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20 noviembre 2020 5 20 /11 /noviembre /2020 12:02

Él ridículo, la pataleta y el berrinche de Tronal Gump está llegando a ser un esperpento, representado sin metáforas ayer en el cuantioso y repugnante sudor que corría por las mejillas del abogado Giulliani, hasta el cuello de su camisa cargado del tinte barato que, en este caso sí como metáfora, en vez de conseguir teñir la realidad con sus mentiras, consiguió manchar la esencia del civismo.

Nos están regalando mañanas impagables, divertidas a más no poder, risas en familia, memes a millones, pero lo importante es que está dañando seriamente la credibilidad en las instituciones del país que fundó la democracia.

Y el daño máximo no es tanto debido a las acusaciones del infame perdedor, como a la alarmante constancia empírica de que un absoluto desequilibrado mental, pudo ocupar durante cuatro años el sillón en el centro del despacho más cotizado de todo occidente, y que bajo ningún concepto quiere abandonar.

Da yuyu.

Ya no hablamos de Reagan el cowboy ni de Bush el tira bombas cuyos coeficientes intelectuales y acervos culturales podían generar cierta mofa e inquietud, sino que estamos frente a un fenómeno de inmenso desequilibrio permanente, con ínfulas de emperador vitalicio, como él mismo declaró que le habría gustado ser, un desmán que desde que asumió la presidencia ha ido destituyendo de sus cargos a todo aquel que lo contradecía en lo más minimo, que fueron in crescendo de manera exponencial con la entrada del Covid 19 en el panorama cotididano, ese al cual primero menospreció, luego ocultó, más tarde recomendó la aplicación de lejía, inyecciones de aire, venenos de rata, y cuanto disparate de dibujitos animados pueda ocurrirsenos en un velada de chistes con amigos.

Una persona que jamás reparó en inventarse seis bancarrotas, con lo cual usufructuó más dinero del "contribuyente" que todos los homeless de Skid Row juntos, obviando la vergüenza natural de un gran empresario, sobre todo en EEUU donde ser ganadoor o perdedor es algo que marca hasta el sepulcro, y encima después unió su discurso al del Tea Party en contra de cualquier atención atención del Estado a los más necesitados, incluso a los enfermos de esta terrible pandemia.

Todo ello sin el más minimo rubor.

Una persona que acostumbra a rodearse de obsecuentes y dos esposas del este de Europa comunista necesitadas de papeles de residencia, que de entrada las situasen como parte de esa cohorte de aduladores que no pueden ni siquiera chistar una orden, me trae tanto a la memoria a otro con veleidades de emperador romano que se rodeó de lo más mediocre y se aseguró que cada uno de sus "chicharrones" estuviesen en situación de debilidad, incluídas en este caso también sus esposas. Que usó el miedo, el victimismo, manipuló las emociones nacidas en el aparato digestivo (o en el tracto rectal) para mantener en situación de permanente efervecencia y agresividad a sus hordas, a la defensiva de un mundo cruel y hostil y que maniobró a la sombra para eliminar, primero, igual que el otro, a todo disidente, luego a todo diferente y cuando ya eran todos de su cuerda imprecisa, empezó a eliminar a todo cerebro pensante, que brillase con luz propia y que en materia de ética en las ideas, y no de altas traiciones en la politiquería, fuese un cerebro infinitamente más preparado e interesado en destacar en estos campos, que su maquinaria maquiavélica. La característica que más los hermana es esa indiferencia total hacia las vicisitudes y las variadas formas de abandono en que someten a sus ejércitos de adocenados abducidos, cada uno e su contexto histórico y usando los intrumentos que la necesidad les requiere al margen de su legitimidad o decoro, con tal de mantener o conquistar cualquier nueva cuota de poder personal, por infima que esta sea.

Giuliani sudando tinta para defender el embuste y conseguir salvar a su Nerón, trajo el recuerdo del infame Juan Escalona cuando escupía bilis como fiscal de la causa que perseguía mediante toda suerte de engaños,presiones y crimen legitimado, sobre todo, desvincular del tráfico de drogas a su Calígula.

Salvando los momentos históricos, las nacionalidades, y los rudimentos con que persiguieron sus obsesiones, es tal la similitud entre estos siameses, de barba rala caribeña Guarapo y de pelo rubio ralo estadounidense Tronal Gump, incluso hasta en sus sirvientes genízaros, que he sentido recorrerme el cuerpo un latigazo de escalofrío, temiendo la inquietante posibilidad de ya esté entre nosotros la clonación cerebral.

Giuliani suda tinta y Escalona escupe bilis
Giuliani suda tinta y Escalona escupe bilis

Giuliani suda tinta y Escalona escupe bilis

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Published by martinguevara - en Cuba Opinión Cuba flash. Opinion crítica.
8 noviembre 2020 7 08 /11 /noviembre /2020 23:39

Es curioso como se va disipando hasta la última brizna de vida inteligente en las filas trumpistas, una vez acabadas las reservas de decencia.

