" />
Overblog Todos los blogs Blogs principales Literatura, Historietas y Poesía
Seguir este blog Administration + Create my blog
MENU
Publicidad
El blog de martinguevara
Ultimos Posts

Yoani

11 Marzo 2013 , Escrito por martinguevara Etiquetado en #Opinion crítica.

 

En Yoani se puede encontrar a una de esas personas grandes, fuera de estereotipos, lugares comunes y dimes y diretes. De esa vieja tradición de mujeres aparentemente frágiles pero increíblemente invencibles. Y esa es sólo la punta del iceberg, porque en aquello que percibí a la persona fuera de lo común es precisamente en su cotidianidad, en lo inconfundible de su paso por cada asunto sin la pretensión de separarse de la normalidad, del terreno circundante, lleva los pies lo más pegado posible al suelo dado lo alto que porta su cabeza. 
Me subyuga la claridad de las ideas, no en el modo del necio que aparenta no tener dudas, sino más bien al contrario, manifestando un modo de ser propenso y sujeto a modificaciones permanentes, pero sin abdicar de lo fundamental de su timbre de voz, de su razón de ser. Esa capacidad para que aún mostrándose flexible, tolerante, conciliadora, sean los "otros" los que terminen sumándose a sus palabras, a sus propuestas, a sus irrebatibles razones de un modo natural, sin esfuerzo, sin resignar las ideas propias, su propuesta no está emparentada con el sometimiento, alineamiento, sino con la reflexión, el reparo justo ahí en la duda, en ese recodo del camino en que se abren encrucijadas y se nos plantea la necesidad de elegir, ahí es donde la percibo más tranquila, más segura, más conductora, a sabiendas de que el éxito de la elección del camino no responde a la finalidad de este, sino a como sea transitado, a como sea vivido.

Es más compañera que pedagoga, más el "sherpa" que un líder impostado, pero en el fondo, como con el "sherpa", uno termina siguiendo sus pasos. 
Hay algo muy íntimo en ella alejado de preconceptos, de prejuicios, cargado de aire muy fresco mezclado con los mismos viejos cantos humanos de libertad.
Trae en su estilo que no en su propuesta, una invitación al cambio de estructuras, pero también de modificación del firme, y no parece asustarle toda la inmensa tarea que ello puede llegar a insumirle si realmente empieza a concretarse, a la vez que da la sensación de que no defraudará en lo inmediato a quienes decidan subirse, con recaudo y vigilantes, a su barco sin un final definido en la partida, pero con rumbo inmediato a cada puerto del bien, de la suma, lo que yo denomino el amor. Lo único que me atrevería a sugerirle es que no abandone del todo esa magnífica pluma, su senda literaria, ya que es en lo descriptivo un prodigio del sello de la tradición cubana, desde Villaverde hasta Carpentier y Cabrera Infante. 


Definitivamente me convence esta mujer y no tengo ni idea de sus proyectos en el corto plazo, pero me parece de la gente que ayuda a cambiar todo a mejor, me gustan las personas convencidas de la necesidad de hacer Paz, la Paz no está nunca lo suficientemente esculpida ni completamente conquistada, me gusta la gente que no quiere problemas, pero que no les teme si se cruzan en su camino, que procuran el entendimiento, los puentes, pero que no se agachan ante las dificultades.

Presenta un seria dificultad añadida frente a ciertos auditorios internacionales de afectados por las violaciones de los derechos humanos, a la hora de explicar la opresión, la represión, lo asfixiante de una sociedad de las mal llamadas socialistas, que precisaente hacen un uso pernicioso de la terminología asociada a la víctima, secuestrando el sentimiento de solidaridad con los más necesitados, con los desposeídos mediante la apropiación de un lenguaje mesiánico, pero completamente ajeno a la verdad.


Tuve la oportunidad de comentarle que yo había sido precisamente uno de esos extranjeros privilegiados a los que ella a menudo se refiere, con toda razón, que pueden hacer en su país lo que les está prohibido a los ciudadanos del mismo, y le dije que ni aún así yo habría tenido el valor y los pantalones tan bien puestos como para seguir adelante con mis convicciones de la manera que ella lo ha hecho. Me dijo:


- No muchacho, no digas eso, tú no sabes como me tiemblan las piernas cada día- y entonces el abrazo se lo dí yo con un profundo respeto.
 


 

Leer más
Publicidad

Banana Men

10 Marzo 2013 , Escrito por martinguevara Etiquetado en #Relax



El ser humano es "singador" "cogedor" "follador", ni homo, ni bi, ni hetero, es simplemente sexual.
Si alguien duerme plácidamente y es objeto de una lamida de glande o clítoris según se trate, se enciende con el juego de esa lengua juguetona sea cual sea la naturaleza de su propietario, tanto si es una oveja, un chimpancé, una vieja o un viejo de tropecientos años, una ninfa o un mancebo. Sin embargo, si el mismo ser durmiente despierta súbitamente dado el gozoso trance, una vez que abre los ojos y toma conocimiento de quien le está haciendo la felación o el cunilingus, continúa disfrutando sólo si coincide éste con su elección del objeto sexual, pero si ve algo muy diferente se le apaga el mechón, le entra remordimiento, asco, pudor y una incómoda perturbación por haber retozado como gato en terciopelo hasta ese instante. 
Los animales son sexuales, de otro modo no existiría la tan socorrida y sempiterna masturbación, lo cual nos somete a la interrogante ¿un apasionado affaire con la mano es en realidad menos perverso que una refriega gozosa con otros cuerpos? 


En la célebre escuela al campo en Cuba, donde los alumnos de la secundaria pasaban cuarenta y cinco días ligados a las actividades productivas agrícolas, se aprendían pocas cosas con respecto del trabajo, pero de vivezas criollas y perversiones diversas se adquiría el más nutrido catálogo. Los que trabajamos alguna vez en el surco de plátano, entramos en conocimiento de un extraño y particular tipo de satisfacción sexual, nada más ni nada menos que con los troncos de las plantas de plátanos. El tallo del platanal está compuesto de capas de hojas encimadas, su interior resulta baboso y cálido, húmedo y mullido, muchos guajiros adolescentes y otros no tan adolescentes ni tan guajiros, les hacen una escisión con un palo o un cuchillo, miran a los costados con sigilo, y cuando se sienten con la intimidad necesaria, ¡les dan al arbolito para que tenga! 

El arbol de plátano da un fruto de forma alargada conocido por su socorrida asistencia en las fantasías frente a la apetencia del retozo y la escasez de falos, sin embargo se le suele desconocer al travieso tallo su concreto y real auxilio como reemplazante de vulvas y culetes. 

