foco de atención de particular interés en el año que se avecina, es que les traerá santa Claus, a los habitantes de la isla de Cuba.

Será importante evaluar, la suerte que corran las medidas que se empiezan a implementar, dirigidas por la vieja guardia, en la economía cubana. El rumbo que adquieran en la práctica las medidas de liberación de áreas de comercio , que hasta ahora permanecían en el ámbito estrictamente estatal, serán observados con atención durante este año crucial. Mientras que se observa con intranquilidad, la ausencia de propuestas en esa gran materia pendiente, que es la  democratización de la sociedad cubana. La apertura a la participación en la política nacional de las diferentes corrientes de pensamientos, tanto en las formaciones de partidos políticos, como en la libre expresión pública de las ideas.

            Igualmente  interesante resultará apreciar, si los países de América Latina  todos,  tanto los presididos por gobiernos de expresión populista, o de izquierdas, como los tradicionalistas, o conservadores, consiguen abandonar el lastre histórico del caudillismo, de la apropiación del poder absoluto, de la actitud personalista y mesiánica en la forma de hacer y entender la política.

Brindo por que en este año que se avecina,  comience una decidida andadura en América Latina, hacia la erradicación de las abismales diferencias sociales, la corrupción y la intolerancia, a través del uso de la participación ciudadana de manera pacifica, mediante la reflexión y la pausa.

Mientras el planeta Tierra cumplimente un nuevo giro al Sol,  los hombres comerán y beberán celebrando el fin de la última frustración.

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Published by martinguevara - en Opinion crítica.
30 noviembre 2011 3 30 /11 /noviembre /2011 23:36

 

 

Presumiblemente a la disidencia cubana le va más a medida un gobierno de la derecha en España, que  vuelva a presionar a la Unión Europea a favor de continuar con la posición común frente a la isla, haciendo hincapié en la defensa de los derechos humanos y previendo punitivas económicas para el más que probable caso de que no se cumplieran dichas prerrogativas.

Sin embargo resultan inquietantes los derroteros que toma la realidad.

La Historia reciente de las relaciones de España con Cuba, insiste en mostrar un saldo diferente del que cabría suponer.

Ha sido en los gobiernos de Felipe González, y de José Luis Rodríguez Zapatero, cuando  a raíz de las diligencias hechas por las cancillerías españolas, más favorables han resultado ser las condiciones para los prisioneros por razones políticas, cuando más ayuda humanitaria han recibido, y aún más relevante, ha sido en estos períodos, cuando los gobiernos de España han promovido y gestionado, la mayor cantidad de liberación de presos políticos de las cárceles cubanas.

Durante el gobierno de Rodríguez Zapatero, no solo se gestionó la liberación de los reos, sino tambien la ﷽﷽﷽﷽eos, sino que tambio, no solo se gestion la mayor cantidad de liberacién de la invitación a establecerse como ciudadanos españoles con el rango de exiliados  políticos, con las ayudas que ello comporta. En los casi ocho años que duró el  último gobierno del PSOE, se incrementó la participación de las empresas españolas , no solo en Cuba, sino en los países latinoamericanos que detentan gobiernos afines, o que simpatizan en buena parte con el espíritu trasnochado de la involución cubana.  

Variados productos europeos, no solo españoles, pudieron llegar al mercado popular , gracias a la descongestión de la posición común a partir del año 2008. Y aunque pueda parecer paradójica, la intervención de la terca realidad, nos muestra que a través de una conducta más tolerante , dialogante, negociadora, se logró incluso dar un altavoz, por primera vez a grupos disidentes como las Damas de Blanco, los  incómodos Blogueros cubanos, los presos y periodistas comprometidos, o  huelguistas de hambre, cosa que sólo unos pocos años atrás, eran absolutamente impensables, sin la inmediata encarcelación,  o toma de peores reprimendas según la época. 