Que un presidente de los EEUU, pase días diciendo que en todos los colegios electorales es posible cometer fraude con la mayor facilidad, deja a ese proceso electoral a la altura de los venezolanos. En ningún otro país es posible introducir en cada colegio electoral votos inexistentes, o dessaparecer los emitidos.

Este servidor ha participado en varias jornadas electorales, alguna vez como apoderado de un partido, a veces como testigo de mesa. Hablo de un país que arribó a la democracia mucho más de un siglo después que EEUU. Hay personal de cada partido político en cada colegio electoral, veedores, policía, los votos por correos son custodiado por la policía, se abre al final y se cuentan por los responsables de mesa con los Apoderados de cada partido presentes, al final del conteo firman y se llevan una copia cada Apoderado, testigos, el presidente de la mesa, y se sellan y firman distintas copias oficiales.

Aún así nunca se estira más allá de las doce de la noche, es una locura que en la era de internet y la premura de las redes sociales, en el país que se supone más desarrollado dure varios días el conteo de votos, y que además, encima de ello, exista la posibilidad de una acusación de fraude.

¿Qué pasa? ¿Los votos los cuenta un chimpancé con un ábaco, un lápiz sin punta y un papel mojado? ¿No hay observadores? ¿De verdad es más turbio que en Venezuela?

Todas estas interrogantes está abriendo el claramente depuesto presidente estadounidense, con sus últimos raptos de egoísmo, de mezquindad absoluta, que lo llevan a no pensar en el Partido Republicano, ni en las familias estadounidenses, ni en la economía, ni en la salud, ni en el prestigio de los Estados Unidos.

Un detalle puede ser revelador, a Biden lo felicitaron Reino Unido y Francia, fundadores del capitalismo y de la burguesía respectivamente y actuales exponentes de los mismos, es más, Reino Unido está gobernado por la línea ideológica instalada por el mismo gurú Steve Bannon, mientras que los más férreos aliados de Trump en no reconocer su derrota, son China, Rusia y el México de AMLO, tres exponentes universales del menos marcado sentimiento pro-estadounidense. ¿Paradoja o consecuencia?

Hoy se abre una brecha entre los republicanos, en la que le recuerdan al magnate ególatra, su segunda frase proselitista:  "Keep America Great"... please!

No en vano la frase más recordada cada noche electoral es la legendaria del estratega demócrata Dick Tuck:

“El pueblo ha hablado... los muy cabrones”.

 

 

Keep America Great...please!
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Published by martinguevara - en Opinion crítica.
8 noviembre 2020 7 08 /11 /noviembre /2020 13:08

Consejito: cuando enfrentes uno de esos escotes que te ofrecen una generosa espita hacia el corazón de la fruta, hazlo sin remilgo, descarga tu pupila, inyecta la mirada en esas redondeces mágicas, enjuaga cada recoveco de tu nostalgia de mamón, de tus deseos de corderito lechal, haz la mímica de rodear con los dedos la esponjosidad de esa globalización eterna y barnízate de luz universal, porque amigo, no lo dudes, ella, la cajera, la doctora, la enfermera, la vecina, la panadera, la del bar, la compañera de trabajo o estudio, la amiga, la enemiga, la interlocutora casual, sabe muy bien lo que estás mirando y si por un instante hubiese sentido cierta incomodidad te lo habría hecho saber con el más ligero de los movimientos y habrías tenido que tragar en seco, rascarte la cabeza, fruncir el upite o recordar la comida del perro; pero si por el contrario el tajo que baja desde la garganta en dirección al ombligo cada se va enseñoreando con el paso de la charla, si ves que adquiere vida propia, que baila para ti, que recita esos versos que no consiguen camuflar su estrofa lujuriosa, si percibes el andar de esos ya no tan resguardados melocotones hacia su maduración, entonces, amigo, sigue mirando, que el jugo que los inundan, que puja por rebosar, se está exprimiendo exclusivamente para la sed de la vida.

Eso sí, si no reconoces una nítida sugerencia a abordar la nave que viaja entre las distintas dimensiones, reconoce el limite, y agradeciendo con la mayor gentileza el regalo para los sentidos, sigue con tu día ufano y motivado, ni un Vermeer en tu salón te habría animado igual.

Escotes
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Published by martinguevara - en Relax
6 noviembre 2020 5 06 /11 /noviembre /2020 14:17

 

Unos amigos de aquí, y otros de allá, inquieren mi marcado interés en la política de EEUU en estos últimos cuatro años y sobre todo atendiendo a los resultados de las recientes elecciones.

Desde que Steve Bannon fabricó el fenómeno "Trump" como exponente universal de populismo de derecha de nuestra era, han proliferado, liderados por el propio Bannon similares fenómenos en la vieja Europa.

En España Vox, en Italia la Liga del Norte, en Francia Marine Le Pen, en Reino Unido Farage y su pichón Boris Johnson, en Hungría Orbán, inundan de inmundicia todo el panorama de las respectivas políticas nacionales con exabruptos, mentiras permanentes, globos sondas, racismo, xenofobia, clasismo, nacionalismo.