 De ahí que al pasar por un campo de plátanos en la noche de regreso a la casa, al pueblo o al albergue, la gente cree percibir a personas escondidas entre las matas reflejados por rayos de Luna, algunos creen que son ahorcados, lo cierto es que no son visiones, son unos seres híbridos nacidos de las fugaces relaciones amorosas en los platanales, conocidos comunmente con el nombre de: " hombres-banana", o dicho en un lenguaje más chic: los Banana Men.

 

 

 

Banana Men
Leer más

¿ Guarapo era Fidel o Castro?

10 Marzo 2013 , Escrito por martinguevara Etiquetado en #Cuba Opinión

 

Una de las particularidades en el habla en que están bien diferenciadas las procedencias de los cubanos es en la manera de llamarle a Fidel Castro Ruz.

Hay unos que le llaman Fidel y están quienes se refieren a él como Castro. Con Raúl pasa algo similar pero mucho más atenuado, desde que es Presidente se dice en los medios del exterior los “Castro”, pero también está permitida la acepción Raúl, por dos razones, la primera es para diferenciarlo del hermano mayor y la segunda es porque con él no existió ni existe el mismo encono histórico que con Fidel.

Quienes le llaman Castro son los que se fueron a primera hora. Incluso dentro de ellos hay muchos que le llamaron Fidel durante un tiempo, ya que formaron parte de la lucha contra Batista o simplemente simpatizaban con su campaña inicial, pero una vez arribado al poder el célebre hijo del hacendado de Birán y cambiado todo el sentido de  sus planes declarados, acabaron girándose en contra y llamándolo por su apellido estableciendo así una distancia, en la familiaridad, en la simpatía y por ende en la ideología,  similar a la de los primeros enemigos de "Castro".

Quienes le llamaban Fidel, fueron tanto de dentro del proyecto revolucionario como de fuera de éste que sentían algún grado de simpatía por el mismo o por el pintoresco personaje.

Con el paso del tiempo se fue afianzando la denominación de Fidel como el primer sello irrenunciable de alineación en sus políticas y de simpatía por sus ideas, así como de pretendido amor de masas.

Concurría la contradicción de que en cualquier acto público, en cualquier discurso, para nombrar a Fidel había primeramente que hacer un recorrido verbal de amplio espectro, había que decir algo así como el nombre barroco completo de un Rey en la época del Renacimiento: Primer ministro y Presidente del Consejo de Estado y de ministros, del Buró Político y del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.

Pero coloquialmente se lo llamaba Fidel.

Como dijo Fidel.

Lo que Fidel quiera.

Lo hacemos por Fidel.

¡Fidel, seguro, a los yanquis dales duro! 

Los deportistas lo primero que debían hacer al llegar al aeropuerto José Martí con una medalla en el cuello, antes que saludar a nadie, ni a su querida madre convalesciente,  era decir: Le dedico este logro al Comandante en Jefe.

Mientras más se acercaba la posibilidad de tener un contacto con él,  más había que ir adornando aquel “Fidel” pelado, escueto, que presentaba el amor popular refiriéndose a él como a un padre, en la medida que se acercaba físicamente, como un deportista con medalla quien bordeaba la posibilidad de un encuentro fortuito con la deidad, debía revestir ese solitario nombre de pila. “Se la dedico al Comandante en Jefe”.  Y evitar el Fidel y desde luego el Castro.

Para los artistas muy afines era definitivamente Fidel. Cuando se referían a él en tercera persona, incluso en las canciones se le podía tutear. ¡ Se le debía tutear! Pero en un encuentro de primer tipo, hablando en segunda persona había que usar el Comandante y por supuesto precedido del usted.

Así como la Iglesia evita la blasfemia, pero prefiere que alguien se maldiga en nombre del Padre y en el de todos los Santos antes de que los olvide, la inteligencia del Estado igual, si alguien manifiesta defecarse en todos los antepasados de Fidel, toma represalias, pero prefiere con creces ese impío improperio que la indiferencia.

¡ Abajo Fidel! 

Los que le tomamos animadversión por diferentes razones viviendo en Cuba, luego de haberlo respetado como presidente o de haberle temido como comandante del bien y del mal, lo hicimos pensando y hablando de Fidel. Tanto en los chistes como en las críticas era y es Fidel, o en su defecto, algunos de sus innumerables apodos, que también los había para los obsecuentes y otros para quienes sentían rechazo. Para los apestados era Guarapo o Esteban (por: Este-bandido) . Para los delatores era "El caballo" o "Fifo".

Sin embargo aquellos de la generación “Fidel” que emigraron a Miami, de repente se vieron compelidos a llamarle por su primer apellido, ya que llamarlo por su nombre de pila era una muestra de sospechosa cercanía. Y pasaron a hacerlo subordinándose de un modo poco meditado, a las razones de los primeros inmigrantes exiliados, siendo que existía y existe un abanico amplio de razones  para la disidencia , muchas de ellas de índole sensiblemente diferente.

Dicha impostura, los dejó huérfanos de sus razones y de sus conquistas personales en el terreno de la insumisión, de la rebeldía, ya que la bronca genuina se la profesaban a “Fidel” por sus traiciones, excesos y represiones y no al primerísimo “Castro”.

 

Una crítica hecha desde el peso semántico y simbólico del nombre "Fidel", en apariencia no difiere de si está construída en torno a su apellido: Castro. Pero la diferencia existe, y abarca la finalidad y a génesis misma de dicha crítica.

 

Guarapo

Guarapo

Leer más

Lateralidad cruzada

10 Marzo 2013 , Escrito por martinguevara Etiquetado en #Opinion crítica.

 

Ayer me ocurrió algo curioso que sin pretenderlo, encierra el meollo de uno de los asuntos en los que más me interesa incidir, de los que más me placen reflexionar e invitar a hacerlo. 
Asistí al final del III Congreso de i Redes en la ciudad de Burgos para escuchar a Yoani Sánchez y de paso saludarla. Ambos objetivos quedaron más que satisfechos, incluso pude invitar a Yoani a leer el homenaje que había escrito unos pocos días antes a ella y a su esposo. Pero vamos a lo que me ocupa.