Luego de la proclamación del carácter socialista de Cuba, en 1961, y el establecimiento de las reglas del juego para intelectuales más tarde, que indicaban  expresamente, que “dentro de la revolución todo, y fuera de ella: nada”,  hasta empezado el nuevo milenio, en Cuba quien osara opinar pacíficamente, no ya contra la cúpula del poder, no ya a favor de la creación de algún otro partido político, sino simplemente discrepando con la zafra de 1970, la participación cubana en las guerras  de África, los fusilamientos, las limitaciones y prohibiciones de expresión, de lectura, de viajar, de hacer compras como los extranjeros, quien intentase simplemente opinar a favor de los reprimidos en Checoslovaquia, o de la huelga de Gdansk en Polonia, dirigida por Lech Walessa, o a favor de la caída del muro de Berlín. Incluso quienes quisiesen opinar que los pantalones Levi’s  eran más cómodos que los soviéticos, o simplemente que el rock norteamericano o el  inglés resultaba más ameno de escuchar que la internacional, sería tomado como mínimo por un desafecto a la revolución, y recibiría acorde al grado de rebeldía, a su actividad subversiva, un castigo que podía ir desde la defenestración pública en caso de cargos directivos, el exilio forzoso, a la privación de libertad por los años que estimasen conveniente,  hasta incluso las peores consecuencias.

 En estos últimos ocho años por primera vez se puede observar  a través de los medios de comunicación,  a disidentes cubanos , viviendo en semi cautiverio, en una libertad que no es tal en comparación a como deberían vivir, pero que es un enorme logro respecto de lo que existía.

Hoy se conoce en el momento la suerte de los represaliados, y aunque nada de esto constituya una garantía , hasta el día que de una vez por todas, se permita a los cubanos de todos los signos manifestarse, moverse  libremente  y participar de los destinos de su país, tan suyas como del que más, es un avance que todo el que conoció aquella realidad no puede dejar de apreciar en una gran medida.

Las fieras se calman con la música, no con rugidos amenazantes.

El mandatario español ni siquiera conoció personalmente a Fidel, ni participó con él en un  intercambio personal de enseres destinados a satisfacer hábitos onerosos, como los puros habanos o el buen vino.

Cosa que sí ocurrió en el período del presidente José María Aznar. Momento en el  cual la realidad nos indica, que  el recrudecimiento de las medidas adoptadas por Europa y propuestas por él, alentado por la comunidad cubana en el exterior, no sólo no contribuyó a cambios en la isla sino al recrudecimiento de la represión, del silencio informativo, de la escasez generalizada, a merced de un obtuso principio de que antes presentaría rendición , si antes se le ahogaba económicamente.

A semejanza del embargo económico norteamericano que ya padece desde hace casi 50 años, y que ha tenido una utilidad capital en la victimización del régimen, contando con la mejor excusa para estar unidos: la amenaza del enemigo exterior.

Fue a raíz de un destacado conservador de la politica  ibérica que Fidel visitó España, más precisamente Galicia, por expreso deseo de Manuel de Fraga, histórico ministro del dictador Francisco Franco, quien dicho sea de paso, nunca tuvo una frase altisonante para con Fidel ni contra Cuba, actitud que encontró reciprocidad de parte de la dirigencia cubana. En el período presidencial de José María Aznar, los reyes de España pasearon por La Habana, y aunque ambas visitas fueron no oficiales, lo cierto es que ello no aportó gran  ayuda a los disidentes de la isla.

La situación actual es bien distinta.

Mariano Rajoy, necesita concentrarse en sacar a España de una gran crisis económica, y también en aparentar que fundamentalmente está dedicado a esa tarea, si no  de modo exclusivo.

Los gobiernos de los países de mayor peso en América Latina con los que será menester mantener unas buenas relaciones institucionales, manifiestan abiertamente simpatía y puntos de acercamiento con lo que quiera que sea que se entienda por una  Cuba revolucionaria de la que ya no queda más que la auto denominación, y las huellas dactilares de algunos de los dirigentes que la encabezaron en su momento.

Y sobre todo existe una fuerte presencia de empresas de capital español en el área, que ante todo piden discreción y buenas relaciones, para continuar, hoy más que nunca, haciendo caja en el único mercado de alta rentabilidad que les queda, dada la coyuntura económica europea actual.

Cada vez que un gobierno norteamericano acercó sus posiciones políticas a  La Habana, e intentó un acercamiento, encontró en la realidad, que no siempre va acompañada del  discurso, una férrea oposición de dos bandos, a saber: los lobbies cubanos en el exterior, más interesados en sus ganancias y sus proyectos en la próspera nueva patria que las urgencias de sus paisanos dentro de la isla, y la inconveniencia para el discurso de trincheras, de posición de alerta  usado por el oficialismo cubano frente a un cuco que bajo ningún concepto debía dejar de ser tal.