La preocupación en Europa es evidente, en este continente de convivencia pacifica, cuando abordan un conflicto no lo comienzan por menos de cientos de miles, incluso millones de muertos. Si en EEUU la percepción de la vida cotidiana se ha resentido notablemente desde la incursión de Trump, en el continente de las mayores guerras de la humanidad, la diferencia, representada en pulsión de odio y hostilidad subrepticia, se palpa cada día, en cada barrio, y que por sus antecedentes históricos, hay que evitar a toda costa que lleguen a conocer el estruendo de la acción

 

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Published by martinguevara - en Europa Aorta Opinion crítica.
23 octubre 2020 5 23 /10 /octubre /2020 10:09

Fue el mejor debate de los tres, pero nunca sabremos si en realidad fue el menos malo, porque el listón estaba muy bajito.

Lo cierto es que fueron mucho mejor preparados, hubo calor en la polémica cuando se tocaron los temas del hijo de Biden, los más de 500 niños inmigrantes separados de los padres, la gestión del Covi,  la no presentación de la declaración de impuestos del presidente en cinco años, las injerencias extranjeras, Ucrania que afecta a Biden y una cuenta en China y su relación con Putin que incomoda a Trump, pero aún así se debatió en un tono casi cordial, parte por el micrófono que se apagaría en caso de impertinencia, y parte por el exquisito trabajo de Kristen Welker, de NBC News, la primera moderadora afroamericana (aunque no concuerdo con esta definición toda vez que tiene tanto o más de caucásica) en 25 años, elogiada por ambos contrincantes, incluso por Trump que la había criticado con dureza previamente.

La gran mayoría de medios dio como ganador por un moderado margen a Biden, sin embargo algunos medios que dieron ganador al presidente.

Era de esperar el resultado para CNN como para Fox dada sus respectivas marcadas parcialidades, no por falta a la verdad en las encuestas sino por lo previsible de los semilleros de encuestados.

Las televisiones locales, que dieron por ganador a Biden, se parecen mucho a las cifras de los sondeos más recientes de intención de voto: como la de Providence, Rhode Island que arrojó 53% para Biden y 43% para Trump, copia casi el promedio de mediciones que Real Clear Politics dio el 21 de octubre: 51% de sufragios para Biden y 43% para el presidente que busca su reelección.

Lo cierto es que la brecha, aun siendo considerable en favor de Biden, no es insalvable, el debate no habrá hecho cambiar de opinión ni siquiera a tres votantes convencidos dada la polarización a que la sociedad estadounidense ha sido sometida en los últimos cuatro años, pero puede haber aportado claridad y motivación a quienes habían tomado la decisión de no votar, lo cual agrega emoción a las dos semanas previas a los comicios; aunque uno esté mejor situado con claridad meridiana, todavía puede vencer cualquiera de los dos.

Y agrego, si ganase la actitud del que fuere de estos dos de ayer, sería mejor para EEUU y el mundo, a que ganase cualquiera de las improntas del primer debate. Es de esperar que esas formas,  esos gestos de aparente concordia, les hayan dejado un retrogusto no del todo desdeñable, de cara a la futura Administración.

Estados Unidos y el mundo lo necesitan.

 

 

Mejorando el debate

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Published by martinguevara - en Opinion crítica.
17 octubre 2020 6 17 /10 /octubre /2020 14:57

La equidistancia entre las responsabilidades por el, según desde que orilla ideológica, geográfica y “comemierdológica” se mencione, Bloqueo o Embargo de EEUU a Cuba, se rompe cuando lo llamado "revolución" le incautó todas y cada una de las pertenencias y patrimonio a las empresas y ciudadanos estadounidenses, en mi criterio con razón fundada, si se hubiese hecho para crecer, para progresar, para crear una república independiente, soberana y autosuficiente, del tipo socio económico que con toda libertad y respeto elemental a los derechos humanos hubiesen convenido con su pueblo; pero incluso en tal caso, siempre teniendo en cuenta, recordando, que fue contra EEUU.

En tal clima lo lógico es esperar como respuesta cualquier grado de hostilidades, como mínimo: un bloqueo económico. Por tal razón al principio del experimento revolucionario lejos de quejarse de esa respuesta, el gobierno cubano vivía preparado esperando una invasión proporcional al nivel de afrenta.

Sea cual sea la ideología de quien lo analice tiene que saber que si le toca la nariz al lobo, este le va a arrancar la mano

Ahora bien, para las voluntades democráticas y cívicas del mundo libre, ello tampoco legitima que a sesenta años se recrudezca aún más el embargo cuyo único fin es hacer padecer hambre a la población para que salga desaforada y sin control a no saber que cambiar ni por que sustituirlo. Aún cuando en los papeles quienes proceden con tal impiedad pudiesen tener trazas de razón, es impropio de una sociedad civilizada.

Por esta razón no hay mejor manera de mejorar la vida de los cubanos que un acercamiento económico que a su vez conlleva una cercanía ideológica. Y  medianto una gradual apertura alentar a la gente a vivir cada día mejor, desear espacios de progreso económico, cultural, intelectual, y lejos de padecer un hambre que les impida ver más allá de sus narices, dotarlos mediante estas mejoras de un empoderamiento del cual no se regresa. La URSS jamás habría siquiera temblado frente a un ejército, pero se desmoronó como un castillo de naipes frente a un blue jean, a una hamburguesa y concierto de rock'k'nroll.