 Una vez que terminó el acto me apresuré a salir para evitar la muchedumbre en la entrada del edificio del Fórum y en su lugar encontré apostados bajo el día fresco y las gotas de llovizna, a un grupo de unos catorce o quince manifestantes contra la filóloga, bloguera y periodista cubana. Los con toda probabilidad poco espontáneos voceros portaban banderas de Cuba y del Partido Comunista español. Había el triple de policías antidisturbios que manifestantes esperando que saliese Yoani del edificio. Me quedé de pie a un costado dispuesto a asistir a un espectáculo más de repudio, sin embargo con estos actores en escena, sentía por dentro la fricción de la contradicción.

comisión de repudio Yoani

Los jóvenes que la esperaban para gritarle tenían la misma pinta que ella y que los jóvenes contestatarios y antisistema habaneros que asisten a sus cursos de blogueros, a sus reuniones de arte contracultural. Incluso puedo aventurar que mi simpatía habría estado al cien por ciento del lado de esos escasos jóvenes que desafiaban el mal tiempo, si en lugar de ir a gritar improperios a una chica de su misma especie irreverente, hubiesen estado allí para interpelar a las autoridades del Ayuntamiento, la Diputación y la Junta de Castilla y León que también estaban adentro para la entrega de premios, mezclados con medios y periodistas de izquierdas y de derechas.
A los cinco minutos de estar de pie esperando un desenlace cuando la multitud de pesados y reporteros de adentro le permitiesen a Yoani salir, pasaron del otro lado de la avenida, en el paseo del río, dos jóvenes con cinco perros de raza de pelea, que comenzaron a insultar de un modo extremadamente violento a los militantes de izquierdas, gritaban consignas nazis y levantaban el brazo en señal de saludo hitleriano, el incidente duró un tiempo corto pero tenso, en el que la policía no hizo nada por impedirlo, entonces yo me acerqué a un policía de los que en los últimos tiempos tienen como trabajo romper cabezas de desahuciados y de inconformes con el gobierno, y le comuniqué que las manifestaciones de esos individuos, aparte de ser agresivas eran anti constitucionales, ilegales, y conformaban una apología al terrorismo, me miró de arriba a abajo, y se movió un poco desconcertado al ver que yo era un asistente al congreso e intercedía en favor de los contrarios al mismo, lo que no sabía el policía es que además estaba allí por mi admiración a Yoani, pero también a esos jóvenes cuando salen a defender los pocos derechos vírgenes que aún nos asisten.antidisturbios-i-Redes.jpg

La tensión se disipó cuando los dos pichones de criminales siguieron su camino con sus perros de presa. Entonces me giré y vi dentro del recinto ferial, como el periodista Ander Izagirre quien también había sido premiado en aquel acto, bajaba con su comitiva de amigos por un ascensor y sonreí recordando que unas horas antes al llegar al lugar mojado por la llovizna, me había reprochado el haber dejado el coche a tres manzanas, al constatar que había un parking público subterráneo en el mismo edificio. 
Me alegré por el mitin que se ahorraría la valerosa bloguera, pero no puede dejar de sentir una brizna de pena por la esterilidad de la reunión de aquel pequeño grupo. Instantáneamente recordé el estilo de los jóvenes rebeldes cubanos contra la intolerancia, contra la sinrazón y la represión, y pensé que el único sitio de la ciudad donde se los podría ubicar en ese instante si se los trasladase por abducción en tiempo y espacio a la fría Burgos, sería dentro del reducido grupo de aquellos enrojecidos indignados.

También pensé que una vez culminadas las entrevistas, a Yoani la invitarían a comer los representantes del gobierno de Burgos, que eran lo más parecido estéticamente, a aquellos gordos sebosos con guayabera ostentadores de cargos político en Cuba, que tanto la odian y persiguen por su arrojo y claridad en su posicionamiento. Y por último no pude dejar de pensar que aquellos policías que estaban para protegerla, eran lo más parecido a los valientes efectivos de la Seguridad del Estado que en La Habana se esmeran en hallar maneras de no dejarla en paz.
Aquel escueto hato de militantes comunistas me recordaron al personaje Ira Ringold, de la novela “Me casé con un comunista”  de Philip Roth , quien decía de su criatura de la ficción, que era asombroso ver como un hombre que no había temido en absoluto, a toda la policía junta y la sociedad entera en su contra, sin embargo era incapaz de discutir la más mínima ordenanza del Partido.

En una de las más brillantes observaciones que he leído en mi vida, ya que en efecto llama la atención como todo el enorme caudal de valor necesario para ser comunista en una sociedad de mercado, se convierte en humo, se evapora frente a las controvertidas, caprichosas, increíbles y a menudo vergonzosas órdenes que se imparten en el seno del Partido y que deben ser cumplidas a rajatabla.

Yoani y yo

Por supuesto no sé que le habría parecido mi observación a Yoani, pero al conocer su prosa, sus deseos de concordia, de suma más que de resta, de respeto por la libertad de los individuos y sus ideas, me place pensar que habría convergido en algún punto con esas sensaciones de apariencia contradictoria y paradójica, pero de una coherencia tan fiel en el relato, como compleja de interpretar.

Me fui de allí antes que los militantes, antes que los políticos, antes que los premiados, quería evitar el riesgo de llegar al bar de los mejores pinchos de morcilla de Burgos con cebolla caramelizada cuando ya estuviese abarrotado de unos o de otros, se trata de una delicatesen que prefiero saborear acodado a la barra, en silencio y en solitario.

 

 

Leer más
Publicidad

Chakata

28 Febrero 2013 , Escrito por martinguevara Etiquetado en #Cuba Opinión

 

 

_Ponme un chakata y un té frío con limón- dijo Lissette justo en el momento en que yo me acerqué por detrás para hincarle los dedos índices en los riñones a modo de saludo- Tras un breve respingo, se giró soriendo y me dijo:

_ ¡ Vaya, faltabas tú!-

Me pedí dos chakatas bien fríos para evitar regresar de inmediato a pedir otro, sabiendo que el primero desaparecería con la sed-calor que hacía.  Fui a sentarme  a la mesa.  Era la sede central de la UPEC, Unión de Periodistas y Escritores de Cuba, en una de aquellas confortables casonas señoriales en el barrio de El Vedado expropiadas al principio de la Revolución y reciclada como sede de un organismo oficial, donde los periodistas de los medios cercanos y algunos curiosos como yo asistían a dirimir asuntos de actualidad, a disipar, a interrelacionarse, auxiliados por los efluvios refrescantes del chakata, un trago-infusión, compuesto de té, limón, azúcar, ron y hielo.

En la mesa estaba Reinaldo, Bruno, Danilo, Julio, Lissette y Olguita. Estaban hablando de la mala pinta que había tenido la visita del flamante jefe de Estado de la URSS, Mijaíl Gorbachov, en la cual  se notó una relación con Fidel tirante, fría y dada la cual,  por primera vez desde que el Che le advirtiese sobre la traición de Moscú a la causa internacionalista y este lo desoyese olímpicamente, se le escuchó hilvanar un discurso sin la obsecuencia habitual de : ¡ Viva la Patria de los Soviets!, habló sobre los tiempos que estaban por llegar y sobre la relatividad de las amistades indestructibles.