Lo que más desubica a los autoritarios es la disposición a escuchar, a entender, a negociar. Yo percibo como más emparentada con la dirigencia cubana , no en la ideología declarada, sino en los procedimientos, a la derecha española que a la socialdemocracia europea, a la que el PSOE español arribó con nota hace ya tiempo, y de la cual el PP cuando parece que se acerca se aleja más.

Ni a  la Unión Soviética, ni  a Viet Nam, ni a la RDA, se les persuadió de abandonar sus rígidos sistemas, a través de los tanques, ni de los bloqueos, se desintegraron con el desembarco de las hamburguesas de Mc Donald’s, los vaqueros Levi’s y la alucinógena ilusión, de poder experimentar la metamorfosis desde el ser social, desde el elemento componente de masas, hacia el individuo, el homos consumidor.

Para terminar ratificando aquella frase casi axiomática, que decían los alemanes del este, una vez transcurrido el entusiasmo inicial del  derribo del proverbial muro:

“_Hemos descubierto que todo lo que nos decían del comunismo era una burda  mentira, mientras que lo que nos advertían del capitalismo, sin embargo, era todo cierto.”

 

 

 

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Published by martinguevara - en Europa Aorta
29 noviembre 2011 2 29 /11 /noviembre /2011 00:47

 

 

 

 

Esta semana, una amiga que vive lejos, me comentó que a través de un estudio genealógico, descubrió lo que ya se temía, y que ya me había comentado: que es pariente de Celia Sanchez Manduley, a raíz de un antepasado común de origen italiano que desembarcó en lo que era la provincia de Oriente en Cuba, hace mucho tiempo ya.

Celia fué una de las pocas mujeres combatientes en la Sierra Maestra con los rebeldes. Desde muy temprano, una fiel confidente de Fidel, a quien él confiaba sus preocupaciones más mundanas, y viceversa. La única integrante de la dirigencia cubana de la revolución que tenía patente de corso para continuar mostrandose religiosa, había sido una tigresa en la columna Mariana  Grajales, además mantuvo siempre intactas las buenas relaciones y eso en una autocracia tan vertical,  cuenta.

Celia era de perfil muy bajo. Se rumorea que aún cerca de 1980, cuando se vuela la tapa de los sesos de un disparo a causa del sufrimiento de un cruento cáncer según versión oficial, seguía siendo la persona en quien Fidel descansaba,  en cuya casa se quitaba las botas de campaña con mayor despreocupación , del mismo modo que por supuesto, se rumoreaba que habían sido amantes en la Sierra Maestra.  El barrio en que vivía en el Vedado, y donde Guarapo la visitaba, continuó llamandose el barrio de Fidel, haciendo alusión al tiempo que él pernoctó allí, donde dos calles a la redonda permanecían con guardias apostados, y no se permitía la entrada a quienes no fuesen vecinos.

La Habana toda estaba dispuesta a que cualquier cuadra tuviese una casa que pasase a ser, la casa de Fidel, de  hecho el país entero le pertenecía, pero niingún barrio fué tan popularmente conocido por su vecindario como aquel, ni siquiera el exclusivo  barrio de ex ricos que ocupa desde hace mucho tiempo. Hasta bastante después de que Celia se suicidó, allí siguieron apostados los guardias en las garitas.
  Armando Hart Dávalos la bautizó, como la flor de la revolución, y desde entonces se la representa en cuadros, con una orquídea en la oreja. Otros intelectuales cubanos menos obsecuentes que Hart, la bautizaron como la flor de piedra.

 

 Mi amiga, es también familia de Gerardo Machado, ex presidente cubano que llegó al poder,  acorde a las tradiciones latinoamericanas, a través del poco original método del golpe de estado. Si también Celia Sánchez era familia de Machado es algo que no se contempla, pero que tampco se hubiese hecho vox populi nunca, por ninguna de ambas partes.