Levantar una población paupérrima, hambreada y humillada es una tarea ímproba, además de lo manipulable que ha es y ha resultado a lo largo de las décadas para Gurapo, su hermano y Canel, aglutinar al pueblo en torno a consignas patrióticas y patrioteras frente a la amenaza exterior. Una situación en la ha habido demasiado interesados en ambas orillas.

En cambio a una sociedad paulatinamente cada vez más empoderada económicamente es además de viable, mucho más propensa a que se establezcan mecanismos para que no los devore la corrupción del primer cantamañanas que se aparezca con unos muslos de pollo bajo el brazo y un discursito de vuelo a la altura de las promesas que retozan en el fango y se secan en las cenizas.

Los típicos tuertos, que necesitan procurar para su reino un país de los ciegos.

Cuba tiene el mayor tesoro, sus recursos humanos, con gran atraso en terrenos técnicos y de compatitividad, pero sedientos de satisfacer tantos anhelos acumulados y entumecidos y afrontarlos con la energía propia de quien parte de cero, con un más que aceptable nivel academico.

 

 

 

¿Civilización o Embargo/Bloqueo?
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Published by martinguevara - en Cuba Opinión Cuba flash.
16 octubre 2020 5 16 /10 /octubre /2020 18:00

En La Habana, viví en el Vedado primero, en Miramar, otra vez en el Vedado, pero en medio habité unos años la barriada popular de Alamar, fueron los años de mi desarrollo. Si bien en el refinamiento salí perdiendo, en la inmediatez del apareamiento indudablemente gané.

Las alamarenses venían de Guanabacoa, de Regla, Casablanca, de misma Habana Vieja incluso algunas familias de Marianao, en el otro extremo habanero, tuvo lugar una tónica entre proletaria y marginal. Por eso tengo tantas historias de templetas en tantos lugares diversos, los baños de los bares trancándolo por dentro, con toda aquella peste a meado pero con tremenda curda que neutralizaba toda sensibilidad olfativa, en la manigua, "el sao" como dicen los orientales o, los matorrales, ¿quien de Alamar no echó un amistoso entre matorrales?, en los pasillos de las escuelas por la noche, en la playa de los rusos, en el diente de perro con cuidado de que un diente de perro o un erizo no perforase el trasero de la partenaire, o un ovoide del seguro servidor, en camiones aparcados, en las escaleras o en las partes de atrás de los edificios de microbrigada, en la playa de Santa María, el Megano, Guanabo o Bacuranao.

Apretar también era una delicia porque ponía a prueba el aguante de las costuras de las prendas, su impermeabilidad, aquel descubrir los relieves por encima de la blusa, ver, tocar y lamer el nacer de una teta toda resguardada por los botones primero y el ajustador después, rebuscársela para llegar al electrizante pezón, meter la mano por aquí mientras un beso iba por acá, la otra mano por allá, las de ella por este lado y al final un andar pringoso que por unos instantes restaba firmeza al encabille.

El atractivo de templar en lugares no pensados para tal acto radica en la propia transgresión, llegar al momento en que la muchacha va lanzada y olvida los "no pipos, no" y se convierten en exquisitos "ay papi sí", entonces toda oquedad queda disponible ¡Al demonio con la comodidad!

Los matorrales callan.

En cambio las de El Vedado, y sobre todo las de Miramar no aceptaban así como así un palo con se nivel de improvisación, sin agua, jabón, sin siquiera una colchoneta, sin una intimidad básica obrada en el ámbito del mínimo respeto; en Playa tirando a Marianao o el Vedado yendo a Centro Habana, las chicas aceptaban de buena gana hacer colas apretando en la oscuridad de un sala de espera de una "posada", cosa que me restaba más de medio Perú de erotismo

- ¿Quién es el último pá' singal ahí?

- Nosotros dos y vamos detrás de esos dos de allá- señalando a una pareja que casi estaba ya clavando los clavos sueltos del sofá.

Aquellos antros nada higiénizados eran un buen nido de amor para la gonorrea y la sarna. Antes que eso prefería el sao.

En el Vedado eso sí, teníamos un lugar iconoclasta como pocos, había que brincar una cerca, a veces estaba abierta la puerta, los porches y pasillos de la Iglesia de I y 19, detrás de las columnas, no puedo decir que lo sazonaba de herejía porque no fui en absoluto criado en la fe, aunque no era del todo un edificio más, gurdaba el encanto de romper alguna antigua regla, y era con diferencia el más seguro, ahí protegen los ángeles.

Tres veces intenté meter el bosbonique en el malecón con “vedadianas” y no pude, "ay que pena", "no aquí no, tú no me respetas" "pipo, yo no soy una cualquiera" ¿Cómo explicarles lo del mar, la luna, el salitre?