Julio y Reinaldo, eran de todos ellos los más críticos con la censura en el panorama periodístico, pero no necesariamente los más entusiasmados con los sueños de aperturas económicas, sociales y políticas que llegaban promovidas, incluso desde la misma patria de Lenin. Todos estaban embriagados de ilusiones de cambios.

Han pasado los años después de aquellas conversaciones en la confortable terraza de la UPEC, discutiendo animadamente y no sin recaudos sobre la actualidad de la isla, cada uno de ellos tomó su camino más o menos aciago, algunos partieron al exilio, otros publicaron sus experiencias y fueron perseguidos, otros emigraron sin discernir públicamente y alguno como Reinaldo, tomó la senda más difícil aunque más fructífera, se quedó en Cuba rodeado de su realidad, a la que día a día ha contribuído a cambiar valiente y pacíficamamente. 

En estos años formó pareja con una mujer delgada de mirada inteligente, de verbo preciso, rico, ágil, y de un coraje fuera de lo habitual, que de a poco fue conquistando un espacio vacío y vedado en Cuba, el de la opinión libre, el de la levantarse, abrir los ojos y permitir que lo que arribe al cerebro en una conjunción de sensaciones, información, deseos, fuese procesado y filtrado únicamente por el tamiz de la elocuencia, del armado del discurso, de la correlación. Un espacio que le costó salvar todos los miedos que no puede imaginar quien jamás haya intentado siquiera llevarle la contraria a los lineamientos de aquella sociedad. Reinaldo estuvo con su gran preparación intelectual y su valor al lado de Yoani y hasta tuvieron un hijo juntos.

Ella se ha convertido en famosa, luego de persistir durante largo tiempo en una sociedad vigilada por los cuatro costados, en escribir un blog que fue su seña de identidad, por la delicadeza literaria y por el atrevimiento en las temáticas, contando la vida cotidiana, el intensísimo “obstine” como llaman los habaneros al sumun del tedio, sin bajadas de línea, sin adoctrinamientos, sin posicionamientos baratos. La calificaron desde un inicio de  "non grata", luego “desafecta” más tarde disidente, sencillamente  porque desde aquella advertencia pública de Fidel a los intelectuales en la Biblioteca Nacional en 1961 en que advirtió:   “Dentro de la Revolucinada,  d ﷽uera de la Revolucis disidente porque desde la declaraciescribir un blog que fue su seña de identidad por la delicadezón todo , fuera de la Revolución nada”, todo lo que no oliese a melaza revolucionaria, a sirope ideologizado o a fritura militante, era focalizado inmediatamente  y luego reprimido según el grado de desacuerdo o abulia que se atreviese a manifestar.

A Yoani le tocó un clima de medidas menos drásticas y trágicas con la variedad de puntos de vista, que antes de la desaparición del campo socialista, por diversos motivos , que van desde la erosión misma de toda etapa, hasta por el cambio de época que obligó a Cuba a aggiornarse de cara a la opinión pública internacional, toda vez que se quedó sin la custodia de sus otrora mentores estalinistas y debió agenciarse otra índole de simpatías internacionales. Pero no por ello un tiempo más fácil para salir adelante con la tozudez y la temeridad que demostró al mundo entero. 

Acosada por doquier, defenestrada, violentada incluso, junto a su esposo Reinaldo, la bloguera de aspecto frágil y delicado siguió adelante con paso ejemplar, formando grupos de blogueros, amalgamando embriones de movimientos de artistas contestatarios, insuflándoles ánimos, valor, esperanzas y sacándolas también para sí, de quien sabe donde, reclamando derechos de la ciudadanía a la información como acceso a la verdadera "integración", que no pasa por obedecer ciegamente, sino por participar en las decisiones del entorno. Yoani en estos años ha estado creando país, ciudadanía, conciencia, a la vez que creciendo intelectual y humanamente. 

La mayoría le reconoce este esfuerzo, pero aún hay de un lado y de otro quienes no son partidarios de permitirle expresarse, cuando lo único que ha pedido es el derecho a hacerlo con libertad.  Dentro de las propias filas de los cubanos emigrados, existe un familiar pero nada atesorado acto reflejo de menospreciar y en cierta forma incluso atacarla, por el hecho de que hoy tenga un nada envidiable reconocimiento, labrado con una determinación y temeridad tomados prestadas del panteón de las virtudes reservadas al más recalcitrante y atávico machismo latino.

Gente que se fue de Cuba hace muchos años por las mismas causas que a ella la llevaron a quedarse para reconducir la sociedad, le llegan a criticar que no sea demasiado dura con el régimen, mientras los de pseudo izquierda le critican que reciba presuntos emolumentos desde el exterior para desarrollar sus proyectos. Como si el gobieno cubano destinase partidas equitativas con el fin de sufragar los gastos propagandisticos tanto del régimen como de sus opositores, del partido único y los divergentes, de los espontáneos manifestantes de dentro y de fuera de Cuba en contra y a favor de los inadaptados al anacronico sistema. Y desde luego yo me cuidaría mucho de darle lecciones de arrojo a Yoani. 

Y una vez en mi interior, sólo intentaría dejar fluir con libertad ese torrente que porta la admiración al valor ajeno,  el reconocimiento al sacrificio, y a lo conseguido gracias a ello y en beneficio de todos.

Y si pudiese me sentaría en una mesa con Reinaldo y Yoani, los escucharía, trataría de que me contasen de donde sacaron fuerzas en estos años, que me hablasen de la cotidianeidad en tales lides, que me aceptasen invitarlos a dos chakatas a cada uno. Acaso más por el calor que por la comodidad.

 

Leer más

Smith e Marx nell'era della Acuarius

25 Febrero 2013 , Escrito por martinguevara Etiquetado en #Opinion crítica.

 

 