Mi amiga, que siendo una adolescente, debió abandonar la isla del Caribe a la edad de catorce años. rumbo a los estados Unidos, bajo el programa migratorio conocido como Pedro Pan,  nunca regresó a su barrio. Con ello dejó tres cosas detrás:

A sus padres, que  años más tarde , cuando el padre salió de la prisión de Isla de Pinos,  le darían alcance y caza en tierras norteamericanas, justo cuando sus lágrimas comenzaban a enjuagarse, y su cuerpo, presionando el corset les rogaba a modo de amnistía, que ampliaran  su  demora.

Segundo, al país,  ese concepto abstracto,  que se resume en la gente querida y los no tanto, las calles , los olores , los colores, los sabores, el bullicio, el olor y el sabor otra vez, y esto no lo volvió a ver nunca más, y aún no sabe si en realidad ,como parte de su ser le indica , desea verlo como a ninguna otra cosa, para encontrar a la niña perdida que dejó, o como la otra parte más sesuda le sugiere, ahí no hay nada que  ir a buscar. Los sueños sueños son. 

Y en tercer lugar está esa niña a la que dejó. Soñadora en el patio de la casa señorial, entre las alumnas educadas de la escuela de monjas, en el altillo de su tío, del calor de su ama de llaves, en los secretos de sus pensamientos, sobre la almohada en las noches plagadas de sueños truncos. La niña que dejó en La Habana, implorante ante el rictus de los adultos y sus ocupaciones, y ante los nuevos ocupantes barbudos del barrio. La que jamás pudo subirse al avión.

La que se fué escuchó el rock de la vitrola, y habló el inglés de las cowgirls, y seguramente le costó lo suyo, pero hoy sonriente mira el camino andado. 

Y mientras con audacia emprende uno nuevo, puede ser, que el descubrimiento de que ella, una loba esteparia que se sobrepuso a todas las estocadas domésticas, era pariente de aquella mujer felina,  ya fuere flor de piedra o mar pacífico, la redireccione de espaldas a lo que la razón le indica, a ir en busca de aquella niña aún sentada en la hamaca, rodeada del verde y la espontaneidad húmeda, y consiga abrazarla como debieron hacerlo otros y decirle que se tranquilice,  que el tiempo que la ha hecho eterna, casi no ha transcurrido, que la ha ido a proteger, y a decirle también que ella ni se voló la tapa de los sesos, ni fué confidente de Fidel.

Y que nunca estuvo perdido, aquello que al fin se encuentra.


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Published by martinguevara - en Cuba flash.
24 noviembre 2011 4 24 /11 /noviembre /2011 15:40

 

 

 

 

Nos desayunamos ahora de que los reyes, príncipes, y otros nobles aristócratas, tienen una estrecha relación con el dinero y la obtención de la máxima cantidad posible del mismo.

Y no precisamente por el poco eficaz método del trabajo y el sacrificio personal.

Ahora en la actualidad española estalla lo que pasa por ser un escándalo nacional. El Duque de Palma de Mallorca, marido  Cristina de Borbón, hija del Rey Juan Carlos, se ve envuelto en un escándalo a causa del manejo indebido del vil metal. El motivo es la aparición de unos ya inocultables papeles y evidencias de negocios fuera de la legalidad, que presentan irregularidades en todo su desarrollo.

No me cabe la menor duda de que hay que poner medios para que eso quede debidamente castigado, caiga quien caiga, porque ante todo le incumbe y mucho a la Corona, y fundamentalmente al monarca español, quien al margen de posiciones frente a esa anacrónica y poco útil institución, no se tiene ni de lejos merecido tal final de película, ya que está en la recta final de su vida. Y que deben ponerse los medios para que esto ni ocurra ni pueda ocurrir nuevamente.

La corona debe ser auditada, convendría por el propio bien de la institución que el dinero público destinado a la Casa Real , fuese controlado milimétricamente, y los integrantes de la familia real, no harían mal en demostrar cierta gratitud al pueblo que les permite seguir viviendo del erario público, expresandolo en la demsotración pública y púdica de una mayor austeridad.

Porque si en España, atendiendo a su Historia , alguien tiene que agradecer, es Juan Carlos a  permitir que su pueblo lo acepte. como rey.  Y no al revés.