 Donde sí se apuntaban casi todas en el Vedado, era en los jardines del Hotel Nacional, en su piscina y la del hotel Riviera de noche, ¡ah! esos palos flotadores silbando un blues antes de ser expulsado por el guarda; recostado al cañón de los jardines del Nacional de frente al Atlántico, con la brisa y el asombro de los paseantes por los senderos que no esperaban encontrar un Peep show ecológico. Eso sí, en las trincheras era imposible, es diez veces más higiénico el baño sin papel de un bar de Guanabacoa.

En Miramar ya era más exigente, querían hoteles o la casa o una casa de visita, una cabañita, un bote, yate o cualquier cosa linda. Aunque la playita de 16 me unió en matrimonio eterno con unas cuantas “miramarenses”, claro, yo vivía ahí mismo, pero nada como los bancos de cemento de aquella 16 noctámbula.

Lo más común era ir al hotel Tritón, todavía se podía pagar en pesos cubanos, aunque en los yaquis que hacen de barrera contra las olas en frente al Sierra Maestra fui un afortunado elegido por una preciosa sílfides, ella se acostó en el yaqui de frente al horizonte, un sol generoso nos lamía y secaba la saliva de los chupones, abrió las piernas, saqué el bikini y me entregué a un de las más ricas y cinematográficas mamadas de bollo que tengo recuerdo.

Y un lugar que pocos disfrutaron, en la Cafetería del Kasalta, al lado del túnel, había un pequeño bar iluminado con focos rojos y azules muy tenues, aire condicionado fuerte, con asientos en modo tren, un sólo barman, tragos, rara vez cervezas, y música, para poder hacer los ruidos del cuchi cuchi sin llamar la atención. Si bien, singar, lo que es singar, ahí no se podía, la apretadera ahí era un cielo de melcocha.

Como al perder un avión por una distracción homologble que en ese momento sienta terrible pero con el tiempo se convierte en un buena anécdota, igual se quedan impregnados en la memoria esos palos de complejidad extrema, adobados con la desinhibición y la torpeza que donaban los espirituosos, los fluidos y el zigzag deambulante de medianoche.

He ahí mis barrios habaneros vistos a través de la templeta con sus pruritos sociales.

 

Palito de luna y sal en los jardines del Hotel Nacional

Palito de luna y sal en los jardines del Hotel Nacional

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Published by martinguevara - en Cuba Opinión Cuba flash. Relax
11 octubre 2020 7 11 /10 /octubre /2020 14:25

El bullying es una practica que existió desde la más remota antigüedad, los adolescentes pueden ser realmente crueles, de ahí el libro "El señor de las moscas". Pero en los últimos tiempos esto se ha visto elevado a la potencia dada la fragilidad de los valores actuales, y no es que "todo tiempo pasado fue mejor" sino que en la mudanza de piel hay un momento que el lagarto se queda pelado, lo mismo ocurre con la sociedad, en tiempo de cambios, algunos aspectos quedan relegados al final, en este caso se está construyendo a retazos la ética de la sociedad de l comunicación, del barniz, del maquillaje, de la pintura, el bronceado y la sábana seca.


Bullying es un término extranjero a la lengua española, tan bella y perfecta, pero es cierto que su traducción acoso o intimidación, no se ajustan a la edad en que más se produce, en inglés, sobre todo a nosotros nos suena como: acné, menstruación, pajas, imberbe, cambios, edad de exploración.


Cuando yo era un muchachón al que le iba saliendo ese bigotito ridículo que me negaba a afeitar, el hecho de que se burlasen, que los fuertes abusasen, que los propios mayores de la familia no aceptasen flojedad alguna, apartarse del grupo si no alcanzaba la fuerza o si sobraba, si no se era bueno en fútbol, beisbol, boxeo o imbecilidad, tener que luchar cada día contra la discriminación de la tribu por algún aspecto diferencial, ya fuese ser alto o bajo, elevado o rezagado, más negro o más blanco, narigón o cabezón, cara de granos o chueco, tartamudo o fañoso, poeta o maricón, era algo normal, que se hacía duro a quien lo padecía, y también había suicidios pro esta causa, pero entraba en lo que era el camino espinoso de hacerse mayor.

Ya que generalmente los abusadores, los impíos del grupo, de la aceptación, de la corrección, también se aterraban ante la proximidad de un examen, de una simple prueba escrita, de un pregunta en público, de una mirada inteligente.


A todos les tocaba de una manera u otra, porque a la salida de la adolescencia los esperaban un conjunto de valores morales, algunos perimidos y prejuiciosos pero otros probadamente válidos para la brega de la vida.


El problema de hoy es que lo único que espera es un rejunte de las peores pretensiones de siempre, pero magnificadas con esta simulación de la comunicación que nos ha propiciado la aparición y el desarrollo de la internet, con sus redes sociales, donde el éxito se entiende en cantidad de corazoncitos, de manitos con el pulgar elevado, de “me gusta”, en cantidad de seguidores, no en calidad, que provocan una sensación de compañía y éxito o de soledad y desprecio, irreales, que conducen al vacío a ambos extremos, a quien se cree dichoso porque se va a la cama entre sábanas secas y avisos del teléfono, y a quien se auto flagela, por su exclusión de la normalidad idiotizada, porque se les encoge el alma en edades de explosión hormonal, y no hay espejo que consiga levantarles el ánimo. Decenas de chuchos ladrando con histeria al intruso en lugar de un mastín atento, esbelto, que emita un sólo gruñido de alerta.