Cuba, che risulta essere l'ultimo bastione del socialismo reale nell'emisfero, anche se con le più selvagge adesioni pre pratiche moderniste, assiste insieme alla Cina, che si trova all’altro lato del mondo, alla disintegrazione dell’ideologia socialista. 
Il capitalismo industriale e finanziario annunciato dalla Rivoluzione Industriale, che si era avvalso di un forte background ideologico sullo studio fondazionista di Adam Smith, sulla creazione e l’accumulo della ricchezza, stá morendo, e non dall'interazione di antagonismo, con l'applicazione del marxismo e il suo invito ad abolire proprio il plus valore come la genesi di tutti i mali del sistema.
Anche se per certi versi la caduta ragionata secondo Marx dobbiamo ancora vederla, tutte le volte che giammai ebbe luogo, visto quei Paesi che hanno applicato le interpretazioni piu stravaganti delle sue teorie, nemmeno lontanamente si avvicinavano al concetto di paese che auspicava il filosofo materialista fondatore del comunismo scientifico, quelli che avrebbero dovuto scavare la tomba alla borghesia a partire dallo scoppio delle tensioni antagoniste, proprie del climax del sistema capitalista. Stanno cadendo ad uno ad uno i miti e le tappe che sono state erette nel corso dei secoli appartenenti alle gesta epiche del modernismo. Il non plus ultra della colpevolizzazione.
Forse la teoria cubana e degli altri paesi dell’aerea detta comunista o del Secondo Mondo, che suggeriva di vivere con meno varietá di prodotti e meno consumo, non era intrinsecamente mal pensata, sino a quando peró non si entró nel terreno dei divieti-obblighi, le censure, le repressioni, il disprezzo alla libertá individuale. Esattamente come l'ideologia hippie ebbe un picco di luce propria, che si spense, come, in generale, ogni utopia.
Comunque le societá hanno fatto dei notevoli passi in avanti grazie ai generosi apporti delle ideologie progressiste, l’Uomo é stato protagonista di eventi che danno luogo all’ottimismo grazie alla gentilezza delle utopie, timide sí, insignificanti quasi, se confrontate al desiderio di vederle realizzate, peró in ogni caso valide visto che ci hanno lasciato un risultato positivo dietro la prova empirica, é possibile rompere con il circolo vizioso che ci vuole indicare che non ci salveremo dalla codizia, dalla condizione cainita ed antropofaga della specie umana.
Non si tratta di una questione di ottimismo volontaristico neo fascista, come lo sono tutti i volontarismi, il problema é come si mette a fuoco la lotta, ma non nel senso del combattere, dello scontro fra rivali, ma bensí nel compito di cominciare a stringerci alla coscienza necessaria per attraversare quella linea, in apparenza di facile accesso, ma che in pratica si é rivelata complicata da traversare, non é per nulla semplice rompere il circolo vizioso di: dolore-allivio; piacere-angustia; confort-miseria; e sopratutto guerra-pace, gia ché nel dilemma guerra-pace vi é rappresentato tutto il resto.
La saturazione di ogni modello, nel terreno individuale, collettivo, sociale, universale, si autodistrugge, nella sua controparte.
É una deformazione culturale, non naturale. Infatti siamo cresciuti con la convinzione che l’opposto alla malattia é la salute, quando in veritá é ‘la cura’.
Quando gli esperimenti sociali si sentono stracolmi e saturati da elementi di pace, si mette in marcia tutto un processo di autofagia che conduce inevitabilmente a buttar giu tutto quello che si é costruito, invece di comprendere che il fine naturale della pace e l’armonia non é il caos, bensí il potenziare le capacitá dell’individuo, la ricostruzione di se stesso ad un livello di coscientizzazione al di fuori dall’orbita degli antagonismi artificiali del momento.
La realtá si ostina ad emergere dalle tenebre alle quali spesso é condannata, per dirci che non soffriamo certo per colpa di teorie messianiche o di capireparti tenocratici di questa nave alla deriva.
Maggiore é la libertá individuale piu si fa forte il tessuto protettore del progetto evolutivo dell’uomo. Vi sono molti interessi, che con il passare del tempo sono divenuti sempre piu forti, per poter sperare che ció avvenga senza opposizioni. E chissá per la stessa ragione sia venuto il momento, anche solo per superare la noia ed il dolore, di provarci, se ne avessimo il coraggio, d’abbandonare la fase di comodo tardo-adolescenziale per vedere se una volta prese in mano le redini della nostra coscientizzazione saremmo in grado di scrostare la scoria accumulata attorno alle nostre esistenze.
Giusto lí, dove prude.

 

Leer más

Príncipes y mendigos

17 Febrero 2013 , Escrito por martinguevara Etiquetado en #Cuba Opinión

 

 

Uno de mis íntimos amigos a los largo de la vida, de esa gente irredenta, políticamente incorrectísima, y repleto de vaivenes, pero con la extraña virtud de la autenticidad, de la coherencia, del valor y la lealtad, hace poco me hizo una confesión después de muchos años sin vernos, ya que yo me fui de Cuba y él emigró a Miami. Evelio me dijo que en aquél país, donde se hablaba otra lengua, habitado por seres que creían pertenecer a un estrato superior entre los humanos, la especie de los “americanos”, en el país que le habían querido enseñar a odiar por todos los medios, y sobre el cual a todos lograron meternos al menos algo de desconfianza con unas pocas consignas de no demasiada factura intelectual, plagadas de lugares comunes y grabadas a fuego en el hipotálamo, que en aquel país famoso por el ego de sus habitantes, por el desprecio a otras nacionalidades, sin embargo fue donde aprendió a ser una persona con los mismos derechos que los demás. Fue el país que lo dotó de una dignidad como ciudadano, desconocida para él hasta entonces. Me contó que por primera vez sintió que no era menos que sus vecinos, que por primera vez le hicieron saber que contaba con una extensa batería de derechos, y que nadie se los podía pisotear sin más. Mi amigo no es un iluso, es un rebelde nato, eso me ayudó a creerle sin demasiados remilgos, ya que entre los defectos de mi amigo nunca se encontraron la cobardía ni la obsecuencia

Me lo comentó justo en estos días, que los cubanos no pertenecientes a ninguna casta política, retomarán tras más de cincuenta años, la sana costumbre de contrastar su cultura con el resto del mundo a través de los viajes, ello inevitablemente me trajo algunos recuerdos.

En los años que viví en La Habana, tenía un anverso en moneda nacional y un reverso en divisas. Cubanos y extranjeros. Había diferentes tipos de extranjeros y de tiendas para ellos. La sociedad estaba más estratificada con fines mercantiles y de contención y represión del deseo de comprar que cualquier país capitalista, incluso que la sociedad de castas en India. 
Excluyendo los turistas, que era el grupo más fácilmente diferenciable, por el aspecto, el color , el olor, y los sitios donde se hallaban, llegó un momento que se hizo complicado distinguir cuantos tipos de extranjeros había en Cuba incluso para los policías, de aquellos que vivían entre la gente, que ya habían recibido la bendición y la maldición del Caribe en sus pieles, estómagos y costumbres cotidianas.

 Había varios tipos, clases y categorías de extranjeros: estaban los residentes permanentes, aquellos de larga estadía que pensaban vivir el resto de su vida en la isla, estos contaban con algunos derechos que el resto de la población nacional no tenía, como viajar a su país una vez cada dos años, pagando el billete en moneda nacional, único derecho que los beneficiaba con respecto a las otras categorías de extranjeros. 