Pero dicho esto, el peor momento para intentar desestabilizar una institución tremendamente útil, que en honor a la verdad, no sé si  habrá equilibrado todo el daño hecho en siglos, pero en los tiempos actuales de democracia ha significado nada menos, que ser el garante de la paz, del equilibrio entre las dos Españas , aquellas a las que algún distraído podría haber considerado agua pasada, pero que si bien no están enfrentadas como en otros tiempos, siguen constituidas de la misma materia indisoluble, e incapaz de mezclarse.

El papel de la Corona en estos años, y no sólo durante el intento de golpe de Estado, donde el rey jugó un rol importantísimo en la defensa de la legalidad democrática, sino a lo largo de todos estos años, ha sido feliz aportando cordura y una figura suprapartidista, y a pesar de la más que lógica tendencia a los principios de la derecha,  muchas veces una figura tan templada, que favorecía las tesis del progresismo español frente las más retrógradas de los conservadores.

A lo largo de estos años, aún cuando todos sabenmos que un monarca sólo puede ser conservador, lo cierto es que la monarquía logró enfadar en muchas más ocasiones a los partidos de derechas, que a los de izquierdas, al no condenar, o simpatizar abiertamente con medidas y leyes de aggiornamiento de la sociedad, más que de contenido ideológico.

La democracia española no es moderna, en tanto no existe la osmosis que permite el trasvase de votos de la derecha a la izquierda, y viceversa, porque aunque estos últimos, en las recientes elecciones,  hayan dejado de votar en masa al partido mayoritario de la progresía, y se hayan derivado hacia otras opciones, conviene recordar que siempre dentro del  mismo espectro. La intervencion del aparato digestivo, el corazón y la testosterona  en la politica española, es pues de mayor calado que el deseable.

No está de más que durante los períodos de mayorías absolutas, de polarización total del país a favor de un sentimiento, más que una ideología, exista esa figura neutral, que amalgama al final de la discusión e incluso de la pelea,  a ambas partes. Una mamma italiana. 

No en vano Juan Carlos nació en Roma. 

 Los negocios que hoy se relacionan al yerno del rey, tienen la apariencia de ser  lo suficiente repugnantes y delictivos como para permitir a la justicia actuar en consecuencia.

La duda que me asalta sin embargo, es solo soluble dentro de los límites domésticos, con rudimentos caseros. ¿ es que existió alguna vez la duda de que a los monarcas de todas la épocas y nacionalidades,  algo les gustase más que la acumulación ingente de bienes?. ¿ Alguna Casa Real del este planeta, logró consolidarse como reinado, con lo que ello implica, a través del trabajo?.

¿ Constituye esto alguna especie de novedad?.

Estando claro, que el acceso a una jefatura de Estado, con la única condición de la fecundación en la cópula, es un método anacrónico, y cuando menos, muy poco presentable como democrático; no obstante pienso:

¿ Quienes ganarían y quienes perderían , del resultante del daño de la imagen de los futuros jefes de Estado, Felipe y Letizia, a través de un escándalo de corrupción que no les corresponde, aqunue les toque de cerca, en lugar de darse a través de la disquisición, de un serio debate sobre la utilidad de dicha institución en el siglo XXI?.

La polémica de monarquía o república es un capítulo pendiente de la sociedad española, que aguarda a la mayoría de edad de la población en términos de convivencia. Saldarlo a través del calor de la rección que provocan hechos tan reprobables, no parece ser el mejor de los caminos.

Es curioso que mientras Simeón de Sajonia, a quien le correspondería ser Zar de Bulgaria por sucesión, para ostentar el poder , debió convertirse en primer Ministro de su país, como un ciudadano más, mientras que el común de las monarquías europeas, están en lo alto como reyes, pero no pueden intervenir en la política de Estado.  

Cabezas coronadas sin mando; frente a un rey con bastón y la calva al viento.

 En la coqueta y bulliciosa Cuba, Fidel habría abreviado mucho sus complejos trámites para atornillarse al sillón de mando hasta más allá del Juicio Final, si hubiese declarado al linaje caribeño de los Castro, como reyes de la Isla.

Aunque en tiempos de sumisión a Brezhnev, habría tenido que aclarar que Rey sí, pero de sangre Roja.

Tiempos en que Borbón no evitaba el vino. Ni los negocios limpios.

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