Contemosles a nuestros vástagos que el mejor "me gusta",  puede ser incluso esa manito con el dedo alzado, pero con un brazo detrás y más atr´s un hombro y arriba una cara con esa sonrisa, esa mirada, esa lágrima, un beso de buenas noches, o un "que rico" de gratitud compartida por una buena singada.

Cuidemos a todos los niños,

 

Bullying
Bullying
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Published by martinguevara - en Relax
20 septiembre 2020 7 20 /09 /septiembre /2020 15:44

Con el paso del tiempo, me acostumbré a que la gente querida parta hacia esa otra dimensión, estando yo a miles de kilómetros. Mi abuela, mi madre, tías, tíos, por suerte tengo casi todos mis amigos en esta zona del tablero, pero los que se fueron excepto Carlitos Cecilia y Silvana Rizzo, no los pude despedir de cuerpo presente.

Esta tendencia me asentó la costumbre de no sentir de inmediato la partida del ser querido, no hasta que su haz de presencia, de alguna manera se acercase a ese punto en que una parte de mi también se acerca para fraguar una cita, la primera tras el viaje, no la última. A veces pasan sólo días, en ocasiones meses y a veces el tiempo se hace protagonista dejando transcurrir años.

Hoy me puse a terminar un archivo al ordenador, y dejé la televisión encandida para que me acompañase, así de medio lado, un movimiento de imágenes sin audio, entonces giré la cabeza y vi a Tim Robbins, ni siquiera me fijé que era una película infantil, sino en la cara, las expresiones y la mirada del actor. Y entonces sí, me llegó el timbrazo que me avisó de que en el lugar donde fui a esperar, al fin se producía el encuentro con mi amiga, mentora y maestra, Gladys.

Falleció de repente hace pocos meses, no estaba en agenda, tenía siete décadas y media de tiempo ordinario, pero más vitalidad y energía que la mayoría de los de dos y tres décadas. Había publicado recientemente, y sobre todo, habíamos retomado la comunicación por medio de una aplicación de internet, y nos comentamos como iba la vida, y nos comentamos esas cosas que hacen bien al alma. habíamos interrumpido el contacto hacía bastante más tiempo del que me gustaría admitir, por temas que ya no merecen ni la mención.

Gladys tenía dos sobrinos que adoraba, muy talentosos, uno de ellos cuando era niño se parecía a Tim Robbins, que además era un actor que nos encantaba.

La conocí en el mes que regresé a Buenos Aires tras diez años de exilio en La Habana. En San Telmo, en la Plaza Dorrego, todo era fiesta, empezaba la Argentina del destape, en ese momento yo iba rumbeando detrás de unos morenos brasileños que tocaban batucada y bebiendo a morro de botella una Quilmes fresquita, que a la vez que animaba mi disposición a un baile que en Cuba temía más airear para no hacer el ridículo al lado de sus cultores históricos, también espantaba un poco el calor del enero porteño. Ella iba con su amigo Juan, ya me habían echado el ojo según me contó repetidas ocasiones, quizás ese día yo tenía el lindo subido, y Juan le dijo a Gladys, ¿vas vos o yo? y se acercó Gladys

Me abordaron y nos pusimos a charlar, Gladys llevaba un escote generoso que dejaban al aire sus buenas tetas y convertían en un esfuerzo titánico mirar hacia otro lado, de ahí para abajo todo era normal, pero con su cara, sus labios y sus lolas bastaba y sobraba para dejar que los morenos siguiesen su rumba destino al santo. Así que nos entendimos rápido, cerveza mediante, en uno de los concurridos bares de la Plaza donde nos contamos cosas de nuestras vidas, ahí supo que yo estaba recién llegado de la luz del Caribe y yo que ella era abogada, Juan traductor en la ONU y nos parecían bien las mismas cosas en aquella tarde cálida de San Telmo, así que subimos a su departamento. Juan quería participar del juego pero yo estaba interesado solamente en aquellos globos enigmáticos de una dama que me doblaba en edad cosa que por entonces me excitaba más que hoy, así que gentilmente expresé los limites de mi disposición, y una vez despedidos los líquidos seminales, nos reunimos  nuevamente los tres a charlar y contarnos más cosas, con efluvios de cerveza y hierba seca.

Como dato, ese día de enero de 1984, en el living de la casa de Gladys tenía lugar en una de las primeras reuniones de la CHA, de los que ella era abogada. Discutían acerca de una manifestación en el Parque Lezama que constituiría en que en una hora determinada todos los presentes se besarían sin importar el sexo del partenaire. Era un momento clave, en que de verdad estaban luchando contra una violencia explicita y la hostilidad de que todos fuimos ejecutores de una u otra forma en algún momento de la vida.

En Cuba era imposible pensar en una asociación así, entonces me llamó la atención, por la irreverencia y por el valor que le echaban al asunto quienes se suponía que eran los blandos, las nenas, y desde ahí siempre consideré que hay que adherir a cualquier lucha que emancipase a los más relegados, a los más estigmatizados, porque ello nos proporciona un aire renovado y el respeto a los derechos a las demás minorías, ya sean rockeros, vagos, drogadictos,  hedonistas, beodos, artistas, enajenados, lelos, deformes; marginados de todo tipo.