El nivel más bajo estaba compuesto por los estudiantes, que eran todos aquellos que tenían sólo permiso para estudiar, no podían trabajar ni comprar en tiendas de turistas, aunque había algunas tiendas donde podían adquirir ciertos productos del área dólar, muy reducidas ya que esta categoría era considerada la más baja socialmente. Estos eran mayormente provenientes de países en vías de desarrollo, con menor desarrollo que Cuba, tales como, Angola, Mozambique, Etiopía o Nicaragua.
Luego ascendiendo en la escala social había residentes temporales, los que no sabían cuando partirían, la gran mayoría de los exiliados pertenecían a esta categoría, y aunque se les permitía comprar en las tiendas de productos capitalistas  o de exportación, se entendía que no contaban con fuentes frecuentes de obtención de divisas. 
Siguiendo la línea estaban los “técnicos extranjeros”, cuadros medios de los países socialistas del este de Europa, y en su mayoría de la Unión Soviética. Estos tenían derecho a comprar en tiendas especiales en moneda nacional, en las cuales había productos alimenticios de notoria mejor calidad que los de la población nacional. Además, estos técnicos del área socialista, que de técnicos tenían aún menos que de socialistas, podían comprar en algunas tiendas de divisas, sobre ellos no se ejercía el control por parte de los agentes cubanos, contaban en sus propios barrios con un responsable del partido de sus países de origen. Vivían en barriadas habitadas sólo por ellos. Los rusos interactuaron relativamente nada con el pueblo cubano, pero no había cosa que le molestara más a un ruso, que soportar que se le metiesen un grupo del sector “estudiantes extranjeros” a beber en los bares con aire acondicionado, habilitados para ellos. En toda la isla, pocas cosas olían peor, que la axila de un soviético. Sin embargo ellos decían que los angolanos eran sucios, y que los centroamericanos cuando se emborrachaban se fajaban entre ellos. Lo cual no era necesariamente menos cierto. 
Estaban los segundos de la escala más privilegiados, el cuerpo diplomático. Estos tenían un tren de vida de bastante escaso sacrificio. Casi no topaban con el socialismo en ninguna de sus formas más rudas, menos redondeadas. Tanto por el dinero que ganaban como por la impunidad que les otorgaba la inmunidad diplomática. En las tiendas habilitadas para su consumo, se podía notar esa diferencia. Estaban dotadas de lo mejor que llegaba a Cuba. Eran las tristemente famosas “diplotiendas”, radicadas casi en exclusiva en el barrio de Miramar y en Siboney. Tal era la distinción que le otorgaba a una tienda, a una peluquería o a una panadería, el prefijo “diplo”, que durante un tiempo cuando una chica se distinguía por su belleza se la denominaba: Diploniña.
Y por último, la crema de los privilegiados. Habían empezado a desembarcar un nuevo tipo de extranjero, que se convertirían en los menos queridos pero los más deseados, los empresarios a los que el Gobierno daría el visto bueno. Empresarios españoles, franceses, canadienses, que soñaban como todos, con beneficios económicos, pero por alguna razón arbitraria, aleatoria, anárquica o fortuita, más que racional, fueron asimilados por el sistema como capitalistas con un toque suficientemente revolucionario. Dueños de cadenas de Hoteles, empresas de comunicación, astilleros, petroleras, etc., simplemente millonarios que establecían sus sucursales en Cuba, contando con la cómoda inexistencia de sindicatos y sin el siempre molestísimo derecho de huelga. Estos compraban en las tiendas que se les antojara y no eran importunados por agente, ni ley alguna, los sempiternos bienvenidos. 
Por debajo de todas estas castas, estaban los cubanos como mi amigo Evelio. Los nativos de aquel país, no podían entrar a ninguna de aquellas tiendas, ni manipular la moneda extranjera de modo alguno bajo amenaza de cárcel.

Una realidad así de absoluta, simple y llana.

 

 

Leer más

Rosario Central

16 Febrero 2013 , Escrito por martinguevara Etiquetado en #Relax

 

 

Desde la más remota antigüedad el desarrollo del deporte respondió al desarrollo de las aptitudes sociales de camaradería y a la instrumentalización de los totalitarismos.

Lo primero por la razón de compartir el tiempo libro en una actividad lúdica que implicase el esfuerzo sin fines productivos, alienantes como el trabajo. Por la puesta en escena del espíritu gregario de la comunidad, y también por canalizar de manera saludable la competitividad inherente a al especie humana. Lo segundo por dos razones, la elevación a la máxima categoría del cuerpo, de los físico frente a lo intelectual y a lo emocional, y precisamente por su eficacia para crear espíritu  de comunidad, de equipo, y de seguimiento de normas pautadas en detrimento de libertad de pensamiento y de acción, de individualidad.

Por ende la práctica del deporte de manera periódica, pautada, aporta dosis nada despreciables de percepción positiva y constructiva de la disciplina en el individuo, toda vez que su carácter lúdico proveniente de constituir sobre todo una suerte de “juego” , le dota de la suficiente aceptación como una cualidad deseable, imprescindible para pasarla bien, a diferencia de la percepción de la disciplina  cuando proviene del esfuerzo propio de las obligaciones, del sacrificio residente en el deber.

 Y a la vez dota de capacidad de organización, de superación, de comunicación, de reconocimiento de las normas, y por encima de todo de una referente ficticio en la vida real, donde recrear todos los mismos sentimientos,  tensiones y capacidades  que recorren el alma humana en caso de una cita real con el duelo en el caso del deporte individual, con la batalla en comparación con el deporte de equipo, y con la guerra en el caso de las grandes competiciones. Del mismo modo que aprisiona de la estrechez de miras para permitirse ser penetrado por el concepto de propios y ajenos, de amigos y enemigos, imaginarios en el caso del deporte, representados por simples oponentes, y lamentablemente menos intangibles en el concurso de la realidad.

Como cada cosa que se someta a un análisis, el deporte es como una moneda con dos caras.

A Ernesto, el Che Guevara, el deporte no le podía ser de mayor utilidad. A un carácter ya de por sí terco y decidido, le ayudó a pulir la voluntad que su madre a través de la genética y del ejemplo le aportó como su principal legado y a su salud y torcida y a su condición de poeta errante, de fenómeno condenado a la diferencia con su entorno, le proveyó de unas muy socorridas y luego bien administradas dotes de camaradería y de  tolerancia de los otros, así como de superación de los obstáculo, de los escollos.