Incluso hablamos de conocidos en común, como Christian, un argentino trotamundos con quien había coincidido en Cuba y era novio de Rocío, una de las uruguayas Cultelli, hijas de un preso político tupamaro, que ella y Juan habían conocido en Nueva York y quien sí accedió al juego en trío. Recuerdo haber sentido cierta vendetta a la distancia de tiempo y espacio, porque Christian se hacía el machito, e imaginarlo en aquella situación puso parches en mi mente a su ignominiosa pretención. Y ahí empezamos a hablar ya de política, ella había sido de los abogados que presentaban Hábeas Corpus para proteger a detenidos montoneros o del ERP en la década de 1970 junto a quien había sido su esposo, y entonces salieron a relucir muchos nombres de personas más afines a la causa de mis padres que a las mías, a quienes ella conocía, e incluso había trabajado con ellos.

Luego en las posteriores e incontables visitas, ya Juan había regresado a su puesto en la ONU neoyorkina, fuimos dejando la actividad sexual de lado, para dar paso a una mucho más rica, el intercambio de impresiones, conocimientos, puntos de vista entre dos generaciones, entre dos personas diferentes en su entorno social y familiar, no acopladas al engranaje predispuesto y con una libertad, cada uno a su manera, para expresar, acaso con demasiado ahínco sus respectivas disfunciones. En el intercambio cultural de tipo convencional yo salí claramente favorecido. Gladys había sido secretaria de Arturo Jauretche, amiga de Sebreli, conocía la obra de Borges como si fuese la uña de su pulgar, era una franco centrista orgullosa de serlo, adoraba y conocía la literatura y lengua francesa igual que la italiana. Pero de igual modo amaba la literatura y la Historia nacional, y aderezaba todo aquello con un toque snob: era peronista.

Yo aportaba mis contradicciones más que convicciones, mis dudas e interrogantes más que certezas, sin pasaporte ni nacionalidad, sino que como la poesía, estaban en el aire esperando al poeta, y la forma en que aquello lo mezclaba con mi historia familiar marcada por las revoluciones del tercer mundo, siendo una parte indivisible de la conducta, una pose, aunque seria.

Durante años en que yo rodaba por distintos países, ciudades, barrios de la ciudad, clases sociales, "cayendo", pero en realidad "yendo" hacia una clase social no concebida aún, "yo mismo", sostuvimos una relación única. Puede resultar cómodo adjudicarle ese afecto, la necesidad o conveniencia de aquella fusión amistosa, al hecho de que ella no tenía hijos y que mi relación con mi madre no era fácil; y aunque estos condicionantes naturalmente propiciaban un clima de encuentro, no eran más que un punto de partida.

Horas compartiendo el mismo humor, contándonos cosas de nuestras respectivas relaciones, a pesar de que Gladys era tremendamente celosa con todos sus amigos, los quería sólo para ella, compartíamos estas aventuras mías, y las suyas con los amantes que iban y venían, sus historias con sus amigos gays, los disparates de toda índole que se nos presentaban a cada uno en nuestras esferas, a ambos nos hacía mucha gracia lo que le pasaba al otro, incluso a las cosas no agradables que nos pasaban les encontrábamos su costado hilarante cuando las reducíamos a carcajadas en su living.

Una vez tuve la colección entera de la revista Sur en mi cuarto, porque entre ella y  su amigo Hepel me la dieron para que la vendiese y me ganase unas rupias; no la vendí, lo vendió Hepel, pero saqué más que plata, disfruté en esos números a Victoria Ocampo, Borges, Bioy Casares, Tagoré, Ortega y Gasset, Silvina Ocampo, Sábato,  Gómez de La Serna o García Lorca, como un mono disfruta un platanal.

Juan enfermó de HIV y Gladys fue a cuidarlo hasta la muerte, entonces vivía en Viena. Una vez que Juan partió ella no podía recoger sus cosas, hacerse cargo de la vida que aún había en cada objeto, en cada rincón, y me invitó unos meses a Viena a condición que la ayudase a recoger todo, a despedirse de aquella ciudad, aquellas ventanas de Naglergasse, de los uruguayos, los rusos, las mejicanas y los austríacos y convertirlo en recuerdos, excepto Slava que siguió tal cual en su vida.

Gladys, la amiga, la abogada de los presos políticos, de la CHA, la protectora, la cultora de la literatura que me enseñó a Bukowski y Carver, a Bernhard, a Musil , a Sibilla Aleramo, a Simone, la autora y su gata siamesa, a Borges y Jauretche, la Gladys atrevida, la conservadora, la snob , la peronista, la sofisticada, la católica, la que cuidaba a su madre, a su hermana, a su cuñado, a su sobrina y a tantos amigos hasta la muerte, y ayudando en la vida a sus sobrinos, a los amigos que iba cosechando por el mundo, como si fuese un deber. Marcelo, Valeria, Claudio, Slava, Juan Carlos, le agradezco haberlos conocido. Incluso a la madre de mi segundo hijo, mi compañera durante años, la conocí en su living.