Significó un equilibrio saludable su participación en cuanta actividad deportiva y juego físico se terciaba a su alrededor, ya que el muchacho intelectualmente estaba predispuesto por la cuidada educación que le facilitaron sus padres, la costumbre de leer y analizar todo lo leído, de discutirlo , de objetarlo, de oponerlo y por fin de superarlo en el debate,  a su devoción por los poetas malditos franceses, les colocó en la balanza un derroche de actividad física y colocó en valor la importancia del deporte. Comportándose más como un escritor aventurero de estilo británico, que como sus atesorados escritores e intelectuales franceses, para los cuales el deporte constituía un agravio a la inteligencia. La conjugación de una infancia con una sólida educación cultural, en ciencia, en lenguas, sin colisionar con el desarrollo de las aptitudes que el deporte provee, añadieron con certeza algunas gotas a los ya existentes ingredientes innatos que lo convirtieron  en un ser de características excepcionales.

Su padre , fue uno de los fundadores del San Isidro Club, una de las canteras más prolíficas del rugby en toda la Argentina. Así fue que el Che practicó rugby desde temprana edad, y fue famosos entre sus amigos un try que logró cuando esquivando oponentes, y mientras quebraba la cintura hacia la línea de fondo se iba poniendo morado por la falta casi total de aire en sus pulmones a causa del asma.  En ese mismo acto se resumen lo constructivo y lo alienante del deporte. Desde luego la fuerza de voluntad ya habitaba su espíritu antes de salir en aquel episodio como en tantos otros, pero es difícil imaginar un mejor escenario para probarse a si mismo la existencia de tal energía, de tal pundonor, y en cierta manera de ciega coherencia y responsabilidad a ultranza con la Tarea que aquel try casi ahogándose, al cabo del cual cuando acabó el festejo se lo debieron llevar de la cancha para aplicarle una dosis de su inhalador.

Su madre era una excelente nadadora,  una amazona que montaba como los hombres, con una pierna a cada lado del caballo, y una tiradora de una puntería destacada. Ernesto practicó además montañismo, también montaba con gran corrección, era un sorprendente ajedrecista, tenía buen swing en golf,  incluso  hizo sus pinitos pilotando la avioneta de su tío Jorge de La Serna. Y aún cuando en la familia quien resultó ser el deportista de raza fue su hermano Roberto, sus amigos todos coincidían que lo que no conseguía por pericia o habilidad lo lograba por la constancia.

Acaso la más sorprendente de sus aficiones deportivas haya sido el fútbol, el deporte más popular argentino junto al boxeo, ya que hasta el final de sus días, fue hincha de Rosario Central, lealtad acrecentada por el hecho que su afición a ese equipo era una muestra de lealtad a la ciudad donde nació, y por su conocido internacionalismo y su adhesión a la idea de un mundo sin fronteras.

La mezcla de una fuerte escuela intelectual y de un sólido adiestramiento deportivo, no guardan ninguna relación con lo que terminó haciendo, sin embargo me atrevo a aventurar que sí tuvieron un nexo velado con su temple, la explosiva mezcla del asma y el imperativo de marcar un tanto, propiciaron un horneado de su temeridad, tan cristalizado como aquella atesorada pasión contradictoria con un nexo tan popular como el fútbol, para homenajear el lugar que lo vio nacer.

 

 

 

 

 

 

Leer más
Publicidad

Smith y Marx en la Era de Acuario

15 Febrero 2013 , Escrito por martinguevara Etiquetado en #Opinion crítica.

 

 

 

Cuba, que pasa por ser el último bastión del socialismo real en el hemisferio, aunque con las más disparatadas adhesiones a prácticas pre modernistas , asiste junto a China del otro lado del Mundo, a la desintegración del ideario socialista.

El capitalismo industrial y financiero anunciado por la revolución Industrial, que había sido dotado de un fuerte sustrato ideológico con el estudio fundacional de Adam Smith sobre la creación y acumulación de la riqueza, se está extinguiendo, y no por la interacción del antagonismo, por la aplicación del marxismo y precisamente su invitación a abolir la plusvalía como génesis de todos los males del sistema. Aunque en cierta forma la caída razonada por Marx aún está por verse, toda vez que jamás tuvo lugar ya que aquellos países que implementaron interpretaciones caprichosas de sus teorías, ni por asomo fueron los países que supuso el filósofo materialista fundador del comunismo científico, que cavarían la tumba de la burguesía que a partir del desarrollo de las tensiones antagónicas propias del clímax del sistema capitalista.

 Van cayendo uno a uno los mitos e hitos que se erigieron a lo largo de los siglos propios de las gestas épicas modernistas. El non plus ultra de la culpabilización.

Acaso la teoría cubana y de los demás países del área llamada comunista o del Segundo Mundo, de vivir con menos variedad de productos y menor consumo, no estaba intrínsecamente mal ideada, hasta que se entró en el terreno de las prohibiciones-obligaciones, las censuras, las represiones, el desprecio a la libertad individual, del mismo modo que el ideario hippie tuvo un momento álgido de luz propia, que se apagó como ocurrió en general  con cada utopía. Sin embargo las sociedades han hecho notables avances a cuenta de los generosos aportes de esos idearios progresistas, el hombre ha protagonizado avances que dan lugar al optimismo gracias a la gentileza de las utopías, tímidos sí, insignificantes casi en comparación con lo que sería deseable tal vez, pero valiosos en tanto han dejado un resultado positivo tras la prueba empírica, de que es posible romper con ese círculo vicioso que nos quiere indicar que no hay salvación frente a la codicia, a la condición cainita y antropófaga de la especie humana.

No es sólo una cuestión de optimismo voluntarista neo fascista como todos los voluntarismos, el problema es como se enfoca la lucha, no en el más cercano sentido del combate, del enfrentamiento antagónico, sino en la tarea de irnos apertrechando de la conciencia necesaria para atravesar esa línea, en apariencia de fácil acceso, pero que en la práctica está visto que demasiado complicada de traspasar, de romper el círculo vicioso de dolor -alivio; placer- angustia; confort- miseria; y sobre todo guerra -paz. 
Porque en ese dilema de guerra-paz están representados los demás. La saturación de todo modelo, en el terreno individual, colectivo, social, universal, deriva en su anverso, en su contracara. 
Es una deformación cultural, no es natural. De tal manera que hemos crecido con la información de que lo inverso a la enfermedad es la salud, cuando en realidad es "la cura".
Cuando los experimentos sociales se sienten repletos y saturados del elemento de paz, un proceso de autofagia se pone en marcha y conduce a atentar contra lo edificado, en lugar de entender que el final natural de la paz y la armonía no es el caos, sino la potencialización del individuo, la reconstrucción de sí mismo, en un nivel de consciencia fuera de la órbita de los antagonismos artificiales al uso.
La realidad se empecina en emerger de esas tinieblas a la que es a menudo condenada, para decirnos que no es precisamente de teorías mesiánicas ni de contramaestres tecnócratas de esta nave a la deriva, de lo que estamos adoleciendo.

A mayor libertad individual más fuerte es el tejido protector del proyecto evolutivo del hombre. Hay muchos intereses y desde hace demasiado tiempo como para esperar que esto se produzca sin oposición y quizás por la misma razón sea ya hora de que aunque sólo fuese por rehuir el tedio y la pesadumbre, probásemos si nos atreveríamos a abandonar el cómodo período de la más que tardía adolescencia, a ver si tomando las riendas de nuestra propia conciencia, acaso pudiésemos ser capaces de limpiar la escoria atesorada en el contorno de nuestras existencias.

Sí, justo abajo, donde pica.

 

Principio del formulario

 

Final del formulario

 

 

Era de Acuario

Era de Acuario

Leer más

Prima volta

12 Febrero 2013 , Escrito por martinguevara Etiquetado en #Relax

 

 

Había un pendejo en la cama. Sobre la sábana pulcra, recién lavada en aquella misma semana o la anterior tal vez pero no mucho más atrás. Un pendejo, seguro que no era una ceja ni pestaña ni un cabello,  era un vello púbico.

Había otro pendejo en la misma cama, tenía dieciséis años y se acababa de echar el primer polvo de su vida. Por fin. Ya no tendría que mentir más en las conversaciones de los recreos , en el vestuario después del partido, entre los amigos y primos precoces. Ya había mojado la habichuela y si bien no había sido ni la mitad de sabroso que como lo había imaginado sobre el final, si tenía en cuenta la primera mitad del acto previo al acto en sí, al follamiento, a la follación, a la follatoriedad  justo antes de tener que embocar el nabo y quedar en evidencia que no tenía ni la menor idea de cómo se envainaba aquello en lo otro. Todo el toqueteo de pechos, el avance hacia quitar el sostén, el incómodo trance de ayudar a desabrocharlo que sin embargo no consiguió empañar nada de lo que a continuación se presentó cuando los pezones quedaron al aire y juntó sus labios a esos contornos esponjosos, hipnotizadores, divinos, redondos, pequeños y grandes como limones, sensibles como su propio glande, y aunque ya había chupado tetas y las había manoseado y aprendido a apretar con suavidad, nunca se le habían presentado tan a pedir de boca, ambas, en una situación tan desahogada, tan controlada que hasta revestía cierto riesgo,  tan así que deseó repentinamente el socorro de algún pequeño obstáculo en el caso de que precisase disimular con cualquier interpretación histriónica, bien a causa de una bajada de bandera, de una eyaculación precoz o de otro papelón por el estilo. Los besos eran largos, mientras las manos recorrían a placer lo que más les gustaba a ambos, ora los senos, ora las nalgas por debajo de la falda y por encima del tanga y de vez en cuando, como sin quererlo, un paseíllo por el área de la vulva. En esos recorridos sentía un aguijón de placer supremo mezclado con cierto temor frente al sacrilegio, como si le tocase el pubis a su propia madre y esta se apasionase arrebatada. Vuelta al culo que allí había menos complicaciones con las manos y las transferencias. Los besos, las caricias por los muslos, sentir los dedos de ella, sus gemidos.

No estaba lo que se dice enamorado, pero le gustaba mucho aquella muchacha, lamentablemente no había podido ser la chica a la que había amado en silencio durante toda la escuela, pero al menos no era una de emergencia, ni una fulana, era una chica muy deseable, que realmente le gustaba y con la cual parecía haber reciprocidad en tal sentido.

Que bien lo había pasado hasta que apenas rozando el monte de Venus de la muchacha con su pene desnudo se le escapó sin poder evitarlo el primer chorro de semen, y a continuación, al ser una situación tan relajada, tan controlada, ninguna excusa se presentó como auxilio, si bien pudo  continuar sin mayores contratiempos ya que el pene siguió erguido, era tal el desenfreno y el gusto que sentía, que apenas se le había aflojado un instante sin darle tiempo a quedar fláccida,  y entonces empezó la peregrinación por los ardides, trucos y tretas para lograr introducirla en aquel agujero que deseaba tanto como lo perturbaba, sin admitir que no lo había hecho nunca ni aceptar de su partenaire un sabio consejo. Hasta que en el límite de casi ocurrirle al rabo lo que no le había sucedido con la primera eyaculación, encontró la boca de entrada muy ayudado por los movimientos de ella y en cuanto la introdujo comenzó a cabalgar como un frenesí desmedido, de manera desenfrenada,  la estuvo embistiendo de tal modo que de una tacada se echó dos sacudidas más sin sacarla de la vagina, pero en aquél tercer chorro en tan poco espacio de tiempo el pene no opuso más resistencia, a aquel necesario aunque sonrojante descanso. Ella estaba en la mitad de su salsa y no pudieron volver a conectarse en la misma frecuencia, ni siquiera cuando un rato más tarde, él recobró bríos luego de un cigarrillo un trago y una charla inconexa guiada por la euforia de haber roto su intangible virginidad masculina y se le volvió a echar encima para repetir aquella vertiginosa descarga.

 Fue cuando ella decidió que era suficiente, que no sacaría mucho más en limpio de allí, se había hecho tarde y debía marcharse, en parte él lo lamentó, pero se sentía tan bien como no recordaba haberse sentido desde que era muy pequeño, en una edad perdida entre las alucinaciones y los recuerdos.

Ella se colocó la tanga en la cama. Sus cuerpos estaban empapados  de la transpiración de él, y la sábana bajera estaba mojada.

Se despidieron mientras ella se vestía. Ella le dijo que no hacía falta que él se vistiese, ni que la acompañase a la puerta, encendió un cigarrillo, hablaron dos o tres palabras más y entonces ella se marchó, él ni siquiera salió de la cama, tampoco quería que ella le viese el tamaño del miembro en vigilia, ya era  suficiente con la escasa duración del escarceo horizontal como materia prima para la sorna.

Cuando ella se fue, entonces se levantó, apretó el botón “play” del equipo de música y sonaron las guitarras de un tema de rock. Volvió a la cama y se quedó mirando al techo, su mirada se perdió en la pintura blanca a la cal, pero en sus ojos se reflejaba algo que no estaba en ese techo, que no estaba ni siquiera cerca de aquella habitación y sin embargo había estado siempre esperándolo, había estado allí junto a él en toda su vida, tan cerca y tan lejos como está una lombriz a diez centímetros bajo nuestros pies.

Apagó la colilla del cigarrillo y antes de ir a la cocina a prepararse un café y sentir que ya empezaría a hacer cosas de hombre adulto, vio aquel vello sobre la cama y dijo para sí:

- Aún queda un pendejo en la cama.

 

 

 

Leer más