Fuimos a Mar del Plata, a Uruguay, a Londres, a Venecia, a Liubjana, a Pirán, a Cañuelas, a una chacra que habían comprado unos italianos del norte en los años ochenta escapando de la posibildiad de la guerra nuclear, y siempre de vuelta a tomar un café, aunque ya sin brasileños, sin cerveza y sin destape, a la placita Dorrego, de San Telmo. A la tarde, sentado en su balcón en la planta catorce en Paseo Colón, se podía entender toda la melancolía de Buenos Aires

Se fue hace un par de meses, pero recién hoy Tim Robbins me avisó que nos estábamos reuniendo a charlar en algún living pulcro, impecable, para mantener una de esas charlas en que uno puede despedirse sin lágrimas, con una sonrisa, con el alma llena de gratitud mientras el sol se desvanece sobre el marrón del Río de La Plata.


 

 

Plaza Dorrego y Naglergasse
Plaza Dorrego y Naglergasse

Plaza Dorrego y Naglergasse

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Published by martinguevara - en Argentina frizzante Relax
4 septiembre 2020 5 04 /09 /septiembre /2020 11:15

 Existe un persistente intento historiofráfico de identificar la cultura Abakuá como un invento vago con retazos de africanismo de total creación cubana, ya desligado de su procedencia y que obedece a unas referencias difusas a las raíces para armar una secta de débiles conceptos, con el fin de aglutinar a un grupo étnico desorientado en cuanto a sus orígenes en la normalidad de la vida africana, desnaturalizados a través de la opresión propia del esclavismo.

De eso nada.

La sociedad abakuá cubana, descendió de las sociedades èfìk del sudeste de Nigeria y el suroeste de Camerún, fundada en La Habana en la primera mitad del siglo XIX por líderes capturados en aquellas aldeas. De ahí que quienes han tenido algún contacto con el ñañiguismo hayan escuchado "la tierra efik, o enfí" refiriéndose a Regla "la primera villa" dónde se establecieron las primeras sociedades abakuá. También se puede escuchar tierra efó, proveniente de la etnia efut. Los abakuás era una secta de varones "no afeminados" llegaron a funcionar como un sindicato para procurarse apoyo, conseguir trabajo, al principio no eran permitidos los mulatos con el fin de proteger la pureza, de a poco se permitió su entrada incluso en 1863 se fundó el primer juego blanco.

Un buen día, sobre el fin del siglo XX, en la sociedad éfik estadounidense escucharon una grabación de un toque y canto abakuá "Enkame" (canto que este seguro sevidor escuchó en reiteradas ocasiones cantado por los morenos del edificio) y de inmediato reconocieron música y palabras del lenguaje, como ellos también habían tenido que recomponerse, reamarse, viajando a África en busca de sus raíces, habían ya recabado contactos y mucha información con los puntos geográficos donde se encontraban las aldeas de donde fueron secuestrados y arrancados sus antepasados, por suerte Nigeria atesora su inmenso acervo de joyas culturales, en constante proceso de cambio , de evolución, pero guardan la historia contada de boca en boca, no escrita. Y mandaron esta cinta, a lo que los lejanos parientes nigerianos reconocieron de inmediato su propia cultura. No reminiscencias, sino el lenguaje asombrosamente conservado bajo condiciones impensables y toques y voces procedentes del lugar.

Así fue que se reunieron estadounidenses, nigerianos, cameruneses y cubanos en un plante abakuá realizado con el fin de encontrar los parentescos. Las diferencias en los rituales radicaron en la salida de los íremes, los diablitos abakúa, comparados a los diablitos Igbó, en cuanto al cinturón, los manojos que usan para espantar a otros demonios, los cencerros, detalles, pero en suma muy similares, aunque eso ya se sabía, pues era lo más fácil de conservar, ya en la salida del primer diablito comenzó a instalarse en el recinto una fuerte energía sacra. Cuando tuvo lugar un canto: "Okobio Enyenisón, awana bekura mendo/ Núnkue ItiaOroro Kánde Efí Kebutón/ Oo Ékue" no les cupo dudas de que estaban hermanados, que no había tierra, ni había tiempo, que no había dolor ni nombres, ni siquiera había historia, sólo una unidad, un alma más fuerte que todas las murallas unidas.

Terminado el canto donde todos montaron su santo, el jefe de la delegación africana tomó la mano del estadounidense, la del Tata Bocandá, anfitrión cubano, y sus ojos se cruzaron, sin lágrimas, sin aspavientos, hasta el silencio quedó debajo de aquel reencuentro tras el largo peregrinaje.

Abakuá sólo le debe a Cuba el haberles podido demostrar, amén de las penurias del camino, la fuerza de la cultura efik y efut , la dificultad de talar aquellas raíces, y el haberles devuelto esa mirada abrasiva por encima del silencio.

 

 

 

Íreme abakuá

Íreme abakuá

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Published by martinguevara - en Cuba Opinión Cuba flash. Opinion crítica.

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